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Friday, May 29, 2015

Libro III - Capítulo XVIII: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

Volver a un punto de inflexión, todo dentro de mi alma es un infierno.  

CAPÍTULO XVIII


Una de las mejores cosas de estar  casado, es cuando uno despierta completamente envuelto alrededor de su bella esposa como un calcetín lleno de estática. Saber que es suya, incluso si han tenido una pelea la noche anterior. Siento su mano acariciando suavemente mi pelo y es muy relajante. Mis párpados están cargados de sueño todavía, y tengo que parpadear varias veces para despertar. Mi brazo está alrededor de su cintura y mis piernas se enredan alrededor de los suyas.

 _ Hola, le digo soñoliento. 

_ Hola, ella responde con una sonrisa radiante.

¿He mencionado que mi cabeza estaba recostada en su pecho? Suspiro y los acaricio con aprecio, gimiendo profundamente. Mi mano se desplaza por la cintura y la acaricio debajo del suave satén.

Dame una razón - rosa ft Nate Reuss

_ Qué bocado tan tentador eres, —le digo aún somnoliento. Me encanta que esté envuelta en seda y satén, porque ella se merece lo mejor— Pero por muy tentadora que eres, tengo que levantarme, le digo a regañadientes.

Tengo una reunión muy importante hoy. Pella vino de Londres y sé que él ya ha examinado las pruebas y debe darme un informe. Finalmente me desenredo de Ana y me levanto de la cama. Anastasia se recuesta de la almohada, poniendo sus manos en la nuca mirándome mientras me desvisto para entrar a la ducha. 

_ ¿Admirando la vista, señora Grey? Pregunto arqueando una ceja. Me encanta llamarla señora Grey. Porque, cada vez que menciono ese título, reafirma que ella es mi esposa, ¡la mía! ¡La de Christian Grey!

_ Es una vista excelente señor Grey.

Le sonrío y envolviendo mis pantalones de pijama se los lanzo y ella los agarra como una profesional riendo alegremente. ¡Irresistible! Doy unos pocos pasos hasta nuestra cama y de un tirón quito el edredón. Pongo una rodilla encima y la agarro por los tobillos arrastrándola hacia mí y su camisón se desliza por su cuerpo dejándola desnuda ¡Si! Ella comienza a chillar y a resistirse. Me enciendo rápidamente cuando ella trata de resistirse. ¡Me encanta! Me acerco a su cuerpo y comienzo a dejar pequeños besos en su rodilla y entre el vértice de sus muslos.   De repente, sus manos están en mi pelo, tirando de mí, y sus piernas se envuelven alrededor de mi cuello. Y pronto estamos perdidos el uno en el otro.


 ****      *****

_ Buenos días señor Grey, buenos días señora Grey, dice Gail cuando estamos sentados en la mesa de desayuno. Anastasia se ruboriza.  ¿Por qué? ¿Será porque la vio anoche besándose con Taylor?
_ Buenos días. Anastasia responde cuando la señora Jones le entrega su habitual taza de té.

_ ¿Cómo está, señora Grey? Le pregunto enamorado.

_ Creo que lo sabe señor Grey, ella responde tímidamente, mirándome a través de sus pestañas. Yo sonrío satisfecho.

_ Come. No comiste ayer, le digo.

_ Eso es porque estabas siendo un idiota, me dice con mirada burlona. La señora Jones se debe hacer sorprendido por lo que me dijo Anastasia, ya que deja caer lo que tenía en la mano en el fregadero de golpe. Anastasia se sobresalta por el ruido, pero yo estoy completamente ajeno a eso.

_ Idiota o no, come, le digo en tono serio.  

_ ¡De acuerdo! Estoy agarrando la cucharilla para comerme el cereal, murmura irritada. Luego le coloca yogurt y un puñado de arándanos. La veo mirar a la señora Jones que le da una cálida sonrisa.

Quiero recordarle de mi próximo viaje a Nueva York. Realmente necesito que venga conmigo. No creo que sea una buena idea estar separados tan pronto después de nuestra luna de miel. Ella debe estar a mi lado.

_ Puede que tenga que ir a Nueva York, más adelante en la semana, comienzo hablando.

_ Ah.

_ Significa que pasaré la noche allí. Quiero que vengas conmigo. Voy directo al grano.

_ Christian no tengo tiempo libre, responde sin ninguna alternativa. ¿En serio? ¿Cómo me responde con esa seriedad si yo soy el jefe del jefe de su jefe y propietario de la empresa? ¿Cree que no le voy a dar permiso? Yo le puedo dar el tiempo libre si ella así lo desea. Me le quedo mirando. Ella suspira.

_ Sé que eres el dueño de la compañía, pero he estado ausente por tres semanas. ¿Por favor como quieres que dirija el negocio si nunca voy a estar ahí? Estoy bien aquí. Asumo que irás con Taylor pero Sawyer y Ryan se quedan aquí, dice cuando me ve sonriéndole de oreja a oreja. Eso no tiene precio señora Grey. Me encanta como racionaliza todo. ¡Soy su marido, nos casamos, tenemos que estar juntos! Ella no debería darle prioridad a su trabajo sobre mí.  

Se detiene y me clava la mirada.
_  ¡¿Qué?! Chilla.

_ Nada. Sólo tú, le respondo. Ella frunce el ceño hacia mí. Pero yo no quiero echar a perder nuestro buen humor esta mañana. Su cara cambia entonces. 

_ ¿Cómo te vas a Nueva York?

_ En el avión de la compañía, ¿por qué?

_ Sólo quería saber si ibas a ir en Charlie Tango, dice en voz baja. Su rostro palidece.  

_ No volaría a Nueva York en Charlie Tango, no tiene ese alcance. Además no regresa de los ingenieros hasta dentro de unas dos semanas, le recuerdo. También me recuerda a mí la reunión con Pella hoy.

_ Bueno, me alegra que esté casi arreglado, pero… Ella está nerviosa y me recordó el susto que pasé cuando Charlie Tango falló.

_ ¿Qué? Pregunto en voz baja, terminando mi desayuno.

Su respuesta es sólo un encogimiento de hombros. Ella no puede decirlo. Está demasiado preocupada.

_ ¿Ana?  

_ Es que... ya sabes. La última vez que volaste en él… pensé, pensamos que tú…  ella murmura con voz quebrada. La miro con cariño.

_ Hey, digo acariciando su rostro con el dorso de mis nudillos. —Eso fue un sabotaje—  Mi mirada se oscurece recordando que el hijo de puta que lo causó, sigue en libertad.

_ Yo  no podría  soportar la idea de perderte, murmura.

_ Cinco personas han sido despedidas por eso Ana. No sucederá de nuevo.

_ ¿Cinco? Pregunta y yo asiento con cara seria. ¡Cinco trabajadores incompetentes de mierda!

Su expresión cambia y luego cambia por completo el tema.

_ Eso me recuerda. Hay una pistola en tu escritorio, dice en tono acusatorio.

¿Cómo cinco personas despedidas le recuerdan a una pistola? Frunzo el ceño por su incongruencia.
_ Es de Leila, digo finalmente.

_ Está cargada.

_ ¿Cómo lo sabes? Le pregunto con el ceño más profundo. Yo no quiero que ella esté jugando con una pistola y se haga daño.

_ Lo comprobé ayer, responde ella. ¿Tengo que mantener todo bajo llave de ella?  ¡Honestamente, parece una niña jorungando todo! Yo no quiero que se lastime.

_ No quiero que juegues con armas de fuego. Espero que le hayas puesto el seguro de nuevo.

Ella parpadea medio sorprendida.

_ Christian no hay seguro en un revolver. ¿No sabes nada sobre armas?

Ahora es mi turno de sorprenderme. Por supuesto que no sé nada acerca de armas. 

_ Uhm... no. Le contestó con sencillez.

Taylor está en la entrada y discretamente tose recordándome que mi reunión se aproxima. Asiento con la cabeza hacia él.

_ Tenemos que irnos, le digo, y me pongo de pie. Me pongo mi chaqueta gris. Leila tenía una pistola sin seguridad. Eso significa que estaba planeando disparar a quien se le interpusiera en su camino. El pensamiento me hace estremecer internamente. Hago una nota mental para hablar con Flynn y que me asegure que se va a quedar en Connecticut después del tratamiento. Entonces el hijo de puta Hyde está ahí fuera. El sabotaje de Charlie Tango se cierne sobre mi cabeza. Realmente tengo que ver a Pella.  Momentáneamente me pregunto por qué se metió en el negocio de la investigación. ¿Cómo llegó a ser tan bueno en eso? Él no lo necesita. Él puede permitirse algo mejor, sin embargo, él es el mejor en esto. ¿Lo obligaron a meterse en eso, como a mí me forzaron a ser como soy?

Mientras camino hacia el salón, saludo a Taylor. 

_ Buenos días, Taylor.

_ Buenos días, señor Grey, señora Grey, responde señalando a los dos, pero él está apartando sus ojos de Anastasia, probablemente recordando su encuentro inesperado, haciendo que los celos entren en mí. Tengo que asegurarme de que mi esposa no se aparte de la habitación con tan poca ropa.

_ Solo voy a lavarme los dientes, murmura Anastasia, y se va en dirección hacia nuestro dormitorio. Cuando entramos en el ascensor, Anastasia se vuelve hacia mí.

_ Deberías decirle a Taylor que te enseñe a disparar. La miro divertido por su sentimiento. Preferiría no ver un arma por el resto de mi vida. Creo que todas deberían ser retiradas de las calles.

_ ¿Debería?  Pregunto secamente.

_ Sí, responde ella con fervor de la única manera que la hija de un soldado respondería.

_ Anastasia, desprecio las armas. Mi madre ha cosido a muchas víctimas de delito con armas y mi padre es vehementemente anti armas. Crecí con sus valores. Apoyo al menos dos iniciativas de control de armas aquí en Washington. 

_ Oh, dice reflexionando sobre lo que le dije.  —¿Taylor lleva un arma?— Pregunta.

El puede llevar un arma en alguna ocasión, pero eso está completamente en contra de mi mejor juicio. Tengo que dar mi consentimiento a regañadientes, porque Taylor es mi mejor hombre de seguridad y tengo que dejarlo actuar con su mejor criterio. Así como se lo permití en nuestra boda. Mi boca se adelgaza tristemente recordando y sólo consentí porque Taylor es un profesional capacitado, ex-militar, y que ha pasado gran parte de su vida aprendiendo cómo manejar cuidadosamente las armas.

_ A veces,  le respondo.

_ ¿No lo apruebas?

_ No. Digamos que Taylor y yo tenemos visiones diferentes en cuando al control de armas. Sólo porque sé que Taylor puede maneja armas, y ha sido entrenado para ello, no significa que lo apruebo. Abro la puerta del vestíbulo para que pase y dirigirnos al coche. Sawyer mantiene la puerta abierta y subimos.  

Una vez que entramos al coche,  Anastasia sostiene mi mano con fuerza.

_ Por favor, ella dice.

_ Por favor, ¿qué?   Pregunto.

_ Aprende a disparar.

¡Dios! ¿Seguimos hablando de lo mismo?

_ ¡No! Fin de la discusión Anastasia, le regaño. ¿Por qué discutimos por esto? Es una diferencia de opinión en la que creo firmemente. Anastasia abre la boca para refutar mi punto de vista, pero sabiamente la cierra de nuevo. Me doy cuenta por el espejo retrovisor de que Taylor piensa lo mismo que Ana, porque mueve su cabeza en negación mientras se concentra en el manejo.

_ ¿Dónde está Leila? Pregunta Ana mientras estoy viendo por la ventana.  

_ Te lo dije. Ella está en Connecticut con su familia.

_ ¿Lo has comprobado? Después de todo, ella tiene el pelo largo. Podría haber sido la que manejaba el Dodge.

_ Sí, lo he comprobado. Ella está inscrita en una escuela de arte en Hamden. Comenzó esta semana, le respondo y vuelvo a mirar por la ventana.

_ ¿Has  hablado con ella? me pregunta en un susurro horrorizada. Volteo mi cabeza como un látigo para mirarla por el tono de su voz. Ella está tan roja como una manzana, toda la sangre se acumuló en su cara. ¿Acaso cree que yo la llamo con regularidad?

_ No. Flynn lo ha hecho, le respondo. ¿Le molesta que Flynn la contacte? Tengo que tenerla bajo vigilancia para mantener a Ana a salvo.

_ Ya veo, murmura.

_ ¿Qué?

_ Nada, responde ella. Le doy un suspiro de exasperación. Cuando una mujer... no, para ser correcto, cuando mi mujer, mi Anastasia, dice nada, significa todo. Algo está ocultando.

_ Ana. ¿Qué pasa? Ella se encoge de hombros. Trato de leer su cara y puedo reconocer los signos reveladores de sus celos. Lo recuerdo por los episodios con Elena. Está celosa —Me mantengo al tanto, comprobando que se quede en su lado del continente. Está mejor Ana. Flynn la ha derivado a un Sicólogo en New Haven, y todos los informes son muy positivos. Siempre ha estado interesada en el arte, así que…— Me detengo porque ya he hablado demasiado y se va a enterar que estoy pagando sus gastos. Pero eso lo hago por querer ayudarla, no tiene nada que ver con ningún sentimiento que tenga hacia ella. Es culpa lo que siento y ver la manera como ha caído tan bajo, me remuerde la conciencia saber que yo contribuí con eso. Siento que tengo la responsabilidad de velar por sus necesidades básicas, hasta que se recupere. Ana suspira y se distancia de mí emocionalmente. No puedo soportarlo. Extiendo mi mano y tomo la de ella en un apretón suave —No te preocupes por esto Anastasia— le digo para tranquilizarla. Ella busca en mi cara, y ve la sinceridad en mi expresión y finalmente devuelve un apretón tranquilizador.

                                                            ****      *****

_ ¡Detén el ascensor Grey! Oigo que alguien grita mi nombre. Tanto Taylor como yo, volteamos al mismo tiempo. Los ojos de Alex Pella me miran y  viene con su seguridad Anthony Decimus con pasos seguros, casi arrogante. El tiene una mirada casi idéntica a la mía que reconozco inmediatamente. Él es como yo, otro hombre poderoso. No es un rival, pero sí un raro amigo. Ambos exudamos la misma magnitud tangible e incesante, una energía electrizante que nos hace tomar el mando entre un grupo determinado de personas en cualquier lugar.

_ ¡Que bueno verte Pella! Digo extendiendo mi mano. El tiene una manera particular de saludarme. Es vez de un apretón de mano usual, él se aferra a mi antebrazo. Siempre ha sido así. Estuvimos en el mismo equipo de remo en Harvard y su razonamiento era que: saludarse tomando los antebrazos es más higiénico. Pensé que es su manera de ser sin importancia, hasta que vi un partido de fútbol en el que él estaba participando. El campo estaba embarrado después por la lluvia, y un jugador en particular tuvo la desgracia de que la pelota de fútbol aterrizó en su cara, rompiéndole la nariz y se limpió la sangre con sus antebrazos. Pella lo llevó fuera del campo y después de ver que estaba bien, le dio una sacudida a su antebrazo fangoso y sangriento.

_ ¿Agitaste su antebrazo sucio? Está claro que no es higiene lo que te preocupa, lo acorralo en el momento. El simplemente se encogió de hombros. Ahí me di cuenta de que en cierto modo era otro solitario. Su manera de saludar es su opción personal de mantener a la gente lejos, igual que yo. 

_ Llámalo hábito. Esa es la única manera en que un hombre de verdad da la mano. Los vikingos, los hunos, los vaqueros, los antiguos romanos y los griegos, los Caballeros de la Mesa Redonda...  incluso las tropas que irrumpieron en Normandía, saludaban de esa manera. Por supuesto, yo también soy alpinista. Si se me hace hábito sacudir el antebrazo, entonces no tengo que pensar dos veces como agarrar a un escalador cuando se cae. Lo agarro por el antebrazo, dijo.  

Al abandonar mis recuerdos, le sonrío.
_ ¡Que bueno verte Grey! Dice con firmeza. Saluda a Taylor y él Asiente.

_ Señor Pella. Encantado de verle señor.

_ Supongo que todavía estás con el alpinismo, digo con ironía después de la sacudida  de antebrazos.

_ Lo estoy. Recientemente regresé del K2, responde y entramos en el ascensor.

_ ¿K2?  Impresionante.  ¿No es  una montaña con una alta  tasa de mortalidad para los alpinistas? Pregunto. Sonríe en respuesta.

_ Por cada cuatro alpinistas que suben a la cumbre, uno muere en el intento.  

_ Bueno, ten cuidado entonces. No  quiero escuchar que serás el quinto escalador desafortunado.

_ Siempre lo soy, dice sonriendo y cambia el tema. —Yo creo que las felicitaciones están a la orden. Te deseo una vida de felicidad con la señora de Christian Grey— dice sonriendo.

_ Gracias, le contesto y sonrío cálidamente por su reconocimiento respetuoso de Anastasia como mi esposa. Las puertas del ascensor se abren.  Taylor y el de seguridad de Pella mantienen las puertas abiertas mientras salimos del ascensor. Tanto Andrea como Olivia se ponen de pie y al ver mi cara sonriente, juro que vi en sus caras un suspiro de alivio.

Andrea habla de inmediato.

_ Buenos días Sr. Grey. Bienvenido a GEH, Sr. Pella,  Sr. Décimus,— dice ella y se vuelve hacia mí —¿Llevamos a los señores a la sala de reuniones señor? Welch y Barney ya te están esperando allí.

_ Sí, gracias, Andrea, respondo. Olivia pega un salto y los lleva hacia la sala de reuniones.

_ Por cierto, buen corte de pelo señor Grey, me dice y me detengo. Nunca me han felicitado por mi cabello antes.

Yo frunzo el ceño.

_ Gracias, murmuro con grata sorpresa. Andrea me da mi horario del día y me entrega los documentos que Welch ha dejado para que revise antes de la reunión. Echo un vistazo por encima de ellos y tomo algunas notas y asiento con la cabeza a Taylor mientras nos dirigimos a la sala de reuniones. Olivia está caminando detrás con una bandeja. Ella sonríe —Buen corte de pelo, Sr. Grey— Siento una imperceptible sonrisa en los labios de Taylor.

Cuando Taylor abre la puerta de la sala de reuniones, Welch, Barney y Pella están sentados alrededor de la mesa mientras Décimus está de pie en una esquina de la habitación, mirando al frente mientras habla.

La gran pantalla plana en la pared se llena de vida después de los saludos.

_ Hasta ahora hemos confirmado que Jack Hyde es el hombre detrás del incendio de Grey House, dice. Una imagen granulada de él aparece en la pantalla grande, congelada. Dado que la imagen está muy exagerada, parece digitalizada, y no del todo clara. —La señora Grey lo identificó, y nuestro propio software de reconocimiento facial lo confirma. Se le informó a la policía que fue identificado a través del software, pero debido a que el margen de error es del 20% la policía verificará primero su paradero; porque para emitir una orden de detención, necesitan algo más que una imagen granulada, una evidencia más concreta que lo una al incendio provocado. Lo mejor que pueden hacer es verificar en su apartamento y si lo consiguen, será solo para interrogarlo. Pero por supuesto ya sabemos que no está allí.  Y el señor Pella continuará a partir de aquí, dice y mira a Alex.

Alex se pone de pie en su considerable estatura, como un depredador. Camina alrededor de la silla en silencio.

_ Con su permiso caballeros, dice y se quita la chaqueta que coloca cuidadosamente en el espaldar de la silla. Saca sus gemelos de su camisa blanca almidonada y los coloca en el bolsillo de su pantalón y dobla sus mangas.

_ Hemos tenido una larga noche juntando algunas de las piezas del rompecabezas, pero un cuadro general empieza a salir, dice sonriendo, y se ve como si tuviera ocho horas ininterrumpida de sueño. Toma un sorbo de su café negro, sin azúcar y, a continuación, coloca la taza de vuelta en la mesa.

_ Nuestro foco en este momento, es este hombre —dice y señala a la pantalla con un puntero láser— Jack Hyde. Esta es la imagen de su archivo como empleado en SIP. Hemos examinado cuidadosamente su apartamento y prestado mucha atención a no dañar ninguna prueba, sin embargo, hemos recogido todo lo que pudimos y nos llevamos imágenes y videos de su apartamento.  

Un vídeo de su apartamento desordenado aparece en la pantalla. Todo tiene el aspecto tal cual como Welch me había descrito la noche anterior.

_ Está claro que este hombre está enojado, —dice, y una imagen de botellas de whisky están destrozadas en el piso y en las paredes se ve claramente las manchas del licor en ellas, eso significa que las tiró contra la pared. Hay otra imagen de cables coaxiales rasgados de las paredes con tanta fuerza que los paneles de yeso también fueron rasgados. Hay imágenes donde aparece como manchas de sangre en ellas— Pero también este hombre está calculando. El hizo un esfuerzo por abandonar su lugar porque esperaba que alguien le pudiera seguir el rastro, como lo hicimos Welch y yo…

_ Pero, no creemos que él está solo señor, dice Welch lanzando una bomba.

_ ¿Qué?, pregunto.

_ Permítanme corregir lo que Welch acaba de decir, —dice Alex mirándolo fijamente—La conclusión a la que hemos llegado, es que él es la mente maestra en todo esto, pero no puede hacerlo solo. Tiene que tener ayuda. Retiró todo su dinero en efectivo hace cuatro semanas. Tenía ocho mil dólares. Tiene que vivir en alguna parte, comer, necesitó alquilar el Dodge que está usando, o lo robó. De pronto sus actividades por teléfono celular cesaron. O se esfumó de la faz de la tierra o está usando a otra persona y otro lugar para hacer su trabajo. Es evidente que no es un hombre digno de ser amado. Ha vivido toda su vida solo y no se le conoce ninguna relación duradera. Así que la otra opción es que hay alguien al que él debe estar chantajeando, pagando, o alguien que le conoce algún secreto y está utilizando este hecho para obtener su ayuda, finaliza.

_ Dos preguntas: ¿Cómo se puede estar absolutamente seguro de que él es el autor intelectual? ¿Y a quién iba a estar chantajeando? Pregunto.

Pella mira a Welch, y asiente.

_ Como ustedes saben, Hyde tenía un archivo delictivo en Detroit como menor de edad. Sus registros están sellados, pero… hemos  cobrado algunos favores y comprobamos que su huella coincide con la huella parcial encontrada en Charlie Tango.

Inmediatamente me inclino hacia delante.

_ ¡¿Qué?! —Hiervo de ira— ¡Yo sospechaba después de su identificación el domingo, pero ahora que se ha confirmado, podemos informar a la policía que es él, el que atentó contra la vida mía y la de Ros Bailey!

_ No es tan fácil mi amigo, dice Pella levantando sus manos.

_ ¿Qué diablos quieres decir, que no es tan fácil? —Dirijo la intensidad de mi mirada glacial hacia Pella—  Las huellas dactilares coinciden con la parcial. ¿Qué más necesitan?

Él pone sus dos manos sobre la mesa y se inclina mirándome directamente a los ojos.

_ Estas demasiado apresurado Grey. Los métodos que hemos utilizado para revisar sus registros no son del todo legales. Una vez que un archivo de menores se ha sellado, no se puede abrir sin el consentimiento de la persona, o después que muera. Los archivos judiciales sellados, son como fantasmas, la única respuesta que obtendrás es que “No hay registro sobre esa materia”

_ Entonces, ¿nos quedamos sentados girando los dedos mientras mi familia está en peligro? ¡No lo permitiré! Siseo entre dientes.

_ No del todo y no espero nada menos de ti, —dice con una sonrisa de satisfacción—Hablé con un asociado al departamento de policía donde están los registros sellados de Hyde. Cuando se comenten delitos graves, la edad tope es la de catorce en los menores. Hyde fue capturado manejando un coche que robó dos semanas después de su decimocuarto cumpleaños y el expediente se cerró unos años antes. En el estado de Michigan, robar un vehículo es delito grave. Para que ese expediente no se abriera, la fiscalía tuvo que haber ejercido alguna presión contra alguien en ese momento. Además no era su primer robo de auto. Así que fue su segundo delito grave. No me parece un vacío legal que comparen sus huellas, sin embargo no es suficiente para una condena. Esto solo hace a Hyde una persona de interés.

_ ¿Quién querrá ayudar a un criminal como Hyde?

_ Ahhh... Y esa es la pregunta del millón,  ¿no es  verdad? ¿Quién tiene tanto en juego? ¿Y qué es lo que sabe acerca de él o ella? Welch y sus hombres fueron tras sus conocidos. Sus antiguas asistentes son un callejón sin salida hasta el momento. Welch las ha entrevistado y todas repiten uniformemente la misma historia, el mismo guión que afirma que todo es una mentira. Los hombres de Welch las han vigilado a todas. No se ha quedado con ninguna de ellas. Pero puedo apostar que tiene ojos y oídos muy cerca, mi querido amigo.

Mis nervios están en alerta máxima.

_ ¡Hyde simplemente  no pudo haber desaparecido de la faz de la tierra! ¿Dónde está? 

_ Estoy escaneando periódicamente las cámaras de la ciudad señor, y el software de reconocimiento facial está en constante funcionamiento. No hay coincidencias hasta ahora, habla Barney por primera vez.

_ Todas las medidas de seguridad  que has  puesto en cada lugar, yo las hubiera recomendado. La única cosa que me gustaría añadir a eso es que cualquier información que tengan sobre Hyde, la mantengan en absoluto secreto; no se puede compartir con nadie más que la policía. Solo lo que tiene que saber. Esa fuga de información de alguna manera puede prevenir a Hyde y cualquier cosa puede llegar a sus oídos a través de círculos de amigos o de familia, dice y sé que se está refiriendo al círculo de trabajo de Anastasia. Bueno ella no necesita saber nada, no tengo que preocuparla, tengo que protegerla lo más que pueda.   

La reunión continúa durante otros treinta minutos. Cuando finaliza siento una sensación de control. Estoy tomando las riendas de nuevo en mis manos. Me estaba volviendo loco últimamente. Ahora sé quien es el criminal. Todo el personal de seguridad está concientes de quien es. El enemigo tiene una cara. Pero las preguntas planteadas por Pella abren una idea desagradable también. Jack tiene un cómplice o cómplices. Caras desconocidas. Todavía tenemos que estar muy atentos. Nuestros movimientos tienen que estar coordinados con la seguridad también. Especialmente con Anastasia y sé que a ella no le va a gustar eso.

Pella me estrecha la mano en su forma habitual cuando se va.

_ Gracias por venir con tan poco tiempo. Envíame la factura, le digo.

_ No te preocupes por eso. Ya está incluida en la primera página del informe, dice sonriendo.

En el momento en que vuelvo a mi oficina, abro el sobre con el informe que Pella me dio. El no ha establecido monto de la deuda, pero todo este cambio debe haber aumentado la factura. Lo que veo en la primera página me hace sonreír. El papel que ha utilizado para escribir su nota, tiene un logotipo de mi empresa. ¡Lo escribió cuando Welch estaba finalizando la reunión!

Bueno Grey, no pude asistir a tu boda y tu regalo se perdió en el correo. Pero probablemente no. Considera la posibilidad de esta visita como la asistencia a la boda de un amigo. Después de todo, no hay presente más grande que la seguridad de la familia de un hombre.

Ah, también te traje este pedazo de roca que mantuve conmigo desde que la encontré. Me gustaría dártelo como un recordatorio.  Poco impresionante, lo sé, pero si se tiene en cuenta de dónde vino, gana su valor total. ¡De hecho la traje por todo el camino del K2! Pasó por pendientes pronunciadas, nieve, avalanchas, clima impredecible, una subida muy traicionera que reduce significativamente la vida de un alpinista. ¡El K2 es más mortal que el Everest!   Es el santo grial de las montañas, haciendo de este pequeño pedazo de roca, uno de mis más importantes posesiones recientemente adquiridas. Esa es la prueba de que durante una situación de vida o muerte, dominé mis sentidos al escuchar a mi entorno, conquisté mis miedos sobreviviendo a lo desconocido, y a las terribles experiencias impredecibles. Como verás Grey, el valor de la roca es en realidad mucho mayor, porque todos los miembros del equipo han sobrevivido a pesar de que tres de los nuestros salieron muy heridos, pero con vida. Por lo tanto, esa piedra significa el don de la vida del final de un reto que ahora te estoy pasando a ti. ¡Felicidades amigo!

Alex

Sostengo la roca afilada que se conserva en un delgado acrílico. La examino de cerca y veo una huella dactilar ensangrentada sobre ella, me pregunto de quien sería. Al reverso del acrílico una nota con una caligrafía ligeramente garabateada: 13 subió a la cumbre. 13 bajó de la cumbre.

La puse en mi escritorio y de pronto siento la ausencia de mi esposa. Le escribo un e-mail:
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De: Christian Grey
Asunto: Halagos
Fecha: 23 de agosto 2011 09: 54
Para: Anastasia Grey

Señora Grey

He recibido tres halagos por mi nuevo corte de pelo. Los halagos de mis empleados son nuevos. Debe ser esa sonrisa ridícula que llevo cada vez que pienso en lo de anoche. Realmente eres una mujer maravillosa, talentosa y hermosa.

Y eres toda mía. 

Christian Grey
CEO, Grey Enterprises Holdings Inc.
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Ella no responde de inmediato, y me sumerjo en el trabajo. Hay un montón de cosas que hacer antes de viajar a Nueva York. Su respuesta me llega una hora después.
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De: Anastasia Grey
Asunto: Intentando concentrarme.
Fecha: 23 de agosto 2011 10: 48
Para: Christian Grey

Sr. Grey

Estoy intentando trabajar  y no quiero ser distraída por deliciosos recuerdos. ¿Es ahora el momento de confesar que le cortaba el cabello regularmente a Ray? No tenía idea de que sería un entretenimiento útil. Y sí, soy tuya y tú mi querido esposo, que se niega a ejercer el derecho constitucional bajo la segunda enmienda de portar arma, eres mío. Pero no te preocupes porque voy a protegerte. Siempre.

Anastasia Grey
Coordinadora Editorial SIP
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No me puedo imaginar a mi esposa como una mujer portando arma. ¡Una vaquera cualquiera!
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De: Christian Grey
Asunto: Annie Oakley
Fecha: 23 de agosto 2011 10: 53
Para: Anastasia Grey

Señora Grey
Estoy encantado de ver que haya hablado con el departamento de comunicaciones y que ha cambiado su nombre.
Dormiré tranquilo en mi cama, sabiendo que mi esposa, quien porta armas, duerme junto a mí.

Christian Grey
CEO  Hoplófobo,  Grey Enterprises Holdings Inc.
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De: Anastasia Grey
Asunto: Palabras largas.
Fecha: 23 de agosto 2011 10: 58
Para: Christian Grey

Sr. Grey

Una vez más me deslumbra con su destreza lingüística. De hecho, su destreza en general, y creo que usted sabe a lo que me refiero.

Anastasia Grey
Coordinadora Editorial SIP
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De: Christian Grey
Asunto: ¡Jadeando!
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 01
Para: Anastasia Grey

Señora Grey ¿Estás coqueteando conmigo?

Christian Grey
Escandalizado, CEO Grey Enterprises Holding Inc
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De: Anastasia Grey
Asunto: ¿Preferiría usted…
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 04
Para: Christian Grey

… que coqueteara con alguien más?

Anastasia Grey
Valiente Coordinadora Editorial, SIP
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¡Sí, eres muy valiente señora Grey! ¡Esta observación claramente merece una paliza! ¿Es realmente tan obtusa que no entiende que soy un hombre posesivo, o está tratando de calentarme?
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De: Christian Grey
Asunto: Grrrrr
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 09
Para: Anastasia Grey

¡NO!

Christian Grey
CEO posesivo, Grey Enterprises Holdings Inc.
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De: Anastasia Grey
Asunto: Vaya…
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 14
Para: Christian Grey

¿Me estás gruñendo? Porque eso es algo sexy.

Anastasia Grey
Retorciéndome (en el buen sentido) Coordinadora Editorial SIP
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¡Mierda! ¡Ella está jugando conmigo! Ella tiene una oficina propia, y puedo bloquear las puertas. Tal vez pueda hacerle una visita hoy.
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De: Christian Grey
Asunto: Cuidado
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 16
Para: Anastasia Grey

¿Coqueteando y jugando conmigo Sra. Grey?
Puede que te haga una visita esta tarde.

Christian Grey
CEO priápico, Grey Enterprises Holdings Inc.
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De: Anastasia Grey
Asunto: ¡Oh no!
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 20
Para: Christian Grey

Voy a comportarme. No me gustaría que el jefe del jefe de mi jefe esté encima de mí en mi trabajo. Ahora déjame continuar trabajando. El jefe del jefe de mi jefe podría despedir mi trasero.

Anastasia Grey
Coordinadora Editorial SIP
___________________________________________________
¡Mierda! ¡Casi vuelvo a botar mi café sobre el monitor! Lo que me gustaría hacerle a ese trasero, ahora mismo.
___________________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: & *% $ & * & *
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 23
Para: Anastasia Grey

Créeme cuando te digo que hay una cantidad de cosas que me gustaría hacerle a tu trasero en este momento. Despedirlo no es uno de ellas.

Christian Grey
CEO y hombre de traseros Grey Enterprises Holding, Inc
___________________________________________________
De: Anastasia Grey
Asunto: ¡Vete!
Fecha: 23 de agosto 2011 11: 26
Para: Christian Grey

¿No tienes un imperio que dirigir?
Deja de molestarme.
Mi próxima cita está aquí.
Pensé que eras un hombre de senos…
Piensa en mi trasero y yo pensaré en el tuyo…

TAx

Anastasia Grey
Ahora húmeda Coordinadora Editorial SIP
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 ****      *****

Me levanto a las cuatro de la madrugada y tomo una ducha. Me visto para salir con Taylor. Anastasia sigue durmiendo. La miro dormir y froto su cabello con cariño, luego me inclino y la beso.

Después del desayuno, Taylor y yo nos dirigimos al aeropuerto. Le escribo un email a Anastasia. Estoy inquieto porque esta es la primera vez que vamos a dormir separados desde nuestra boda. La única vez que dormimos separados fue la noche antes de casarnos.
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De: Christian Grey
Asunto: Ya te extraño
Fecha: 25 de agosto 2011 04: 32
Para: Anastasia Grey

Señora Grey

Estuviste adorable esta mañana.
Comportarte mientras estoy fuera.
Te amo.

Christian Grey
CEO, Grey Enterprises Holdings Inc.
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Stephan y su copiloto Beighley están de pie en la cabina listos para saludarme. Entro y le digo a Taylor que voy a dormir unas pocas horas. No dormí mucho anoche sabiendo que iba a pasar un tiempo sin Anastasia y lo menos que hicimos fue dormir. Stephan me informó que el vuelo tendrá un estimado de seis horas y cuatro minutos. Eso me debe dar suficiente tiempo para descansar.

Después de cuatro horas de sueño, me siento descansado, pero no tan bien como cuando duermo junto con Anastasia. Agarro mi maletín y me voy a revisar algunos de los documentos mientras tomo algo de beber. Taylor está sentado leyendo un libro Amour de Louis L.

_ Sr. Grey, me saluda cuando me ve.

_ Taylor, yo asiento. Sigo tomando notas para la reunión cuando la azafata nos sirve nuestro almuerzo y bebidas. Una ves que terminamos, escuchamos la voz de Stephan en el sistema de megafonía del avión.

_ Buenas tardes, les habla el capitán. Debido a algunas turbulencias inesperadas, aterrizaremos en el aeropuerto JFK con quince minutos de retraso. Hora local  13:32pm

Tan pronto como aterrizamos en el JFK, y todavía sentado, saco mi Blackberry y encuentro la respuesta de Ana al correo que le envié.  
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De: Anastasia Grey
Asunto: ¡Compórtate tú!
Fecha: 25 de agosto 2011 09:03
Para: Christian Grey

Hazme saber cuando aterrices… me preocuparé hasta que lo hagas. Y me comportaré, quiero decir ¿En cuántos problemas puedo meterme con Kate?

Anastasia Grey
Coordinadora Editorial SIP
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¿Qué está haciendo ella con Kate? ¿Y por qué  no  me dijo que iba a hacer algo con ella? ¿Por qué siempre espera que estemos a distancia para revelar algo?

Marco inmediatamente su teléfono del trabajo.

_ Ana St... Grey, responde ella haciéndome sonreír. Aún se está acostumbrando a su nombre. 

_ Hola, le digo con voz suave.

_ ¡Hola! ¿Cómo estuvo tu vuelo?  Responde con una expresión de alivio y alegría. Debe estar sonriendo.

_ Largo. ¿Qué vas a hacer con Kate? Voy directamente al grano. Quiero saber si Kate se va a acercar a la casa.

_ Sólo vamos a tomar una copa, tranquilo, responde ella. Inmediatamente me tenso. No quiero que salga. ¿Por qué  no  me lo dijo antes de irme? No es seguro para ella  romper el protocolo, después de haber pasado por todos estos nuevos hombres de seguridad. Hay peligro por ahí, y le he dicho que por el momento, todos debemos seguir los protocolos establecidos. No digo nada. Ella continúa.

_ Sawyer y la nueva mujer... Prescott estarán con nosotras, responde ella.

_ Pensé que Kate podría ir a la casa.

_ Iremos allá después de tomar un trago, responde.

Siempre me oculta algo que quiera hacer. Lo hace desde que la conocí. Esperó estar en Georgia para decirme lo que siente. No me habló de su cambio de nombre, cuando tuvo tiempo para hacerlo. Ahora esto…

_ ¿Por qué  no  me lo dijiste?  Pregunto con voz tranquila, muy controlado.

_ Christian, estaremos bien. Tengo a Ryan, Sawyer y Prescott aquí. No es más que una bebida rápida.

Ella todavía está tratando de negociar, rompiendo el protocolo. Ella debe seguir las reglas hasta que Hyde y sus posibles cómplices estén tras las rejas. No confío en mí para decirle las cosas sin perder el control y no estoy en Seattle para arreglarlo. Respiro profundamente, contando. Diez… nueve... ocho... siete... seis... cinco... cuatro...

_ Solo la he visto un par de veces desde que nos conocimos. Por favor. Ella es mi mejor amiga, insiste.

_ Ana, yo no quiero alejarte de tus amigos. Pero pensé que podía ir a la casa.

_ Está bien, de acuerdo, —dice con petulancia consintiendo— Nos quedaremos en casa.

_ Sólo hasta que ese lunático esté por ahí afuera. Por favor.

_ Te he dicho que de acuerdo, ella murmura exasperada. Cuando ella de mala gana consiente, siempre voltea los ojos.

_ Siempre sé cuando me estás poniendo los ojos en blanco, le digo.

_ Mira, lo siento. Yo  no  quiero preocuparte. Le diré a Kate.

_ Bien. Doy un suspiro de alivio. Solo voy a estar fue por un día. Debe ser capaz de obedecer por un día, pero es de Anastasia de quien estamos hablando.

_ ¿Dónde estás?

_ En la pista del aeropuerto JFK.

_ Acabas de aterrizar, dice ella. Ella me pidió que la llamara tan pronto como aterrice. 

_ Me pediste que te llamara apenas aterrizara.

_ Bueno, señor Grey, me alegro de que uno de nosotros sea meticuloso.

_ Señora Grey, tu habilidad para exagerar no conoce límites ¿Qué voy a hacer contigo?

_ Estoy segura de que pensarás en algo creativo. Por lo general lo haces, dice con voz seductora.

_ ¿Estas coqueteando conmigo?

_ Sí. Su respuesta descarada me hace sonreír.

Oigo la tos discreta voz de Taylor detrás de mí.

_ Será mejor que me vaya. Ana, haz lo que te digo, por favor. El equipo de seguridad sabe lo que está haciendo.

_ Sí, Christian, lo haré, ella responde agitada.

_ Te veré mañana por la tarde. Te llamaré más tarde.

_ ¿Para controlarme?

_ Sí, le respondo con sinceridad. No hay nada malo en un hombre que ama que quiera proteger a la mujer de su vida.

_ ¡Oh, Christian! Me regaña.

_  Au revoir, señora Grey.

_ Au revoir, Christian. Te amo, dice ella. Aunque sé que me ama, su declaración repentina después de su regaño me hace tomar una fuerte inhalación de aire.

_ Y yo a ti Ana, dije suspirando en la línea. Amo a mi esposa, y esta primera separación es demasiado difícil.

_ Cuelga Christian, me ordena en un susurro.

_ Eres una pequeña mandona,  ¿no?

_ Tú pequeña mandona, declara. Me derrito por dentro.

_ Mía, le respondo. Haz lo que te dicen. Cuelga, le ordeno. 

_ Sí, señor, dice y cuelga.

Le escribo de inmediato un mensaje de correo electrónico.
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De: Christian Grey
Asunto: Manos inquietas
Fecha: 25 Agosto de 2011 13: 42 EDT
Para: Anastasia Grey

Señora Grey

Eres tan divertida como siempre por teléfono.
Lo digo en serio. Haz lo que te dicen.
Necesito saber que estás a salvo.
Te amo.

Christian Grey
CEO, Grey Enterprises Holdings Inc.
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Me cuelgo el bolso del ordenador portátil en mi hombro y Taylor lleva las pequeñas maletas. El conductor saluda amablemente y me dice Sr. Taylor. Yo sonrío. Los taxis amarillos, los autobuses y un flujo constante de vehículos de todo tipo pasan a través del aeropuerto y siempre está presente el ulular de una ambulancia o un coche de la policía que también se pueden escuchar en el fondo justo fuera. El conductor ayuda a Taylor a cargar las maletas y Taylor me abre la puerta, para luego sentarse en el asiento delantero.  El conductor cuyo nombre en la etiqueta dice Mark Easton, maneja lento, pero en una constante marcha, repleto con el tráfico de Nueva York. Atraviesa las calles y fácilmente llega a mí apartamento del  Upper East Side de Manhattan. Cuando llegamos, el portero me abre la puerta, y yo salgo con facilidad de la SUV.

_ Buenas tardes, señor Grey. Bienvenido de nuevo a Nueva York, señor, dice el portero quien cortésmente se quita el sombrero.

_ Gracias, Donald, respondo mientras me sostiene la puerta del vestíbulo. Tengo el tiempo suficiente para apenas tomar una ducha, descansar y revisar los contratos. Tengo una cena de negocios que asistir. Taylor presiona el botón para llamar al ascensor.  Han pasado varios meses que no he venido a este apartamento. Realmente quería que Anastasia viniera conmigo. Tal vez podría llevarla en una escapada de fin de semana. Taylor presiona el piso del ascensor y yo meto la llave de acceso. Al igual que en Seattle, tengo el mejor apartamento de este edificio. Me gusta la privacidad. Vale la pena pagar dinero extra.  
_ Taylor, ¿tenemos tiempo para hacer ejercicios?

Él mira su reloj y responde: Sí, señor, alrededor de una hora.
                                                           ****      *****

Me duché y me vestí con mi esmoquin negro. Son las 8:30 pm. Estoy ante el espejo y ato la  pajarita  en un nudo perfecto. Al salir llamo a Anastasia. Ella debería haber dejado el trabajo ya. Pero ella no contesta el teléfono. Tal vez  está demasiado ocupada con Kate para escuchar el teléfono. Le daré un poco de tiempo para instalarse en casa. Cuando llegamos al Hotel Península para la fiesta de los millonarios, son las nueve y media de la noche. No se llama así por supuesto, pero la mayoría de los asistentes son las personas más ricas del mundo.  Taylor también está en un smoking, e inmediatamente sale del vehículo antes de que el servicio de aparcacoches  me abra la puerta. Nos abrimos paso hacia la terraza del Hotel que está vestida de la gala para el evento.

Llamo a Anastasia otra vez, y no hay respuesta.

Estoy en la reunión codeándome de un sinnúmero de hombres de negocios y mujeres aburridas igualmente ricos.

Una mujer elegante y muy segura está en la multitud y se fija en mí. Taylor está tan cerca de mí como le sea posible, mirando a todo el alrededor. La mujer tiene el cabello largo y oscuro hasta la espalda y ojos de color azul pálido. Ella mete un mechón de su cabello detrás de la oreja y levanta la barbilla de una manera elegante indicando su clase y distinción. Viene directo hacia mí y me extiende su mano mirándome directamente a los ojos.

_ Sr. Grey. Qué bueno verlo en Nueva York de nuevo, dice en acento muy culto neoyorquino. No la reconozco, pero ella me conoce. 

_ ¿A qué se debe esta rara visita?

_ Negocios, como puede ver.

_ Ah, pero no me gustaría hablar de eso. Mi padre me arrastra a estos eventos a menudo, dice sin sentido. Suelto su mano, pero ella se aferra a la mía, yo me retiro hacia atrás y abro mi mano, de manera que ella se ve obligada a soltarme.

_ ¿Le ruego me disculpe, señora…? No me acuerdo quién demonios es ella, y tampoco me importa.

_ Señorita  Blackburn. Es señorita, reitera.  He leído que se ha casado recientemente. Tenía la esperanza de conocer a la Sra. Grey esta noche, dice.

_ La señora Grey no pudo asistir, le contesto secamente.

_ Lo siento mucho. ¿Tan pronto?  Pregunta sin significado.

_ ¿Tan pronto? Repregunto en tono áspero.

_ Las esposas se aburren de las cenas de negocios de sus maridos, por lo general en un par de años, no en un par de semanas. Tal vez ella no conoce nuestras acciones yo podría… dice con mucha implicación.

_ Señorita Blackburn,  mi esposa y yo estamos felizmente casados. No tengo la intención de tomar un consejo de alguien que ni conozco, le contesto.

_ Pido disculpas señor Grey. Quería ser amable. Pero cuando no se sienta feliz, aquí está mi tarjeta. Puede llamarme, dice mientras sonríe con un destello de complicidad en sus ojos y mete la tarjeta en la palma de mi mano y luego se va. Yo la arrugo y la dejo caer al piso.  

Reviso mi Blackberry y no hay llamadas telefónicas, ni mensajes de texto, y no hay e-mails de Anastasia. Tengo una sensación de intranquilidad. Llamo a Anastasia por tercera vez, y todavía no hay respuesta. Me doy la vuelta y escribo rápidamente un texto.

* ¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁS? *

_ ¿Sr. Grey? Pierce DuPont a las tres en punto,  señor. Él viene hacia usted. Taylor me informa y yo gano de nuevo mi compostura. Es otro socio de negocios.

Una vez que la pequeña reunión improvisada ha terminado, compruebo mi Blackberry, y nada. La llamo de nuevo y cae el buzón de voz. Tomo un trago de whisky de un camarero que pasa. Me tomo el trago de una sola vez. Estoy hirviendo de ira. Me siento impotente, inquieto y como un maníaco en general, también estoy temeroso por la seguridad de Anastasia.

_ ¿Alguna llamada importante Taylor?

_ Nada, señor, responde.

Un ostentoso diseñador gay cuyo nombre no recuerdo se aproxima hacia mí, me ha estado mirando desde que llegué. Deja ir a dos modelos que lo acompañan y se acerca. Pone su mano izquierda justo por encima de su cintura y con la otra hace un gran gesto.

_ ¡Oh Dios mío! ¡Eres Christian Grey! Y pone su mano en el corazón. ¡Querido tienes unos hermosos ojos azules! ¡Encantado de conocerte Sr. Grey! Soy Michel Kraus, pero probablemente ya me conoce…

_ No lo conozco, le contesto con poca paciencia.

_ ¡Sabe Sr. Grey, si no tuviera una dependencia económica, con éxito lo habría firmado como modelo de pasarela ya!

_ Gracias por el halago Sr. Kraus.  Si me disculpan, digo con una sonrisa forzada y Taylor se pone en frente bloqueando a Kraus.

_ Te ves tan dulce como la miel ¿Alguna vez has pensado en modelar? Le dice a Taylor.

_ Agitarle mi culo a la gente nunca me atrajo señor, oigo a Taylor responderle.

_ ¡Oh, Dios! ¡Un viejo caballero fashion también! ¡Llámame! dice metiendo su tarjeta en el bolsillo de Taylor.

Ahora soy como un volcán a punto de entrar en erupción. En otra ocasión habría sido amable. Lástima por Taylor. Me dirijo en dirección opuesta del diseñador. Llamo a Ana otra vez, son casi las nueve y media en Seattle. Ya debería haber cenado, tener su conversación de chicas y aún tener tiempo para llamarme. O al menos tener la cortesía de devolver mis llamadas o un texto. No hay respuesta. ¡Una vez más!

Marco el número de Sawyer. Él responde inmediatamente. Hay música fuerte y un ruido de fondo, y mi corazón se hunde con la traición de mi esposa. ¡Ella rompió su promesa!

_ Sawyer, le digo con voz tensa. ¿Dónde está la señora Grey? Casi lo puedo oír tragar por teléfono.

_ La señora Grey está con la señorita Kavanagh en el Zigzag Café señor. ¿Quiere hablar con ella? Me pregunta de inmediato.

_ ¡No! ¿Quién más está contigo?

_ Prescott, señor.

_ ¿Y Ryan?

_ Está en Escala.

_ ¿Ustedes rompieron el protocolo?

_ Pido disculpas señor Grey. La señora Grey fue más que insistente para venir a tomar una copa con la señorita Kavanagh.

_ ¿Y no pensaste en llamarme?

_ No queríamos molestarlo señor. Todo está bien.

_ Hablaré contigo cuando regrese. Tenemos un protocolo. Cada vez que se cambie, debes informarle a Taylor. El no ha recibido llamadas de ninguno de ustedes. ¿Ryan sabe en donde están?

_ Sí, señor.  Él lo sabe. Me  disculpo  señor, pero Prescott le recordó a la señora Grey  que usted nos instruyó para volver a  Escala, pero   ella insistió en ir, y no la quisimos poner en aprietos delante de la señorita Kavanagh o causar una escena, señor.  La señorita Kavanagh ya había hecho las reservas antes de llegar a SIP y ella no quería ir a  Escala.  Yo le hice una llamada de juicio y persistí con las instrucciones a la señora Grey, dice.

Estoy hirviendo de ira. Con una enorme rabia incontrolable. ¡Mi esposa no puede resistirse a la persistencia de su amiga, pero ella puede ignorar completamente la mía! ¿Quién tiene prioridad para ella? ¿Kate Kavanagh, la ex compañera de cuarto, o Christian Grey, su marido? Sin darse cuenta, ella hizo una elección aquí. ¡Ella eligió a su amiga sobre mí!  

_ Está bien, te veré mañana, digo con mucha promesa en mi tono y cuelgo.

_ Taylor, llama a Stephan. Nos dirigimos de nuevo a Seattle.

Sus cejas se alzan.

_ ¿Está todo bien en casa, señor?

_ No.

Me mira preocupado, y expectante.

_ La Señora Grey rompió el protocolo, y ella está con su amiga fuera de la casa. Nos devolvemos ahora.

_ Sí, señor, dice, y ya está marcando.

Rápidamente le escribo un e-mail a Anastasia.
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De: Christian Grey
Asunto: Enojado. No me has visto enojado
Fecha: 26 de agosto 2011 00: 42 EST
Para: Anastasia Grey

Anastasia

Sawyer me dice que estás bebiendo cócteles en un bar cuando me dijiste que  no lo harías. ¿Tienes alguna idea de lo enojado que estoy en este momento?
Te veo mañana.

Christian Grey
CEO, Grey Enterprises Holdings Inc.
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_ ¿Sr. Grey? ¿Debemos recoger el equipaje… —Taylor comienza preguntando, pero al ver la furia en mi cara, levanta sus manos en un gesto de renuncia— No importa, señor. Pediré que lleven nuestro equipaje al aeropuerto. El chofer ya está listo para llevarnos. Los pilotos están en camino y el avión ya tiene combustible. Debemos estar listos para salir en una hora aproximadamente señor.


                                                           ****      *****

_ ¿Puede manejar con más rapidez hacia el aeropuerto? Le grito al conductor.

_ Pido disculpas, señor, pero tenemos límites de velocidad.

_ ¡Son casi la 1:00am y casi no hay coches en la autopista de mierda! ¡Usted puede conducir un poco más rápido! ¡Voy a triplicar  la multa en caso de que lo detengan! Él mira a Taylor, quien asiente con la cabeza hacia él de manera afirmativa. 

_ Sí, señor, dice el conductor y finalmente acelera.  

Estoy echando humo; la rabia y la ira están saliendo por mis poros. Quiero castigar a Anastasia y mucho.  Tengo muchas ganas de castigarla por desobedecerme tan descaradamente, tan rápidamente después de que me prometió una cosa. ¡Dios! ¡Me siento tan jodidamente impotente! Me siento haciendo paracaidismo sin paracaídas. Nada que hacer para mantenerme a salvo. ¡Ni siquiera un maldito pájaro en el aire! Ella toma todo mi poder y me deja incompetente e desamparado. Sí. La castigaré. ¡Ella no me va a inutilizar! Si estuviera en Seattle, voy al bar y la arrastro hasta la casa. Es muy hábil. Espera a que esté bien lejos para desafiarme, a sabiendas que no puedo hacer nada al respecto. ¡El protocolo se rompió! Eso no es nada seguro. Hay una razón por la cual hacemos esto.


Oigo los neumáticos chillando cuando llegamos al aeropuerto, y el conductor y Taylor dejan escapar un suspiro de alivio al mismo tiempo. 

_ ¡Ya era hora mierda! Estoy que hiervo y Taylor salta del auto para abrirme la puerta y le lanza un par de billetes de 100 dólares como propina al conductor y después corre detrás de mí.

Veintisiete minutos desde que envié a Anastasia un e-mail y estoy de pie en mi jet. Stephan y  Beighley  están esperando en la puerta.  

_ ¿A qué velocidad vamos en el aire señor? Me pregunta antes de saludarme.

_ ¡Tan pronto como despegues la cola, quiero que estés en el aire como si estás siendo perseguido por los perros infernales y lleguemos a Seattle! Le ordeno.

_ Sí, señor, dice y ambos toman rápidamente sus asientos en la cabina cuando hago mi camino a mi asiento.  Me siento en una de las sillas de cuero y abrocho el cinturón de seguridad. Taylor sigue mi ejemplo  en silencio.  

Tarda como diez minutos para que nos pongamos en marcha y llegar a la línea de despegue. Cierro los ojos en un intento por controlar mi ira, y tratar de inhalar y exhalar. Este sentimiento de impotencia me está inquietando. Quiero estar en Seattle al instante.  Mis dedos están tocando mi asiento como los cuatro jinetes  del Apocalipsis.  

_ ¿Señor? ¿Recibió llamada de Sawyer, o Ryan?

_ Hablé con Sawyer. Tienes que hablar con él y con el resto del equipo. Nadie rompe el protocolo. ¡Tienen que seguir las reglas!

_ Sí, señor.  ¿Permiso para ser franco señor? Dice suspirando.

_ Adelante, siseo. 

_ Usted y la señora Grey son nuestros jefes.  Si no hay peligro percibido y usted o la señora Grey nos piden hacer otra cosa, tenemos que seguir sus órdenes, señor.

_ ¡Tienen que aprender a decirle NO  a ella! ¡Mis pedidos no pueden ser anulados por Anastasia!   

_ Sr. Grey, no estoy en desacuerdo con usted, señor. Pero  con todo el respeto, la señora Grey  también es nuestra jefe por defecto, señor, no nuestro rehén. Hacer cosas en contra de su voluntad puede causar un incidente. Queremos que la señora confíe en nosotros. Demostrarle desconfianza, o hacerla sentir que no tiene libre albedrío, sería imposible trabajar para ella. No querría que la cuidáramos. Nosotros somos su equipo de seguridad y tenemos que hacerla sentir segura y protegida, incluso si sus decisiones de última hora rompen el protocolo. No dejaríamos que tome una decisión si estuviéramos en una situación de emergencia.

Meto mi mano en mi pelo, exasperado. 

_ ¡Si doy una orden para que ella sea llevada a casa, quiero que ella sea llevada a casa!  ¡Si ella decide ir a otro lado, convénzala  de lo contrario!  ¡Si ella no hace caso, quiero que me llamen! ¡Ese es el protocolo! ¡Hay un loco suelto por ahí!

_ Si señor.  —Taylor asiente con nerviosismo—  Pero recuerde que usted no ha querido hablarle a la señora de lo que está sucediendo. Si estuviera enterada de la situación a lo mejor no hubiese roto el protocolo, dice con nerviosismo. 

Estoy incapaz de contenerme, sintiéndome impotente, sintiéndome desesperado. ¡Tengo muchas ganas de castigar a Anastasia! Taylor tiene razón, por supuesto. Anastasia hace que todos se sientan nerviosos e indefensos por desobedecer órdenes simples.  ¡Quiero desesperadamente castigarla con un bastón o una paleta o un látigo! ¡Dios ayúdame! ¡Dame paciencia! ¡Si yo la castigo, ella me deja! ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ella me desafía a cada paso?  

¡Este es el vuelo más largo de mi vida!  No me puedo concentrar, no puedo leer, no puedo ni pensar  ¡mierda! Me siento como atado, sin vista, ni oído, ni olfato. ¡Siento que retrocedo en el tiempo con esta ira que me ataca!

                                                           ****      *****


_ Ahora estamos acercándonos a Seattle. Vamos a aterrizar en el aeropuerto Sea-Tac en breve. Por favor, abróchense los cinturones de seguridad. La hora local es  4:22am.

Siento un suspiro de alivio por llegar a Seattle finalmente. Tan pronto como el avión toca tierra, prendo mi celular. Tengo nuevos mensajes de texto, probablemente de Ana. Mi corazón se detiene con el primer mensaje.


* Activada la habitación del pánico * 

Tres simples palabras para detener mi corazón, y siento como el mundo se desmorona a mi alrededor. ¡Creo que estoy teniendo un ataque al corazón! 

_ ¡Sr. Grey! dice Taylor que también recibe el mensaje. Sus ojos se abren y se ve tan preocupado y asustado como yo.  

Ya está  marcando a la casa.  

_ Ryan ¿Están todos bien? Le oigo  preguntar.  

_ Pon el altavoz, le digo.

_ Sí. Todo el mundo está a salvo. Esas cuatro palabras ofrecen  la mejor noticia que he escuchado toda mi vida.  Sí. Todo el mundo está a salvo. Todo el mundo está a salvo. Todo el mundo está a salvo.  Mi esposa está segura. Mi razón de ser está segura. Mi Ana está segura. ¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios!  

_ ¿Dónde está Ana? Pregunto. 

_ La Señora Grey está durmiendo señor. 

_ ¿Qué diablos pasó? 

_ Jack Hyde interrumpió en Escala, señor, dice. 

_ ¡¿Qué?! Taylor y yo gritamos al mismo tiempo. Estoy temblando de nervios.  

_ ¡Dime que lo han capturado! Oigo a Taylor preguntar. 

_ Sí, señor. Él está en custodia de la policía. 

_ Estamos en camino, digo con severidad cuando trato de mantener el control a mi reacción física.

_ ¿Cómo está Gail? Pregunta Taylor.

_ Ella está bien, hombre. Está durmiendo ahora mismo, dice Ryan, y Taylor se hunde en el asiento.

_ Estamos en SEA-TAC aterrizando. ¡Estaremos en casa pronto!

_ ¿Están aquí? Voy a recogerlos.

_ ¡No! Nos vamos nosotros mismos. ¡No quiero perder tiempo esperando! Le ladro.

_ Como usted quiera, señor. Escucha, Taylor. Todavía puede que haya algunos periodistas fuera de Escala. Si no los vamos a buscar, utiliza la entrada trasera por favor.

Reviso el resto de mis mensajes en el camino a Escala.

* Todavía estoy en una sola pieza. Pasé un rato agradable. Te extraño. Por favor no estés enfadado *

También hay un correo de voz de Anastasia:

“Hola. Soy yo. Por favor, no te enfades.  Hemos  tenido un incidente en el apartamento. Pero está todo bajo control, así que no te preocupes. Nadie está herido. Llámame.”

Al oír su voz segura me revive inmensamente. Quiero saber lo que pasó. ¡Quiero sacarle  la mierda a alguien! ¡Dios! ¡Si hubiese estado aquí, podría haber matado a Hyde! La rabia se está filtrado en cada célula de mi ser. Siento como si he tragado lava caliente y estoy a punto de escupirla, incinerando todo a mi alrededor. ¡Estoy enojado con todo el mundo! ¡Me estoy quemando por dentro con un fuego que consume todo! Estoy enojado conmigo mismo por consentir que Ana se quedara en Seattle. ¡Debí arrastrarla conmigo! Recorro las dos manos por mi pelo con fuerza. ¿Qué voy a encontrar cuando llegue a casa? Por primera vez en mi vida siento una rabia que no puedo contener a pesar de haber aprendido a ejercer el control. ¡Dios me ayude! ¡Casi pierdo el amor de mi vida! ¡No podría vivir sin ella! Me odio por haber aceptado que se quedara aquí. ¿Cómo puedo ser un buen marido si no puedo protegerla de mis enemigos personales? Esto me está comiendo vivo… quiero matarlo. ¡Tengo una rabia ciega!

La verdad del centro de mi existencia está justo aquí sin diluir. La rabia y el deseo de matar al hombre que pudo hacerle daño a la única persona que me interesa. ¡Estoy enojado con todos, hasta conmigo mismo!

                                                            ****      *****

Taylor y yo entramos en el vestíbulo y nos quedamos boquiabiertos al mirar el suelo. Un charco de agua, el jarrón de flores roto, las flores esparcidas por el lugar. Hay signos reveladores de una pelea. Una de las bisagras de la puerta medio desprendida está colgado inerte en el aire. Ryan y Sawyer salen a nuestro encuentro. Ryan tiene un ojo que se nota con contusiones y ya se le está formando un morado en su cara.

_ ¿Qué pasó? Le pregunto con una voz completamente suave, completamente fría sin alma.

_ Cuando la señora Grey estaba fuera con la señorita Kavanagh bajo la protección de Sawyer y Prescott, vi a Jack Hyde en el monitor de las cámaras de seguridad. Llevaba un uniforme... overoles como de una compañía de entrega y tenía guantes puestos. Esto me dio sospechas. Pasó el reconocimiento facial comparándolo con las imágenes y era él. Puse a la señora Jones en la habitación del pánico y le di acceso.

_ ¿No  pensaste que te podía dominar y hacerse cargo de la casa? ¿Obligar a la señora Jones a salir de la habitación, obligarla a llamar a Ana y ponerles una bala en la cabeza? ¿No pensaste las consecuencias si te hubiese disparado o dominado? Mi voz se va levantando en octavas.

_ Sí señor. Fue un riesgo calculado. Sabía que la señora Grey y la señora Jones estaban seguras y no íbamos a tener otra oportunidad para tener a Hyde más cerca. Si perdíamos esta oportunidad de capturarlo, él seguiría siendo un peligro para usted.

_ ¡Y! —Señalo con un dedo acusatorio a Sawyer en su pecho— ¡Permitiste que la señora Grey rompiera el protocolo!  Si a Ryan lo hubiesen dominado… No quiero terminar el resto de la frase.

_ ¿Dónde diablos está Jack ahora?

_ Lo han llevado al hospital por sus heridas; estaba inconsciente cuando salió de aquí, luego será llevado a la cárcel del condado. El Detective Clark llegó a supervisar el apartamento y vendrá mañana otra vez. Hyde vino aquí con la intención de secuestrar a la señora Grey. Tenía cinta y una pistola con él señor, dice visiblemente perturbado.  

_ ¡¿Qué?!? Ladro la pregunta ¡Voy a matarlo!

Necesito un trago. Taylor y los demás chicos de seguridad permanecen detrás de mí mientras él está reuniendo el resto de la información. Agarro una botella de whisky y me sirvo un trago doble y levanto el vaso tragando de un solo golpe el líquido que baja por mi garganta quemándome. El dolor es bueno. Necesito el dolor para superar este entumecimiento. ¡Estoy desgarrado por dentro! Me sirvo de nuevo llenando el vaso y voy en silencio a la habitación.  Anastasia está acurrucada con mi camiseta y dormida en mi lado de la cama.

Tiro de la silla del dormitorio, desenredo la pajarita y la meto en el bolsillo de mi esmoquin. Me siento en la oscuridad con mi vaso en la mano y miro a Ana durmiendo. Inocente, sin embargo es la causante de todo. Pudo haber sido herida y habría sido su culpa porque ella nunca escucha. Nunca piensa en las consecuencias de su comportamiento. Mi mirada no deja su cuerpo. Quiero estar en la cama con ella, pero sé que no voy a ser capaz de contenerme, y la castigaría de alguna manera. Puede que no sea capaz de controlarme aunque me pida que me detenga. Yo no confío en mí mismo ahora. Puedo hacerle daño y ella me va a dejar. ¡Ella realmente me dejaría esta vez! ¡Odio esta sensación de impotencia, de estar atado y no poder solucionar!  Tomo otro sorbo de mi bebida. Bajo el vaso y mi brazo izquierdo está caído en el soporte de la silla. Mi pierna cruzada. Veo que está amaneciendo. Las primeras luces comienzan a filtrarse a través de las ventanas. Levanto mi mano derecha hasta la barbilla. Empiezo a correr distraídamente mi dedo de lado a lado sobre mi labio inferior.

Anastasia se mueve, mis ojos se abren, pero no me muevo. Me quedo sentado. Esta es la única posición en que puedo estar seguro manteniendo el control de mí mismo. Anastasia gira y se frota los ojos.

_ Hola, un susurro soñoliento sale a través de sus labios.

No digo nada, sólo la miro con frialdad, sin expresión. Quito mi dedo índice de mis labios y tomo el vaso hasta llevarlo a mi boca y me tomo el resto de la bebida, colocando el vaso de vuelta en la mesita de noche.

_ Hola, le contesto en voz baja. Esa es la única manera de que pueda apaciguar mi ira.

_ Estás de vuelta.

_ Al parecer sí, le contesto.

Ella se sienta en la cama.

_ ¿Cuánto tiempo ha estado sentado allí viéndome a dormir?

_ Lo suficiente, le digo sin ninguna emoción.

_ ¿Todavía estás enfadado? dice con voz quebrada.

Finalmente miro a mi esposa desobediente con su cara de voy-a-hacer-lo-que-quiero-mientras-tu-vienes-con-un-tren-de-mercancias- tomando en cuenta que ella me ha dicho eso, enfadado ni siquiera cubre lo que siento. ¡Cuando Nerón incendio Roma, estaba enfadado! ¡Estoy más allá de eso! La furia que siento ha creado un agujero negro que se agiganta dentro de mi alma y nada más que una fuerza igual, detendrá su crecimiento.

_ Enfadado… digo mirándola. No, Ana. Estoy mucho, mucho más que enfadado.

Ella trata de tragar visiblemente agrandando sus ojos.

_ Mucho más que enfadado, eso no suena bien.

Sigo mirándola sin moverme, trato de cubrir todas las emociones que hay dentro de mí. El infierno es como efervescente y está justo en mi alma. Un marcado silencio se extiende entre nosotros. Ella se estira para tomar su vaso de agua y toma un sorbo. Coloca de nuevo el vaso en la mesita lateral.

_ Ryan atrapó a Jack, dice.

_ Lo sé,  le digo, con voz glacial.

_ ¿Vas a ser monosílabo por mucho tiempo? Me pregunta. Levanto mis cejas.

_ Sí, le respondo.

_ Siento haber salido anoche.

¡Lo creeré cuando en realidad haga lo que se le dice!

_ ¿Lo estás? Pregunto.

_ No, murmura pausadamente.

_ ¿Por qué decirlo entonces? Pregunto exasperado. No quiero palabras vacías, promesas, disculpas sin sentido. Yo quiero que sea sincera, veraz y honesta. Eso es lo que yo le doy. ¿Por qué no puede hacer lo mismo por mí? ¿Cuándo la honestidad se convierte en una cosa tan difícil de encontrar?

I Need to Know - Marc Anthony

_ Porque no quiero que estés enojado conmigo.

Suspiro pesadamente. La tensión es un esfuerzo de mi cuerpo, mi corazón se contrae.

_ Creo que el detective Clark quiere hablar contigo, me dice.

_ Estoy seguro de que quiere.

_ Christian, por favor...

_ Por favor, ¿qué? Pregunto. ¿Que se supone que haga? ¿Felicitarla por hacerme cuestionar mi propio juicio de mierda? ¿Por desobedecer? Su simple acción, una disculpa falsa, puso una vida en peligro aquí. ¡A todo el mundo, incluyendo la suya! Y ahora ella me trata como si estoy exagerando.

_ No seas tan frío.

¿Frío? Mis cejas se levantan por la sorpresa, una vez más. 

_ Anastasia, frío no es lo que estoy sintiendo en este momento. Estoy ardiendo. Ardiendo con rabia. No sé como hacerle frente a estos… —Agito mi mano tratando de buscar la palabra adecuada— sentimientos, le digo mordazmente.

Ella empuja la cobija lejos de ella y la lleva a sus pies y luego cae en el suelo y camina hacia mí rápidamente subiéndose a mi regazo, acurrucándose. Trago saliva. Yo la he echado de menos. Estuve enojado toda la noche y morí mil veces cuando aterricé. Y aquí está, en mi regazo, sosteniéndome. Mis brazos la serpentean estrechamente y entierro mi nariz en su cabello. Ella envuelve sus brazos alrededor de mi cuello y toca mi garganta con su boca. Suspiro profundamente sosteniéndola con fuerza. Siento alivio al tenerla en mis brazos, pero todavía tengo ira.

_ Oh, señora Grey. ¿Qué voy a hacer contigo?  Pregunto besando la parte superior de su cabeza.

_ ¿Cuánto has bebido? Pregunta. 

Yo todavía, creo que merezco una copa o dos después de esta dura prueba.

_ ¿Por qué? Pregunto.

_ Normalmente no bebes licor.

_ Esta es mi segunda copa. He tenido una noche difícil Anastasia. Dale al hombre un descanso.

Sonríe por respuesta. 

_ Si insistes, Sr. Grey, dice respirando en mi cuello. Hueles celestial. Yo dormí en tu lado de la cama porque tu almohada huele a ti.

Acaricio su cabello.

_ ¿Lo hiciste? Me pregunté por qué estabas de ese lado. Todavía estoy enojado contigo, le recuerdo.

_ Lo sé.

Mi mano rítmicamente le acaricia la espalda.

_ Y yo estoy enojada contigo, susurra. Eso me hace pensar. Ella es la que ha cometido todas las posibles transgresiones, y  ¿está enojada conmigo?

_ ¿Y qué rezo he hecho para merecer tu ira?

_ Te lo diré más tarde cuando ya no estés ardiendo de rabia, responde ella besando mi garganta. Cierro los ojos disfrutando de la sensación, de su contacto, pero no quiero besarla. Esto me llevaría a la cama, y no voy a ser capaz de controlar mis ganas de castigarla. Mis brazos alrededor de ella, apretando más fuerte.

_ Cuando pienso en lo que te podría haber sucedido... digo con la voz quebrada, cruda susurrando.

_ Estoy bien.

_ Oh, Ana, sollozo apenas controlándome. ¡Pudo haber muerto! Si algo le sucediera, yo moriría de a pedazos.  

_ Estoy bien. Estamos todos bien. Un poco agitados. Pero Gail está bien. Ryan está bien. Y Jack se ha ido.

_ No gracias a ti, murmuro.

Ella se inclina hacia atrás y me mira. 

_ ¿Qué quieres decir?

_ No quiero discutir sobre ello en este momento, Ana. Ella levanta la cabeza y me mira fijo, por último descansa en mi pecho una vez más. Mis dedos se mueven en su pelo jugando con ella.

_ Quiero castigarte, le susurro. —No puedo evitarlo. Estoy perdiendo el control, y me está matando— Golpearte realmente fuerte, agrego.

_ Lo sé, susurra.

_ Tal vez lo haga, le digo probando.

_ Espero que no, ella responde con fervor. La abrazo con más fuerza.

_ Ana, Ana. Pondrías a prueba la paciencia de un santo.

_ Te podría acusar de muchas cosas, señor Grey, pero el de ser un santo  no es  una de ellas, me evalúa correctamente.

_ Un punto justo, bien hecho como siempre señora Grey, le digo besando su frente.

_ Vuelve a la cama. También tuviste una noche difícil. Me pongo de pie con ella en mis brazos y la acuesto en la cama.

_ ¿Te acuestas conmigo?

_ No. Tengo cosas que hacer. Vuelve a dormir. Te despertaré en un par de horas, le digo y recojo mi vaso.

_ ¿Todavía estás enojado conmigo?

_ Sí.

_ Voy a volver a dormir, entonces.

_ Bien. —Recojo el edredón, la arropo y le doy un beso en la frente— duerme.

Me voy de vuelta con mi equipo de seguridad. Todo el mundo se pone de pie. Taylor no está.

_ ¿Dónde está Taylor?

_ La policía está aquí, buscando en el garaje… dice Ryan.

_ ¿Qué es lo que no me estás diciendo?

_ Uhm... —responde Sawyer, tragando saliva— Encontraron la camioneta de Hyde en el garaje.

_ ¿Y?

_ Hay un colchón, tranquilizante suficiente como dormir a un caballo y dos elefantes y una nota dirigida a usted, señor.

La sangre drena mi cara. Me siento congelado. Se confirma la sospecha de que vino aquí con el único propósito de secuestrar a mi esposa y violarla aquí ¡en mi propio garaje de mierda!

_ ¿Dónde está la nota?

_ La policía la tiene, pero Taylor tiene una copia. Tomó una foto,  y me muestra el texto.

¿Sabes quién soy? Porque yo sé quién eres pajarito.

¿Qué demonios significa esto? ¿Él me conoce? ¡Nunca vi  a esa persona en mi vida hasta conocerlo en el Bar 50!

_ ¡Quiero verlo! Le digo, y Ryan corre detrás de mí mientras  hago mi camino hacia el ascensor. Estoy irradiando con la tensión, la ira, la furia asesina, y este sentimiento de no tener ningún tipo de control. La impotencia me está ahogando.

Cuando llegamos a la planta baja, sigo a los hombres uniformados hasta encontrar la camioneta en el garaje. Mi mirada es un volcán cubierto de hielo. La rabia ardiendo dentro de mí solamente se oculta con la mirada helada. Taylor camina hacia mí, y me presenta al detective que investiga. Veo el camión de mudanzas con ventanas oscurecidas con alambres de metal. Un colchón sucio en la parte trasera de la furgoneta, cuerdas, cintas, objetos para infringir dolor que conozco, y cajas y cajas de tranquilizantes ¡Mierda! ¡Él vino listo con suficiente suministro que podría haber matado a mi esposa! No puedo parpadear, no puedo formar una palabra. Todo lo que siento es este inmenso impulso de matar a Hyde, e inflingirle la misma agonía que él quería hacerme a mí. ¡Todo lo que quiero es llevarlo al juicio final!

_ ¿Sr. Grey? Pregunta el detective.

_ ¿Qué? Le contesto con  la intensidad de mi rabia dirigida a él. Me las arreglo para mantener la calma.
Quiero joder a Hyde con mis propias manos. ¡Quiero dejar la impresión de mis nudillos en su puto cuerpo y torcerle las bolas! Y meter su propia polla en su culo. Hoy es el día. No estoy con juegos.

_ Detective, le sugiero que complete su búsqueda e investigación antes de que me interrogue. No voy a dar una entrevista improvisada en el garaje. Usted ha sabido de Hyde. Le hemos dejado muy claro que él era un peligro para mí y mi familia. Sin embargo a pesar de que mi equipo de seguridad le ha proporcionado evidencia creíble, no ha hecho nada para protegernos. Venga a mí con respuestas antes de interrogarme, le digo, y doy la vuelta para ir a sacarle la mierda a algo.

¡Hay un saco de boxeo en el gimnasio del sótano con mi nombre por todas partes!


Profundamente en la oscuridad, miro detenidamente,
permanecí largo rato tratando de preguntarme,
atónito, temeroso, dudando, soñando lo que ningún mortal jamás se ha atrevido a soñar antes; pero se rompió el silencio y la oscuridad me dio una señal y la única palabra que se oía en un susurro era Ana… eso fue lo que me susurró el eco y de nuevo se oyó Ana…

Simplemente eso y nada más.

Volver al punto de inflexión, todo dentro de mi alma es un infierno.
Pronto oí de nuevo el eco sonando más fuerte que antes.

Edgar Allan Poe


5 comments:

Andrea Valenzuela said...

intenso capitulo muy bueno...comprendo la preocupacion de el...y sus ganas de protegerla..pero ella no tenia como saber si mas encima se lo ocultaba...me encanta y los extrañaba...los detalles de lo que el tiene en su interior son fantasticos muchas gracias impaciente para el proximo quede intrigada

fanny rebellon said...

Dios este capitulo es fuerte, entiendo a Grey, tiene razón, pero el tiene la mala costumbre de no hablar con Ana con claridad, ella no es adivina, aunque Ana es fuerte y arriesgada, le gusta buscarle las 4 patas al gato, abusa de su suerte, y me da cierto pesar, pues ella la están haciendo pagar culpas que no tiene. Jack esta furioso por no haber podido salirse con la suya, pero su odio mas profundo es hacia Cristian. La envidia lo carcome. hubiera querido tener todo lo que Grey posee, sin pensar lo que el ha trabajado para conseguirlo- Jack utiliza su gran inteligencia para el mal, que estúpido. Me encanta el capitulo Emine mil gracias, y ahora que he leído parte del libro que saco E.L. James, es cuando mas me doy cuenta que tu escribes mucho mejor, y lo digo sin que me quede nada por dentro. A James le debemos la historia y los personajes, pero me decepciono, ella pudo haber hecho maravillas en el libro, y desaprovecho la oportunidad. Fijate que tu si lo hiciste, escribiste algo de la época de sumiso de Elena. y escribiste sobre Leila, Erika no. Copio su primer libro y puso uno que otro pensamiento de grey y ya. Digamer eso de sacar todo el contrato con reglas y demás, por favor. O hizo el libro para salir del paso con sus fans, por el chasco de la película o lo hizo para ganar mas dinero. Erika solo ha tenido suerte. Eso si siempre le agradeceré por la creación de nuestro 50 Sombras.Amiga Patricia te amo, gracias por darnos algo de tu valioso tiempo. He extranado charlar contigo eres fabulosa, un besote.

nufu said...

Como siempre excelente capitulo entiendo a christian que quiera protegerla pero tiene que contarle las cosas para que ella entienda pero siempre quiere ocultarle cosas que son para la seguridad de ella pero asi es no puede hacerse nada. y para rematar se pone furioso y no se pone a pensar que menos mal ana no estaba en el apaartamento. bueno emine gracias por esta maravilla. patricia gracias por tomarte el tiempo de traducir que Dios te bendiga

Anonymous said...

Este capitulo es realmente muy intenso, es increíble como transmiten todos estos sentimientos, es maravilloso el trabajo que realizas Emine y a ti Patricia gracias por seguir traduciendo, Gracias por publicar este cap justo esta semana, es cabala mis leer un cap antes de un examen, lo crean o no, mis saludos y siempre esperando por mas.

fanny rebellon said...

Pamela Nicosia Tremendo capítulo, estoy asustada del genio de Cristian súper bien lograda la interpretación de cada momento , que terrible cada cosa que les pasa ... Pero me encantan los dos
Ayer a las 12:52 · Me gusta

Claudia Henao Espectacular este capítulo muchas gracias Emine aplaudo tu imaginación. Aunque no he leído todavía el libro de E.L James si he leído muchos comentarios y solo te puedo decir que es impresionante toda la investigación e imaginación que tienes. Gracias a Patricia por su traducción.