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Wednesday, April 1, 2015

Libro III - Capítulo XV: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

CAPITULO XV
ATRAPAME SI PUEDES




Abro la puerta y de buena gana dejo que Anastasia se baje de mi regazo y salga del coche. Rápidamente subo la cremallera de mi pantalón y ayudo a Ana a que suba al asiento del copiloto. Voy hacia el lado del conductor y tomo mi celular para llamar a mi inepto equipo de seguridad.

_ Sr. Grey, habla Ryan.

_ ¿Dónde está Sawyer? Pregunto con enojo.

_ Lo dejé en Escala, señor.

_ ¿Y el Dodge? ¿Cómo es que Sawyer no está contigo?

_ El conductor del Dodge pasó por frente de Escala y se fue. Tuve que dejar a Sawyer en Escala, porque uno de nosotros tiene que estar con usted en todo momento según las instrucciones de Taylor. Y ella se fue luego de que se diera cuenta de nuestra aproximación. En estos momentos la estoy persiguiendo.

_ ¿Ella?

_ Sí señor. Es una mujer la que maneja; no pudimos identificarla bien porque llevaba una gorra de béisbol, pero su cabello es muy largo. Aunque las ventanas estaban oscuras pudimos ver que era un sujeto femenino. Está acelerando en un esfuerzo por perderme por la I-5 hacia el sur, señor.

_ Quédate con ella, le digo.

_ Lo haré señor, responde cuando cuelgo. ¿Quién coño es ella? Mi mente se pasea a través de las muchas mujeres que he conocido y jodido, o que han trabajado para mí, pero nadie parece sobresalir como para hacerme daño. ¿Quién? ¿Quién? Miro a Anastasia. Casi puedo ver lo que está pensando, incluso si no dice la palabra sé que está en sus pensamientos.
_ ¿El conductor del Dodge es una mujer? Pregunta.

_ Por lo que parece, le contesto en voz baja. ¡Mierda! Necesito examinar este problema de cerca. Había pensado en cancelar la visita de Pella, pero esto cambia todo. La persona que manejaba puede ser el asesino real o un cómplice. ¡Estoy ardiendo de ira!

_ Vamos a casa, digo cuando enciendo el R8 y salgo del aparcamiento.  

_ ¿Dónde está el sujeto desconocido? ¿Qué significa eso de paso? Suena muy BDSM para mí.

Anastasia asocia todo con una  connotación sexual. Ella me hace sonreír, incluso cuando estoy ardiendo de rabia.

_ Se refiere a una persona desconocida. Ryan es un ex-FBI, le explico brevemente.

_ ¿Ex-FBI? Pregunta con curiosidad. La curiosidad no es buena cuando se trata de Anastasia.

_ No preguntes, digo sacudiendo mi cabeza. No quiero detenerme en detalles de mi gente de seguridad en este momento. Lo que debo saber directamente es la identidad de la perra de mierda que nos seguía.

_ Bueno, ¿dónde está el sujeto mujer? Me pregunta Anastasia. Aquí viene la inquisición.

_ Ella está en la I-5, en dirección al sur. 

Alguna mujer de mierda estuvo cerca de mí y Ana queriendo hacernos daño. Siento que Anastasia me mira preocupada una vez más. A pesar de que trato de protegerla de todo esta mierda, ella aún está al alcance de cualquier desgraciado que quiera joderme y eso no es nada bueno. Debo llegar a casa y evaluar la situación. Reconociendo mi estado de ánimo, Anastasia llega hasta mí y pasa sus dedos por la costura interior de mis vaqueros hacia mi entrepierna. Me encantaría que ella continúe con su misión, pero tengo que resolver este problema.  Sostengo su mano antes de que vaya más lejos.

_ No, le indico claramente. Ya hemos llegado muy lejos. No querrás que tenga un accidente a tres calles de casa.

Llevo su mano a mis labios  sintiendo su decepción.   Pero este  no es  el momento adecuado y necesito todas mis facultades juntas. Ella me puede afectar fácilmente y en lo que a ella respecta, yo ando con el arma engatillada en todo momento. Tengo que estar a cargo y tener el control. Anastasia aleja su mano y se queda en silencio por un rato, reflexionando sobre algo.

_ ¿Mujer? Me pregunta. 

_ Parece que sí, le digo suspirando, mientras marco el código para entrar al  garaje subterráneo del edificio.

_ Me gusta mucho este coche, murmura, y doy gracias a Dios por su corta capacidad de atención para cambiar sus pensamientos sobre la persona que nos seguía.

_ Yo también. Y me gusta cómo lo manejaste, y cómo te las arreglaste para no romperlo.

Después de aparcar ella se voltea y me dice:

_ Puedes regalarme uno para mi cumpleaños.

Abro la boca sorprendido. ¿Cómo demonios se las arregla para decirme esto en medio de este problema? Ella siempre me sorprende. Mi esposa  la que una vez discutió conmigo por regalarle unos simples libros. La que se molesta por hacerle un simple regalo. Ahora me pide que le compre un R8.

_ Uno blanco creo, dice inclinándose.

Finalmente me las arreglo para sonreírle. 
_ Anastasia Grey, nunca dejas de sorprenderme. Ella sonríe y se baja del coche. Mi mente está corriendo. Lo que quiero es aplacar este sentimiento de ira. Este sentimiento que nos tiene abrumados ¿Quién coño se atreve a seguirnos de esa manera y por qué? Necesito el control. Necesito algo que me calme. Tal vez una buena follada con mi esposa. ¡Aquí podría ser! Me le quedo mirando con una apreciación carnal, mirándola de la cabeza a los pies. Mis ojos se deleitan en sus caderas y piernas. Me paro frente a ella muy cerca y le susurro:

_ Te gusta el coche. Me gusta el coche. Te he follado dentro de  él... quizá debería follarte sobre él. Ella jadea lista para mí. Un susurro, una palabra, una mirada, un gesto, y ella es masilla en mis manos. Eso justo, pues yo también soy masilla en las de ella. En ese momento un BMW entra en el estacionamiento y mi ansiedad se oculta en una cortina mental. Estoy molesto por la intromisión, pero creo que haremos esto en otro momento.

_ Parece que tenemos compañía. Vamos, le digo tomando su mano.  Puedo hacer más en mi apartamento. Caminamos hacia los ascensores, y presiono el botón de llamada. El conductor del BMW se acerca hacia nosotros a esperar el ascensor también. Miro al sujeto para evaluarlo. Es un chico de unos treinta años, vestido de manera informal, con pelo largo. Huele a dinero de papá. Debe estar en el área del entretenimiento. Su visión periférica va hacia mi esposa. Ya está cautivado por ella. ¿Quien no lo estaría? Ella exuda una belleza inocente. Y en este momento, ella está toda jodida y revuelta y a la mujer se le nota un resplandor cuando está bien satisfecha. Me muevo y atraigo a Ana más cerca de mí, declarando mi territorio.

_ Hola, dice el hijo de puta de inmediato. Asiento con la cabeza en respuesta. No estoy de humor para hablar con alguien que está mirando a mi mujer.

_ Acabo de mudarme. Apartamento dieciséis, dice. ¿Y por qué crees que necesitamos saber esa información? ¡Me importa una mierda!

_ Hola, Anastasia dice con una sonrisa. Ella lo mira con curiosidad. ¡No tengas curiosidad por otros hombres! La pego más hacia mí, para recordarle que soy su esposo.

Cuando llega el ascensor, todos entramos. Miro a mi mujer para que se centre en mí, no en ese hijo de puta. Soy tu marido que te acaba de follar dentro del coche de una manera muy licenciosa ¿recuerdas?

_ Eres Christian Grey, dice el hijo de puta.

Le doy una sonrisa tensa reservada para personas que realmente no me interesan, pero con las cuales necesito ser educado por razones obvias.

_ Noé Logan, dice presentándose a sí mismo. Él extiende su mano y a regañadientes le doy la mía. La aprieto con firmeza para que entienda quien es el macho alfa aquí.

_ ¿Qué piso? Pregunta.

_ Tengo que introducir un código.

_ Ah.

_ Penthouse. Le contesto.

_ Oh,  por supuesto, responde sonriendo ampliamente, como si recién se ha dado cuenta que tengo el mejor apartamento. Señora Grey supongo, dice fijando su mirada en Anastasia.

_ Sí, responde ella y le da la mano. Con la oportunidad de tocarla el cabrón se pone todo ruboroso. ¡Joder otro admirador! Así que la agarro más fuerte. ¡Ella es mía! ¡Mantén tus ojos a una buena distancia de ella!

_ ¿Cuándo te mudaste? Anastasia pregunta. ¿Por qué demonios a ella le interesa?

_ La semana pasada. Me encanta el lugar.
¡Claro que sí cabrón y ahora que has conocido a mi esposa más! Él da un breve suspiro de alivio cuando el ascensor llega a su piso.

_ Un gusto conocerlos a ambos dice y rápidamente se va. Cuando las puertas se cierran, marco el código para el ático y el ascensor comienza su ascenso de nuevo.

_ Parece agradable, dice Ana. No he visto antes a ninguno de los vecinos.

Ella no necesita conocer a nadie, sobre todo si se la van a comer con los ojos, como este hijo de puta.

_ Lo  prefiero así.

_ Eso es porque eres un ermitaño. Creo que es bastante agradable. ¿Qué demonios?

_ ¿Un ermitaño?

_ Ermitaño. Atrapado en tu torre de marfil, dice ella. Mi esposa me describe fácilmente en una sola frase. Ella cambia mi estado de ánimo. Una pequeña sonrisa se arrastra hasta mi cara.

_ Nuestra torre de marfil. Y creo que hay otro nombre que añadir a la lista de admiradores, señora Grey.

Ella me voltea los ojos y acaba de ganarse sus nalgadas.

_ Christian que todo el mundo no es mi admirador.

_ ¿Me acabas de poner los en blanco?

Ella engancha su aliento y me mira esperanzada.

_ Creo que sí, susurra con voz entrecortada.

Todo tipo de castigos puedo aplicar por esta trasgresión y no me importa cual sea con tal de que ella lo desee. Ladeo mi cabeza con arrogancia y mirada divertida.

_ ¿Qué vamos a hacer al respecto? Pregunto hipotéticamente.

_ Algo rudo. ¿Qué carajo? ¿Acaba de decir eso? ¿Ella quiere algo... rudo?

Estoy completamente sorprendido al escucharla.

_ ¿Rudo? Pregunto para rectificar que no he oído mal.  

_ Por favor, responde ella.

_ ¿Quieres más? ¿Después del sexo en el coche? Ella asiente con la cabeza lenta y claramente. 

Las puertas del ascensor se abren y estoy dispuesto a escuchar lo que quiere. Quiero decir… estoy expectante. O sea estoy deseoso de que me pida. Dispuesto a complacerla… ¿Saben lo que quiero decir…?

_ ¿Cómo de rudo? Le pregunto respirando con dificultad, mis ojos oscureciéndose con el deseo.

Ella me mira sin respuesta. ¿Me dejará elegir? Uff ¡Vamos a divertirnos mucho con una buena follada! Empujo la doble puerta para encontrarme con Sawyer de pie en el pasillo. Él está a la espera de ser interrogado. Pero ahora mismo me importa una mierda. No habrá ningún interrogatorio hasta que la señora Grey esté bien cogida y completamente satisfecha.  

_ Sawyer, interrogatorio dentro de una hora.

_ Sí, señor, dice y se va a la oficina de Taylor.

Echo un vistazo a mi esposa.  ¿Duro? Pregunto, buscando su confirmación. Ella asiente con la cabeza.

_ Bueno, señora Grey. Estás de suerte. Estoy tomando todas las peticiones hoy.

_ ¿Tienes algo en mente? Le pregunto vinculante con mi mirada. Ella simplemente se encoge de hombros, completamente sin aliento, como si corrió una maratón, y está nerviosa. ¿Por qué? ¿Por toda la emoción de antes? ¿Está de mal humor? Sé cómo calmar todos esos sentimientos.

_ ¿Sexo pervertido? Pregunto en voz baja. Ella asiente con la cabeza, con el rostro carmesí. Después de toda la mierda  que hemos  hecho, ella todavía puede ruborizarse y me encanta eso. Ella me seduce.  Tengo que hacerla sentir viva y emocionada de estar conmigo.

_ ¿Carta blanca? Le susurro. Ella está nerviosa, pero caliente y excitada. 

_ Sí, murmura. Yo sonrío. ¡Joder, sí!

_ Ven, le dijo tirando de ella hacia las escaleras. Vamos a jugar.  Necesito esto tanto como ella. Necesito esa conexión. Necesito sentir que estoy en control de algunos aspectos de mi vida, de nuestra vida. Necesito sentirme a cargo. Necesito sentir el hombre que soy. Cuando llegamos a la parte superior de las escaleras, suelto su mano y abro la puerta de la sala de juegos. La llave la puse en el llavero que Ana me regaló confirmando mi petición de matrimonio.  

_ Después de usted, señora Grey.

Anastasia camina lentamente. Enciendo las luces y cierro la puerta y la bloqueo. El olor familiar de cuero, madera y aceite de cítricos está siempre presente. Ella se me queda mirando. La miro ladeando mi cabeza, pensando qué quiere exactamente y por qué lo quiere. Necesito saber.

_ ¿Qué quieres, Anastasia? Pregunto en voz baja.

_ A ti, responde ella. Esa es una respuesta muy amplia, además es un hecho: me tendrá.

Me sonrío.

_ Ya me tienes. De hecho me has tenido desde que caíste en mi oficina.

_ Entonces sorpréndame señor Grey.

Me encantaría. Sonrío con una promesa carnal en mis labios. 

_ Como usted quiera, señora Grey.

Cruzo mis brazos en mi pecho y me llevo el dedo índice hacia mis labios, tratando de evaluarla.  

_ Creo que empezaremos por quitarte la ropa.

Me acerco a ella y tomando su chaqueta la abro y la saco por sus hombros cayendo al suelo. Tomo el dobladillo de su franela y la subo.

_ Levanta los brazos, le ordeno. Ella obedece al instante.  Me inclino hacia abajo y planto un beso suave en sus labios. Mi cuerpo está vibrando con la lujuria y el deseo; mis ojos están exudando mi amor por ella. Dejo caer la franela al suelo.

Ella se quita la banda del pelo de su muñeca y me la da.

_ Toma, me dice.

Ella sabe que debo atar su pelo cuando tenemos sexo pervertido. ¿Queremos hacer esto? Yo sé que ella lo quiere y Dios sabe que yo lo quiero. Yo necesito de ella. En realidad, la necesito desesperadamente. Ella va a ser que me sienta en control así sea por un corto período de tiempo. Pero yo no quiero hacerle daño, o marcarla. ¡Mierda! Ella me está comiendo con los ojos. Tomo la banda del pelo sin romper mi mirada. 

_ Date la vuelta le ordeno, después de haber tomado una decisión. Trenzo su pelo rápidamente y luego lo fijo.

_ Muy bien pensado señora Grey, le susurro al oído cuando tiro de la trenza y llevo su cabeza hacia mí.  Ahora date la vuelta y quítate la falda. Déjala caer al suelo.

Dando un paso atrás ella se vuelve hacia mí. Su mirada bloqueada con la mía, desabrocha el cinturón de su falda, y la deja caer a sus pies.

_ Paso, le ordeno. Ella camina hacia mí y sin dejar que se mueva mucho, me arrodillo a sus pies y agarrando su tobillo derecho desabrocho las sandalias una a la vez. Ella se aferra a la pared para equilibrarse. Me le quedo mirando y se ve gloriosa solo con su sujetador y bragas de encaje. ¡Soy un hijo de puta con suerte!

_ Eres un hermoso espectáculo señora Grey.

Las ganas de sumergirme en ella es abrumadora. Me arrodillo y agarro sus caderas y la atraigo hacia mí. Entierro mi nariz en el vértice de sus muslos, e inhalo profundamente, dejando que su olor sature mi cabeza.



_ Y hueles a ti, a mí y a sexo, le digo bruscamente. Es embriagador.

La beso a través de sus bragas de encaje, y siento que está más húmeda. Ella corta su respiración y un escalofrío recorre todo su cuerpo. Está bien. Entonces la suelto y recojo su ropa del piso y me levanto.  

_ Ve y ponte junto a la mesa, le digo con calma y voz de mando y le hago seña con la barbilla. Entonces voy hacia donde guardo los juguetes. Ella mira cada paso, cada movimiento y cada gesto que hago. Me volteo a verla y sonrío. Está cautivada.

_ De cara a la pared, le ordeno. De esa manera no sabrás lo que estoy planeando. Nuestro objetivo es complacer, señora Grey, y quiere ser sorprendida.

Ella se aleja de mí, curiosa con toda la atención.  

Después de dejar sus sandalias en el suelo, guardo su ropa y me quito los zapatos sin prisa. Quiero construir sus ansias. Me dirijo a la cómoda donde guardo los juguetes, y abro el primer cajón. ¿Qué debo hacer para sorprender a la señora Grey? Oh, sí... creo que vamos a tener diversión con este juguete. Mi esposa es todavía virgen por así decirlo. Una virgen anal. Estoy pensando que vamos a rectificar esa situación muy pronto. Recojo algunos otros juguetes que intensificarán su placer y mi emoción. Lo que a ella le agrada, me despierta... Inmensamente . Mi placer es directamente proporcional al de ella. Es una ecuación muy simple, de verdad.

Voy hacia el estéreo y elijo la música para la escena. Una suave nota comienza a sonar en la habitación, luego se oyen los acordes melancólicos de un piano en solitario. Me quito la camisa y lo coloco con su ropa.


Gran concierto en el cielo - Pink Floyd

Cuando la mujer comienza a cantar, camino hacia mi esposa. El único sonido a parte de la música son mis pisadas en el suelo de madera. Me pongo detrás de ella de pie, sin tocarla. Me inclino hacia ella y le susurro en su oreja.

_ ¿Rudo señora Grey?  

_ Hmm.

_ Tienes que decirme que pare si es demasiado. Si dices “para” me detendré de inmediato ¿Entiendes? Le pregunto cuando Pink Floyd comienza a cantar.

 …Y yo no tengo miedo de morir en ningún momento, 
No me importa. ¿Por qué debería tener miedo a  morir? 
No hay ninguna razón para ello,   no tuve miedo ninguna  vez. 
Yo nunca dije que tenía miedo de morir...

La música no es de este mundo; con la presencia de mi esposa, en esta posición, para mí es simplemente el paraíso. 

_ Sí, responde ella. 

Eso no es suficiente. Yo no quiero que trate de aguantar y luego me deje. Quiero tener la capacidad de confiar en ella en esta habitación, de hecho en todas partes; pero es muy imperativo que ella se comunique conmigo. Somos amantes. Para ser un amante agradable debe haber plena confianza el uno en el otro. Quiero confiar en que me va a decir que pare si es algo abrumador.

_ Necesito tu promesa, le digo. El tono y el sonido de mi voz la hacen inhalar bruscamente.

_ Te lo prometo, dice ella de inmediato.

_ Buena chica, le digo, y le agradezco con un beso en su hombro. Paso mis dedos por debajo de las correas de su sujetador y los muevo a lo largo de la línea de su espalda. Un escalofrío recorre su cuerpo y ella suspira con dificultad.

_ Quítatelo, le susurro al oído, y lo hace más rápido que una bala. ¿Ansiosa señora Grey? Yo sonrío. Deslizo mis manos por su espalda y conecto mis pulgares con sus bragas bajándolas. Una vez que están en sus tobillos le ordeno que salga de ellas. Le doy un beso por su obediencia.

_ Voy a vendarte los ojos para que todo sea más intenso, le digo. Perder el sentido de la vista, alerta al cuerpo para realzar los otros sentidos. El tacto, el olfato, el gusto y el oído se agudizan en torno a las sensaciones, además de aumentar los placeres del cuerpo que estará sensible.  Así que le coloco la máscara.



_ Inclínate y acuéstate sobre la mesa, le digo en voz baja, pero con firmeza. Ahora.

Ella inmediatamente obedece, se dobla y se recuesta sobre la mesa. Su cara está al ras de la superficie de la mesa.

_ Extiende los brazos hacia arriba y agárrate del borde, le instruyo. 
 _ Si te sueltas, te voy a azotar ¿entendido?

_ Sí, dice entendiendo. Pero yo no quiero hacer algo que ella no quiera hacer. Quiero que ella consienta en todo lo que voy a hacer.  

_ ¿Quieres que te azote Anastasia?  Pregunto.

_ Sí, responde ella en un susurro ronco, apenas audible. ¿Está segura? ¿Está tratando de complacerme?

_ ¿Por qué? Pregunto, tratando de entender.

Se encoge de hombros en respuesta. Eso no sirve. Necesito saber. Necesito entender, así sabre que no lo hago por las razones equivocadas. Es sólo por placer.

_ Dime, le insisto.

_ Uhm..., responde ella. Eso no es una respuesta. Tal vez si le señalo, lo entenderá. Así que levanto mi mano y con fuerza le doy una nalgada.

_ ¡Ah! Ella grita.

_ Silencio…

Froto su culo con la mano suavemente. Entonces me inclino sobre ella, con mi erección clavándose en ella y le planto un beso entre los omóplatos y sigo besando hasta el final de su espalda. Mi erección le recuerda lo que está por venir y quien es el jefe.

_ Abre las piernas, le ordeno.

Ella inmediatamente obedece.

_ Más abiertas, le digo. Ella gime y las abre mucho más.

_ Buena chica. 
Paso mis dedos por el medio de su espalda desde la nuca hasta el final llegando entre sus nalgas y su ano.

_ Vamos a tener un poco de diversión con esto, le susurro. Ya no va a ser una virgen anal. No hay necesidad de mantener los mejores activos en la caja y escondidos. Es mejor sacarlos y jugar con ellos. Más diversión.

Trazo mi dedo sobre su perineo y lo sumerjo lentamente dentro de su sexo.

_ Veo que estás muy mojada, Anastasia. ¿Es de antes o de ahora? Pregunto. Es completamente caliente. Ella gime su respuesta. Sé que está caliente  y deseosa por mí, porque ella empuja su culo hacia mi dedo que entra y sale lentamente de ella.

_ Oh, Ana, creo que es de ambas cosas. Realmente creo que te encanta estar aquí, así. Mía, le digo. Saber que a mi esposa le encanta estar en nuestra sala de juegos, entendiendo que yo le exijo y que deseo y necesito el control absoluto, sobre ella, es asombroso. Ella no dice nada, pero su lenguaje corporal me indica que le encanta estar aquí. Retiro mis dedos de su sexo y le doy una nalgada una vez más.

_ Contéstame, le susurro con voz ronca urgente. Necesito saber. ¡Tengo que saber! 

_ Sí, me gusta, responde ella en un gemido. Su respuesta es una fuente de excitación, incluso de éxtasis.

Le doy otra nalgada y ella grita. A continuación meto dos dedos dentro de ella y los retiro inmediatamente para extender su humedad entre sus pliegues y alrededor de su ano.

_ ¿Qué vas a hacer? Me pregunta con voz jadeante. Ella quiere saber si voy a follar su culo, pero mi pene es demasiado grande para su culo ahora mismo. Ella es una virgen anal. No quiero hacerle daño. Esto es un proceso gradual.  

_ No es lo que piensas. Te lo dije, poco a poco con esto, bebé, le aseguro.
Me pongo lubricante en la palma de mi mano, entonces lo extiendo alrededor de mis dedos y comienzo a masajear su ano con lentitud para que sea más fácil introducir el butt plug. Ella se retuerce bajo mi tacto. Pero la necesito quieta. Sigo masajeando y bajo un poco hasta su sexo, ella grita de placer.  

_ Mantente quieta, no te sueltes nena.

_ Ah… ella gime de deseo.  

_ Te estoy lubricando, le explico y extiendo mucho más. Puedo sentir como su cuerpo se calienta bajo mi tacto. 

_ He querido hacerte esto durante algún tiempo Ana. Ella vuelve a gemir. Así que le acaricio la columna vertebral con el dilatador anal.

_ Tengo un pequeño regalo para ti, le susurro. Paso el dilatador por entre sus nalgas con suavidad.

_ Voy a empujar lentamente esto dentro de ti bebé. Ella toma una respiración estremeciéndose.

_ ¿Me hará daño? Pregunta.

_ No nena, es pequeño. Una vez que esté dentro de ti, voy a follarte duro.

Estoy que alucino. He querido hacer esto desde hace mucho tiempo.

_ ¿Lista? Le susurro.  

Un muy tranquilo "sí", sale de sus labios, casi en un susurro ronco. Tengo uno de mis dedos dentro de su sexo y el otro acariciando su clítoris en círculos lentamente y cuando la siento completamente relajada, deslizo el dilatador anal poco a poco en su ano. 

_ ¡Ah! ella gime con la sensación que debe ser ajena para ella. Pero quiero enseñarle los placeres que le puedo dar. El dilatador está dentro de ella y mis dedos están dándole más placer.

_ ¡Sí nena! Digo, completamente excitado, listo para follar hasta la próxima semana. Hago círculos con mi pulgar en su vagina y le doy vueltas al dilatador en su ano, para darle el máximo placer. Quiero estimularla hasta llevarla al borde, casi al orgasmo. Cuando sigo moviendo el dilatador ella gime con fuerza.

_ Christian… sale de su boca mi nombre casi ilegible.

_ Buena chica, le murmuro entre dientes. Bajo mi bragueta y mi pene salta libre completamente armado. Agarro las caderas de Ana y me meto entre sus piernas abriéndolas más y empujando con mis pies para mantenerlas abiertas.

_ No te sueltes Ana, le advertí.

_ No, ella jadea. 

_ ¿Algo  rudo? Dime si es demasiado rudo ¿Entendido?

_ Sí, susurra, y me adentro entre sus pliegues de un solo golpe hasta la empuñadura. En el momento que entro empujo con mi vientre el dilatador, por lo que debe de sentirse completamente extendida. La sensación sacude todo su cuerpo.

_ ¡A la mierda! Anastasia grita.

Me detengo inmediatamente. Quiero que se acostumbre a la sensación. Es increíblemente placentera pero también muy intensa.

_ ¿Otra vez? Le susurro mi pregunta.

_ Sí.

_ Quédate acostada, le ordeno. Poco a poco y con facilidad salgo de ella y saco el dilatador y entro duro al mismo tiempo que empujo el dilatador de nuevo.

_ ¡Sí! Sisea, y esa es mi señal para coger el ritmo. Entro y salgo de ella consecuentemente mientras saco y empujo el dilatador con mi vientre. Mi respiración se va poniendo dificultosa y estoy completamente enfocado en la sensación de dar y recibir de nosotros. Cada vez subiendo más alto.

_ Oh Ana… jadeo. Estoy eufórico, en el cielo. Esta mujer es mía. Nunca pierdo el ritmo. Giro el dilatador al sacarlo y lo empujo una y otra vez entrando con más fuerza. Siento cuando su vagina comienza a apretarme como un guante, y su cuerpo comienza a temblar. Ella ya está construyendo su orgasmo. Así que tomo un ritmo más rápido y empujo más profundo. Comienzo a perderme en nuestra conexión. Yo estoy a cargo de nuestros placeres.

_ ¡Oh, mierda! Anastasia gime.

_ Sí, cariño, le siseo entre mis dientes.

_ Por favor… ella gime para decirme que ya no aguanta más, que está lista para dejarse ir y yo siento como sigue apretando, llevándome con ella.

_ Así es… cariño… y justo cuando ella está en la cima, le doy una nalgada dura en su nalga derecha. Ella se pierde en su clímax y pasa su sensación a través de mi cuerpo con nuestra fantástica conexión. Ella tira de mí hacia ella.  

_ ¡A la mierda! Grita, y sus palabras son mi perdición. Me dejo ir a chorros apretando duro sus caderas para encontrar finalmente mi propia liberación. Gruño con fuerza. Saco el dilatador y la abrazo para caer los dos en el suelo.

La música sigue sonando con la voz aterciopelada de la cantante. Anastasia está sentada en mi regazo acurrucada en mis brazos con su cabeza apoyada contra mi pecho. 

 _ Bienvenida de vuelta, le digo mientras le quito la venda de los ojos.   Ella parpadea para acostumbrarse a la tenue luz. Con mi dedo índice y medio me inclino y levanto su barbilla y le beso los labios buscando su mirada con ansiedad. ¿Qué pensará de esta experiencia? ¿Le gustó? ¿No lo hará más? Ella acaricia mi cara suavemente con amor y placer. Me siento aliviado y sonrío.



_ Bueno, ¿Cumplí las instrucciones? Pregunto divertido.

_ ¿Instrucciones? Pregunta ella frunciendo el ceño, sin entender mi pregunta.

_ Querías rudo, le recuerdo suavemente.

Su sonrisa es un placer de ver.

_ Sí creo que lo hiciste…

¿No está segura? Levanto mis cejas y sonrío a la vez.

_ Estoy contento de escucharla señora Grey. Te ves bien cogida y hermosa en este momento, le digo acariciando su rostro y sus mejillas. ¡Dios ella es bella!

_ Lo siento, murmura.

Me agacho y la beso con dulzura, con ternura, moldeando mis labios sobre los de ella.

_ Nunca decepcionas. Me inclino hacia atrás y miro a mi esposa con temor.

_ ¿Cómo te sientes? Le pregunto en voz baja con ansiedad. Esta es su primera vez, al igual que cuando era virgen. Necesito saber que no la lastimé, pero también quiero saber si la llevé a los picos de placer.

_ Bien, murmura su respuesta. Completamente bien cogida, dice ella con timidez. Su respuesta me toma por sorpresa.

_ ¿Por qué señora Grey,  tiene una sucia, sucia, boca? Le digo con falsa indignación, pero es difícil para mí esconder la diversión cuando estoy satisfecho y escucharla decirlo en voz alta… ¡Mierda! ¡Me enciende de nuevo!  

_ Eso es porque estoy casada con un sucio, sucio hombre señor Grey, dice ella. Y así de sencilla es su respuesta. Esa simple frase me exalta y me hace inmensamente feliz. Sonrío tan duro que me duele la cara y su risa como respuesta es simplemente increíble.

_ Me alegro de que estés casada con él, le digo. Eso la hace completamente mía ante los ojos del mundo, la sociedad y Dios.  Ella es mía tanto en el cielo como en la tierra ¿Qué más puede pedir un hombre?  Agarro su trenza y la levanto para darle un beso. Mis ojos están encendidos de amor por ella. Se ve radiante de una manera que solo un hombre enamorado la puede ver.  

Mi simple acción ilumina sus ojos con gusto. Ella se acerca y toma mi mano izquierda y suavemente besa mi anillo de matrimonio. 

_ Mío, susurra y esa palabra llega a lo más profundo de mi corazón.

_ Tuyo, respondo, sin poder hacer nada. Mis brazos se enrollan a su alrededor con más fuerza, y entierro mi nariz en su pelo, inhalando su aroma profundamente. 

_ ¿Quieres darte un baño? Pregunto.

_ Hmm... responde  cansada. 

_ Sólo si me acompañas, contesta. Eso es muy fácil.

_ Está bien, le respondo. La ayudo a ponerse de pie y me levanto a su lado. Ella le echa un ojo a los jeans que tengo puesto.

_ ¿Vas a llevar tus... umm... otros jean? Pregunta. ¿De qué otros jeans me habla? Frunzo el ceño devanándome los sesos.

_ ¿Otros pantalones jeans? pregunto.

_ Los que solías llevar aquí, me dice.

_ ¿Esos jeans? Murmuro sorprendido. Esos pertenecen a mi personalidad de Dominante ¿Le gustan? ¿La encienden?

_ Te ves muy sexy con ellos, dice con timidez.

_ ¿De verdad? Pregunto, muy interesado. Sus opiniones son importantes y estoy constantemente estoy tomando notas mentales.

_ Sí... Quiero decir, realmente sexy, confirma.

Y es mi turno para sentirme ahora tímido. ¿Por qué me siento así? Es porque ella me puede afectar profundamente. Le sonrío.

_ Bueno por usted señora Grey, tal vez lo haga. Me inclino y la beso de nuevo. Luego tomo la pequeña vasija que está sobre la mesa que contiene el dilatador, el lubricante, la venda de los ojos y las bragas de encaje de mi esposa.
_ ¿Quién limpia estos juguetes? Pregunta mientras me sigue a la cómoda.

_ La Señora Jones, le respondo distraídamente.

_ ¡¿Qué?! Pregunta completamente sorprendida. Su respuesta  me toma por sorpresa, y finalmente yo asiento divertido, pero también con un poco de vergüenza. Apago la música. ¿Qué le debo decir? ¿Una de las quince? ¿Me atreveré a decirle?

_ ¿Tus sumisas solían hacerlo? Pregunta. Me encojo de hombros como disculpándome. No quiero hablar de las quince. Eso está en el pasado. Ella es mi esposa.

Yo le entrego mi camisa.

_ Aquí, le digo con ganas de cambiar el tema. Ella se la pone. Dejo las cosas en la cómoda y tomo su mano. Abro la puerta de la sala de juegos, y de la mano de mi esposa vamos directo a nuestro dormitorio.

Entramos en nuestra habitación, y luego caminamos hacia el baño principal. Oigo a Anastasia dar un bostezo relajante en voz alta, y ella estira sus brazos hacia arriba, levantando la camisa casi hasta su entrepierna.

_ ¿Qué es eso? Le pregunto mientras me dirijo al grifo de la bañera. Ella niega con la cabeza, como para no decir nada. No, nunca es simplemente nada con ella.

_ Dime, la convenzo suavemente. Vierto un poco de aceite de baño de jazmín en el agua corriente. El aroma dulce llena el cuarto de baño. Es relajante y sensual, todo al mismo tiempo.

_ Me siento mejor, dice ella. Yo sonrío. Ella está bien cogida y eso tiene un efecto relajante.

_ Te he visto con un estado de ánimo extraño hoy señora Grey. La tomo entre mis brazos. Ha sido un día extraño. Ella ha estado estresada y preocupada por lo que escuchó del incendio y aunque le cuento lo menos posible, ella está tensa, molesta y nerviosa.  Y para rematar, la persecución de hoy. Quiero protegerla del mundo y me siento inepto ante lo que está sucediendo.

_ Sé  que has  estado preocupada por estos acontecimientos recientes. Siento mucho que estés atrapada en ellos, nena. No sé quien es, ni si se trata de una venganza, o si es un ex empleado o algún rival de negocios. Si algo te sucediera… mi voz se rompe al final. Ella se aferra a mis brazos tratando de tranquilizarme.  

_ ¿Y si algo te sucede a ti Christian? Dice ella, asustada. El miedo está escrito en sus ojos y en su rostro.

_ Vamos a resolver esto. Ahora vamos a sacarte esa camisa y meterte al baño.

_ ¿No deberías  hablar con Sawyer?

_ Puede esperar, le digo con mis labios apretados.  Voy a dejar que él se prepare para el momento. Necesito respuestas. Le quito la camisa y frunzo el ceño. Todavía puedo ver los chupones descoloridos en sus pechos. ¡Mierda! ¿Por qué me siento tan culpable? Todo lo que le duele me duele. Estamos conectados. La amo más allá del amor.

_ Me pregunto si Ryan se ha puesto al día con el Dodge, dice.

_ Vamos a ver, después de este baño. Entra. Y le doy mi maño para ayudarla a entrar a la bañera.

_ ¡Ay! Ella protesta mientras se hunde en el agua caliente, su rostro hace una mueca de dolor. Su culo debe estar sufriendo. Al igual que cuando me entregó su virginidad.

_ Con cuidado nena, le digo en voz baja. Me desvisto y entro detrás de ella. Necesito esta conexión. Necesito sentirla, abrazarla, saber que ella está a salvo en mis brazos. Ella está se ubica entre mis piernas, mi pene está tocando su espalda. Cojo la trenza con una mano, y la empiezo a girar entre mis dedos distraídamente.


_ Necesitamos terminar los planes para la casa nueva. ¿Más tarde esta noche?  

_ Claro, dice seguro. 

_ Tengo que prepararme para el trabajo, dice en un susurro.

¿Qué? No quiero que se vaya a trabajar. Cada vez que ella está lejos de donde no puedo protegerla, me siento nervioso, inquieto, y hecho un manojo de nervios. Tengo todo el dinero del mundo para cuidar de ella.

_ Tú sabes que no tienes que volver a trabajar, murmuro.

_ Christian,  ya hemos  pasado por esto. Por favor, no resucites ese argumento, ella protesta.

Esa es una batalla que no voy a ganar. Con ella tengo que elegir mis batallas. Una de las cosas que estoy empezando a aprender en esta relación.

_ Simplemente decía… me quejo y le planto un beso en sus labios.

Después que nos bañamos me visto y salgo al estudio. Sawyer me sigue detrás como un estudiante que va a entrar en la habitación del director.
_ ¡¿Dónde diablos estabas?! Grito tan pronto como cierra la puerta.

_ Lo siento, señor, los perdí tan pronto como la señora Grey aceleró muy rápido en el tráfico.  

_ ¡No me digas que reprobaste la lección en el FBI de cómo atrapar a una mujer de veintiún años que es inexperta manejando! Le grito. El se pone tan rojo como puede.

_ ¿Te das cuenta del peligro en que estuvimos los dos? Es tu trabajo alcanzarnos. ¡Es tu trabajo tener controlado todo lo que está alrededor de la gente que estás protegiendo! Si ella se pasa la luz roja, ¿Por qué coño no te la pasaste tú también? ¿Te quedaste a girar los dedos mientras venía la verde? Si vas a cumplir con la ley en el momento en que nuestras vidas están en riesgo, yo no te necesito Sawyer. ¿Me entiendes? 

_ Tiene razón señor.

_ ¿Cómo diablos puedo confiarte la protección de ella, si ni siquiera pudiste hacerlo estando Ryan presente? ¿Crees que puedes hacer el puto trabajo, o tengo que despedirte y buscar a alguien que pueda hacerlo?

_ No, señor, no es necesario. Yo puedo hacerlo.

_ ¡Más te vale! Yo no otorgo concesiones ni perdono fácilmente. ¡No puede haber margen de error en el cuidado de la señora Grey! ¿Estás claro en eso?  

_ Sí señor. Perfectamente claro.

_ Ahora sal y averigua donde está Ryan. ¡Tan pronto como regrese quiero hablar con los dos!  

_ Sí, señor, dice con cara de cenicienta y sale de mi estudio.

Paso mis manos por el pelo, exasperado. Me siento detrás de mi escritorio. Tengo que recuperar el control de todos los eventos que están sucediendo en nuestras vidas. Tomo mi Blackberry y llamo a Welch.

_ ¿Sr. Grey?  Responde al segundo toque.

_ ¡Welch! ¿Has hablado con  Sawyer o Ryan hoy?

_ Sí señor. Tengo todas las señas.  Dodge negro, con placas falsas. Dijeron que lo manejaba una mujer.

_ ¿Alguna característica parecida a alguien conocido o asociado conmigo en el pasado?

_ Es demasiado pronto para decirlo señor Grey. El sospechoso  no  tiene ninguna marca de identificación. La licencia era falsa. Tenemos que comenzar la investigación. Voy a acceder al circuito cerrado de televisión alrededor de Seattle, y ver si puedo localizar la persecución del coche en cualquiera de las cámaras que lo haya registrado. Voy a tener que romper algunas leyes para ello.

_ ¡Hazlo! ¡Quiero agarrar a la desgraciada!

_ Tengo una reunión con Pella mañana por la noche. Estamos muy ocupados reuniendo pruebas para evaluar, Sr. Grey.

Eso me toma por sorpresa. 

_ Pensé que iba a venir el martes.

_ No, él llegará el lunes en la noche. Le daré las pruebas que hemos ido acumulando para que las examine y el martes tenemos la reunión señor.

Exhalo un largo suspiro.

_ Bien. Quiero que me notifiques de inmediato si descubres cualquier cosa en los videos de CCTV. Mientras tanto, tengo que mirar los videos de la sala de servidores de la Grey House.

_ Barney tiene acceso a ellos, señor. Él es uno de los mejores chicos de sistema en el estado de Washington, y él sabe de todos los software antes de que salgan. De hecho, a mí y a mi equipo nos está ayudando a obtener una imagen más clara a través del software de reconocimiento facial que funciona con los registros estatales y federales, ya sabe el FBI y así sucesivamente. Pero lo más importante es que quiero compararlo con los empleados actuales a ver si es alguien conocido.

_ Voy a hablar con Barney entonces. Ahora, esto es lo que quiero que hagas. Quiero seguridad adicional para cada miembro de mi familia, y nosotros aquí, y no más tarde de mañana. Envíame curriculums en menos de una hora.  

_ Revisaré la lista que tengo por aquí de todos los de seguridad y compilaré una con los mejores para usted señor. Le agradecería que le informara a su familia de inmediato, porque la señorita Grey les bloqueó la entrada la última vez señor.

_ Déjame eso a mí. Quiero los nombres y luego te daré luz verde para que estén mañana en la mañana antes de que alguien salga a trabajar.

_ Sí, señor, responde y yo cuelgo.

Ahora, tengo que llamar a mis padres a Elliot, y a Mia... doy un suspiro de exasperación. Paso las manos por mi pelo y apoyo los codos en el escritorio sosteniendo mi cabeza en mis manos. Una vez que  descubra al hijo de puta y a sus cómplices, me aseguraré de que sufran tanto como lo hemos hecho nosotros. ¡Una sola vez tienen la oportunidad de joderme! ¡Luego es mi turno! Para que no le queden ganas de joderme más.

Llamo a mamá.

_ ¿Hola? Responde ella.

_ Hola mamá. Buenas noches. 


                                                ****      *****

Me lleva casi una hora hablar con cada miembro de mi familia para informarles que tienen seguridad adicional. Estoy sorprendido de que fue más difícil convencer a mi madre y a Mia que a Elliot y mi papá. Pero, al final, tuvieron que aceptar a regañadientes que la seguridad es necesaria hasta que el atacante sea capturado.

_ ¡Pero, Christian! ¡Honestamente, yo soy la única entre mis amigas que tiene Rambos detrás de ella! ¿Alguna vez has tratado de ir a un Spa con tres enormes tipos detrás de ti? Pero reconozco que a Lily le gusta, y ella siempre trata de desnudarse justo cuando uno de esos tipos está cerca, ¡pero, ellos siempre andan como bravos!

¡Dios, mi hermana es más molesta que cualquier otra mujer que haya conocido!

_ Mia, esto es sólo hasta que este atacante sea capturado. A nosotros nos persiguieron esta tarde justo después de salir de la casa de mamá y papá. Es evidente que el que hizo esto, sabe donde vive mi familia. No quiero exponer a ninguno a un riesgo. ¡Debes confiar en mí en esto!  Quiero que me prometas que no vas a tratar de eludir a la seguridad, o dejarlas fuera de la casa.

Ella gime en voz alta  como respuesta.

_ ¡Mia contesta! Le grito.

_ Christian a mí no me jodes con tu mierda mandona, eso no funciona para mí, tu lo sabes.

_ Mia, estoy bajo mucho estrés. ¡No comiences conmigo! Esta es una medida de seguridad que todos debemos seguir. Hasta que el agresor sea capturado. ¿Entendiste?

_ ¡Muy bien! Voy a dejarlos entrar, y dejar que me sigan. Pero cualquier problema que tengas, resuélvelo pronto, porque son cinco personas más de las que tenemos ahora ¡Es sofocante!

_ ¡Gracias Mia!

_ A la orden… ¡Ah Christian!... dice ablandada.

_ ¿Sí?

_ Te amo. Mantente a salvo, ¿de acuerdo? Y a Ana también, dice ella. Con la mención del nombre de Anastasia, tomo una respiración profunda. El pensamiento está siempre en el fondo de mi mente. Asustándome y poniéndome nervioso. No puedo perder a mi esposa, o a cualquier miembro de mi familia o nadie que esté atado a mí. 

_ Lo haré. Te quiero, también, Mia. Le respondo y cuelgo.

Hay un ruido extraño en mi escritorio, y me doy cuenta que estoy chocando con el escritorio el lápiz que estoy sosteniendo en mi mano. Estoy temblando de ira. Mis ojos están en llamas. No me puedo ir a dormir con esta sensación de inseguridad. Necesito un punto de partida. Tengo que tomar el control de los acontecimientos que nos han estado fastidiando. La única evidencia que tenemos por ahora es el video de la sala de servidores de Grey House.

De repente es muy importante para mí verlo. Tal vez pueda reconocer a la persona. Marco el número de Barney que no atiende al momento.

_ Hola señor Grey. Lo siento,  no pude  llegar al teléfono de inmediato.  Estaba en la sala de servidores.

_ ¿Estás en el trabajo?
_ Sí señor. No había tenido acceso a la sala de servidores hasta que el departamento de policía nos dejó pasar y quería examinar algunas cosas. Hablé con Welch después de usted y me puse a pensar…

_ ¿Qué? ¿Encontraste algo? Pregunto esperanzado.

_ No, pero tengo una corazonada. Le explico: Una sala de servidores típica tiene tres sistemas diferentes: sistema mecánico, sistema eléctrico y sistema de alarma y seguridad. Para los dos primeros, no hay mucho que pueda examinar aparte de lo que ya habían hecho Welch y la policía, y que ha estado prohibido para nosotros. Pero por el tercero podría hacer algo al respecto. Esta noche, mientras estaba pensando en el sistema de seguridad, recordé haber instalado algo en el sistema eléctrico, y totalmente me he olvidado de él.

_ ¿Qué instalaste?

_ Warren, mi técnico de TI, ha ido cambiando algunos de los ajustes en la sala de servidores. Yo le había dicho que no, pero creo que lo ha hecho una vez más hace unas semanas...

_ ¿Barney, esta historia nos lleva a algún lugar?

_ He instalado una pequeña cámara en la sala de servidores simplemente para monitorear si Warren estaba abriendo los UPS de los rack a los cuales le he prohibido cambiar. Claro por ser una cámara pequeña las imágenes se vería granuladas.

¿UPS de los Rack? Pregunto.

_ Los soportes para la fuente de alimentación ininterrumpida, señor. Me gusta tenerla aislada, como una unidad separada y a Warren le  gusta que...

El empieza a hablar con palabras técnicas y cuando escucha mis gemidos acorta la explicación.

_ Bueno, de todos modos, señor, el fuego comenzó justo en el estante del UPS. Eso es lo que trato de explicarle. La cámara diminuta registró a alguien y no es Warren. Comprobé la fecha. No es Warren y está claramente visible en el video. Estaba a punto de compartir la información con Welch... El video general en la parte superior de la sala, registra las cabezas de la gente. Si una persona tiene cuidado, puede evitar mostrar su rostro en la cámara, que fue lo que pasó señor.

_ ¿Pero, ahora tienes otro video? Pregunto esperanzado.

_ Creo que lo tenemos señor, dice, y por primera vez desde el incendio, siento alivio. ¡Inmenso alivio! Dios bendiga a los frikis territoriales que trabajan para mí. 

Si podemos identificar al culpable aunque sea ligeramente, podría incluso darle a Warren un bono por querer cambiar un poco la perfecta técnica de Barney y a Barney uno por querer controlar las actividades de Warren.

_ Muéstrame el video.

_ Por supuesto, señor. Necesito que se conecte al servidor de Grey House. Voy a compartir el escritorio con usted y usted verá todo lo que yo veo en mi monitor. Le voy a enviar un email con las instrucciones,  dice y me voy al portátil. Después de entrar a mis correos localizo el mensaje de Barney con las instrucciones del uso compartido de escritorio. 

_ Lo veo en mi equipo señor. Ya está conectado. Voy a dejarlo ver el video, no hay ningún sonido, solo el video.

_ Bien.

_ Voy a tratar de hacer algo. Poner los dos vídeos en cada lado. El de mi cámara espía y el que se ve sólo la cabeza.

_ ¿Acabas de decir cámara espía? Pregunto. Se aclara la garganta. ¿Hay alguna tienda para espías en alguna parte?

_ Sí señor. En Gadgets y Gears. En fin...  dice aclarándose la garganta otra vez, claramente incómodo. El chico de 007 o agente el Q debe comprar ahí también.

_ ¿Barney puedes combinar todos los ángulos para que se vea uno solo? Le digo después de estar diez minutos viendo el video.

_ Un minuto señor. Es factible, una solución simple...  dice. Y en unos pocos minutos, combina los videos. Es corto, pero aún así hay algo. Es evidencia de que alguien había estado en mi sala de servidores. Es tangible ahora. Puedo ver al criminal en esa imagen. Lo veo un par de veces. Hay un marco donde el cbrón se ve en la dirección de la cámara, pero se asegura de mantener la cabeza gacha, en todo momento, como si todas las paredes lo van a grabar.

_ ¡Páralo ahí Barney! Le digo. Y congela el marco.

_ Lo que quiero es que mejores esta imagen en particular.

_ El material de archivo puede ser granulado Sr. Grey, pero voy a utilizar una herramienta de reducción de ruido que puede ayudarme a solucionar el problema, dice, y distorsiona la imagen en primer lugar en la pantalla y luego borra sólo un poco. Pero todavía no está muy claro.

En ese momento alguien irrumpe la puerta de mi oficina. Miro hacia arriba, sintiéndome bastante molesto por la intrusión, y me irrita. Veo a Anastasia y toda mi molestia e irritación desaparece. Mis ojos están fijos en ella, y los de ella en mí.

_ ¿Así que no puedes mejorarlo más? Pregunto con mi mirada fija en mi esposa.

_ Voy a tratar señor, pero creo que no se pueda, responde.

Anastasia camina alrededor de mi escritorio hacia mí. Vuelvo la silla hacia ella, con el ceño fruncido. ¿Le pasa algo? He estado encerrado en mi oficina durante algún tiempo. ¿Pero sucedió algo? Ella se ve alterada... No dice nada, y simplemente se arrastra en mi regazo y envuelve sus brazos alrededor de mi cuello. Estoy alarmado inmediatamente. ¿Que esta mal?

_ Uhm... sí, Barney. ¿Podría esperar un momento?

_ Sí señor.

_ Pongo el teléfono sobre mi hombro para tener algo de privacidad con Ana.

_ Ana, ¿qué pasa? Ella no dice nada; simplemente sacude la cabeza. Algo debe estar mal. ¿Por qué este aferramiento? Subo su barbilla, y busco la respuesta en sus ojos. Ella libera su cabeza de mi mano y sólo se mete debajo de mi barbilla y se acurruca en mi regazo como un niño, pequeño, con la necesidad de protección. Eso es lo que ella necesita. Está preocupada. Sus brazos me agarran más fuerte.

Aún confundido, envuelvo mi brazo izquierdo a su alrededor, y le beso la parte superior de la cabeza para darle la tranquilidad que está buscando.

_ Está bien, Barney, ¿qué estabas diciendo? Pregunto.

_ Estoy tratando de mejorar la imagen señor. Permítame utilizar una mejor herramienta. Es posible que funcione mejor. Voy a correr la secuencia de vídeos, una vez más. Una vez que lleguemos a la imagen, necesito que presione, la tecla para ampliar la imagen en la pantalla señor.

La señal de vídeo se inicia de nuevo. La imagen es una imagen de CCTV en blanco y negro granulado de la cámara de la sala de servidores. Hay un hombre con el pelo oscuro con overoles pálidos en la pantalla.

_ Está bien, señor Grey, ahora, vamos a ver  la cámara espía. Necesito que mantenga pulsada la tecla Alt y pulse la tecla Tab y sólo usted debería saltar de un video a otro, dice. Entonces estamos en el otro canal de video granulado. Ahora veo al hombre con la cabeza gacha. Él está caminando hacia la cámara. Congelo el marco. El hombre está en la sala de servidores por los pasillos del servidor. Barney mejora la imagen y me quedo congelado. Todavía no puedo ver lo suficientemente bien.

_ Está bien Barney, una vez más, le pido. La imagen está ampliada, Anastasia se sienta, completamente fascinada con el proceso.

_ ¿Barney está haciendo esto? Me pregunta en voz baja.

_ Sí, le contesto. ¿Podrías mejorar toda la imagen?

_ Vamos a ver si funcionará, señor. Él hace su magia, y la imagen en la primera pantalla se desenfoca luego se vuelve a poner más nítida. El hombre está evitando mirar a cualquier lugar que no sea el piso, pero debido a la escuadra de la cámara espía, que está más cerca de lo que teníamos de las cámaras aéreas, se puede ver mejor. Miro la imagen en la pantalla. No puedo reconocer a la persona en el marco. Anastasia se inclina, y de inmediato se pone rígida. Ella lo reconoce.

_ Christian, susurra con voz  temblorosa. Ese es Jack Hyde.

_ ¿Tú Crees? Pregunto, completamente sorprendido.

_ Sí. Es la línea de su mandíbula, dice apuntando a la pantalla. Y el pendiente y la forma de sus hombros. Tiene la forma correcta de cuerpo. Debe estar usando una peluca o se debe haber teñido el pelo, dice totalmente convencida.

_ Barney, ¿estás escuchando esto? Pregunto y pongo a Barney en el altavoz del teléfono. Entonces me dirijo a Anastasia y no estoy muy contento por reconocer el cuerpo del tipo y los detalles de sus hombros.  

_ Parece que ha estudiado a su ex jefe en detalle, señora Grey, digo poniendo el énfasis en su apellido. Ella era mi novia cuando ella estaba trabajando con él. ¡Al único hombre que debería haber estado estudiando es a mí! ¡No al hijo de puta!

_ Sí señor. Oí a la señora Grey. Estoy corriendo un software de reconocimiento facial en todo el circuito cerrado de televisión digital en este momento, dice suavemente. Veamos donde más ha estado este imbécil. Lo siento señora este hombre ha estado dentro de nuestra organización.  

¡Imbécil está bien! ¡Tengo otros epítetos para este cabrón! Miro la pantalla de cerca para ver si puedo reconocerlo.

_ ¿Por qué haría esto? Anastasia pregunta. Me encojo de hombros. Él  no había  pasado ni siquiera por mi mente hasta este minuto. Mi sangre está hirviendo de rabia. Estoy enojado. Este hombre había sido el jefe de mi esposa. Él quería llevarla a Nueva York, y ella casi se fue con él.

_ Venganza quizá. No lo sé. No se puede entender por qué algunas personas se comportan de esa manera. Solo estoy enfadado de que tú trabajaras una vez tan estrechamente con él,  mis labios se presionan en una línea dura.

_ Tenemos el contenido de su disco duro, también, señor, añade Barney.

_ Sí, lo recuerdo. ¿Tienes una dirección del señor Hyde? Pregunto bruscamente. Tenemos que hacerle una visita.

_ Sí, señor, la tengo.

_ Avisa a Welch, le ordeno.

_ Por supuesto. También voy a analizar los circuitos cerrados de televisión de la ciudad a ver si puedo rastrear sus movimientos.

Esta es una de las razones por la que me gusta Barney. Si yo le pido que haga algo, no me pregunta si es ilegal.

_ Comprueba qué vehículo tiene. Quiero saber si es el dueño del Dodge.

_ Señor.

_ ¿Barney puede hacer todo esto? Susurra Anastasia.

Asiento con la cabeza y sonrío.

_ ¿Qué había en el disco duro? Susurra.

Ella no necesita saber eso. 

_ No mucho, le digo, seriamente.

_ Dime, ella presiona.

_ No.

_ ¿Era sobre ti o sobre mí?

_ Sobre mí, digo suspirando.

_ ¿Qué clase de cosas? ¿Sobre tu estilo de vida? ¡Qué coño! ¿Cómo se le ocurre hablar sobre eso delante de mi jefe de departamento de sistemas? Entrecierro mis ojos hacia ella en señal de advertencia y frunzo el ceño.

_ Es un Camaro del 2006. Voy a enviar los detalles de la licencia a Welch, señor, dice Barney.

_ Bien. Déjame saber en qué otro lugar del edificio ha estado ese hijo de puta. Y verifica la imagen contra la otra de su archivo personal en SIP.

Quiero estar seguro de que sabemos quien es. Un Dodge nos persiguió, no un Camaro. Si no es su vehículo, ¿Lo pudo pedir prestado? ¿Robado? ¿Tiene un cómplice? ¡Mierda!

_ Ya está hecho, señor. Y la señora Grey esta en lo correcto. Este es Jack Hyde, dice.

Anastasia sonríe con su reafirmación. Le froto la espalda.

_ Bien hecho, señora Grey digo sonriendo a su vez. Déjame saber cuando  hayas seguido todos sus movimientos en el cuartel general. También verifica otra propiedad de GEH a la que pudo haber tenido acceso y hazlo saber a los equipos de seguridad para que puedan hacer otro barrido en todos los edificios.

_ Señor.

_ Gracias, Barney, digo y cuelgo.

Tenemos a un hijo de puta y a sus posibles cómplices que atrapar. Hay un montón de cosas que me gustaría hacer con él, y ninguna se la debo mencionar a Anastasia.


10 comments:

Andrea Valenzuela said...

excelente capitulo brillante como siempre y dios mio que los extrañaba...cada capitulo me encanta la union de los detalles es fascinante y el como el ve las cosas es muy bueno...muchas gracias siempre es un placer ver un capitulo nuevo

Andrea Valenzuela said...

bueniisimo capitulo me encanto lo extrañaba mucho de verdad...el hilar la historia y el detalle es incrible muchas gracias

Andrea Valenzuela said...

muchas gracias excelente capitulo los extrañaba de verdad me encanta como hila la historia y como el ve las cosas...

nufu said...

Como siempre excelente capitulo nada que envidiarle a e.l james. siempre quise el pensamiento de christian

Anonymous said...

Gracias por actualizar, se extrañaba muchísimo, Patricia gracias por seguir traduciendo y espero este mejor tu mano, Emine eres maravillosa, ojala puedan subir semanalmente como antes,mis mejores deseos y saludos a ustedes. Andrea desde Argentina.

fanny rebellon said...

Es increíble el como Emine detalla todo punto por punto, ame la persecución del carro, y mas lo sucedido después, es increible esa pareja, en todas las novelas eróticas hay buen sexo pero ninguno como grey, inventa cada cosa, digname eso del cuarto de juegos Waww fabuloso, cada escena entre ellos es mágica. Gracias mil Emine, y mi amiga querida Patricia eres admirable al hacernos este hermoso regalo al traducir cada capitulo, tu tiempo no tiene precio, y el que nos lo regales dice mucho de ti, Gracias madre T.Q.Q.J. un besote amiga.

fanny rebellon said...

Es increíble el como Emine detalla todo punto por punto, ame la persecución del carro, y mas lo sucedido después, es increible esa pareja, en todas las novelas eróticas hay buen sexo pero ninguno como grey, inventa cada cosa, digname eso del cuarto de juegos Waww fabuloso, cada escena entre ellos es mágica. Gracias mil Emine, y mi amiga querida Patricia eres admirable al hacernos este hermoso regalo al traducir cada capitulo, tu tiempo no tiene precio, y el que nos lo regales dice mucho de ti, Gracias madre T.Q.Q.J. un besote amiga.

fanny rebellon said...

Es increíble el como Emine detalla todo punto por punto, ame la persecución del carro, y mas lo sucedido después, es increible esa pareja, en todas las novelas eróticas hay buen sexo pero ninguno como grey, inventa cada cosa, digname eso del cuarto de juegos Waww fabuloso, cada escena entre ellos es mágica. Gracias mil Emine, y mi amiga querida Patricia eres admirable al hacernos este hermoso regalo al traducir cada capitulo, tu tiempo no tiene precio, y el que nos lo regales dice mucho de ti, Gracias madre T.Q.Q.J. un besote amiga.

fanny rebellon said...

Es increíble el como Emine detalla todo punto por punto, ame la persecución del carro, y mas lo sucedido después, es increible esa pareja, en todas las novelas eróticas hay buen sexo pero ninguno como grey, inventa cada cosa, digname eso del cuarto de juegos Waww fabuloso, cada escena entre ellos es mágica. Gracias mil Emine, y mi amiga querida Patricia eres admirable al hacernos este hermoso regalo al traducir cada capitulo, tu tiempo no tiene precio, y el que nos lo regales dice mucho de ti, Gracias madre T.Q.Q.J. un besote amiga.

maria mercedes vides rodriguez said...

POR FAVOR CONTINÚEN EL TERCER LIBRO ESPAÑOL