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Saturday, July 26, 2014

Libro II - Capítulo XXV: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

CAPITULO XXV

"Yo te amo y me encanta, siento por ti  un amor que no morirá. Hasta que el sol se enfríe y las estrellas envejezcan.
Shakespeare
El amor todo lo vence, incluso nos sometemos a él (Virgilio)




La postura de Ana está entre la defensiva y la ofensiva. ¿Qué hay en ese pedazo de papel? ¿Es una carta de un ex amante? ¿Podría ser? Ella no ha tenido ningún otro novio. El pensamiento es más que inquietante. Ella es mi chica. Me estoy convirtiendo en un manojo de nervios.

_ Ana, ¿qué pasa? Murmuro en tono cauteloso. Ella no responde, su mirada se centra en Katherine Kavanagh. Un escalofrío me recorre como si alguien entró en mi tumba.

_ ¡Kate! Esto no tiene nada que ver contigo, ella hierve con rabia. Kate sólo está sorprendida por su respuesta y parpadea hacia ella con los ojos muy abiertos. El intercambio de miradas entre ellas es confuso. Ana parece que no quisiera que ella diga nada y Kate quiere soltar todo. ¿Qué me está ocultando? ¿Qué hay en ese maldito papel? ¡Quiero saber!

_ ¿Qué es eso Ana? Vuelvo a preguntar en un tono amenazante.

_ Christian, ¿Nos puedes dejar solas por favor? ¡WTF! ¿Ella quiere que me vaya? ¡Ni muerto me sacan de aquí!

_ ¡No! Muéstrame, le digo con la mirada ártica. ¡No me jodas ahora! Extiendo mi mano. Después de vacilar por un breve momento ella me lo entrega.

Cuando le doy el primer vistazo, veo la dirección de correo electrónico de Anastasia, enviándome un correo ¡Su respuesta al contrato de Sumisa! ¡Joder! Mi corazón se hunde más rápido que el Titanic… Oigo a Kate hablando de nuevo.

_ ¿Qué te ha hecho él? Le pregunta en tono aprensivo.

_ Eso no es de tu incumbencia, Kate, responde Anastasia exasperada.

Escalofríos de sangre corren por mis venas. Esta es la primera vez que alguien tan cerca de mi familia se entera de mi estilo de vida. Pero incluso eso no me importa en estos momentos. Lo que me preocupa es ¿Cómo ella intervendrá en mi relación con Anastasia? ¿Va a tratar de alejarla de mí? ¡La mataría antes de que eso suceda! ¿Quién le dijo que nos hablara de esto? ¿Elliot?  ¿Mis padres? ¡Oh, Dios! ¡Mis padres! ¿De dónde sacó esto? ¿Entró en el correo de Anastasia? ¿Alguien se lo envió a ella?

_ ¿De dónde sacaste esto? Pregunto en un tono amenazador, suave y reservado, porque ella no me va a joder. Inclino mi cabeza sin pestañear. Por lo menos sé que mi voz impacta porque se sonroja.  

_ Eso es irrelevante, responde, y su respuesta sólo hace que mi mirada se torne más glacial, por lo que decide responder.

_ Fue del bolsillo de una chaqueta, que supongo que es tuya. Estaba detrás de la puerta del dormitorio de Ana, responde con su mirada impasible.

Bueno, ya sabemos de dónde lo sacó, ahora hay que saber si le ha hablado a alguien de esto. ¿Con quien tendré que pelear o discutir?

_ ¿Le has dicho a alguien? pregunto con una voz suave como la seda. Yo no quiero que mi perversión de mierda manche a mi familia demasiado perfecta. Lo que más me preocupa, con razón y que me tortura de alguna manera, es que alguien separe a Anastasia de mí. ¡Todas mis cincuenta sombras volverán otra vez! 

_ ¡No! Por supuesto que no, ella me grita enfadada. 

Eso es algo. Asiento con la cabeza y me relajo. Con el papel en mi mano, me dirijo hacia la chimenea del comedor, y tomo el encendedor de la repisa de la chimenea; prendo en llamas al papel y me quedo y me aseguro de que ha sido consumido todo por el fuego.

_ ¿Ni siquiera Elliot? Oigo que Anastasia le pregunta.

_ Nadie, responde ella de manera inequívoca. Hay un silencio momentáneo que Katherine rompe. 

(The Sound of Silence)

_ Yo sólo quiero saber que estás bien, Ana, dice en un susurro. 

Por lo menos sus intenciones son honorables y buenas. Pero el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Ella nos puede destruir y no me gusta la gente que tiene el control sobre mi destino, mucho menos del destino de Anastasia.

_ Estoy bien Kate. De hecho, más que bien. Por favor, Christian y yo estamos bien, muy bien. Eso es del pasado. Por favor ignóralo, dice Anastasia.

_ ¿Qué lo ignore? Pregunta la bruja con su escoba estacionada en la puerta principal. ¿Cómo puedo ignorar eso? dice señalando la chimenea con su mano. ¿Qué te ha hecho? Su voz es de inquietud y preocupación.
_ Él no me ha hecho nada, Kate. En serio estoy bien, responde Anastasia con voz convincente.

Pero lo bruja no se detiene.

_ ¿De verdad?

Ella sondea esperando que Anastasia diga algo malo, haciendo casi un esfuerzo para alejarla de mí. Quiere despertar a Anastasia del hechizo que la aqueja y de pronto siento la necesidad de mantener a Ana lejos de todos, especialmente de Kate. Envuelvo mis brazos alrededor de la cintura de Ana y la acerco hacia mí. Mis ojos están constantemente en los de Katherine, sin siquiera parpadear. Ella es la que está tratando de arrebatarme algo que es muy preciado para mí y no la voy a dejar.

_ Ana ha aceptado ser mi mujer Katherine, le digo muy tranquilamente y de forma tajante, para que no le quede la menor duda. 

_ ¡Tú mujer! ella chilla en un tono que dice: ¿Estás loca de mierda? Ella está enojada, conmocionada, horrorizada y sus ojos casi que se salen de sus órbitas. Si los abre más seguro le chorrean por la cara.  

_ Vamos a casarnos. Vamos a anunciar nuestro compromiso esta noche, y mentalmente añado “ni se te ocurra joder nuestra noche” Ahora la tengo de primera en mi lista negra, más que a cualquier otra persona.

_ ¡Oh! Es lo único que puede decir, casi que le regojo la mandíbula del piso. Creo que no se hubiese sorprendido tanto si le digo que soy Han Solo. Una vez que cae en cuenta de lo que acaba de oír, vuelve a hablar entre silbidos.

_ ¿Te dejo sola durante quince días y vas a casarte? Es muy repentino. Así que ayer, cuando dije… busca la mirada de Anastasia. De la manera en que se comporta parece que ella hubiese parido a Ana. Se ve confundida y vuelve a hablar ¿Y cómo encaja este email en todo esto?  

¡No quiero a una esposa sumisa! Aunque me encantaría que de vez en cuanto me obedezca. ¡Pero eso no es asunto de Katherine!

_ No encaja Kate. Olvídalo por favor. Yo lo amo y él me ama. No arruines su fiesta y nuestra noche… No lo hagas… Anastasia le susurra una súplica. Odio que tenga que mendingarle a Kate por mí. Yo no quiero a mi nena mendingándole a nadie. Mi corazón se enamora de ella de nuevo, debido a su declaración de amor.

_ No, por supuesto que no lo haré. ¿Estás bien? Ella insiste. 

¿Qué coño es lo que tenemos que hacer para demostrarlo Kavanagh?

_ Soy más feliz que en toda mi vida. La declaración de Ana me hace más feliz aun, así que no la aparto de mi lado. Pero Kavanagh sigue siendo implacable. Extiende la mano y  agarra la de ella, aunque yo no la suelto. No me gusta la acción. Siento como si estuviera tratando de apartarla de mí.

_ ¿De verdad estás bien? Le pregunta de nuevo en busca de una confirmación.

_ Sí, responde Anastasia con una alegría contundentemente. Anastasia se aparta de mi abrazo y Kavanagh la abraza. Un millón de cosas pasan por mi mente. El miedo es lo más importante, seguido por la ira muy bien escondida. Miedo de perder a Anastasia, el miedo de que mi familia se entere exactamente lo jodido que estoy. ¡Ellos no se merecen estar contaminados con mi mierda! Me molesto conmigo mismo por no tener cuidado con Katherine en su esfuerzo de alejar a Anastasia de mí. Nadie puede protegerla mejor que yo. Ella es mi chica, mi mujer, mi prometida. ¡Mataría mil veces si alguien la aparta de mí! 

_ Oh, Ana... yo estaba tan preocupada cuando leí eso. Yo no sabía qué pensar. ¿Me lo explicarás? Le pregunta en voz baja a Anastasia.

_ Un día, pero no ahora.

_ Bien. No se lo diré a nadie. Te quiero mucho Ana, como a mi hermana. Es que pensé… no sabía qué pensar… Perdona. Si tú eres feliz, yo también soy feliz. ¡Joder gracias por eso!

_ Christian. ¡Lo siento mucho! Estaba preocupada por Anastasia. Siento entrometerme. Asiento con la cabeza. Por lo menos ella está arrepentida. Pero eso no te va a sacar de mi lista negra. Mis ojos son fragmentos de hielo, mi mirada no es más que el ártico. 

_ Realmente lo siento. Tienes razón, no es asunto mío, le susurra a Anastasia disgustada por su comportamiento anterior.

Llaman a la puerta y  Katherine se separa del abrazo de Anastasia. Mi madre asoma la cabeza por la puerta.

Su pregunta va dirigida a mí. Mi padre debió haberle dicho acerca del comportamiento agresivo con el que nos recibió Katherine.

_ ¿Está todo bien, cariño?

Pero Kavanagh contesta primero.

_ Todo está bien, señora Grey.

_ Estupendamente, mamá, le respondo.

_ Bien, dice aliviada y entra en la habitación. Entonces no te importará que le dé un abrazo a mi hijo por su cumpleaños, dice radiante de felicidad. Tengo que verla también. Necesito su ayuda después de todo.

_ Feliz cumpleaños, querido, dice mi madre con su voz suave. Estoy tan contenta de que no te haya pasado nada.

_ Estoy bien mamá, le digo para tranquilizarla y le sonrío. Ella se aleja un poco y me mira como solo una madre sabe hacerlo y su felicidad está en su cara. Está radiante.

_ Estoy feliz por ti, dice ella y me acaricia suavemente el rostro. Su afecto me toma por sorpresa, pero le doy la bienvenida y me encuentro sonriendo como un idiota.

_ Bueno, chicos, si todos han terminado su tête-à-tête, hay una montón de gente que quiere comprobar que realmente estás en una pieza y desearte feliz cumpleaños Christian.

_ Ahora mismo voy.

La mirada de mi madre escanea con ansiedad a Anastasia y a Katherine y sus sonrisas la tranquiliza. Mi madre hace un guiño de complicidad a Anastasia, y abre la puerta para nosotros. Le tiendo una mano a mi novia para salir, porque no la dejaré sola con la bruja de Kate en el comedor.

_ Christian de verdad perdóname, dice Kate antes de salir. Asiento con la cabeza hacia ella, disculpa aceptada, pero el hecho no se olvida.

Cuando salimos al pasillo, Anastasia me mira con cautela y me pregunta ¿Tu madre sabe de nosotros?

_ Sí, le digo, porque no quiero dar más detalles.

_ Ah, dice sorprendida gratamente. Luego agrega, bueno ha sido una forma interesante de empezar la noche.

De repente siento ganas de reírme por la evaluación que ella da, pero sólo me conformo con una sonrisa divertida. Nadie puede simplificar un tema como Anastasia lo hace. Pero, eso es una de las cosas que me encanta de ella. Su rabia es como la lluvia de verano en el desierto; viene con un trueno, pero desaparece a los pocos minutos.

_ Tiene usted el don de quedarse corta señorita Steele. Como siempre, le digo y levanto su mano hasta mis labios y le beso los nudillos. Cuando entramos en el amplio salón aparte de mis padres, estoy sorprendido por la multitud reunida allí. Hay un estruendoso aplauso y gritos de ¡Feliz cumpleaños!

Anastasia también está sorprendida por la cantidad de gente y su mirada escanea la habitación con timidez. Toda mi familia está presente. Ethan con mi hermana. Estrecho mis ojos, pero ella ya es una mujer adulta. John y Rhian están aquí, y Claude, Mac, la perra de Lily, y ¡Oh mierda! ¡Elena!

Cuando el aplauso se apaga, todos los ojos se vuelven a mí.

_ Gracias a todos, les digo y aprovecho que Gretchen pasa con una bandeja de Champán. Voy a necesitar una de estas digo y tomo dos copas, una para Ana y otra para mí.



Levanto la copa de champán a todos los presentes y Elena se sale del grupo para comunicarse conmigo.

_ Christian, estaba preocupadísima, dice abrazándome y besándome en ambas mejillas. Anastasia intenta retirar su mano de la mía, claramente perturbada por Elena, pero le agarro con más fuerza.

_ Estoy bien Elena, murmuro en tono poco amistoso.

_ ¿Por qué no me has llamado? Ella pregunta fervientemente, buscando mi mirada.

_ He estado muy ocupado, la corto en seco.  

_ ¿No recibiste mis mensajes? ¡Vete a la mierda! ¡No quiero molestar a Anastasia! Me siento incómodo, porque Elena se comporta como si fuera mi propietaria, como si tuviera que entregarle cuentas, cuando ella está en pleno conocimiento de que Anastasia es muy importante para mí. Ella no retrocede y tampoco reconoce que Anastasia es mi novia y que la tengo muy cerca de mi cuerpo. ¡Estamos pegados por las caderas! Traigo a Ana aún más cerca, casi como si fuera  mi manta de seguridad, ella es mi centro, y ella es mi alma. Sin ella, no tengo un corazón ni un alma. Ella me hace casi humano. Me hace sentir. Paso mis brazos alrededor de ella. Si estuviéramos más cerca, estaríamos haciendo el amor. Doy mi mirada más impasible a Elena, y ella finalmente no puede ignorarla más.


_ Ana… estás preciosa, querida, dice en un murmuro.

_ Elena, Anastasia refleja su tono. Gracias.

Mi madre está desconcertada con la incomodidad y el desagrado de Elena hacia Anastasia. Ella frunce el ceño, contemplando. Y no es bueno si ella hace eso. Mi madre es una mujer brillante.

Pero, yo no voy a tolerar el asedio de Elena. Sabemos el resultado de eso. Voy a tener que cortar de raíz antes de que se convierta en una guerra aquí.

_ Elena, necesito hacer un anuncio, le digo con indiferencia, para que mueva su culo fuera de Anastasia. Yo no quiero que nadie arruine su estado de ánimo.

_ Por supuesto, dice con su sonrisa enyesada reservada solo para bromas y da un paso atrás.

_ ¡Escúchenme todos! Hago un llamado a los invitados con una clara voz. Yo sé cómo conseguir la atención en una habitación. Una advertencia firme para que todo mundo preste atención. A pesar de que esto es una ocasión feliz, yo todavía sigo al mando, exijo que me miren. En menos de un minuto, las voces en la sala se calman y  todas las miradas se dirigen a mí.

_ Gracias por haber venido. Debo decir que esperaba una tranquila cena familiar. De manera que esto es una sorpresa muy agradable. Mi hermana capta mi mirada, y ella me sonríe para saludarme. Ella está en un modo lúdico de nuevo.

_ Ayer a Ros y a mí, les digo al recordar la terrible experiencia que hemos pasado juntos, casi que no la contamos.

Ros sonríe felizmente y levanta su copa hacia mí, y yo asiento con ella.

_ Así que estoy especialmente contento de estar aquí hoy para compartir con todos ustedes una muy buena noticia. Esta hermosa mujer, le digo mirando a mi novia con amor, la señorita Anastasia Rose Steele, ha aceptado ser mi esposa y quería que todos ustedes sean los primeros en saberlo.

La multitud jadea al unísono completamente atónita. Pero, finalmente, caen en cuenta de la noticia y comienzan a aplaudir emocionados. ¿Todos pensaban que era gay? Anastasia se sonroja con todas las miradas, algunas sinceramente felices como la de mi familia, John y su esposa. Algunas celosas como la perra Lily, y la de Elena que parece tornarse de color verde. ¡Que se jodan! No quiero perder un minuto más mirando a otras personas, sino a mi mujer. Le agarro la barbilla, la levanto hasta mis labios y la beso rápidamente.

_ Pronto serás  mía, le susurro. 

(Aquí estoy por Bryan Adams)

_ Ya soy tuya, murmura de nuevo.
_ Legalmente, le susurro en su boca y sonrío con la idea de que nadie podrá quitármela. Demasiado pronto, se acercan mis padres y abrazan y besan a Anastasia y pasan a su alrededor como los dulces de Halloween.

Mi madre está fuera de sí. Creo que su reacción es la misma que la primera vez que me encontró con Ana y se dio cuenta que yo no era gay. Describiría su felicidad como si tuviera una ducha de luz.

_ ¡Oh, querida Ana! ¡Estoy tan contenta de que vas a entrar en familia! El cambio que ha dado Christian... ahora es feliz… Te lo agradezco tanto, dice medio sollozando y abrazando de nuevo a Ana.

Mia grita.

_ ¡¿Dónde está el anillo?! Y, por supuesto, no hay uno en su dedo, ¡porque no se lo he dado todavía!

_ Uhm... Anastasia dice con mirada perdida, y mira hacia mí en busca de ayuda.

_ Vamos a elegir uno juntos, digo frunciendo el ceño hacia ella.

Pero, Mia no se deja intimidar. Ella me hace frente como nadie puede. Bueno, casi nadie, excepto Anastasia.

_ ¡Ay, no me mires así Grey! Dice reprochándome y luego me abraza con toda su fuerza. ¡Estoy tan emocionada por ti, Christian!


_ ¿Cuándo vas a casarte? ¿Ya han fijado una fecha? Me pregunta sonriendo. 

Estoy tan contento de que mi madre me esté ayudando con la sorpresa para Anastasia. Mia no podría guardar un secreto sin dejar que todo el mundo se entere, así que no le dije nada porque podría echar a perder mi sorpresa. Ya metí la mata en mi propuesta inicial, así que no quiero repetir el desastre. Mi hermana puede ser exasperante.   Anastasia acaba de aceptar ¿cómo podemos tener una fecha?

_ No tengo ni idea, aun no lo hemos decidido, todavía tenemos que hablarlo Ana y yo.  

_ ¡Espero que hagan una gran boda aquí! Dice esperanzada ignorándome por completo.

_ Probablemente volemos a Las Vegas mañana, le gruño, y ella se burla de mí, haciendo un mohín. ¡Dios! Tratar con mujeres con las que no tenemos el control es totalmente agotador. Me doy la vuelta y encuentro a mi hermano que me da un abrazo de oso completamente feliz.


_ ¡Así se hace hermano! Dice palmeando mi espalda, menos ahogado que ayer, pero feliz. Yo... Estoy abrumado con la muestra de amor de mi familia. Después de que mi familia nos libera, Flynn y Rhian vienen a nuestro encuentro.

John extiende la mano.

_ Christian, dice y me da la mano completamente satisfecho.

_ John, Rhian, los saludo. Anastasia evalúa su pelo negro, ojos color avellana. Creo que las mujeres evalúan a otras mujeres como los hombres en un concurso de meadas. Estoy secretamente complacido con la posesividad de Ana hacia mí y yo quiero que ella sepa que ella me posee en cuerpo y alma.

_ Estoy encantado de que sigas entre nosotros Christian. Mi mujer estaría muy apenada y aburrida sin ti, bromea. Estoy a gusto y cómodo con él, porque es una de las pocas personas que pueden hablarme abiertamente si dejarse intimidar. Sonrío ante su comentario y John a cambio recibe un reproche de su esposa. De alguna manera me divierte porque pienso que Anastasia me puede hacer eso a mí, sabiendo que John y Rhian tienen una relación íntima, me da más esperanza para nuestro futuro.

Le presento a mi novia con orgullo.

_ Rhian, ella es Anastasia, mi prometida. Ana, la esposa de John.

_ Encantada de conocer a la mujer que finalmente ha capturado el corazón de Christian.

Ana, murmura gracias.

_ Esta si ha sido una buena bolea Christian, dice John en su acento londinense sacudiendo la cabeza con incredulidad, así que le frunzo el ceño. Yo no quiero que piensen que mi decisión de casarme con Anastasia es para salir del paso. Él debería estar claro que estoy enamorado de ella.

_ ¡John, tú y sus metáforas de cricket! Rhian regaña a su marido de nuevo. Felicidades  a los dos y feliz cumpleaños Christian. Qué regalo tan maravilloso, dice viendo a Ana a los ojos.

_ ¿Qué es una bolea? Pregunta Anastasia.

_ Oh, es un giro de la bola en el juego, un arma básica y común que…

_ ¡John! lo reprende Rhian dándose cuenta que va a entrar en la explicación completa.

_ Básicamente se trata cuando la pelota de cricket rueda de una manera y luego se desvía tomando el camino contrario, explica John la versión corta. Rhian le pone los ojos en blanco.

Le doy las gracias, y sonrío.

_ Ana, que bueno conocerte finalmente, ¿qué haces?

Anastasia sonríe y le dice que ella trabaja en el mundo editorial.

_ John, le digo y doy un par de pasos a distancia de las mujeres. Anastasia aunque está hablando con Rhian me sigue con la mirada.  

_ ¿Cómo está Leila?

_ Está bien Christian. Respondiendo al tratamiento. Un par de semanas más y ya podemos ponerla en un programa ambulatorio. Asiento con la cabeza.

_ ¿Te dijo cuántas veces entró en el apartamento?

_ Me dijo que un par de veces. Pero no un número exacto.

_ ¿Siempre utilizó la misma ruta?

_ Sí, eso fue lo que me dijo.

_ Pregúntale algo por mí.

_ Claro, ¿qué será?

_ Pregúntale si sacó de mi caja fuerte unas fotos y si las puso en mi closet.

_ ¿Fotos? pregunta ladeando las cejas. Me siento un poco avergonzado. Bajo mi voz.

_ Sí, unas fotos de ella y otras sumisas.

_ ¿Qué tipo de fotos?

_ ¿Qué clase te parece? Pregunto con sarcasmo. Él evalúa por un minuto.

_ ¿Por qué las tienes? John pregunta con sus cejas levantadas.

_ Ya no las tengo más, las destruí.

_ ¿Cuándo lo hiciste?

_ Anastasia las encontró. Sospecho que Leila las puso en donde Ana pueda encontrarlas, le digo.

_ Ajá... dice, y con esa palabra, sé que vamos a estar hablando de esto durante las próximas semanas. Finalmente, niega con la cabeza. Cuando levanto la vista Ros y Gwen vienen hacia nosotros, él cierra el tema.

_ Está bien, le preguntaré. Hablaremos de esto en tu próxima sesión. Es tu cumpleaños.

_ ¡Feliz cumpleaños señor Grey! Dice Ros y Gwen al unísono y ambas me dan un abrazo breve.

_ Ros, Gwen y me giro hacia Anastasia. Esta hermosa mujer es mi prometida Anastasia.  

_ ¡Anastasia, que agradable conocerte! Dice Ros con su voz ronca. Gwen es una rubia burbujeante y le da a Anastasia un abrazo. Yo no quiero que pasen mucho tiempo abrazando a mi mujer, ya que ambas batean para el equipo contrario. No es que ellas van a poner los ojos en otras personas pero ¿por qué arriesgarse?

_ Por favor, llámame Ana, dice ella.

Con cautela tomo a Anastasia bajo mi brazo y la abrazo.

_ Anastasia, tienes que estar orgullosa de las habilidades de pilotaje del Sr. Grey. Eso fue lo que nos salvó ayer. Terrible fue la experiencia pero yo no dudaría en volver a viajar con él en el Charlie Tango, dice Ros con excesiva efusión.

_ Sí. Estoy agradecida de que ambos llegaron a casa sanos y salvos, dice Anastasia en una voz sombría.

_ ¡Yo también! y aliviada cuando vi a Ros entrar a la casa, dice Gwen ahogándose con sus palabras.

_ Cuando Len, el conductor del camión me dejó primero, yo estaba caminando en medias, con mis zapatos en la mano, toda sucia y con la camisa ensangrentada.

_ ¿Dónde vives? Le pregunta Ana queriendo cambiar el tema desagradable.

_ Oh, no estamos muy lejos del apartamento del Sr. Grey. De hecho, nuestro apartamento está casi al lado opuesto de Escala.

_ ¿Tomaste el consejo de Len? Le pregunto a Ros. Por un momento se ve confundida.
_ ¿Qué consejo? Me dio algunos... creo... dice tratando de recordar.

_ La de poner los pies en sal de Epsom. Los tenías my hinchados cuando llegamos a la carretera.

_ ¡Sr. Grey, Ros me contó que estuviste a punto de tirar sus Jimmy Choos! Gwen grita completamente sorprendida. A veces es difícil entender a las mujeres. Lo peor no fue que tuviéramos el accidente de helicóptero, sino que fuera a botar sus zapatos.

_ Bueno, todo salió bien. Se puso mis zapatos hasta que nos recogieron, digo con desdén.

_ ¿Le prestaste tus zapatos? pregunta Anastasia casi con reverencia.

_ Sí, ella estaba descalza, le digo con indiferencia, pero me hace más que feliz de que ella se ve muy orgullosa de mí.

Pocos minutos más tarde, mi madre viene e interrumpe nuestra conversación y anuncia a todos que la cena está lista y que se servirá estilo buffet en la cocina.   Mientras caminamos hacia el comedor, busco la oportunidad de hablar con mi madre sin Anastasia. Por primera vez la presencia de Mía es bienvenida. Ella está en tacones altos y un vestido pálido color rosa y trae en sus manos dos copas de cóctel. Por lo que veo, son los Martini de limón especial de mi papá.

_ Ana, le dice y tengo la oportunidad de soltarle la mano a Ana y dejarla con  mi hermana que se aferra a ella como una garrapata en la oreja de un perro. Anastasia me mira, desconcertada y me encojo de hombros, y le doy una sonrisa simpática. Es Mia. Bien podría acostumbrarme a ella. Entonces voy y busco a mi madre.

Tratamos de encontrar un rincón tranquilo, lejos de las miradas indiscretas. Mi madre se está comportando como un espía  007.

_ ¿Tienes lo que necesito? Ella me pregunta mirando a todas partes menos a mí. ¿Quién es esta mujer y que ha hecho con mi madre?

_ ¿Qué? Pregunto confundido. Ella repite la misma pregunta.

_ Vamos Christian. La gente está esperando adentro. ¡Es tu fiesta no tenemos tiempo! ¿Tienes o no lo que necesito?  Me regaña.

_ Sí, señora. Me saco la preciosa caja de mi bolsillo.

Lo coloca en el interior de su bolsillo.

_ ¿No quieres verlo? Le pregunto tratando de no sonreír.

_ No, yo confío en que has puesto lo que se necesita aquí. De lo contrario vas a estar en problemas y no por mi culpa. Y además, yo quiero sorprenderme cuando lo vea en su dedo, dice sonriendo.

_ ¡Grey! ¡Feliz cumpleaños! Dice Claude cuando va hacia la cocina.

_ ¡Bastille Gracias! Respondo cuando sigue su camino.

_ ¿Han traído… bajo mi voz por si alguien nos escucha, las flores?  

_ Oh hijo, ella niega con la cabeza. Sí, se ve como un prado en primavera. Simplemente hermoso, lloré. Hay un centro muy llamativo. Voy a poner el anillo allí.

_ ¡Gracias por ayudarnos  mamá! Y la abrazo tomándola por sorpresa.

_ Lo que sea por mi hijo, dice con una voz alegre pero ahogada. A veces es imposible entender a las mujeres, especialmente cuando están en extrema felicidad y lloran como si estuvieran tristes. El flujo de emociones llega con el mismo entusiasmo que las cataratas del Niágara. ¡Vivirás con ello! Me grita mi subconsciente.

_ Bien, ve con tu prometida. Ya te he quitado suficiente tiempo. No lo hagas antes de que se haya terminado la cena. Si los dos desaparecen parecerá extraño. Asiento con la cabeza y me voy a buscar a mi chica.

Voy a la sala de estar y Anastasia no está por ningún lado. Me dirijo a la cocina y frunzo el ceño cuando no la veo, pero Mia está allí charlando animadamente con Kate.

_ ¿Mia has visto a Anastasia?

_ La última vez que la vi fue en el área del comedor, me dice y vuelve a su conversación. Es extraño que Anastasia no esté en la cocina aun. Rápidamente me dirijo al comedor y encuentro la puerta cerrada. Pero hay voces que vienen de dentro. Voces molestas… ¡Una de ellas es Anastasia y la otra es Elena!

_ Y no tienes idea en donde te estas metiendo. Y si crees que él será feliz con una insulsa caza fortunas como tú… oigo que le dice a Anastasia cuando me acerco a la puerta.

_ ¡No te atrevas a decirme tú donde me estoy metiendo! ¡¿Cuándo aprenderás que no es asunto tuyo?!

Empujo la puerta tan rápido como puedo y veo a Elena empapada de Martini, furiosa con ojos desorbitados.Yo conozco esa mirada. La veo como si quisiera sacar la mierda de Ana y Anastasia está temblando y pálida. ¿Cómo sucedió esto? ¿Y qué pasó exactamente? La ira, no... furia asesina pasa por mi sangre. Me coloco entre Anastasia y Elena en una posición protectora sobre Anastasia. Es el choque de trenes de mi pasado y mi futuro que viene otra jodida vez, irónicamente mi postura es la misma que ella tomo cuando se colocó entre Kate y yo cuando llegamos aquí.

_ ¿Qué coño estás haciendo Elena? Le digo en un tono amenazante ártico que ella entiende muy bien. Ella está sorprendida de que me dirijo a ella. 

_ Ella no es adecuada para ti Christian, susurra.

La sangre drena por mi cerebro esta vez. 

_ ¡¿Qué?! Le grito con tanta fuerza que ni siquiera reconocí mi voz. Elena y Ana pegan un brinco.

_ ¿Tú como coño sabes que es bueno para mí? Estoy hirviendo de ira.

_ Tú tienes necesidades, Christian, dice en un tono más suave, tratando de convencerme. Va a traer sus habilidades de sumisión. ¡Puta de mierda!

_ ¡Ya te he dicho, esto no es asunto tuyo! Le digo tan duro que mi voz resuena en toda la habitación y en este momento me importa una mierda quien me escuche. ¡Nadie aparta a Anastasia de mí y se sale con la suya! Me doy cuenta de su juego. Ella sabe que yo amo a Anastasia y lo que ha hecho es tratar de separarla de mí. ¡Ella ya no me gobierna! ¡No me controla! ¡Soy dueño de mi vida! Voy a jugar su mismo juego.


_ ¿De qué se trata? La fulmino con la mirada. ¿Crees que eres tú? ¿Tú? Pregunto incrédulo. Puedo ver un reflejo en su rostro que me dice que sí. ¿Crees que eres tú la adecuada para mí? Le Hablo con los dientes apretados con repugnancia.

Cuando las palabras salen de mi boca, Elena cambia su compostura y luego su mirada cambia a la de dominatriz. Al mando, tomando el control, con esa mirada que te obliga a obedecerle. Pero eso ya no funciona para mí. ¡Vete a la mierda! ¡Ya no soy un niño de quince años!

_ Yo fui lo mejor que te pasó en la vida, susurra insolente, evaluando mi apariencia frente a Anastasia, ignorándola y tratando de asumir el mando en la sala. Mírate ahora, uno de los empresarios más ricos y triunfadores de Estados Unidos.  Equilibrado… emprendedor… dice mientras su mirada se deriva levemente hacia Anastasia con menosprecio y luego se voltea hacia mí para enfatizar su punto. ¡No necesitas nada! Eres el amo de tu mundo.

Me sorprendo al ver que ella se atribuye el mérito de todo el trabajo duro que he hecho, ¡durante veintisiete horas seguidas a veces! Me siento violado. La incredulidad me atrapa como si me hubieran arrojado un vaso de agua fría.

_ Aquello te encantaba Christian, sisea. No trates de engañarte a ti mismo. Tenías una tendencia autodestructiva de la cual te salve yo, te salvé de acabar en la cárcel, se burla. 

Ella cree que tiene un látigo y me tiene atado disfrutando de las marcas que va dejando en mi cuerpo. La última vez cuando era su sumiso… recuerdos de mierda invaden mi vista en este momento. Ella se burló de mí muchas veces. Ella quiere asumir el control sobre mí otra vez.

_ Créeme nene hubieras acabado allí. Yo te enseñé todo lo que sabes, todo lo que necesitas, termina de enunciar.

Definitivamente, eso es lo que  piensa… que ella es mi dueña. Ella cree tener derechos sobre mí. Sobre lo que quiero, lo que escojo, a quien me tiro, quien entra en mi empresa, lo que tengo que hacer. Su manera de hablar me hace caer en cuenta de quien realmente es ella. Me hace conocer su verdadera personalidad, nunca me había dado cuenta de esto antes. ¿Cómo pude ser tan estúpido?  

_ Tú solo me enseñaste a follar Elena. Pero eso es algo vacío como tú. No me extraña que Linc te dejara, le contesto.

¡Ella cree que puede tomar una decisión en mi vida! ¡Puedo verlo ahora! Ella me envió a Georgia sabiendo que Anastasia se asustaría cuando le mostrara mi verdadero yo y así me dejaría. ¡Ella ha estado jugando conmigo todo el tiempo! ¡No me jodas! ¡Ella no tiene ni idea de lo que significa el amor para una persona! Pero eso ya no me sucede a mí. Puedo ser un hombre jodido sin corazón, pero aun siento algo… algo por Ana. Y ella quiere apartar eso de mí. La mataría primero si intenta alejarla de mi vida.

_ Tú nunca me abrazaste, le digo en un susurro, recordando cuán desesperadamente lo necesitaba entonces. Nunca me dijiste que me amabas. Derramo mis tripas en frente de mi novia y mi ex dominante.

Veo la misma mirada en su cara otra vez. La mirada que está tratando de penetrar a través de mis pensamientos, buscando  el interruptor que hace que me someta a ella.

_ ¡El amor es para tontos, Christian! dice ella con voz despectiva.

_ ¡Fuera de mi casa! Oigo una voz furiosa que nunca había escuchado y que me sacude y me trae al aquí y al ahora. Mi madre está al pie de la puerta, y su mirada está fija en Elena, con una furia asesina, haciéndola que se ponga pálida. ¡La mirada que le está dando puede hacer que un hombre se cague en sus pantalones! Está como una leona protegiendo a su cachorro.

Todos suspiramos al mismo tiempo con la presencia de mi madre. Este es el mayor momento de mierda de toda mi vida.

Mi madre se pasea en la habitación como un depredador acechando. Agraciada, como su nombre. Sus ojos sin pestañear, la furia le está goteando, saliendo por cada célula de su cuerpo. El aire está lleno de su rabia. No sé si voy a tratar de salvar a la mujer que quería sacarme la mierda hace un minuto o salvar a la Dra. Trevelyan de los cargos de asesinato. Mi madre se detiene justo en frente de Elena. Parece que ha crecido como tres metros. Es una madre leona. Elena está congelada en su sitio, con los ojos abiertos y los pies congelados, sin poder sostener la mirada de mi madre.  Mis ojos apenas se dan cuenta cuando mi madre levanta la mano y balanceándose hacia atrás aterriza la mano en la cara de Elena con tanta fuerza que hizo eco en la habitación.

_ ¡Quita tus asquerosas zarpas de mi hijo puta y sal de mi casa ahora!  Sisea mi madre a través de una voz amenazante, pero manteniendo el estatus propio de una dama, y ​​en este momento no creo que nadie querría enfrentarse a ella.

La gravedad de la situación finalmente se posa sobre Elena, y ella pasa la mano por su mejilla enrojecida junto con su ego herido. El horror está en su rostro, incapaz de pronunciar una sola palabra a mi madre. Se las arregla para mantenerse derecha y se precipita fuera de la habitación.  Puedo oír un solo sollozo incontenible cuando Elena se retira apurada.

Mi madre, la doctora Grace Trevelyan-Grey se vuelve hacia mí. El sonido del silencio es ensordecedor. Es tangible, espeso, y preocupante. La mirada de dolor de mi madre, con decepción, ira, angustia, y un millón de preguntas todas exigiendo una respuesta. Entonces, sin abandonar su mirada con la mía, ella se dirige a Anastasia.

_  Ana, antes de entregarte a mi hijo ¿Te importaría dejarme unos minutos a solas con él? Dice en voz baja, pero con control, y ella se ve más fuerte de lo que yo la he visto en mi vida.

_ Por supuesto, susurra Anastasia, saliendo de la habitación. No tengo fuerzas para mirarla. Mi madre y yo continuamos mirándonos uno al otro, y ella finalmente rompe su silencio.

_ ¿Cuánto duró Christian? Me pregunta en voz baja. Quiero que mi madre me grite, que se vuelva loca y me golpee, que se disguste conmigo, pero esto no… la piedad no… la ternura… no ¡Yo no la merezco!

_ ¿Qué edad tenías? Me pregunta en un tono más insistente.


No digo nada. Quiero evitarle el dolor, ya la he hecho pasar por muchos.

_ Está bien, Christian.  Déjame ponerlo de esta manera. Es evidente que ella te sedujo, y tú… aguanta la respiración, y mi madre tan gentil cuya única mala palabra que puede decir es infierno me pregunta. Quiero que me lo expliques Christian.   ¿Cuándo empezó a follar a mi hijo? ¿Qué edad tenías cuando te sedujo?

_ Mamá, déjalo ir. Ya se acabó. Ya ha pasado, le digo con mortificación.

_ ¡No lo dejo Christian! Ella te estaba seduciendo, intentaba convencerte de que dejaras a Ana. Suena como una mujer abandonada. Ahora dime ¿Cuántos años tenías?

_ Mamá, por favor. Vamos... le digo, pero ella no me deja terminar. Su mirada se vuelve helada y caliente. Su dominio es palpable. Ella no está como para que no le responda hoy. Ella está en modo de mama completa. ¡Tú me contestas porque soy tu madre carajo!  Mi madre tan dulce está lista para sacarme la mierda por primera vez en su vida.

_ ¡Christian Grey! Sé dónde vive la perra. Puedo conducir a su casa con tu padre, en medio de tu fiesta de cumpleaños. ¡Y voy a darle de coñazos hasta que no se pueda ni parar! Así que por tu bien, yo realmente no quiero pasar tu cumpleaños en la cárcel del condado. Pero estoy dispuesta a hacerlo. Nadie seduce a mi hijo bajo mi nariz, dice asfixiada y lleva sus manos a la boca en agonía. Ahora dime antes de que me salga por esa puerta… sus ojos se llenan hasta los bordes de lágrimas.

 _ ¡Yo tenía quince años! Le suelto de un golpe.

 La agonía pasa como ondas a través de su cara. 

_ ¿Quince? Dice con una voz apenas audible completamente sorprendida. Las lágrimas gotean por su propia voluntad en silencio.

_ ¿Cómo? Logra susurrar.

_ Mamá, por favor...

Mi madre está más alta que yo y me siento como si tuviera catorce años teniendo una conversación después de una de mis peleas.

_ ¡Christian Trevelyan Grey! Te he hecho una pregunta directa, espero una respuesta directa. ¡No soy estúpida, así que no me trates como una idiota! Si tienes algún respeto por mí... si alguna vez tuviste algún respeto por mí, dime la verdad.

_ Sucedió cuando el Sr. Lincoln estaba remodelando parte de su casa. ¿Recuerdas cuando me llevaste allí la primera vez para un trabajo de verano? Ella me dio un beso y así comenzó todo.

_ ¿Cómo? Respira de nuevo.

_ Mamá, por favor... Ya sabes lo que pasó. ¿Quieres que te cuente los detalles de cómo follamos? Digo con frialdad.

_ ¿Por cuánto tiempo? Ella pregunta ignorándome severamente y continúa su inquisición.

_ Seis años.

Ella me mira. 

_ No sonaba como hace seis años. Sonaba como si todavía tuvieras algo con ella y que ella todavía te quiere. ¿Quieres destruir todo lo que tienes con Ana por esa abusadora de menores?

_ ¡Dios, no! Mamá, han pasado mucho años. Ella está en el pasado. Anastasia es mi futuro. Ella es la persona que amo. Ella es con la que quiero pasar el resto de mi vida.

Ella niega con la cabeza.

_ Siéntate y  apunta a la silla.

_ ¡Mamá!

_ ¡Siéntate he dicho! No me hagas llamar a tu padre y a tu hermano para que ponga tu culo en la silla. Me siento en la silla de mala gana como un adolescente.

_ Christian Grey, si no es por tu cumpleaños y Anastasia no estuviera aquí, no sé si pudiera contenerme y no te matarte. ¡Le debes la vida a Ana esta noche!   Dice mirándome.

_ No tienes idea, de lo enojada que estoy con ustedes. No dijiste nada cuando eso empezó. ¿Cómo iba a saberlo? ¿Cómo no me di cuenta? ¿Cómo se las arreglaron los dos para esconder eso?

Mi madre está paseándose alrededor de la silla. ¡Me siento como una mierda!

_ He fallado como madre… Soy una mala madre. ¿Qué hice mal? Traté de hacer lo correcto por ti Christian… Tú no me dijiste nada cuando eso empezó. ¿Cómo iba a enterarme? ¿Cómo no pude intuirlo? ¿Cómo te las arreglaste para esconder esto de nosotros? Mi madre me confunde por segundo día consecutivo.

_ ¡Mamá! Por favor... No es por nada que tú y papá hayan hecho. ¡Soy yo! ¡Estoy jodido! No valgo nada. Estoy corrompido... lamento… pero ella me interrumpe.

_ ¡NO! ¡NO! ¡NO! A mi no me vienes con tu autodestrucción. Eres inteligente, siempre fuiste amado. ¡Todo lo que tienes que hacer es amarte a ti mismo hijo mío! ¡Yo culpo a Elena por esto! Eras un niño con problemas. Ella es una mujer adulta que se hacía pasar por mi amiga mientras seducía a mi hijo. Una mujer que se aprovechó de tu vulnerabilidad. Eso realmente es perverso. Pero debiste haberlo dicho. Ella se ahoga con sus palabras y continúa. Yo no soy una buena madre… solloza y se cubre el rostro con ambas manos.

Me levanto y sostengo a mi madre en mis brazos.

_ Soy yo, mamá. Siempre soy yo. Estoy jodido. Yo soy...

Ella levanta la cabeza y golpea mi brazo con fuerza. 

_ ¡Tienes que dejar de decir eso ahora mismo! Tú no eres nada de esas cosas. Tuviste una mala infancia, pero no fue tu culpa. Tuviste una madre que no pudo protegerte, pero eso tampoco fue tu culpa. Pero a la hora de tomar decisiones sobre ti mismo, lo jodes. Ella se echa hacia atrás y me mira.

_ Hay una chica preciosa que está afuera enamorada de ti. Será mejor que no arruines eso por la perra de Elena porque entonces ahí sí ¡Dios mío ayúdame! ¡Me aseguraré de pegarle un tiro yo misma y que ningún médico vaya a socorrerla! ¡Y sabes como detesto las armas! ¡No se te ocurra dejar a Ana por este lío! 

_ ¡Mamá, yo amo a Anastasia! Ella es mi futuro. Ella es todo. No puedo vivir sin ella y por algún milagro, ella me ama. Aunque no sé por qué… le digo en voz baja.

_ Ella te ama, porque eres digno de amor. Si crees que no eres digno de ella entonces ¡por el amor de Dios a ver si tienes bolas para crecer y ser digno! ¿Me entiendes Christian Trevelyan-Grey?

_ Sí, señora.

Luego se recompone y se seca los ojos, pone sus hombros en alto y levanta la barbilla.

_ ¡Muy bien! Anda a darle las gracias a Ana por salvar tu vida, ya que no estarías respirando si no fuera por ella. Así que vas a ser un buen novio  y no debes dejar que la perra de Elena se meta entre los dos. Ahora ocúpate de hacer feliz a esa chica.

_ Está bien mamá, le digo en silencio y doy un paso para salir y mi madre me agarra y me abraza firmemente en sus brazos. 

_ Todavía estoy loca como el infierno, pero te amo hijo. ¡No te olvides nunca de eso!

_ Yo también te amo mamá, le digo desconcertado.

_ Espera Christian dice ella y saca la caja con el anillo de su bolsillo.

_ A la luz de la última media hora, creo que lo mejor es que se lo des tu mismo, en lugar de tratar que ella lo consiga entre las flores. Y es la tradición de todos modos, ya sabes… te arrodillas y todo, dice sonriendo.

_ Sí, mamá sonrío y tomo el anillo de vuelta.  

*****

Pensé que Anastasia estaba detrás de la puerta, pero no está ahí. Me dirijo a la sala de estar. La gente está comiendo y charlando. Mi mirada escanea la habitación, pero no la veo. Miro en la cocina y en varias salas, pero nada. El pánico se levanta en mí. ¡Ella me dejó! Estoy a punto de llamar a Taylor, pero decido revisar una habitación más. Mi antiguo dormitorio. Me dirijo a la barandilla y subo las escaleras de dos, de tres en tres, y cuando voy por la escalera del segundo piso me encuentro a Anastasia bajando. Ella se detiene a mitad de camino  y yo voy hacia ella.

_ Hola, le digo con cautela.

_ Hola, ella responde.

_ Estaba preocupado... Empiezo mis palabras pero ella me interrumpe. 

(I Wanna Run to You de Whitney Houston)

_ Lo sé. Lo siento... no era capaz de sumarme a la fiesta. Necesitaba apartarme y pensar. Alarga su mano y me acaricia la cara, yo me paro y dejo que el sentimiento  llegue hasta mi corazón.

_ Y se te ocurrió hacerlo en mi habitación, le contesto cuando abro los ojos.

_ Sí, susurra.

Le doy mi mano y automáticamente la atraigo hasta mis brazos, aliviado de que vino de buena gana y la abrazo más fuerte disfrutando de su olor inhalando profundamente su cabello.

_ Lamento que hayas tenido que pasar por todo eso nena.

_ No es tu culpa, Christian. ¿Por qué estaba aquí?

Mi cara hace una mueca de disculpa.

_ Ella es una amiga de la familia.

_ Ya no. ¿Cómo está tu mamá?

_ Ahora mismo, está bastante enfadada conmigo. Sinceramente estoy encantado de que estés aquí y de que esto sea una fiesta. De no haber sido así, puede que me hubiera matado, le digo todo en pocas palabras.

_ ¿Tan enojada está?

Sólo puedo asentir en respuesta. Todavía sorprendido por la respuesta de mi madre.

_ ¿Y la culpas por eso? Me pregunta en voz baja y seductora. Me encuentro abrazándola con más fuerza. Estaba muy preocupada, y las palabras que mi madre me dijo, que yo podría perder Anastasia por culpa de Elena es lo que más me asusta y la abrazo con más fuerza.

Después de lo que parece una eternidad, le respondo. 

_ No.

Puedo sentir un respiro agudo de Anastasia después de oír mi respuesta.

_ ¿Podemos sentarnos?

_ Claro. ¿Aquí? Pregunto confundido. Ella asiente con la cabeza y nos sentamos en la parte superior de las escaleras.

_ Entonces, ¿cómo te sientes? Me pregunta con voz solícita, nerviosa. Sus manos agarrando las mía con fuerza, su mirada en mi rostro sombrío. Sólo puedo suspirar al principio.

_ Creo que me siento liberado, le respondo con sinceridad. Después de años de esconder esto, ni siquiera me di cuenta que era una carga sobre mis hombros. Siempre ocultándolo, siempre manteniendo los brazos extendidos, para que nadie se acercara lo suficiente como para averiguarlo. Sonrío con alivio.

_ ¿En serio? Ella pregunta radiante.

_ Nuestra relación de negocios ha terminado. 

Ella se ve confundida y frunce el ceño. 

_ ¿Vas a cerrar la cadena de salones de belleza?

Resoplo en respuesta. 

_ Anastasia, yo no soy tan vengativo. No, le regalaré el negocio, se lo debo. Voy a hablar con mi abogado el lunes. 

Ella ladea hacia un lado, y arquea la ceja de manera inquisitiva. 

_ ¿Se acabó la Sra. Robinson? Oh Ana, ella da luz ante cualquier situación.

_ Para siempre, le digo y su sonrisa puede iluminar toda la ciudad de Seattle.

_ Siento que hayas perdido una amiga.

Me encojo de hombros, entonces la miro. ¿En verdad señorita Steele?

_ No, se confiesa ruborizada. De alguna manera, su respuesta me hace feliz. Significa que está celosa de mí, posesiva y propietaria. Me encanta eso en mi mujer.

_ Ven, unámonos a esa fiesta en nuestro honor. Incluso puede que me emborrache.

_ ¿Tú te emborrachas?

_ No desde mis tiempos de adolescente salvaje.

_ ¿Has comido? Pregunto.

_ No, contesta en voz baja.

_ Bueno, deberías. A juzgar por el olor y el aspecto que tenía Elena, lo que le tiraste fue uno de esos combinados de mi padre.  Recordando el rostro lívido de Elena y lo pegajosa que se veía, no puedo evitar sonreír por eso.

_ Christian yo… dice ella, pero tomo su mano y la corto. No la estoy reprendiendo.
_ No discutamos Anastasia. Si vas a beber y a tirarles bebidas a mis ex, antes tienes que comer. Es la norma número uno. Creo que ya tuvimos esa conversación después de la primera noche que pasamos juntos. Me detengo en el pasillo, de pie ante ella y le acaricio la cara y la mandíbula, recordando la primera noche que pasé con ella en el Hotel Heathman.

_ Estuve despierto durante horas, contemplando como dormías, le confieso en un murmullo, puede que te amara desde entonces.

Me inclino y la beso suavemente en los labios y sus ojos se cierran por la fusión de nuestro beso.

_ Come… le susurro en sus labios.

_ Está bien, dice ella, y le sostengo la mano y caminamos en dirección a la cocina.

*****

Los dos últimos invitados en abandonar la fiesta son John y Rhian.

_ Felicidades de nuevo, Ana. Van a ser felices juntos, dice John en un tono tranquilizador. Salen de la casa tomados del brazo como una pareja feliz que son.

_ Buenas noches, los dos decimos al unísono.

Tan pronto como cierro la puerta, estoy encendido de emoción.

_ Sólo queda la familia. Me parece que mi madre ha bebido demasiado, le digo al oír la voz jovial de mi madre cantando en el karaoke fuera de tono.

_ ¿Y la culpas por eso?  Ella pregunta sonriendo.

_ ¿Se está riendo de mí señorita Steele?

_ Así es, responde ella.

_ Un día memorable, le digo haciendo un resumen de los acontecimientos que han sucedo esta noche.

_ Christian, últimamente todos los días que paso contigo son memorables, dice con sorna.

_ Buen punto señorita Steele. Ven conmigo... Quiero mostrarte algo, le digo nervioso, excitado, ansioso, preocupado... ¿dije nervioso? Tomo la mano de Anastasia, y caminamos a través de la casa por la zona de la cocina, donde papá, Elliot y Ethan están hablando de los juegos de los Marineros, mientras beben el último de los cócteles y comen el resto de la comida.

Elliot lanza una puntada burlona sugestivamente.

_ ¿Van a dar un paseo? Pero, estoy demasiado nervioso para prestarle atención. Mi papá le da un gesto de reproche, sacudiendo la cabeza para amonestar a mi hermano.

El tiempo está bueno afuera; la media luna está brillando sobre la bahía, y las luces de la ciudad parpadean en la distancia, haciendo sombras de grises en el cielo nocturno. Las luces de la casa del embarcadero están encendidas. Bueno. Mi madre se aseguró de que así fuera.

_ Christian, me gustaría ir a la iglesia mañana, dice Anastasia tomándome por sorpresa.

_ ¿Ah, sí?

_ Recé para que volvieras con vida y lo hiciste. Es lo menos que podía hacer, dice ella suspirando.

_ Está bien, le digo.  Caminamos de la mano hacia el cobertizo en silencio por unos minutos.

_ ¿Dónde vas a poner las fotos que José me tomó?

_ Pensé que podríamos colgarlas en la casa nueva,  le respondo.

_ ¿La compraste? Me pregunta sorprendida. Pensé que amaba la casa. Me detengo en el acto. ¿Ella no lo quiere ahora? Mi corazón se hunde de repente. ¿Está contenta de que lo compré?

_ Sí, lo hice. Pensé que te gustaba.

_ Me gusta. ¿Cuándo lo compraste?

_ Ayer por la mañana. Ahora tenemos que decidir qué hacer con ella, le digo aliviado.

_ No la eches abajo por favor. Es una casa preciosa. Solo necesita mantenimiento, me dice suplicante.

Esta es mi chica. Siempre tratando de arreglar las cosas, de ver lo bueno de ellas en lugar de centrarse en lo que está mal. Yo no esperaría menos de ella. 

_ De acuerdo. Hablaré con Elliot. El conoce a una arquitecto muy buena que me hizo unos trabajos en Aspen. Él puede encargarse de la reforma.

De repente Anastasia resopla. ¿Qué? ¿Qué dije?

_ ¿Qué pasa? Pregunto.

_ Recuerdo la última vez que me llevaste al embarcadero.

Oh sí, me encuentro sonriendo con cariño recordando. 

_ Oh, eso fue divertido. De hecho...  le digo y la levanto de pronto y la pongo sobre mi hombro haciéndola chillar de alegría.

_ Estabas muy enojado, si no mal no recuerdo, dice ella jadeando.

_ Anastasia, yo siempre estoy muy enojado, le respondo.

_ No, no es verdad.

Le doy una nalgada cuando llegamos a la puerta del embarcadero. La deslizo por mi cuerpo mientra la bajo y tomo su mano con la mía.


_ No, tienes razón, ya no, le digo mientras me inclino hacia abajo y la beso, duro y con pasión, ardiente y deseoso. Cuando rompemos el beso, los dos estamos jadeando y sin aliento.

La ansiedad y el nerviosismo me cubren como un manto. La miro y estoy preocupado por su reacción. Se da cuenta de mi tensión y sin decir una palabra ella levanta su mano y acaricia suavemente mi cara, pasando por mi mandíbula, hasta finalmente tocar con su dedo índice mis labios. Cierro los ojos al instante de relax. Cuando los abro de nuevo estoy ardiendo de deseo por ella.

_ Tengo algo que enseñarte aquí y abro la puerta. Subimos la escalera de madera. Una vez frente a la otra puerta la abro y la invito a entrar directamente. No había visto la habitación; y por la reacción de Anastasia me doy cuenta de que Janice y su equipo hicieron un trabajo más que maravilloso arreglando las flores. Su mandíbula se abre. Hay flores por todas partes. Flores de todos los colores, flores de primavera, salvajes y exóticas. Hay brillantes luces de colores, y luces en miniatura que titilan brillando suavemente alrededor de la habitación. El lugar parece la página de un cuento de hadas. Completamente mágico. Pero, quiero saber lo que piensa. Todavía estoy nervioso.

Como si leyera mis pensamientos ella vuelve su mirada hacia mí con los ojos completamente abiertos sorprendida. Quiero que le encante, no solo que le guste. Quiero que recuerde este momento hasta su último aliento. Sin embargo, yo sólo me encojo de hombros con indiferencia.

_ Querías corazones y flores… y mi corazón ya lo tienes, le digo en un pequeño susurro, y luego le hago un gesto mostrándole la habitación completa. 

(Just Say Yes de Snow Patrol)

_ Y aquí están las flores, susurra. ¡Christian, es absolutamente precioso! Dice sin aliento.

La tomo de la mano y la hago entrar a la habitación. Mi corazón está tamborileando en mi garganta tratando de salir de mi cuerpo. Y tan pronto como estamos en la habitación pongo mi rodilla en el piso delante de ella. Ana abre la boca incapaz de decir una palabra. Nada sale… ni siquiera un susurro de respiración.

Tomo el anillo de mi bolsillo, el cual iba a poner entre una flor que le iba a entregar… ya saben flores entre flores, joyas entre joyas… únicas en su clase, como ella.  

Trago saliva, una vez más, tratando de asimilar lo que está sucediendo. Todo mi amor, mi pasión y mi corazón delante de ella, se lo ofrezco a ella. Todo lo que tiene que hacer es tomarlo.

_ Anastasia Steele. Te amo. Quiero amarte, honrarte y protegerte durante el resto de mi vida. Sé mía. Para siempre. Comparte tu vida conmigo, Cásate conmigo.

Sus ojos se agrandan y las lágrimas amenazan con caer en un mar de emociones. Sus labios se estremecen y tiemblan. Casi puedo oír su corazón latir como las alas de un colibrí, rápido, y más rápido. Ella parpadea y las lágrimas caen, y de forma clara y nítida me dice “Sí”. Yo sonrío ampliamente. Deslizo el anillo en su dedo. Es un diamante de 14 kilates estilo eduardiano, con un corte ovalado en un anillo de platino.  Es simple, pero elevando lo ordinario a lo extraordinario. Su simplicidad es su belleza.

Cuando quieres algo y el dinero no es importante, casi todo lo que quieres,  en cualquier lugar y en cualquier momento, es muy posible tenerlo. Después que le propuse matrimonio a Ana con tanta torpeza, yo quería hacer algo especial. Algo que la deslumbrara y no comprar un anillo en una vitrina, quería intervenir en su realización.  Pero por ser quien soy, yo no quería que la información se filtrara y luego llegaran los paparazzi a fastidiar a Ana. Lo primero que Taylor hizo por mí, fue que el joyero firmara un acuerdo de confidencialidad sin saber quien era su cliente. Todo lo que el joyero necesitaba saber era que Taylor tenía el dinero y que estaba autorizado a buscar un diamante hasta por la cantidad de cinco millones de dólares para cubrir el costo del diamante que elegí. Tuvimos una visita privada para ver los diamantes disponibles antes de seleccionar el anillo en donde se montaría. Después de haber revisado tantos diamantes, y frustrado por no encontrar algo que me gustara, estuve a punto de buscar un joyero particular.  Entonces el joyero por fin me mostró otros diamantes que le acababan de llegar y que aun no estaban cortados ni refinados. Pude encontrar el elegido. Igual que cuando vi a Anastasia por primera vez, un diamante en bruto.

Hermoso, y sin refinar. Elegante y sin pretensiones. Yo puse mis ojos inmediatamente en ese diamante sencillo de 14 kilates y finalmente después de haberlo elegido había que seleccionar el anillo de platino en donde iba montado. Todas las transacciones se manejaron de forma anónima. Cuando me mostraron el diamante me di cuenta de su sencillez bajo la mirada de la lupa, algo especial había en él, el  brillo que tenía, la claridad de la piedra. Yo supe que esta piedra iba a reflejar la brillantez de Anastasia. Su belleza, solo la mejora, no le quitan su elegancia ni le hace sombra. Es único ella. El anillo estuvo listo esta mañana y Taylor lo recogió.  

_ ¡Buena suerte señor! Me dijo con voz áspera cuando me lo entregó. ¡Ha estado haciendo un agujero en mi bolsillo todo el día!  

(Because You Loved Me de Celine Dion)


_ Oh, Christian, solloza entre lágrimas de alegría, se agacha hasta mis rodillas para unirse a mí en el piso. Pasa sus manos por mi cabello y me besa con total pasión, con tanto fervor, de tal manera que nuestras almas se unen porque realmente pertenecemos el uno al otro. En este momento, ella es todo mi universo. En este momento, su alma y la mía están desnudas. Este beso es mi rendición final a ella, y el de ella por mí. Ella es mi mujer. Ella es la mitad de mi alma. Ella es mi primer y último amor. Soy egoísta. La quiero toda para mí, no quiero compartirla ni aun con su propia sombra. Estoy jodido e inseguro cuando se trata de ella. Incluso estoy loco y fuera de control por mi amor por ella. Me siento como un estúpido adolescente en el cuerpo de un adulto. Pero ella me comprende. ¿Cómo no podría ofrecerle lo mejor de mí? Su amor por mí, me hace ser un hombre mejor.



Su amor por mí me dan ganas de amarla más, como si mi corazón creció a pasos agigantados. Estoy profundamente, locamente, e irrevocablemente enamorado de esta mujer, y ni siquiera la muerte nos separará.

 I have Nothing – Whitney Houston
*****

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde. Te amo directamente sin problemas ni orgullo.  Así te amo porque no sé de otra manera, sino de este modo en que no soy ni eres, tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía, tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Pablo Neruda, 100 sonetos de amor

*****

¡Sólo un beso, y luego nos separamos!
¡Una despedida y, a continuación un para siempre!
Lo profundo de mi corazón arrancó con una promesa para ti,
Combatientes suspiros y gemidos te van a librar.
Quien dice que la Fortuna lo aflige,
Mientras que la estrella de la esperanza sale de ella
A mí llega el alegre brillo de luces
Oscura desesperación alrededor de mí.
Robert Burns





*****


Salió el artículo en la prensa.

Seattle Times

Sábado,
18 de junio 2011

 
Christian Grey, uno de los hombres más ricos del mundo, número dos en Seattle, sólo detrás de Bill Gates y el Presidente de Grey Enterprises Holding, ha sobrevivido a un accidente de helicóptero junto con su Gerente la señorita Ros Bailey cerca del Silver Lake, WA con lesiones mínimas. Las habilidades de pilotaje del señor Grey han logrado salvar sus vidas. La policía no suelta ninguna información hasta que se complete la investigación. Sin embargo, según una fuente anónima de investigación, la policía sospecha de un atentado. La fuente dijo que ambos motores del helicóptero fallaron simultáneamente. Un comunicado emitido por la empresa confirma esta situación como irregular. Según el comunicado difundido por  GEH, el Eurocopter EC135 del Sr. Grey había tenido problemas técnicos y los motores del helicóptero fallaron cuando pilotaba de vuelta de Portland a Seattle, pero los representantes de la empresa aun se mantienen en silencio sobre los rumores de algún tipo de fraude.  

El EC135 de Eurocopter es uno de los más seguros y más caros de su clase. Su alta resistencia y autonomía permite que este helicóptero lleve a cabo una amplia gama de requisitos para una misión. El helicóptero cuenta con una cabina de vuelo moderna, así como el rotor de cola Fenestron de Eurocopter dándole un alto rendimiento y una manejabilidad extraordinaria. El EC135 ha sido diseñado con un alto grado de resistencia a los choques debido a la absorción de su fuselaje en los asientos.

Finaliza el artículo y cierra los pliegues del periódico en su cara con ira.

_ ¡Vete a la mierda ese maldito hijo de puta! ¡Ya llegará tu día Grey! ¡Tú día llegará! dice lanzando el periódico al suelo. Puede guardar su rencor. Puede mantenerlo durante años, esperando su momento. Él hizo su cobro, ahora era su momento de pagar.

_ ¿Qué estará haciendo ahora? ¿Grey pisó o jodió a otra persona otra vez? ¿A la esposa de quién le sacaste la mierda en esta ocasión Grey? Murmura. Él se enteraría. Y él se aseguraría que otro hijo de puta complete el trabajo correctamente la próxima vez.

Se sienta en su silla de oficina, que chirrea bajo su peso. A pesar de tener 47 años de edad, no está en la mejor forma teniendo en cuenta su estilo de vida, y la constante de manejar un trabajo riguroso. Por un momento se pierde en sus pensamientos, desaparecido en el tiempo hasta hace siete años atrás.   Estaba en un viaje de negocios. Se suponía que iba a traer una gran fuente de dinero para Timber Lincoln. Pero le iba a tomar por lo menos una semana.

_ Yo no quiero ir. Tú sabes lo que es eso reuniones todo el día y en la noche trabajando. Voy a estar completamente aburrida. Y además...  dice ella arrastrando su mano sobre el pecho, y abre los dos primeros botones de uno en uno, ella continuó su ronroneo sensual asaltando su oído. Me vas a echar de menos y yo a ti.  Puedes atarme en la cruz de madera, y castigarme por no ir contigo. Sus ojos se estrecharon. Era una muy buena proposición. ¡Sancionar y follar! Sí, iba a estar cansado de todos modos y no estaba llevando ningún juguete con él. Estaré con mucho trabajo y Elena sería una distracción.

_ Cruz de madera, y la mesa de flagelación, dijo con voz ronca.

Después de abrir el último botón, pasó sus manos por sobre sus hombros y la saco lentamente de sus brazos. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Le encantaba esto. Le encantaba cuando ella se hace cargo y le encanta cuando la castigan y la follan.

Su viaje terminó más rápido de lo previsto. En el segundo día de su viaje, se selló el acuerdo, y volvió a su casa en Seattle desde la Costa Este con ganas de azotar y follar a su mujer.

Llegó a una casa vacía.   Llamó al celular de su esposa. 

_ Hola, ¿dónde estás? Pregunta en un tono de reproche.

_ En casa, leyendo. Y ¿Tú?

Hizo una pausa, pero decidió seguirle el juego. 

_ Sólo estoy en el hotel. Deseando que llegue mi recompensa cuando llegue a casa, dijo, pero sólo se dio cuenta de la amenaza en su voz.

_ Yo también, respondió ella.

Después de colgar, llamó a las compañías de tarjetas de crédito y revisó en donde su esposa estaba gastando su dinero y qué estaba haciendo. Se sorprendió al ver que viajaba  a Cambridge, MA cada vez que él estaba fuera de la ciudad, pero los viajes se detuvieron hace aproximadamente un mes. ¿Qué iba a hacer allá?  Los estados de cuenta bancarios... Dos de sus cuentas conjuntas no contenían nada fuera de lo común. Ella tenía una a su nombre. Hubo cuatro grandes depósitos de varias cuentas que ambos sostenían. En total 100.000 dólares depositados y luego transferidos el mismo día a la cuenta de  ¡Christian Grey!

¿Christian Grey hijo de Carrick y Grace Grey? No les falta dinero. Están tan bien como para hacer lo que nadie hace en el vecindario. ¿Por qué Elena le tiene que dar dinero? A menos que... A menos que... ¡ella lo esté follando! En alguna ocasión, le permití a Elena añadir otra chica, incluso otro sumiso. ¡Pero nunca sin mi permiso!  Él es su juguetito. ¡Yo soy el dueño de su culo! ¿Y le da esta mierda de dinero a Grey? 


Elena nunca volvió a casa esa noche. Cuando regresó al día siguiente, se sorprendió de encontrarlo en casa.

_ Te he echado de menos, y desde que terminé el trabajo temprano, pensé que lo mejor era venirme a casa y reclamar mi premio, dijo con una sonrisa licenciosa. Ella rápidamente sonrió con evidente alivio en sus ojos.

_ Oh, estoy tan contenta. Yo estaba de compras, dijo con demasiada rapidez.

_ ¿En serio? ¿Qué has comprado?

_ Nada me llamó la atención, por lo que decidí no hacerlo.

_ ¿Acaso Christian Grey estaba contigo? Le preguntó con indiferencia y la detuvo en seco.

_ ¿Christian, quién, Grey? ¿El hijo de Grace? ¿Por qué? no lo entiendo. Sonaba nerviosa.

_ ¿Por quién coño me tomas Elena? ¿Crees que soy tan estúpido como tú?

_ ¿Le diste cien mil por follarte? Toda la sangre desapareció de su rostro.

_ ¿Cómo sabes eso? ¡Quiero decir no! Dice ella. Pero la cachetada que él le da en el rostro le parte el labio y hace que se lo muerda accidentalmente. La sangre sale a borbotones de la boca. Él agarra su pelo rubio y tira hacia abajo y captura su boca saboreando la sangre, y le muerde el labio inferior con fuerza tratando de rasgarlo. Toda la sangre de su labio brota de la boca y él lo traga con avidez,  luego con su cabello en la mano, golpea con fuerza de nuevo en la otra mejilla.

_ ¿Decidiste follar a otra persona sin mi permiso? Grita con furia asesina. Sus ojos azules son fragmentos de hielo, enloquecidos con la locura en el límite.

_ ¡Pero a veces agregas a alguien en la relación! Grita ella.

_ ¡Yo tomo las decisiones Elena, no tú! ¡Yo te voy a joder cada centímetro de tu vida Elena! ¡Te vas a arrepentir de estar follando con alguien sin mi consentimiento! 

Sus ojos se agrandaban con cada grito.

_ ¡Rojo! ¡Rojo! Ella grita con la sangre goteando de su boca.

_ ¿Rojo? ¿Cuánto tiempo hace que te lo estás tirando? Su pelo todavía está en sus manos.

_ ¡Rojo!

_ ¿Desde cuándo Elena?

_ ¡Rojo! ella grita de nuevo y él la golpea sintiendo el crujido de sus costillas bajo su golpe satisfactorio.

_ ¿Cuánto tiempo hace que lo estás jodiendo?

Ella se doblegó en el suelo. Tiró de ella por su pelo rubio ahora ensangrentado y la atrae a la altura de sus ojos. ¿Desde cuando? Le preguntó con un tono amenazante.

_ S... ella jadea. Tiró de ella de nuevo. Unos s...  seis... años… Sus ojos se abren como platos. La golpea de nuevo y ella levanta sus brazos en defensa y su muñeca se quiebra con el golpe.

_ ¿La cagaste con un niño? ¡Perra! Oh, eso no tiene precio. ¡Deberías habérmelo dicho!

_ ¿Así que te gusta joder con niños? la idea nunca se le pasó por la mente, pero si lo hiciera, no estaría tan enojado.

_ No me gustan especialmente de esa edad. Pero si querías joder, tenías que pedirme permiso. Yo tenía que el ser encargado. Soy el mejor, ¿recuerdas?

_ Fue mejor que tú… mejor que tú en estos quince años… suspira, ¡En la flor! De alguna manera reunió fuerzas para lanzarle el último veneno a su marido.

_ ¡Creo que voy a vomitarte! Dijo ese día nefasto, y en el  momento en que había terminado con ella, uno de los lados de su cara está casi hundido, y el otro golpeado con hematoma.  Le dejó tres costillas rotas, una fractura de muñeca y brazo y moretones en lugares donde sólo los Dominantes saben que existen.

_ ¡Ahora, perra! Así es como esto va a quedar. Yo todavía estoy fuera de la ciudad. Si te atreves a presentar cargos, te voy a exponer a ti y a Grey. Serás procesada con cargos de abuso sexual infantil. Serás una vergüenza para la comunidad y yo voy a ser el marido que no soportó el abuso de menores de su esposa. ¿Con quien crees que la ley va a ser indulgente?

Ella apenas se mueve en el suelo.

_ O, quedas con cargos y los dos vamos a la cárcel. ¡Te estoy dando un buen divorcio! ¡Lo tomas o lo dejas! ¡No hay negociación! Si presentas cargos ¡No hay dinero! ¡Y me aseguraré de que seas catalogada como una abusadora de menores para toda la vida! ¡¿Aceptas el trato?! Le preguntó con fuerza.

Hay un movimiento de cabeza apenas perceptible de Elena en el suelo.  Ella mantuvo su parte del trato. Ahora es hora de que el hijo de puta de Grey pague, sabiendo que alguien más podría aliarse con él. Nada está fuera de los límites. El haría que Christian Grey pague muy caro.






2 comments:

fanny rebellon said...

Wawwwww amiga ese coñazo vale oro, debió barrer el piso con ella, me encanta, y falto que grace los dejara hablar mas, grey no fue tan contundente con elena, pero no me jodas grace lo triplico, ufff buenísimo y lo del cobertizo muy romántico cuando grey quiere hacer algo fantástico siempre lo logra bella esa parte, y la parte del marido de ele Linc, ufff que hombre tan vengativo no ve que el era apenas un niño,ese tipo es un desgraciado, y lo que falta por ver de el hay dios , gracias mil Emine eres fabulosa madre, y patricia mi amiga querida mil gracias te quiero y admiro muchísimo gracias por este regalo un besote para ti.

Anonymous said...

Superaron mis expectativas, muy intenso todo, Emine que mas decirte, estas en la piel y en la mente del cristian que imagine y Patricia la traducción es fantástica y transmiten todas y cada una de las emociones, las felicito una vez mas y bueno lo que espero es que continúes con la traduc, un abrazo Andrea desde Arg.