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Monday, November 18, 2013

Libro I - Capítulo XVII: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

CAPITULO XVII

PRIMERA VISITA AL CUARTO ROJO DEL DOLOR.

   Traducido y editado por: Patricia Pinto


La luz del sol de mi cuarto entra por los ventanales para despertarme muy temprano. Mi mano  automáticamente se mueve a mi lado para tirar de Anastasia en mis brazos, pero encuentro el espacio vacío. Cuando me doy cuenta de que estoy en mi propio apartamento, gimo, y luego me doy la vuelta para comprobar la hora. Son las 6:18 am.

Incluso pensar en Anastasia me da una erección. Hecho mi cabeza hacia atrás y gimo de nuevo. El entrenamiento duro es capaz de mantener mi energía sexual reprimida y bajo control. Me impedirá convertirme en un monstruo sexual insoportable que espera romper la piñata el domingo.  

Me pongo mi sudadera de entrenamiento y bajo al gimnasio. Como si fuera una señal, Taylor se une a mí.

_ Señor buenos días, asiento con la cabeza en respuesta.

_ ¿Cómo estuvo el viaje de vuelta?

_ Tranquilo, dice, sin darse cuenta del doble sentido de sus palabras y añade, ya casi era de noche y no había mucho tráfico. Le doy una sonrisa involuntaria.

****
Dos horas más tarde, estoy de vuelta en mi ático después de haber recorrido ocho kilómetros, haber levantado pesas, y haber utilizado el saco de boxeo con Taylor manteniéndolo en su lugar.  Va a ser un largo día porque tengo que recoger a mi hermana en el aeropuerto, que es algo que estoy deseando, que llegue ya, que no la he visto en mucho tiempo. Luego vamos a tener una cena familiar en casa de mis padres. La señora Jones tiene mi comida preparada en la barra de desayuno. Taylor sale después de que he terminado de comer y quiere que le informe de las actividades del día.

Le pido que por favor compre una botella de Bollinger Grande Année Rosé 1999 y que busque un globo que se asemeje al Charlie Tango para enviarlo al nuevo apartamento de las señoritas Steele y Kavanagh. Está tomando  nota y hace una pausa durante dos segundos cuando menciono el globo del helicóptero, pero no dice nada.

_ ¿Desea añadir alguna nota?

_ Sí. Que se diga: “Señoritas buena suerte en su nuevo hogar” Christian Grey. Como la nota va para las dos no puedo dejar pasar las formalidades.  

_ ¿Eso es todo, señor?

_ Sí, hasta que estemos listos para recoger Mia en el aeropuerto.

El día pasa muy rápidamente hasta la hora en que vamos a buscar a Mía al aeropuerto. Tengo mis pantalones grises y camisa blanca, me puse mi chaqueta para ir vestido correctamente a la cena con mis padres. Taylor me conduce al salón VIP del aeropuerto Sea-Tac. Estamos justo a tiempo. Apenas tengo tiempo para tomarte un Martini y Taylor regresa con Mia que se dirige a mí con los brazos abiertos y dando saltos. Los dos estamos sonriendo. Tenía muchas ganas de ver a mi hermana… es decir, hasta que ella empieza a hablar sin parar.

Ella golpea mi brazo con fuerza.

_ ¡Ay! ¿Qué fue eso? Le digo.

_ Porque tengo entendido que tienes una novia, me dijo mamá. ¿No me vas a contar nada? Estaba esperando que me lo dijeras.

_ Mía es una relación muy nueva… pero finalmente te enteraste, le digo para explicarle.

_ Bueno, no me escondas algo como eso. Ya sabes que todos sospechábamos que eras gay, me grita. ¡Mi hermana no tiene filtros mentales! Ella no presta atención cuando dice cosas inapropiadas y no le importa quien las escucha. Veo los labios de Taylor apretarse en un mínimo movimiento. Él normalmente tiene muy buen control, pero cuando se trata de Mia, nadie sabe lo que va a decir. Yo suspiro exasperado. En el coche de camino a casa, Mía no para de hablar. Quiere saber de Anastasia, qué hace, a quien se parece, sus gustos…

_ ¿Cuántos años tiene? Pregunta.

_ Veintiuno, respondo. Ella brinca y hace muecas igual que Elliot cuando los marineros ganaron la Serie Mundial. Más nunca sucedió, aunque estuvieron cerca en 1995, pero nunca antes, ni después.    Pega chillidos de alegría, como si Anastasia caminara sobre el agua porque me conquistó. Nunca mi familia me conoció una chica. Claro yo estaba entretenido con cosas de adultos con Elena. A Elliot se le conocían mensuales, siempre que podía llevaba una nueva.

_ ¡Es de mi edad Christian! Creo que Anastasia y yo seremos muy buenas amigas. Dice ella haciéndome fruncir el ceño. ¿Qué pasa con Anastasia que la gente cae enamorada, incluso sin conocerla? Ella es como una mujer de magia negra.


Black Magic Woman by Santana

Por fin llegamos a casa y me salvo de la verborrea de Mía. Mis padres se reúnen en la puerta y ambos abrazan a Mía al mismo tiempo. Caminamos hacia la sala. Papá ya está listo con sus famosos Martini y nos da uno a cada uno. Cuando estamos sentados, llega Elliot y Mía corre hacia él y él la sostiene y la hace girar.

_ ¡Hermanita! ¡Te he extrañado mucho! Dice.

_ ¡Elliot, te he extrañado también! dice Mia con entusiasmo.

Sacude la mano de mi padre y le da un abrazo a mamá. Él viene a darme la mano y con una sonrisa maliciosa me dice: Tú novia te mando saludos. Estrecho mis ojos hacia él, pero él me ignora. Mia grita otra vez.

_ ¿La conoces? Y ella viene y me da un puñetazo en el brazo de nuevo.

_ ¿Por qué soy la única que nunca había oído hablar de ella hasta que mamá me dijo que la conoció?  Me regaña.
_ Bueno en primer lugar creo que tú estabas viviendo en París hasta hace aproximadamente una hora.  Y en segundo lugar Elliot se reunió con ella porque sale con la compañera de cuarto de Anastasia. Le digo para lanzar la pelota del lado de mi hermano, no me gusta hablar de mis cosas personales.

Mía no se da por vencida, convence a  mamá para organizar una cena para la noche del domingo, y Kate y Anastasia serán invitadas, para así conocerlas. Y le pide a mamá para que me insista en que Ana tiene que venir, sabiendo que me va a resultar mucho más difícil decirle a mamá que no. Mía es totalmente, una Grey, con sus formas de manipulación. Bueno, supongo que al menos ser visto fuera de casa con Anastasia, finalmente deberá poder  apagar  los rumores de que Christian es gay, que siempre me siguen a todas partes.

_ ¡Vamos Christian! Esto es todo un acontecimiento, por favor… Mía insiste.

_ Anastasia es una chica muy dulce. Estoy seguro de que les va a encantar, dice mi madre  a toda la familia en general.

_ Sí, lo es, dice Elliot con un poco de entusiasmo extra, sonriendo, haciéndome celoso. Yo frunzo el ceño.

Y en el fondo me siento orgulloso, por fin puedo complacer a mi familia en algo… generalmente los decepciono. Anastasia es una chica de la cual no puedo avergonzarme, ella es inteligente, hermosa, tierna, la típica chica con la que una madre desea ver a su hijo.

_ También estoy deseando conocer a Kate. Parece una chica hermosa y amorosa, agrega para el beneficio de Elliot. ¿Amorosa? No sé de dónde sacó esa idea, pero “trituradora de bolas” debería ser su segundo nombre. Mi ceño fruncido debe estar estampado en mi cara, porque Elliot se burla de mí otra vez.

_ ¡Es como pescar en un barril contigo Bro! ¡Estás enamorado de ella! dice, haciendo que todas las cabezas giren hacia mí.

_ Sólo es una relación muy nueva, apenas y hemos salidos por muy poco tiempo. Además no estoy enamorado, le digo con los dientes apretados y a la defensiva.

_ Elliot, deja de molestar a tu hermano, salta mi madre en mi defensa, para luego rematar y  ¿Por qué no habrías de estar enamorado de ella? Se nota que es una chica adorable.

Mia entrecierra sus ojos. Seguro que se le va a ocurrir algo para mañana. ¡Mierda! Ahora tengo que estar pendiente.

Después de cenar, me quedo un poco más hablando de negocios, del juego de béisbol y cosas de nuestra infancia. A medida que el tiempo avanza, me levanto y le digo a la familia que tengo  apretada la agenda de mañana, así que me tengo que ir. Mia me da un gran abrazo, y mamá me da un beso en la mejilla, mientras mi papá y Elliot me dan la mano.

Amo a mi familia, pero yo sólo puedo tomar pequeñas dosis de ellos combinadas con las burlas y el escrutinio de Elliot. Bueno… no me pude salir de esta, mañana conocerán a Anastasia. 

Cuando Taylor me lleva a casa, reviso mi correo electrónico. Hay uno de Elena, me pide que nos encontremos para el almuerzo o la cena la próxima semana. Creo que sería bueno para nosotros. Puedo hablarle de Anastasia. Me pregunto qué pensaría de ella. El pensamiento me hace sonreír. No se parece a ninguna de las chicas con las que he tenido sexo antes. Le contesto para decirle que luego que revise la agenda con Andrea, podría encontrarme con ella.

Llegamos a Escala, y es bastante tarde. He leído algunos informes de negocios, y me voy a la cama ansioso porque llegue el domingo.

****

Me levanto temprano como de costumbre para entrenar. Tan pronto como he terminado, tomo mi ducha y me visto. Cuando la señora Jones me sirve el desayuno, escribo un mensaje para Anastasia.

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De: Christian Grey 
Asunto: Mi vida en números 
Fecha: 29 de mayo 2011 08:04 
Para: Anastasia Steele
Si conduces necesitarás el código de acceso para el aparcamiento subterráneo en Escala: 146963. Parquea en el puesto 5, es uno de los míos. Código para el ascensor: 1880.
CEO Christian Grey, 
Grey Enterprises Holdings Inc.
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Golpeo enviar y me dirijo al taburete de la barra de la cocina a comer mi desayuno y beber mi café. Mi Black Berry zumba mientras me tomo un bocado de mis huevos. Es de Anastasia.
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De: Anastasia Steele 
Asunto: Una excelente vendimia 
Fecha: 29 de mayo 2011 08:07
Para: Christian Grey
Sí, señor. Entendido. Gracias por el champán y el globo de Charlie Tango, que ahora está atado a  la cabecera de mi cama durmiendo conmigo.
Ana 
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¿Cómo hace eso? Me cautiva con palabras sencillas. ¡Ahora estoy celoso de un objeto inanimado! ¡Dios todopoderoso! ¿Qué me está pasando?





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De: Christian Grey 
Asunto: Envidia
Fecha: 29 de mayo 2011 08:10 
Para: Anastasia Steele
De nada. No llegues tarde.
Afortunado Charlie Tango.

CEO Christian Grey, 
Gris Enterprises Holdings Inc.
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Estoy en mi estudio repasando las propuestas de negocio que Andrea ha redactado, pero no me siento capaz de concentrarme. Anastasia está llegando hoy en día, y me doy cuenta que me gusta muchísimo. Esto también me lleva a pensar que ella es demasiado inocente para entrar en mi mundo oscuro. ¿Hago esto para beneficio de ella?  ¿Estoy siendo injusto  presentándole un camino oscuro como este? Me estoy atormentando interiormente. Yo sé que ella se lastima fácilmente. Me encuentro rompiendo mis propias reglas de derecha a izquierda. ¿Quiero seguir rompiendo mis propias reglas? ¡Me gustan mis reglas! Traen orden a todo mi caos. Pero... pero, cuando se trata de Anastasia, ella sabe que no hay reglas. Ella simplemente camina por encima de todas las paredes que he construido con esmero durante tantos años. Pero entonces, ¿quiero aprovecharme del momento... con ella?


Dust in the Wind - Kansas

 Ella significa mucho para mí. No quiero verla sufrir. El viernes por la noche, al verla toda destrozada, llorando, ¡y yo no tenía ni puta idea! ¡Ella es demasiado inocente y yo estoy muy jodido!  Camino alrededor de mi estudio corriendo las manos por mi cabeza, exasperado. Quiero desesperadamente darle la oportunidad de decidir, y... y tal vez diga que "no" a lo que le voy a proponer. Ella se lastima con facilidad, y estoy muy pegado en mis reglas. Pero por otro lado, el tiempo para hablar del peligro ya ha pasado, y yo soy su novio... para todos los efectos. Cuando pienso en ese título, mi corazón se contrae y me inundo de algunas emociones desconocidas. Estoy dividido entre lo que yo sé, lo que me es familiar y lo que es desconocido y de lo que deseo fervientemente. La  quiero a ella, es así de simple. Pero también tengo ese deseo de protegerla, cuidarla... y por supuesto follarla en todo el sentido de la palabra.  ¿Podremos encontrar un término medio? ¿Ella quiere estar en ese punto intermedio conmigo?

Ganó la sensatez. No importa lo difícil que sea, le daré la oportunidad de decidir. Ahora que sabe lo que quiero. Voy a dejar que ella decida... No sé si podré soportar que diga que no, pero voy a tener que darle la oportunidad. Ella es inocente como un niño.


Sweet Child 'O Mine - Guns N Roses

Yo muero si ella me dice que no quiere tener nada con mi estilo de vida. ¿Podré manejar eso? ¿Podré manejar que ella esté con el fotógrafo? ¡Ni siquiera puedo mencionar su nombre! Me cuesta pensar que vaya a besarla, abrazarla. ¡Maldita sea! ¡Quiero golpear algo! Son las 11am así que llamo a Taylor.

_ ¡Taylor!

_ Sí, señor.

_ Necesito hacer ejercicio. ¡Vamos! Hace una pausa durante tres segundos. Otra expresión de asombro de Taylor.

Estaré ahí en cuatro minutos señor.

Me pongo de nuevo mis sudaderas. Tengo que aclarar mi cabeza. A los seis minutos exactos, Taylor y yo estamos de vuelta en el gimnasio. Me caliento, y me dirijo directamente al saco de boxeo, y los ojos de Taylor se ensanchan un poco, y niega con la cabeza discretamente, pero me doy cuenta. Él sabe por qué estoy nervioso. Sé que quiere decirme algo, pero mi comportamiento se lo impide.

_ Voy a quedarme si quiere combate señor, dice. Asiento con la cabeza. A pesar de que Claude Bastilla no está aquí, todavía quiero patear el trasero de alguien. Taylor es el hombre en estos momentos para este trabajo.

El ha sido entrenado en artes marciales y combate cuerpo a cuerpo, así que esto es algo realmente bueno.

_ ¡Señor voy a la pierna derecha! dice sonriendo. Sonrío de nuevo hacia él. Nos  rodeamos el uno al otro con cansancio. Él hace su primer ataque, y en realidad es letal, pero he aprendido algunos trucos de Bastilla.  Otras personas están  afuera, viendo nuestra demostración de artes marciales. Al  siguiente movimiento, le pateo el trasero dos veces y lo tiro suelo, me siento mucho mejor, no tan bien como si la patada fuera para el culo del fotógrafo, sin embargo… esto es lo que hay. Todavía estoy preocupado de que Anastasia diga que no a la propuesta y me rechace hoy. Mierda… le daré la oportunidad de rechazarme hoy. Pero la sensación de querer protegerla, va más allá de mis pensamientos. Ese sentimiento es más grande que cualquier cosa que haya querido tener o poseer. Yo quiero tenerla en cuerpo y alma.

Cuando Taylor y yo terminamos nuestros últimos movimientos en el tatami, nos damos cuenta de que la gente continúa ahí y nos dan un aplauso inesperado. Los dos estamos sin aliento, pero estoy mucho más relajado, y ambos estamos sonriendo. Nos damos la mano. Taylor dice “buena pelea señor” “Lo mismo digo Taylor.”

Cuando vuelvo a mi ático, tomo otra ducha y me alisto para esperar a la señorita Steele un poco más tranquilo y relajado. Leo los periódicos dominicales de Wall Street Journal, New York Times, Los Angeles Times, y Seattle Times. Cuando estoy inmerso en mi lectura, me doy cuenta de una sección en la página 8 del Seattle Times que engancha mi aliento. Es otra novedad para mí. Hay una foto de Anastasia y mía durante su graduación. Guardo la página para mostrársela  más tarde.

Oigo el ascensor con su sonido característico y en menos de un minuto Taylor entra con Anastasia a la gran sala mientras estoy leyendo la sección financiera del WSJ. Levanto la vista y la veo con ese vestido púrpura que quería quitarle el día de nuestra cena. Mi respiración se engancha cuando la veo así. Ella es tan cautivante, me pongo de pie y camino hacia ella como un autómata, sintiendo un brillo de emoción en sus ojos, y voy a su encuentro sin quitarle la mirada de encima.  Nuestros ojos se encuentran y todo lo demás desaparece. Ella está inmovilizada en la entrada de la habitación. La carga entre nosotros es evidente y es cada vez más grande a medida que cierro la distancia entre nosotros.  

Me siento tirado hacia ella, como la gravedad del sol, y yo soy un planeta indefenso en órbita. Me detengo justo antes de ella.  

_ Hmm... ese vestido, murmuro con aprobación cuando miro hacia ella con satisfacción. Estoy muy contento de que ella esté aquí.  

_ Bienvenida de nuevo señorita Steele, susurro y, apretando la barbilla, me inclino hacia abajo y coloco un ligero beso en sus labios deliciosos. Tan pronto como nuestros labios se tocan el pulso entre nosotros se hace más fuerte, y una sacudida eléctrica pasa a través de mi cuerpo y sé que ella tiene los mismos efectos porque su cuerpo me lo dice.  

_ Hola, susurra. Me encanta ese color en ella. Tan inocente, increíblemente atractiva y más allá de todo me enciende.  

_ Estás a tiempo. Me gusta la puntualidad. Ven. La tomo de la mano y la llevo hasta el sofá.  

_ Quería mostrarte algo, le digo mientras estamos sentados. Y le entrego el Seattle Times. Está abierto en la página ocho con una foto de nosotros. Me siento como un adolescente, emocionado por algo que nos relaciona a los dos, casi están afirmando que somos pareja. Ella lo mira y sus ojos se abren sorprendidos.

Dice lo siguiente:
Christian Grey y su amiga en la ceremonia de graduación en la WSU Vancouver. Le hace reír.

_ Así que ahora soy tu amiga, bromea.


You're in My Heart - Rod Stewart

_ Así  parece. Y si lo dice ahí debe ser verdad. Sonrío. Me siento a su lado, pegando todo mi cuerpo entero hacia ella, metiendo una de mis piernas debajo de la otra. Meto su cabello detrás de la oreja con el dedo índice. Ella cierra los ojos con mi tacto, como si despertara de un largo sueño. Yo siento lo mismo con nuestra conexión. Estoy lleno de deseo por ella.
_ Entonces Anastasia, ¿ahora tienes mucho más claro cuál es mi rollo que la otra vez que estuviste aquí?

_ Sí, ella susurra con curiosidad en la mirada.

_ Y sin embargo has vuelto, digo con admiración. Casi esperaba que no viniera. Ella asiente tímidamente y mis ojos arden de deseo por ella sabiendo que ella me quiere a mí. No hay nada más caliente que una mujer que uno desea, te  desee con la misma fuerza. Niego con la cabeza luchando para sacar las palabras que he practicado toda la mañana. Tengo que darle la oportunidad de decir que no. La ansiedad regresa cuando trato de controlar el sentimiento. Tal vez más tarde.

_ ¿Has comido? Lo que pido.

_ No, responde ella.

_ ¿Tienes hambre? Le pregunto tratando de no parecer molesto.

_ No de comida, susurra, me captura completamente desprevenido y hace que mis orificios nasales se abran ligeramente en reacción a su pasión.  ¡maldita sea! Esto va a hacer que sea mucho más difícil decirle lo que tenía planeado esta mañana. Me inclino hacia delante y le susurro al oído. 

_ Tan impaciente como siempre, señorita Steele, ¿Te cuento un secreto? Yo también pero la Dra. Greene no tardará en llegar. Me incorporo.

_ Me gustaría que comieras algo.  La reprendo con suavidad. Ella se nota como si acabara de recordarse que la doctora está en camino. 

_ Háblame de la Dra. Greene.

_ Ella es la mejor especialista en ginecología y obstetricia  de Seattle. ¿Qué más puedo decir? Me encojo de hombros.

_ Pensé que me iba a atender tú doctora y no me digas que es realmente una mujer, porque no te creeré.

_ Creo que es más apropiado que consultes a un especialista. ¿No? Digo suavemente. Y por supuesto que no quiero a otro hombre mirando sus partes íntimas cuando me voy a ver obligado a permanecer en la planta baja, y él estará arriba tocando en lugares que no quiero que ningún otro hombre toque. Ella asiente con la cabeza. Yo frunzo el ceño nada más de imaginarme la escena. De hecho, ni siquiera me gustaría que una mosca macho se le acerque ¡mucho menos un varón! Me siento increíblemente posesivo hacia ella. Quiero que sólo sea el mía. Sólo mis manos, mis labios y mi hombría en ella. ¡Nadie más!

¡Oh! Acabo de recordar. Tengo que invitarla a la cena de esta noche. Esa es otra situación incómoda para mí, porque, nunca he llevado a una chica a casa de mis padres. Me siento como un niño de la escuela. Me siento extraño con esta situación.

_ Anastasia, mi madre le gustaría que vinieras a cenar esta noche. Creo que Elliot se lo va a pedir a Kate, también. No sé si te gustaría. Será extraño para mí que te presente a mi familia.

Su cara se cae con mi última frase. Veo que me entendió mal.

_ ¿Te avergüenzas de mí?  Dice con voz herida.

_ Por supuesto que no, le digo con fervor. 

_ ¿Y por qué se te hace raro entonces? Ella pregunta con curiosidad.

_ Porque nunca lo he hecho antes, le digo suavemente, poniendo los ojos en blanco. Luego deja caer la pelota hacia mí.

_ ¿Por qué tú si puedes poner los ojos en blanco y yo no? Estoy sorprendido y la miro sin parpadear.

_ No me he dado cuenta de que lo hacía, respondo sinceramente.  

_ Yo tampoco, por lo general, me grita. La miro completamente sin palabras. Y me las arreglo para contestarle cuando Taylor aparece en la puerta.

_ La Dra. Greene está aquí, señor, dice. Asiento con la cabeza.

_ Muéstrale  la habitación de la señorita Steele, le ordeno.

_ ¿Preparada para usar algún anticonceptivo? Le pregunto mientras me levanto y extiendo mi mano hacia ella.

_ No irás a venir tú también ¿no? Dice jadeando sorprendida haciéndome reír.

_ Pagaría un buen dinero por mirar, créeme, Anastasia, pero no creo que la doctora lo aprobaría. Ella da un suspiro de alivio tomando mi mano, y yo la pongo en mis brazos y la beso profunda y apasionadamente. Todas sus reacciones detienen mi aliento. Mi mano está en su pelo manteniendo su hermosa cabeza, y la tiro en contra de mí apoyando mi frente con la de ella.  

_ Estoy tan contento de que estés aquí, le susurro completamente feliz. Estoy impaciente por desnudarte.

La Dra. Greene camina detrás de Taylor hacia la habitación, es alta, rubia, y va impecablemente vestida. Anastasia se ve un poco intimidada. Esta doctora no tiene nada más que ella. No me gustan las rubias por un lado y por el otro, solo estoy con Anastasia y nuestros asuntos.

_ Señor Grey. Me saluda sacudiendo la mano.
  
_ Gracias por venir en tan poco tiempo, le digo.

_ Gracias por hacer que valga la pena, señor Grey. Señorita Steele. Ella le da la mano a Anastasia fríamente evaluándola y al parecer le gusta lo que ve. Parece que a Anastasia finalmente le gusta también. Tienen una simpatía inmediata. Tenía la esperanza de que ella fuera a ignorar mi presencia y comenzar su examen. ¡Maldita sea! Entiendo su mirada  y  tomo mi señal.
_ Voy a estar en la planta baja, murmuro dejando la habitación de Anastasia.

Voy a mi salón, pongo mi iPod y lo enciendo con música clásica y vuelvo a leer mi periódico sentado en mi sofá. Leo por un tiempo. Pero mi mente se pregunta constantemente por Anastasia. La idea de cuidar de mi mujer me relaja. Me siento tranquilo sabiendo que ella está aquí ahora y a mi cuidado. De pronto veo a Anastasia y a la doctora bajar las escaleras. Les sonrío cálidamente.

_ ¿Ya terminaron? Pido genuinamente interesado. Bajo el volumen de la música y voy hacia ellas.

_ Sí, señor Grey. Cuide de ella, ella es una mujer hermosa, joven y brillante, dice la Dra. Greene sorprendiéndome por completo.  Anastasia incluso trabajó su magia con la doctora para que me diera una advertencia indirecta así.

_ Tengo toda la intención, murmuro, perplejo. Anastasia me mira encogiéndose de hombros, ella se ve avergonzada.

_ Le enviaré la factura, dice secamente mientras me estrecha mi mano.

_ Buenos días y buena suerte, Ana. Ella sonríe y le da la mano. Tengo una mujer cautivadora. Ella me hace sentir orgulloso a cada paso.

Taylor sale sabiendo desde el monitor, que la Dra. Greene va caminando a través del vestíbulo, dispuesto a acompañarla hasta el ascensor.

_ ¿Cómo ha ido? Le pregunto.

_ Muy bien. Me ha dicho que tengo que abstenerme de practicar cualquier tipo de actividad sexual durante las próximas cuatro semanas, me dice dejando caer mi mandíbula en completo shock. ¿Cómo? ¿Qué? ¿Cómo voy a mantenerme sin ninguna actividad sexual durante cuatro semanas cuando ella está a mi alcance? Pero entonces, su cara cambia, y ella comienza a sonreír como el gato de Cheshire.

_ ¡Has picado! Dice. Oh, nena, te puedo seguir el juego y lo sabes. Estrecho mis ojos y ella inmediatamente detiene la risa. De hecho, le doy uno de mis looks más inhóspitos. Ella se ve confundida y medio asustada, la sangre drena por su cara. Pero, yo no quiero que ella se asuste y esta vez no puedo dejar de sonreír.

_ ¡Has picado! Le digo sonriendo. Yo la agarro por la cintura y tiro de ella acercándola a mí.

_ Eres incorregible, señorita Steele, murmuro, mirando hacia abajo a sus hermosos ojos azules cuando tejo mis dedos en su cabello, sosteniéndola con firmeza en su lugar. La beso duro y fervientemente y ella se aferra a mis brazos apoyándose. Mi erección es cada vez mayor y estoy listo para tomarla, pero tengo la intención de hacer eso por mucho tiempo, así que tengo que darle de comer antes de empezar a hacer cualquier otra cosa.

_ Por mucho que me gustaría tomarte aquí, ahora, tenemos que comer y yo no quiero que te desmayes más tarde, murmuro contra sus labios deliciosos.

_ ¿Eso es todo lo que me quieres de mí?  ¿Mi cuerpo? susurra.  Tal vez al principio era el cuerpo, pero en las últimas semanas, todo ha cambiado.

_ Eso y tu boca inteligente, respiro. La beso de nuevo apasionadamente y luego, abruptamente, la libero; la tomo de la mano y la llevó a la cocina. Ella está tambaleándose detrás de mí.

_ ¿Qué es esa música? Me pregunta sobre el juego de aria en el fondo.

_ Villa Lobos, Anaria de Bachianas Brasileiras. ¿Es bueno eh?.


Villa Lobos: Bachianas Brasileira n.5 - Anna Moffo

_ Sí, murmura en total acuerdo. El bar del desayuno ya está puesto para dos. Aprovecho la ensalada de pollo de la nevera que la señora Jones preparó antes.

_ ¿Ensalada César de pollo está bien? Le pregunto y ella se ve aliviada. 

_ Sí, está bien, gracias, dice mirando cómo me muevo por la cocina. Me doy cuenta de nuevo que se va a sus pensamientos. ¿Está pensando demasiado acerca de qué? Ella se ve en dificultades. 

 _ ¿Qué estás pensando? Pregunto sacándola de sus ensueños.  Todos sus pensamientos sexuales la hacen sonrojar.

_ Estaba viendo la forma en que te mueves. Levanto una ceja, divertido.

_ ¿Y?, Le digo secamente, sondeando para que me dé más información. 

_ Eres muy gracioso, dice ella con timidez.

_ Vaya, gracias, señorita Steele, murmuro sentándome a su lado. Tengo una botella de vino y pregunto, ¿Chablis?

_ Por favor, es su respuesta.

_ Ayúdame con la ensalada, le digo en voz baja. Mi mente piensa en la conversación con el médico. Tengo curiosidad por saber por cual método de control de natalidad optó.

_ Dime  ¿Y por cual método optaste? Se ve un poco desilusionada por mi pregunta. Pero tengo que saber estás cosas, obviamente.

_ La mini píldora, dice ella. Yo frunzo el ceño. Ella tiene que acordarse de tomarla todos los días a la misma hora y puede ser tedioso.

_ ¿Y vas a acordarte de tomarla regularmente, en el momento adecuado, todos los días? Su boca inteligente como siempre se hace cargo.

 _ Estoy segura de que me lo recordarás, murmura secamente y me hace gracia.

_ Voy a poner una alarma en mi calendario, le digo sonriendo.

_  Come, le ordeno suavemente. Para mi sorpresa, ella deja limpio su plato por primera vez y lo hace antes que yo. O ella de verdad tenía hambre, o está demasiada ansiosa.

_ ¿Impaciente como siempre, señorita Steele? Le pregunto sonriendo y viendo el plato vacío. Ella me mira por debajo de sus largas pestañas.

_ Sí, ella susurra, me captura con la guardia baja enganchando mi aliento. Ni una sola palabra pronunciada por alguien me ha afectado tanto, como su simple “sí”. Este es el momento en que tengo que preguntarle. Tengo que darle la oportunidad de que diga no a pesar de que no quiero. Porque si yo no se lo pregunto ahora, nunca voy a ser capaz de hacerlo. Voy en contra de toda mi fuerza de voluntad para darle esa oportunidad, pero yo sé que ella se la merece.  El ambiente entre nosotros poco a poco cambia, evoluciona... se carga. Sé que mi mirada se oscurece, de hecho comienzo a sentirme caliente y humeante. Me paro, cerrando la distancia entre nosotros y la acerco a mis brazos.

_ ¿Quieres hacer esto? Respiro, mirándola fijamente.

_ No he firmado nada, dice ella. Y mi mente se va al momento de “a la mierda el papeleo” una vez más.

_ Lo sé  pero estoy rompiendo todas las reglas en estos días.

_ ¿Vas a pegarme? Ella pide medio asustada.

_ Sí, pero no será para hacerte daño. No quiero castigarte en este momento. Si me hubieras cogido ayer por la tarde, bueno, eso habría sido una historia diferente, le digo con honestidad. Ella está con los ojos muy abiertos.

 _ No dejes que nadie trate de convencerte de lo contrario, Anastasia. Una de las razones que la gente como yo hace esto, es porque nos gusta dar y recibir dolor. Es muy simple, tú no, así que pasé mucho tiempo ayer pensando. Le digo con honestidad. Yo la pego de mí y mi erección ya ha crecido en su vientre. Quiero estar con ella. La necesito, la deseo en algún nivel profundo, básico, elemental y sé que ella se siente así. Es algo que ninguno de los dos puede empezar a entender todavía. La carga entre nosotros está siempre presente.

_ ¿Llegaste a alguna conclusión? Susurra.

_ No, y ahora mismo, sólo quiero atarte y follarte hasta dejarte sin sentido. ¿Estás preparada para ello? Digo humeante.

_ Sí, ella respira.

_ Bueno. Vamos, le dije tomando su mano, dejando los platos sucios en la barra de desayuno. Mi mente se tambalea por la excitación. Joder, quiero a esta mujer tanto, que me duele. 

¡Por fin!

Mi postura cambia automáticamente cuando estoy en mi cuarto de juegos. Es la postura de un dominante, soy quien mando, todo se hace a mi manera. La miro y mis ojos ya están más que lujuriosos… hipnóticos.

_ Cuando estés aquí, eres completamente mía, digo cada palabra lenta y mesurada. Quiero que entienda que yo tengo el control total en esta habitación, más que en cualquier otro lugar. Es el lugar donde ejerzo mi dominio. Quiero que entienda muy bien, que aquí no hay espacio para su boca inteligente. Tengo que ser yo y solo yo, el que domine en este lugar en particular. Pero tengo que recordar que ella está en formación, está en transición para ser mi sumisa, así que tengo que asegurarme de que sea muy placentero para ella.

_ Para hacer lo que me parezca. ¿Entiendes? Mi mirada es muy intensa. Ella asiente con la cabeza, los ojos muy abiertos, suben sus rubores faciales cuando su corazón palpita rápidamente. Bien, entonces. Ahora las reglas.  

_ Quítate los zapatos, ordeno suavemente. Ella traga, y torpemente, casi tropezando con sus propios zapatos, se los quita. Me inclino a recogerlos y los coloco a un lado de la puerta.

_ No dudes cuando te pida que hagas algo. Ahora voy a quitarte ese vestido, algo que quería hacer hace tiempo si mal no recuerdo. Yo quiero que estés a gusto con tu cuerpo, Anastasia. Tienes un cuerpo hermoso y me gusta verlo. Es una gozada contemplarlo. De hecho, podría mirarte todo el día y te quiero  desinhibida  y sin vergüenza por tu desnudez. ¿Entiendes?

_ Sí, susurra.

_ Sí, ¿qué? Me inclino sobre ella, mirándola.

_ Sí, señor, ella se corrige vacilante.

_ ¿Lo dices en serio?

_ Sí, señor, dice  con más decisión.

_ Bueno. Sube los brazos por encima de tu cabeza. Sigue mis  instrucciones, y me agacho para subir el vestido por encima de los muslos, las caderas, el vientre, los pechos, los hombros y sobre su cabeza. Retrocedo para examinar su belleza y distraídamente doblo su vestido. Ella mira mis acciones he inmediatamente captura sus labios entre los dientes.

_ Te estás mordiendo el labio. ¿Sabes lo que eso me hace? agrego oscuramente.

_ Date la vuelta, le ordeno y ella obedece inmediatamente, sin dudarlo. Desabrocho su sujetador, bajando poco a poco los tirantes, saboreando la sensación de su piel hermosa. El toque despierta nuestros sentidos más contundentes porque nuestros cuerpos están completamente alerta, esperando, deseando, queriendo, y ella está lista para recibir. Sé que mi contacto está mandando escalofríos por su columna vertebral, despertando cada terminación nerviosa de su cuerpo. La energía entre nosotros es tangible, palpitante, y gruesa. Me coloco detrás de ella, tan cerca que podemos sentir el calor que irradiamos, yo la estoy calentando y ella me está calentando, por todas partes. Tomo el pelo que cuelga por su espalda y tomo un puñado y lo jalo de manera que su cabeza cae de lado. Dirijo mi nariz a su cuello inhalando hasta el final. Me encanta como huele.  Su excitación se manifiesta también en su olor que nos lleva a un brebaje embriagador de almizcle mezclado en su propio aroma natural. Su cuerpo responde al mió y viceversa. Estoy lleno de deseo carnal por ella. Hay una parte de mí que quiere consumirla, devorarla, amarla de una manera que nadie nunca lo hará. Una parte en el fondo oscuro de mí quiere marcarla como mía. Eso es lo que yo quiero y deseo de ella.

_ Hueles tan divina como siempre, Anastasia, susurro mientras le doy un beso suave debajo de la oreja. Ella gime.

_ Quieta… le respiro. Yo quiero que esté en silencio, completamente a mi llamada nada más. Ella no tiene mi permiso para hacer ruido. La quiero completamente obediente. No hagas ruido, le susurro. Debe aprender a controlarse y voy a enseñarle.

Tomo su pelo por detrás de la cabeza y empiezo a hacer una trenza, ato el extremo con un lazo de pelo y le doy un tirón así que está obligada a volverse en mi contra.

_ Me gusta tu pelo trenzado aquí, le susurro. Es más fácil de manejar, ya que no se engancha con los diferentes juguetes que tengo en esta sala, y por supuesto que me da un punto de apoyo que me gusta. 

_ Da la vuelta. Ella obedece de inmediato, sin saber lo que vendrá después. Cuando la miro, hay deseo y necesidad, así como el miedo mezclado en su expresión facial. Ella se ve aturdida, casi en estado de embriaguez; expectante.

_ Cuando te pida que vengas aquí, es así como vas a vestir. Sólo en bragas. ¿Entiendes? Le digo firmemente.

_ Sí, ella responde. ¿Ya olvidando quién es el jefe?

_ Sí, ¿qué?

_ Sí, señor, responde, se me olvida que es una principiante y me hace reprimir una sonrisa.

_ Buena chica, le digo con pasión climatizada.
_ Cuando  vengas aquí, espero que te arrodilles allá. Señalo  un lugar al lado de la puerta. Quiero que ella comience a practicar.

_ Hazlo ahora le ordeno. Ella parpadea durante un minuto tratando de procesar lo que acabo de decir, luego se vuelve, y más bien torpemente se arrodilla. Suprimo otra sonrisa a su incapacidad. 

_ Puedes sentarte sobre los talones. Ella lo hace.

_ Coloca las manos y los antebrazos apoyados en los muslos. Bien. Ahora separa las rodillas. Más. Más. Perfecto. Mira hacia abajo al suelo, le ordeno a asumir la posición de sumisa. Me acerco a ella y sus ojos abatidos solo pueden ser capaces de ver a mis pies descalzos. Bien. Satisfecho con la instrucción, me agacho y agarro su trenza de nuevo, a continuación, tire hacia atrás la cabeza para que ella pueda mirar hacia mí.

_ ¿Te acordarás de esta posición, Anastasia?

_ Sí, señor. Muy bien ella recordó como dirigirse a mí esta vez.

_ Bueno. Quédate así no te muevas. 

Ahora abandono la habitación. Una lección de obediencia, ella debe esperarme en esta posición durante el tiempo que yo decida. Diez minutos, los más largos de mi vida. Voy a mi armario y me pongo mis pantalones vaqueros dejando el botón de la parte superior abierta. Tengo el torso desnudo, vestirme de otra manera sería una restricción de mierda, lo único que tengo que hacer cuando quiera follarla es quitar dos botones y nada más. También quiero aprovechar mi nuevo juguete que he comprado exclusivamente para el disfrute de la señorita Steele. Camino de vuelta a mi cuarto de juegos sabiendo que ella está ahí en la puerta, de rodillas, y en espera. Mi excitación se hace más grande. Respiro profundo y camino de regreso a la habitación.  Cuelgo una bata para que ella use más tarde detrás de la puerta. Encontrar a Anastasia en la posición en que le he dejado me alegra.

_ Buena chica, Anastasia. Estás preciosa así. Bien hecho. Ponte de pie, le digo. Ella se pone de pie, manteniendo la cara hacia abajo como si estuviera instruida.

_ Puedes mirarme, le digo en voz baja. Ella mira a escondidas hacia mí mientras miro hacia atrás con intensidad, me está evaluando, pero mis ojos se suavizan por la expresión de su rostro, que está en temor y deseo. Ella se da cuenta de que no tengo mi camisa. Puedo ver el deseo de querer tocarme. Sus ojos se deslizan sobre mi torso y nota lentamente el botón de la parte superior abierta de mis jeans. Ella toma una pequeña respiración y aumenta mi deseo por ella.

_ Te voy a encadenar ahora Anastasia y ella, obediente, me da la mano. Tomo  su mano y la volteo hacia arriba y antes de que tenga la oportunidad de pestañear le doy un golpe en la palma de la mano con la fusta. Sé que no le duele, pero es suficiente para despertar los sentidos.  

_ ¿Cómo se siente? Le pregunto con curiosidad. Parpadea hacia mí, confundida, como si mi pregunta no la registrara.

 _ Respóndeme, ordeno

_ Está bien, dice ella con el ceño fruncido.

_ No frunzas el ceño. Ella parpadea y trata de mirarme impasible. El ceño desaparece de su rostro.

 _ ¿Te dolió? Le pregunto.
 
_ No, dice sorprendida. En realidad no me dolió en absoluto, tal vez una pequeña picadura, no está mal.

_ Esto  no va a doler ¿Entiendes? Le digo.

_ Sí, responde en un tono incierto al interrogatorio.  

_ Lo digo en serio, le digo tratando de convencerla. Su respiración crece con entusiasmo y anticipación. Le muestro la fusta de cuero trenzado marrón. Sus ojos se abren hasta encontrarse con los míos y son iluminados por el fuego y un rastro de diversión.

_ Nuestro objetivo es complacer, señorita Steele, murmuro.

_ Ven. La tomo por el codo y la traslado debajo de la rejilla. 

_ Esta red se ha diseñado de modo que las cadenas se mueven a través de ella, le señalo. Su mirada sigue mi mano extendida, con los ojos yendo de ancho.

_ Vamos a empezar por aquí, pero quiero follarte de pie. Así que vamos a terminar por la pared de allá, le digo señalando con la fusta a donde está la gran X de madera  en la pared.

_ Pon tus manos sobre tu cabeza, le ordeno a lo que obedece de inmediato y de forma automática. Ella está fascinada. Ella me mira con asombro, emoción, entusiasmo y confianza en sus ojos. No voy a dejar que ella se desilusione. Yo estoy muy cerca de su cuerpo mientras aprieto los puños. Sus ojos están mirándome el pecho. Oigo  inhalando mi olor. Doy un paso atrás y la miro fijamente. Desde que la conocí, yo la quería a ella aquí, en esta posición. En este momento ella está demasiado caliente, apenas puedo mantenerme, está toda a mi merced. Pero se trata de que se familiarice con mis métodos sin que se asuste. Mi mirada  refleja ese anhelo cuando miro  su hermoso rostro. Poco a poco me ando alrededor de ella, admirándola.

_ Te ves muy bien atada, señorita Steele y con  tu boca inteligente, tranquila por ahora. Me gusta eso. Luego delante de ella engancho mis dedos en sus bragas y a un ritmo lento, la voy despojando de ellas. Sin apartar la mirada, agarro sus bragas y las estrujo en mi mano y las llevo a mi nariz e inhalo profundamente. Joder huele tan bien. A una mujer húmeda, excitada, encendida y muy necesitada. Sus ojos se agrandaban con asombro. Sonrío ante su reacción y meto las bragas en el bolsillo de mis jeans. Tengo planes para esto más tarde.

Me levanto del suelo perezosamente, como un felino de la selva, y pongo la punta de la fusta en su ombligo, pausado haciendo círculos de placer para atormentarla. Tan pronto como el cuero de la fusta la toca, ella se estremece y jadea. Camino a su alrededor de nuevo arrastrando la fusta alrededor de la mitad de su cuerpo. Después de realizar una segunda vuelta por su delicioso cuerpo, le doy un toque rápido como una mordedura de serpiente y el golpe llega por debajo de su trasero... contra su sexo. Es un ataque de sorpresa que la hace gritar ya que todas sus terminaciones nerviosas están a la expectativa. Ella tira contra las restricciones. Se trata de un extraño dolor de placer dulce, una sensación indescriptible que es una primera experiencia para ella.

_ Tranquila, le susurro al oído frotando mi nariz mientras camino alrededor de su cuerpo de nuevo, arrastrando la fusta alrededor de ella. Esta vez, cuando golpeo contra ella en el mismo lugar, ella está lista y anticipando la sensación. Su cuerpo se convulsiona con el dulce bocado del escozor, ella rueda la cabeza hacia atrás, con la boca hace una forma de O como si por un momento dejó su cuerpo.

Yo  hago mi camino alrededor de nuevo, pero esta vez la toco ligeramente con la fusta en su pezón haciéndola tirar la cabeza hacia atrás mientras sus terminaciones nerviosas cantan. Le golpeó  el otro y ambos pezones se endurecen y se alargan por el asalto, y ella gime en voz alta, apretando los puños de cuero.

_ ¿Te sientes bien? Respiro.

_ Sí, responde. ¿Cuándo se va a dirigir a mí con el debido respeto? La golpeo duro en las nalgas esta vez como castigo.

_ Sí, ¿qué? Pido firmemente.

_ Sí, señor, ella gime. Hago una parada y ella tiene los ojos cerrados mientras está tratando de absorber la gran cantidad de sensaciones que su cuerpo está experimentando.

Muy lentamente, le doy  pequeñas lamidas, picando con la fusta por su vientre, hacia el sur llegando finalmente a su clítoris donde el asalto la hace gemir a gritos. Se necesita habilidad, es difícil golpear aquí, así que Ana es realmente afortunada de contar con un experimentado Dominante como yo.


_ ¡Oh... por favor! Ella gime.

_ Tranquila, le ordeno, y golpeó su trasero de nuevo para castigarla. Ella no tiene permiso para hacer ruido. Y de repente, estoy arrastrando la punta de la fusta contra su sexo, a través de su vello púbico, a la entrada de su vagina.

_ Mira lo húmeda que te ha puesto esto Anastasia. Abre tus ojos y tu boca, le ordeno y ella hace lo que le digo, completamente seducida. Empujo la punta de la fusta en su boca.

_ Mira cómo sabes, chupa, chupa fuerte nena. Mis ojos se están abriendo por esta mujer increíble, y estoy completamente en mi propio elemento, así que quiero participar. Saco la fusta de su boca  y la beso con fuerza, mi lengua invadiendo su boca. Envolviendo mis brazos alrededor de ella, tiro de ella hacia mí, mi pecho pegado contra el suyo y mis manos sobre ella.

_ ¡Anastasia sabes fenomenal! le digo. ¿Hago que te corras? Le pregunto con voz ronca.

_ Por favor, ella pide.

La golpeo con la fusta de nuevo recordándole.

_ Por favor, ¿qué? Yo le pido con firmeza.

_ Por favor, señor, ella gime. Yo le sonrío victorioso.

_ ¿Con esto? Pido llevando la fusta hasta el nivel de sus ojos.

_ Sí, Señor.

_ ¿Estás segura? La miro con severidad.

_ Sí, por favor, señor, ella pide.

_ Cierra los ojos.  Obedece inmediatamente.  Empiezo con pequeños picotazos, al pasar la fusta contra su vientre y luego voy hacia abajo, pequeños golpecitos suaves contra su clítoris, una vez, dos veces, tres veces, cuatro, cinco, seis... Una y otra vez, hasta que, finalmente, ella no aguanta y se viene con fuerza y cae débilmente. Mis brazos se envuelven alrededor de ella de inmediato. Ella está completamente disuelta en mis brazos, su cabeza contra mi pecho. Está gimiendo y lloriqueando cuando las secuelas de su orgasmo recorren su cuerpo.

Yo la levanto y rápidamente la muevo mientras sus brazos están aún atados por encima de su cabeza, de espaldas a la cruz pulida. Estoy desesperado por estar dentro de ella, tanto que duele.  Hago estallar los botones de mis jeans y la dejo en contra de la cruz por un breve momento mientras rasgo el envoltorio del condón y la enrollo en mi longitud, luego envuelvo mis manos alrededor de sus muslos y la levantó de nuevo.

_ Levanta las piernas, bebé, envuélvelas alrededor de mí, ordeno. Ella obedece envolviendo sus piernas alrededor de mis caderas, me coloco debajo de ella, entro con un empuje hasta la empuñadura. Y ella grita porque es muy profundo de esta manera. Estoy en mi lugar favorito en todo el universo.  La siento cerrada, lisa, resbaladiza, esto es como estar en el cielo. Sus brazos están descansando en mis hombros y yo empujo en ella repetidamente muy profundo. Una y otra vez, por último, mi respiración se vuelve más dura y mi cabeza se inclina hacia abajo a su garganta. No puedo soportar más la acumulación mientras observo que otro orgasmo se acerca, e inevitablemente se viene de nuevo en voz alta, y mi pico llega justo en ese momento, mi liberación viene a través de mis dientes apretados debajo de su garganta. ¡Joder eso fue intenso otra vez! Tiro de ella hacia mí rápidamente, apoyándola con mi cuerpo y desato los puños y nos tumbamos en el piso completamente desgastados. Pero todavía no he terminado con ella sin embargo... necesito más…



6 comments:

fanny rebellon said...

Que capitulo patricia, muy intenso cristian todavía no se da cuenta de lo enamorado que esta, eso es lo que la gente no entiende que un hombre que maltrata a una mujer haciendola sufrir no es igual a un dominante,hace poco hubo criticas fuertes a grey y yo trate de defenderlo creo que lo hice bien pero no entienden el porque hay tanta gente que lo quiere, pues dicen que el humilla a las mujeres, yo de esto la verda se poco me entere por estas novelas pero no me causo rechazo al leerlo porque vi los sentimientos de cristian y sobre todo por ana, y mas el cambio profundo que hubo en el, gracias Emine y gracias Patricia nos dejastes unos dias me imagino que los preparativos navideños, amiga me encantaria que adelantaras mucho mas esta historia narrada por emine me encanta sobre todos los libros 3 y 4, plis me puedes decir cada cuanto vas a subir nuevo capitulo? te envie un mensaje a fc, no se si lo leiste, te agradezco de corazon este trabajo tuyo tan increible gracias madre y te deseo una feliz navidad con los tuyosun beso. ( patricia tu sabes cuando emine saca el cap 18 de el 4 libro? de mi parte dile que la admiro muchisimo y que le deseo una feliz navidad y año nuevo gracias)

aries said...

Gracias. Cada vez mas interesante.
Feliz navidad.

Rosalía Pinto said...

Hola Fanny.

Es cierto que muchas opiniones caen en que Grey era un maltratador de mujeres. Evidentemente él o la que hacen estos comentarios es porque no se han leído los libros y no logran entender. Hay que decirle a muchas de estas personas que el BSDM es una comunidad pequeña pero que todo lo que allí sucede es CONSENSUADO. Muy diferente a un hombre que maltrate a su mujer mental o físicamente solo porque se considera MACHO. la relación de Grey con sus mujeres fue consensuada. Ellas recibían de él lo que querían y viceversa. Pero y hay un gran peeeroo... es que él no estaba de acuerdo con su calidad de vida en ese aspecto, de hecho siempre él pensó que no era merecedor de amor y por lo tanto nunca lo consideró en su vida. Al llegar Ana, pues bueno, ella lo cambia totalmente y ya vemos que terminan en una relación intermedia que los beneficia a los dos, porque seamos claras... ¿a qué mujer no le gustaría entrar un ratico a ese cuarto rojo? Jajajaja
Con respecto a las traducciones te informo que no tengo día en poner capítulo, estoy tratando de hacerlo lo más rápido posible, pero lo que pasa es que cuando traduces no siempre las oraciones o acciones son iguales y hay que tratar de no cambiar mucho la narrativa de la autora. Hay palabras inglesas que de hecho no tienen traducción y tienes que ir hilando muy bien las oraciones para que se logre entender. No sé cuando Emine pondrá el próximo cap del libro 4, no le he preguntado. yo trataré de poner aunque sea uno semanal. Por cierto vi que te leíste la historia de Taylor, esa también la traduje yo. Un beso.

Anonymous said...

fantastico este capitulo..... de verdad las felicito, a la autora y a la traductora.......... gracias

fanny rebellon said...

Nancy Fica Soto genial capitulo quedo muy bueno a esperar el siguente gracias EMINE PATRICIA y Tb a Ti FANNY
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Liliana Acosta Me encanta
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Victoria Campins Muy buen capítulo
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Leidy Diana Bedoya Cada vez q leo un capitulo me deja wow... es la forma en q escribes tan detallada q emociona... siempre me haces revivir todo... Simplemente GENIA. Gracias Emine por regalarnos esta maravillosa historia y a Patricia por su tiempo y dedicacion para q podamos disfritar todos los dias de un nuevo capotulio...
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Noelia Palma Fuentes Buenísimo
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Silvana Daniela Vera muy bueno
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Teresa Dahlin Guau, cada vez me gusta mas.es un placer leer del punto de vista de cristian.
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Jeannifer Pino Arce Excelente Como siempre ! Muchas gracias chicas por deleitarnos con esto
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Dori Crespo Me encanta me a hecho recordar cuando lo leí y como lo vivió Anastasia.
Sigue así es estupendo gracias
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Giselle Sanchez Rodriguez Buenisimo me encanro! Ojala fueran mas seguidos me mata la espera.
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Naty Leyva excelente muy bueno
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Paola Baez Buenisimo cuando otro capítulo
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Rosa Isela Navarro Gallardo Gxs emine patty y Fanny

Anonymous said...

 Parra nada seria capaz de senalar que el videojuego sea bueno, aunque loss
graficos resulta alucinante

Revisa y ademas visita mi webpage: tambien guias