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Sunday, March 9, 2014

Libro II - Capítulo VIII: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA


CAPITULO VIII
SE DESATA EL INFIERNO


Anastasia se está moviendo en su asiento incómoda.    

Undisclosed Desires - Muse

Cruza las piernas, las sacude en un gesto nervioso…  pero no puede encontrar su zona de confort. Le toco la pierna continuando la tortura. 

_ Yo no creo que eso vaya a aliviar tu necesidad cariño… le digo en un susurro. Ella se detiene. Paso mi brazo alrededor de su hombro y empiezo rítmicamente a acariciar su espalda. Seré implacable y haré que este castigo dure lo más que pueda. En este momento mi toque está resonando en todos los lugares correctos de su delicioso cuerpo y puedo sentirlo porque se delata.  Con mi mano libre, tomo la de ella y me la llevo a los labios suavemente, y siento como un escalofrío recorre su cuerpo. Su reacción hace brillar mis ojos, luego lentamente bajo su mano y la poso en mi regazo. Guío su mano hacia mi pierna y la dejo descansar sobre mi erección ¡Qué comience el juego!  

Cuando la mano de Anastasia toca mi considerable bulto, ella jadea y me mira con nerviosismo y pánico. Todo el mundo está prestando atención a lo que esta sucediendo en el escenario. Pero para mi sorpresa ella me devuelve la pelota a mí. Entonces respira profundamente varias veces y empieza a acariciar mi erección. Sus dedos comienzan a subir y bajar, hace círculos con sus dedos tratando de tocar lo mejor que puede sobre mis pantalones. Siento sus caricias, simplemente son gloriosas. Mantengo mi mano sobre la suya en secreto, escondiendo los movimientos de sus dedos. Me encanta su tacto y me sumerjo en un placer exhibicionista y deslizo mi pulgar a lo largo de su cuello y su nuca. Mi placer va creciendo y abro la boca para dejar salir un suave jadeo tratando de controlar y prolongar la sensación. ¡Eso es todo! ¡No podemos aguantar más! Nuestra excitación es demasiada. Tengo que tomarla ahora. Tenemos que calmar la tormenta que se está desarrollando en nuestro interior y dejarla salir.

Everything - Lifehouse

No le estoy prestando atención ni un poco a la subasta que se está dando, pero creo que la casa de mis padres en el Lago Adriana en Montana llegó a ciento diez mil dólares. Cuando todo el mundo está entusiasmado por la subasta, volteo a ver a Ana.

_ ¿Lista? Le digo bajito exaltado.

_ ¡Sí! Apenas y pronuncia.

Y de pronto de la nada, sale mi hermana y pega un grito.

_ ¡Ana! ¡Ya es el momento!

¡Tienes toda la razón, es el momento, pero no para ti!
_ ¿El momento para qué?  Anastasia pregunta casi lloriqueando.

_ La Subasta del baile inaugural. ¡Vamos! Y la toma de la mano para llevársela. Anastasia me mira con nerviosismo y estoy completamente con el ceño fruncido hacia Mia. Por supuesto  ella no tiene ni idea, lo único que le interesa es subastarse y subastar a mi novia. Y yo estoy a reventar porque mi hermosa novia donó los veinticuatro mil dólares que le di, está caliente y mojada, me da una erección masiva y finalmente se ríe como una niña dándome una mirada de disculpa, me las arreglo para sonreír solo un poco.

_ El primer baile será conmigo, ¿de acuerdo? Y no va a ser en la pista de baile, me inclino y se lo murmuro lascivamente en su oído. Ella toma una inhalación brusca y su risa se calma para convertirse en una mirada deseosa.

Be My Lover - La Bouche

_ Me encantaría, dice inclinándose y dándome un casto beso en los labios. Levanto la mirada y veo como todos los que están a nuestro alrededor nos miran asombrados. ¡Qué demonios! ¿Cuántos de ellos pensaban que era gay? Supongo que tengo que besar a mi novia con más frecuencia en público, aunque eso no es lo mío. Nunca dejaría que nos vieran perdidos en el deseo. Ahora cuando  Anastasia se marcha le doy una amplia sonrisa con plena conciencia de que todo el mundo sabe que ella es mi mujer. Estoy eufórico.

_ Vamos Ana, le dice mi hermana y le da un tirón a Anastasia hasta llevarla al escenario con otras doce chicas que se están reuniendo.

_ ¡Caballeros, el momento cumbre de la velada! ¡Estas doce encantadoras damas han aceptado subastar su primer baile al mejor postor! Dice el Maestro de Ceremonias por el alta voz. 

Mis ojos están puestos en Anastasia como un halcón. Ella se ve aterrorizada. ¿Cree que voy a dejar que alguien me gane en la subasta? Me doy cuenta como otros invitados en las mesas cercanas murmuran acerca de lo hermosa que se ve.

_ Ahora, caballeros por favor acérquense y échenles un vistazo a quien podría acompañarles en su primer baile. Doce muchachas hermosas y complacientes, continúa el MC hablando.

Los caballeros que van a pujar se ponen de pie y comienzan a hacer su camino hacia la zona del escenario. Yo también me levanto y me muevo entre las mesas, respondiendo por momentos a la gente que me saluda. Estamos todos reunidos: la mercancía y los compradores.

_ Damas y caballeros, de acuerdo con la tradición del baile de máscaras, mantendremos el misterio oculto tras las mismas y utilizaremos únicamente los nombres de pila. En primer lugar tenemos a la hermosa Jada, dice.
Jada, es una chica de la alta sociedad y entre risas da un paso adelante. Dos se acercan para ofertar por ella.

_ Jada habla japonés con fluidez, tiene un título de piloto de combate y es gimnasta olímpico... hmm. Caballeros ¿Cuál es la oferta inicial? Por supuesto lo que está diciendo es toda una joda, para animar el acto y tengo que decir que entretiene muy bien. El objetivo es alcanzar la mayor cantidad de dinero para la caridad. La licitación se intensifica entre los dos contendientes y ella finalmente ha sido vendida por cinco mil dólares.

_ ¡Adjudicada! ¡Al caballero de la máscara! Declara el MC. Risas, aplausos y gritos se oyen alrededor. Mis ojos están puestos en Anastasia, que está teniendo una acalorada conversación con mi hermana en voz baja sobre el escenario. Me pregunto qué secretos está extrayendo de Mia. Es muy importante para mí comprarla en este baile, porque de alguna manera, voy a estar mostrando a todos que me pertenece, lo que soy capaz de hacer por ella y hasta que punto puedo llegar en cuanto a ella se refiere.

Mariah es la siguiente joven subastada. No sé quien es ella y ni me importa. Yo estoy esperando con impaciencia por el turno de Anastasia y esta erección ya me tiene incómodo.

_ Señores, les presento a la maravillosa Mariah. ¿Qué podemos decir de Mariah? Es una experta torera, toca el violonchelo como una auténtica concertista y es campeona de salto en pértiga. ¿Qué les parece caballeros? ¿Cuántos estarían dispuestos a tener un baile con la encantadora Mariah?

Mariah debe ser un activista de derechos de los animales porque le ha dado una mala mirada al MC después de su presentación. Parece que lo quiere arponear.

_ ¡Tres mil dólares! Grita un hombre de barba y pelo rubio.

Estoy respirando con rapidez. Estoy a punto de arder con ella en el escenario y estoy aguantando con toda mi fuerza de voluntad para no subir y agarrarla de un tirón y sacarla de allí. Tenemos que aliviar esta tensión. ¿Qué secretos estará compartiendo mía con Ana? Están hablando muy animadamente y Ana pone una cara de sorpresa. Me esfuerzo por escuchar la conversación, pero el MC está cagando algo sobre una chica llamada Jill, que ahora está siendo subastada por los altoparlantes.

Alguien paga cuatro mil dólares para su primer baile, y la chica chilla de alegría, y se vende.

_ Y ahora, permítame presentarle a la bella Ana, dice el MC y yo estoy en tensión pura, esperando salir de esta mierda. Sonrío hacia ella, para que se quede tranquila porque nadie superará mi oferta. A veces, es bueno ser yo. Mi hermana Mia empuja a Ana al centro del escenario.

_ La hermosa Ana toca seis instrumentos musicales, habla con fluidez el mandarín, y le encanta hacer yoga... bueno, señores, dice el MC, y sólo quiero que se calle y no siga hablando de mi mujer.

_ ¡Diez mil dólares! Grito fuerte para que me oigan. Quiero que esto termine ya.

_ Quince mil, otro hombre lanza una contraoferta hacia mi lado derecho. Mejor que no sea otro admirador. Pero reconozco la voz. Él se muere por conocer a Anastasia desde hace mucho tiempo, sabía que quería hablar con ella pero no me imaginé este juego. Esto podría ser interesante. Puedo dejarlo correr un poco y darle a la gente un buen entretenimiento. Me volteo para ver a mi digno oponente y me rasco la barbilla como si lo estuviera pensando. Él tiene una sonrisa irónica en los labios esperando mi respuesta. Él asiente con la cabeza hacia mí cortésmente a modo de saludo.

_ ¡Bueno, señores! Tenemos contendores de altura, dice el MC, como si en ese momento ha tenido un orgasmo en la casa de subastas. Los invitados en las mesas comienzan a balbucear, su interés despertó por supuesto.

_ Veinte mil,  digo  con confianza murmurando en voz alta.

Él camina más cerca del escenario como si fuera a reclamar su premio, retándome.  Pero yo sé lo que hay detrás de su actitud. Él quiere ver mi reacción de primera mano. Ver hasta dónde iría.

_ Veinticinco mil, dice a la multitud y se me queda mirando al igual que un contendor. Lo miro fijamente, impasible, totalmente divertido. Es como una de nuestras sesiones.

_ Cien mil dólares, le digo con una voz alta y clara, para que no quede lugar a dudas que esta subasta la gano yo. Mi voz resuena por toda la carpa.  ¿Qué diablos? Oigo la protesta audible e involuntaria de Lily. ¡100K para mí es nada! Lo que quiero hacer es que todo el mundo se dé cuenta que ella es mía. Sólo mía. 

Possession - Sarah Mclachlan

John Flynn, finalmente levanta las manos en posición de derrota y la risa finalmente confirma la hipótesis que tenía desde el principio. Estoy seguro de que discutirá conmigo durante nuestra próxima reunión. Sonrío a él triunfante. Mi hermana está brincando de arriba abajo como un niño de seis años.

_ ¡Cien mil dólares por la encantadora Ana! A la una... a las dos...  dice el MC mirando al Dr. Flynn quien niega con la cabeza lamentándose  y se inclina caballerosamente ante mí como el caballero Inglés que es.


_ ¡Adjudicada! el MC dice con un grito, la gente aplaude por la subasta más grande que hayan visto y que verán. Doy un paso adelante y tomo la mano de Anastasia y la bajo del escenario. Soy el ganador y me propongo reclamar mi premio. Beso el dorso de la mano antes de meterla en el hueco de mis brazos y llevarla fuera de la carpa.

_ ¿Quién era ese? pregunta Anastasia con curiosidad.

_ Alguien que conocerás más adelante, le digo mirándola. En este momento, quiero mostrarte algo. Tenemos unos treinta minutos hasta que la subasta termine para el primer baile. Para ese momento tenemos que estar devuelta en la pista para poder disfrutar del baile que he pagado.

_ Un baile muy caro, murmura con desaprobación. Pero, nena, no me dejarás que otra persona gane la oferta, que importa lo que me costó.

_ Estoy seguro de que valdrá la pena hasta el último centavo, le digo. ¿Crees que voy a dejar que alguien ganara la puja? Ella me mira sorprendida. Le sonrío con malicia sabiendo que estoy a punto de recoger el pago en lugar de la oferta que había hecho.


Birthday Cake - Rihanna

Pasamos por el jardín y la llevo a través del gran salón, llegamos hasta las escaleras y la llevo hasta el tercer piso donde está mi antigua habitación.  

_ Esta fue mi habitación, le digo en voz baja, con algunas emociones ya saliendo a través de mí. Nunca traje a nadie en mi adolescencia. Y siento una abrumadora emoción cual adolescente que trae por primera vez a una chica en la habitación de la casa de sus padres. Me quedo de pie en la puerta mientras ella mira a su alrededor y yo cierro la puerta detrás de mí.


Anastasia está observando toda la habitación. Mis padres dejaron la habitación tal cual como la dejé, con las mismas paredes blancas y con el mismo mobiliario. Mi cama todavía está aquí con las viejas sábanas que tenía. Ella presta atención a los estantes con mis libros de colegio y mis trofeos de kickboxing. Luego dirige su mirada hacia los carteles de mis películas favoritas y mi póster favorito el padre del kincboxing Giuseppe  Denatale, es un campeón pesado de kickboxing Muay Thai Italiano canadiense. Cuando el tipo subía al ring, ponía una canción de apertura de sopranos "Woke Up This Morning” y esa canción se mezclaba con el rugido que hacían sus fan en la multitud.   


Woke Up This Morning – Sopranos soundtrack

También tengo un póster del Inglés  Lee Hasdell. Él es un profesional en las artes marciales mixtas, y kickboxing. ¡Tuvo 44 victorias en kickboxing y 29 de ellas fueron por nocaut! En kickboxing, es difícil noquear a alguien cuando se trata de atletas de mismos talentos. Los  ojos de Anastasia se posan sobre mi tablón de notas que está encima de mi escritorio y luego su mirada va dirigida a mí. Ahora estoy muy abrumado con tantas emociones juntas, es mi primera novia, en mi cuarto, es una novedad para mí.

(Giuseppe DeNatale)

_ Yo nunca he traído a una chica aquí, le digo.

_ ¿Nunca? Me pregunta en un susurro. Niego con la cabeza en respuesta.

_ Bueno, Sr. Grey, es un momento propicio, dice sonriendo.

_ ¿Qué puedo decir? A la tercera va la vencida, le digo recordando las interrupciones de mi hermana, dando una sonrisa lasciva Anastasia.

Su pecho se eleva hacia arriba y abajo en una sucesión rápida de emoción abrumadora. La deseo y ella también a mí. Me paseo lentamente hacia ella con ganas. ¡Muchas!

_ No tenemos mucho tiempo Anastasia y en la forma en que me estoy sintiendo en este mismo momento, no lo vamos a necesitar. Date la vuelta. Deja que te quite el vestido. Ella se vuelve hacia la puerta, lista para mí para quitar su vestido plateado. Me inclino y le susurro al oído en voz baja, “quédate con la máscara” y ella gime en respuesta. Nunca he tirado con una máscara, así que esto le da un toque más sensual. Me encanta seducirla y meterla en el juego.

Sex on Fire by Kings of Leon 

Mis dedos van hacia la parte superior de su vestido y toco su piel, es una sensación que nos conecta. Necesito esa sacudida de electricidad que va entre nosotros cada vez que nos tocamos. Mi mano se desliza sobre la cremallera y con la impaciencia de un amante en apuros la voy bajando. Tomo el vestido y la ayudo a salir de él, lo cuelgo en la silla de mi viejo escritorio. Me quito mi chaqueta y la pongo junto a su vestido en la misma silla. Mi novia está exquisitamente montada en sus tacones de cinco pulgadas, en corpiño a juego con las bragas y su cara cubierta por un máscara plateada. ¡Es un ángel sexy! Es más hermosa de lo que me imaginé. Ella me enciende y me pone de cero a cien en dos segundos.

_ Sabes Anastasia, le digo mientras me paseo hacia ella. Estaba tan enfadado cuando compraste el lote en la subasta, que me vinieron a la cabeza ideas de todo tipo. Tuve que recordarme a mí mismo que el castigo no forma parte de las opciones. Pero luego te ofreciste, digo mirándola tratando de descifrar lo que está pensando.

_ ¿Por qué hiciste eso? Pido con un oscuro susurro. Yo no quiero llegar allí si esto va a estropear nuestra relación. Quiero entenderla para no cometer el mismo error dos veces. Tenemos que quedar en algo que tenga resultados agradables. Aunque no puedo negar que las ganas que tengo de azotar su trasero me tienen excitadísimo. Así que tengo que entender sus motivos.

_ ¿Ofrecerme? Me mira con una frustración sexual. No sé. Frustración… demasiado alcohol, por una noble causa, se encoge de hombros. Yo hago un círculo a su alrededor sin dejar de mirarla nunca. Su cabeza sigue mis movimientos depredadores. Me detengo ante ella con mi boca apretada en una línea delgada y poco a poco me chupo el labio superior. Ella toma un suspiro tembloroso involuntario cuando el deseo llega a límites insoportables.

_ Me juré a mi mismo no volver a pegarte aunque me lo suplicaras, le explico.

_ Por favor, ella suplica.

_ Pero luego me di cuenta, que probablemente estás muy incómoda en este momento, y eso no es algo a lo que estás acostumbrada, sonrío. Yo sé cómo elevar su lívido, sé como ponerla caliente, como presionar los botones correctos para hacerla querer lo que yo quiero, lo que deseo… de buena gana. Ahí está ese lado oscuro que todo el mundo tiene, a la espera de ser explotado por la persona correcta. Y yo soy esa persona para Anastasia. No importa cuanto me irrite, cuanto me haga enojar o hacerme rabiar en segundos, pero al mismo tiempo me calienta como el infierno. ¡Somos el uno para el para el otro!

_ Sí, ella respira.

_ Así que puede ser que haya cierta flexibilidad. Si hago esto, tienes que prometerme una cosa, le digo.

_ Lo que sea… dice rápidamente.

_ Utilizarás las palabras de seguridad si las necesitas, y yo simplemente te haré el amor, ¿de acuerdo?

_ Sí, dice ella ya jadeando.

Estoy preocupado y necesito confiar en ella para que diga las palabras si las necesita. Además este es un buen momento para aprender a confiar el uno en el otro. Ella tiene que ser comunicativa. Esta es nuestra oportunidad. Trago saliva nerviosamente como si estuviera pasando una roca a través de mi esófago. Levanto el edredón de la cama y me siento, agarro una almohada y la coloco a mi lado para que ella apoye la cabeza. Miro a mi mujer y de repente todo el deseo se desborda, la tomo de su mano hasta que cae en mi regazo. Su cuerpo está en la cama y su cara hacia un lado. He echado de menos esto. Quiero saborear este momento. Me inclino y recojo su pelo sobre su hombro y acaricio el penacho de plumas de su máscara.

_ Pon las manos detrás de la espalda, murmuro. 


Principles of Lust - Enigma

 Ella obedece de inmediato. Saco mi pajarita y ato sus manos detrás de su espalda. Pero la aprehensión crece en mí otra vez, y la inquietud hace que verifique de nuevo. No quiero que hoy sea el final de nuestra relación. Por veinticuatro mil miserables dólares no vale la pena perderla. Aunque ese nunca ha sido el punto. Quiero que ella me obedezca por lo menos una vez para variar. Que acepte algo que hago por ella sin escrúpulos.
_ ¿De verdad quieres esto Anastasia? Última confirmación.

 _ Sí, ella susurra con nostalgia y su pecho sube y baja con su corazón que se agita.

_ ¿Por qué? Pregunto suavemente mientras acaricio distraídamente su trasero. Ella gime con una respuesta frustrada.

_ ¿Necesito una razón? Pregunta.

_ No, cariño no hace falta. Sólo estoy tratando de entenderte, le digo. Así es que dice sí a la follada fantástica que tendremos. No quiero malinterpretar sus señales, como lo hice antes.

Yo he querido hacer esto y ella me ha dado su consentimiento. Acaricio su trasero con la palma de la mano y luego la levanto y la aterrizo en la unión de sus muslos con fuerza. Ella gime en voz alta. Levanto mi mano de nuevo y ya la excitación recorre mi sangre, la aterrizo en el mismo lugar, porque sé que le ha gustado. Ella gime de nuevo.  

_ Dos, murmuro, iremos con doce.


Acaricio su voluptuoso trasero con toda mi mano extendida, tratando de cubrir lo más posible con mis dedos y golpeo de nuevo. La palma de mi mano está en posición cóncava con cada golpe, esto se utiliza para dar azotes de placer, a diferencia cuando son de castigo que se dan con la mano abierta.  Ya su culo se va poniendo color rosa, y le doy un par de nalgadas muy ligeras a los lados. Voy creando un patrón de nalgadas para no darlas en el mismo lugar. Golpear en un solo punto solo reúne dolor y no se extiende la sensación. Poco a poco bajo sus bragas por sus piernas hasta finalmente quitarlas por completo. Su trasero está ahora de mi color favorito y la sangre ha subido a la superficie para dar cabida a la picadura. Acaricio suavemente su trasero luego de cada nalgada.  Sus gemidos van cambiando a la ansiedad, deseando desahogarse, eso alimenta mi pasión por ella.

Doy la última nalgada hasta aterrizarla en la unión de sus muslos.

_ Doce, murmuro en voz baja y áspera. Ahora hago mi camino hacia su sexo y lentamente inserto dos dedos dentro de ella. ¡Está muy húmeda! Comienzo a hacer movimiento circulares en su cavidad sedosa, una y otra vez, no para que se corra, pero sí para completar su placer. Pero ella gime en voz alta con deseo buscando liberación. Así que me compadezco de ella y esta vez muevo mis dedos con más rapidez haciendo la misma repetición circular. Ana se convulsiona alrededor de mis dedos y siento como su vagina se contrae intensamente ante un gran orgasmo que la hace estremecerse. Es una delicia sentir como se corre, me encanta mucho eso de ella y envía mi lívido a las nubes.

_ Eso es nena, murmuro. Desato sus muñecas pero no quito los dedos de su interior, se siente caliente y resbaladiza.

_ No he terminado contigo, Anastasia, le digo. 

Bajo sus rodillas al piso mientras ella sigue apoyada en la cama. Me coloco de rodillas detrás de ella y deshago mi cremallera para que mi polla salte de golpe. Saco los dedos de su interior y busco en mi bolsillo el condón, lo abro rápidamente y lo envaino a todo lo largo completamente.

_ Abre las piernas… apenas y puedo pronunciar y cuando la tomo por las caderas me deslizo dentro de ella fácilmente.  Me quedo quieto… sintiendo sus paredes de terciopelo, esto es más de lo que pensé. Ah… joder se siente demasiado bien.

_ Esto va a ser rápido bebé, le digo. Paso mis manos por sus mulos y me retiro poco a poco y entro de nuevo pero esta vez con ímpetu mientras le abro más sus piernas.  Ella se siente tan jodidamente bien. Ella grita involuntariamente pero es porque quiere más de mí y me lo demuestra cuando echa hacia atrás su culo delicioso para que le meta mi polla hasta lo más profundo. ¡Ella ha estado sufriendo en toda la subasta y yo también! Quiero prolongar un poco más las caricias que le da a mi polla,  pero sus acciones son como un catalizador que mi cuerpo necesita, es demasiado excitante.

_ Ana no… le gruño, pero ella no puede detenerse, sigue acoplándose con cada una de mis envestidas. Los dos estamos demasiado excitados para detenernos, estamos como locos tratando de liberarnos. Hay mucha necesidad acumulada y no somos capaces de resistirnos al placer.

_ ¡Ana, mierda! Siseo cuando me vengo gimiendo y mi intenso orgasmo hace que Anastasia también se venga con espasmos fuertes y solo dejo de moverme cuando siento que he dejado hasta la última gota. Finalmente los dos nos derrumbamos cansados y sin aliento. Ella está destrozada y escurrida y yo agotado como nunca. Esto es liberador, parece que hubiese finalizado una sesión en mi cuarto de juegos. Ana definitivamente saca todo de mí.

Podría pasar el resto de la noche aquí con Anastasia envuelta en mis brazos, pero he pagado muy caro por un baile y mi objetivo es ir por él.

_ Creo que me debes un baile señorita Steele, murmuro en su espalda.

_ Hmm, murmura en respuesta. Me siento sobre mis talones y saco a Anastasia de la cama y la traigo a mi regazo. No tenemos mucho tiempo. Vamos, le digo besando su pelo y nos levantamos.

Ella gruñe pero obedece, recogiendo sus bragas del suelo y se las pone de nuevo mientras me limpio. Luego se acerca a la silla para recoger su vestido mientras yo ato mi corbata de lazo. Ella pone su vestido de vuelta en mi escritorio y su mirada se desvía a mi tablón. Mira las fotos que fueron tomadas en diversos lugares de todo el mundo con mi familia. Entonces se da cuenta de la pequeña foto tamaño pasaporte en la esquina del tablón de la puta morena. ¡Mierda!

_ ¿Quién es esta? Pregunta con curiosidad.

_ Nadie importante, murmuro. Sólo que fue la primera mujer que me ayudó a entrar en una de mis cincuenta sombras y jodió regiamente mi vida por no protegerme. Sí, ella no es nadie importante. Yo estoy por encima de ella. Me pongo mi chaqueta y quiero distraer Anastasia de la foto.

_ ¿Te subo la cremallera? pregunto

_ Por favor. Entonces ¿por qué está en su cartelera de notas? Insiste.

_ Un descuido de mi parte. ¿Cómo está mi corbata? Trato otro intento de distraerla. Y esta vez funciona.

_ Esta perfecta, dice.

_ Igual que tú,  le digo agarrándola y besándola apasionadamente. ¿Te sientes mejor?

_ Mucho, gracias, señor Grey.

_ El placer ha sido mío, señorita Steele, le respondo mientras tomo su mano y nos dirigimos de nuevo a la pista de baile.

Cuando estamos llegando, todos los invitados ya se están reuniendo. Así que me dirijo con Anastasia hacia el centro de la pista.

_ Y ahora, damas y caballeros, ha llegado el momento del primer baile. Señor y Doctora Grey ¿están listos?  Pregunta el MC, y mi padre asiente con la cabeza mientras envuelve sus brazos alrededor de mi madre.

_ Damas y caballeros de la subasta del baile inaugural, ¿están listos? Pregunta el MC a los ganadores y asienten con la cabeza.

_ ¡Pues empecemos! ¡Adelante Sam!

Un joven se pasea por el escenario y chasqueando los dedos comienza a tocar la banda. La banda empieza a tocar "Te tengo debajo de mi piel."


I’ve got You Under My Skin sung - Katherine McPhee 


Esta canción tiene un significado especial para nosotros, porque la hemos bailado cuando Frank canturreaba en mi salón. Sonrío a mi chica, la llevo en mis brazos y empezamos a deslizarnos sobre la pista de baile. Nos sonreímos como tontos uno con el otro.

_ Me encanta esta canción, parece muy apropiada, murmuro mirándola a los ojos con una expresión seria. Hace poco tiempo que la perdí y ahora ella está justo bajo mi piel y dentro de mi alma.  

_ Yo también te tengo bajo mi piel, al menos te tenía en tu dormitorio, responde ella.

Trato de ocultar mi diversión pero no tengo éxito. 

_ Señorita Steele, la reprendo, no tenía idea de que podía ser tan grosera.  

_ Señor Grey, yo tampoco creo que es por mis recientes experiencias. Han sido muy educativas, responde ella.

_ Para ambos, le digo, recordando que yo también tengo mucho que aprender sobre las relaciones con sociedad de igualdad. Ella es mía después de todo y yo sigo siendo un fanático del control. Tolero y disfruto a Anastasia pero eso no debe ser confundido con ceder el control. Lo mío es simplemente “compromiso” con Anastasia.  La quiero conmigo y si es necesario aprender estoy dispuesto.

Cuando la canción finaliza, todo el mundo aplaude y el cantante se inclina agradeciendo.

_ ¿Puedo interrumpir? Una voz masculina se acerca hacia nosotros.

De mala gana estoy de acuerdo, pero me divierte su interrupción. Él debe estar impaciente por conocerla, porque ha oído hablar mucho de ella y ahora tiene la oportunidad.

_ Adelante. Anastasia, este es John Flynn. John, Anastasia.

Me hago a un lado de la pista de baile y oigo a John con su encantador acento londinense: ¿Cómo estás Anastasia? y ella se las arregla sorprendida para decir "Hola" La banda comienza a tocar "Sway".

Sway - Michael Buble 

Veo al Dr. Flynn tratando de dirigir el baile hablando con Anastasia en un tono risueño y ella tiene una cara más seria. Mi mirada está sobre ellos viéndolos como un halcón. ¿Qué le estará preguntando Anastasia? Sé que ella aprovecha toda oportunidad para conseguir información. Me pregunto qué tipo de información John le puede decir sobre mí. Estoy seguro que voluntariamente no le dirá nada, pero Anastasia tiene la capacidad de conseguir información de todo. ¡Vete a la mierda! ¿Qué podrá descubrir en tres minutos? Podría ser cualquier cosa y salirse con la suya. Me encuentro que estoy moviendo mis pies con nerviosismo, aunque trato de reprimir la sensación de intranquilidad.

Sigo mirando mi reloj. Tres minutos y nueve segundos ¡nunca han sido tan largos! Finalmente el cantante da la última tonada a la canción y me dirijo hacia ellos. Cuando llego John la libera.

_ Ha sido un placer conocerte, Anastasia, le dice él sonriéndole cálidamente.

_ John, yo asiento con la mirada.

_ Christian, me devuelve el gesto y desaparece entre la multitud.

Meto a Anastasia en mis brazos para el próximo baile. El cantante de la banda canturreaba  "Save the Last Dance For Me"  

Save the Last Dance for Me - The Drifters

¿Es esto un mal presagio?

_ Es mucho más joven de lo que esperaba, comenta. Y terriblemente indiscreto, murmura.

¿Qué? Mi cerebro se tambalea hacia un lado tratando de averiguar a qué se refiere.

_ ¿Indiscreto? Le pregunto.

_ Oh sí, me contó todo, dice ella. Mi cuerpo se tensa instantáneamente. Si se está tan jodido como yo, hay mucho que divulgar. 

_ Bueno, en ese caso, voy a buscar tu bolso. Estoy seguro de que ya no querrás tener nada conmigo, le digo.

Ella se detiene en medio de la pista de baile, inmóvil. 

_ ¡No me dijo nada! Dice en pánico. ¡Te estaba tomando el pelo!

Parpadeo y exhalo. Entonces la tomo de nuevo entre mis brazos,  mientras mi corazón está golpeando tan fuerte como los tambores de la orquesta.  

_ Entonces vamos a disfrutar de este baile, le digo sonriendo y finalmente la llevo al compás de la música cuando  Frank Sinatra suena "Vamos a la Luna".

Fly me to the Moon -  Frank Sinatra

Una vez que el baile ha terminado, aplaudimos y la siguiente canción comienza "Cheek to Cheek". Me dirijo a Ana y sonrío cuando sostengo mi mano con la de  ella.

_  ¿Vamos, Ginger? Le pregunto.

_ ¡Por supuesto, Fred! dice, mientras se viene dando vueltas en mis brazos y nos reímos mucho.

Cheek to Cheek - Ella Fitzgerald & Louis Armstrong

Una vez que la canción ha terminado, Anastasia se vuelve hacia mí y dice que debe ir al baño.

_ ¿Para qué? pregunto sonriendo, y ella me da su mirada de regaño.

_ Tengo que hacer pis, susurra, sonrojándose. Oh, es ese tipo de necesidad.

_ No voy a tardarme, dice finalmente. La veo salir de la pista de baile y hacer su camino en dirección a los baños. Cuando está fuera de mi vista, veo a Taylor y a Sawyer que van detrás de ella.

Unos cuatro minutos después mi celular suena y veo que la llamada es de Taylor.

_ ¿Algún problema? Le respondo.

_ Puede ser señor. La Sra. Lincoln tiene acorralada a la Srta. Steele en la mesa mientras ella vino a buscar su cartera.

_ ¡Vete a la mierda! Es lo que sale de mi boca. La música alta y la charla de la gente ahoga mi grito, los otros huéspedes ni me prestan atención.

_ ¿Qué desea que hagamos, señor?

_ ¡Espera ahí! Voy en mi camino. No quiero una escena. ¡Sólo tienen que esperar! digo mientras me apresuro a ir a la zona del comedor. Me tropiezo con una persona que me llama ¡Sr. Grey! mi nombre es… pero ni lo dejo terminar la frase.

_ Sí, más tarde respondo y sigo adelante.

Cuando por fin llego a la entrada de la tienda, Taylor está de pie allí junto con Sawyer, con sus ojos fijos en Elena y Anastasia, y estoy verdaderamente preocupado por los resultados de este encuentro.

_ Estás Aquí, le murmuro a Anastasia cuando ella está tratando de salir de la tienda, la ira se filtra a través de mis poros. Luego mi mirada se mueve hacia Elena, me hace fruncir el ceño. Anastasia  da grandes zancadas delante de mí, su boca está cerrada con furia.

_ Ana, la llamo. Se detiene y me acerco más rápido para estar juntos ¿Qué ha pasado? Le pregunto con preocupación.

_ ¿Por qué no le preguntas a tu ex? Sisea con enojo. ¡Aquí no bebé! ¡Ahora no! Tomo una respiración profunda y mis ojos son como una barrera protectora que se levanta con un enojo.

_ Te lo estoy preguntado a ti, le digo en voz baja muy controlada. Ella me mira, pero yo me quedo en mi lugar.

_ Me ha amenazado con venir por mí, si vuelvo a hacerte daño… probablemente con un látigo. ¡Gracias a Dios! No es tan malo como pensé. 

_ Sin duda, la ironía no se te escapa, le digo con mis labios retorciéndose con una ligera diversión.

_ ¡Esto no tiene gracia Christian! Me grita.

_ No, tienes razón. Voy a hablar con ella, le digo en serio, todavía divertido,  tratando de reprimir una sonrisa.

_ Eso ni pensarlo, dice con enojo, cruzando los brazos en una reacción defensiva. Parpadeo  confuso. ¿Por qué está tan enojada? No fue tan malo. Elena sólo se expresó de la única manera que sabe.

_ Mira, sé que estás atado a ella financieramente, si me permites el juego de palabras… y se detiene.  Sacude la cabeza, como si estuviera hablando con un niño que no va a entender lo que está tratando de transmitir. Tengo que ir al baño, finaliza.

Ella me mira con sus labios en una línea tensa. Suspiro, inclinando la cabeza hacia un lado. Yo no quiero que se enoje. Yo quería que tuviéramos un buen rato esta noche y lo tuvimos, hasta que Elena vino a sacar la mierda aquí.

_ Por favor no te enojes. No sabía que estaba aquí. Ella dijo que no iba a venir, le digo, como tratando de calmar y consolar a un animal salvaje. Doy un paso hacia ella con mi mirada sobre ella, levantando suavemente mis dedos a sus labios; pongo mi pulgar sobre su labio inferior que está haciendo pucheros. No dejes que Elena arruine nuestra noche, por favor, Anastasia. Ella es simplemente una vieja amiga, digo tratando de calmarla. Yo la pongo más cerca de mí y cerrando los ojos, paso mis labios suavemente por los suyos. Cuando rompemos nuestro beso, la tomo el codo.


_ Te acompañaré al tocador y así no volverá a interrumpirte, le digo mientras la conduzco a los baños.

_ Te espero aquí nena y la veo entrar en uno de los baños portátiles.

Tan pronto como cierra la puerta, agarro mi Blackberry y marco el número de Elena.
_ ¿Christian? Responde con aprensión.

_ ¿Qué diablos estabas tratando de hacer aquí? siseo en el teléfono amenazadoramente.

_ ¿Qué quieres decir Christian?

_ Corta el rollo Elena. Me dijiste que no ibas a venir a este evento. ¿Por qué cambiaste de opinión? Pensé que habíamos quedado de acuerdo.

_ Christian, estabas tan molesto el sábado pasado que no pude sacarlo de mi mente. Estaba muy preocupada por ti, no me gusta que te hagan daño. Y cuando la trajiste a la peluquería, yo sabía que habías vuelto con ella. Quería asegurarme de que ella no llegue a hacerte daño otra vez.

_ ¡Ese no es su trabajo Elena!

_ No puedo, Christian. ¡Ella te estaba haciendo daño!

_ ¡Ella no estaba haciéndome daño! ¡Ella estaba protegiéndose a sí misma!

_ ¡Tus acciones me duelen! Yo no puedo dejar que se repita eso otra vez, dice.

_ ¡Bueno, déjala en paz, carajo!

_ Yo sólo estaba pensando en tu bienestar Christian. Me duele saber que alguien por ahí tiene el potencial de dañarte.

_ ¡Escúchame Elena! Esta es la primera relación normal que he tenido en mi vida, y no quiero que la pongas en peligro basándote en una preocupación por mí totalmente infundada. Déjala… en… paz… Lo digo en serio Elena.

_ ¡Lo siento Christian! ¡Realmente me preocupé! No me imaginé que tenías sentimientos tan fuertes por ella. Lo siento por interferir. Si lo hubiera sabido yo… Yo simplemente no quiero que este incidente destruya nuestra amistad ¿verdad? Ella pregunta suplicante.

_ No, por supuesto que no, le digo con el ceño fruncido, y cuando levanto la vista, veo a Anastasia detrás de mí.

_ Me tengo que ir. Buenas noches  y cuelgo la llamada.

Ella sabe que yo estaba hablando con Elena. Ella inclina la cabeza hacia un lado y me pregunta ¿Cómo está la vieja amiga?

_ De mal humor le contesto cínico. ¿Quieres bailar un poco más? ¿O quieres irte? Le pregunto y miro mi reloj.  Los fuegos artificiales comienzan pocos minutos.

_ ¿En serio? Me encantan los fuegos artificiales, responde ella con entusiasmo.

_ Nos quedaremos a verlos entonces, le digo mientras paso mi brazo alrededor de ella. No dejes que se interponga entre nosotros, por favor, insisto porque no quiero verla de mal humor.

_ Ella se preocupa por ti, murmura Anastasia.

_ Sí, y yo por ella... pero sólo como amiga.

_ Creo que para ella es más que una amistad,  Ana evalúa.

Yo entiendo lo que quiere decir. Pero cuando se ha tenido una relación como la que tuve con Elena, hay ciertas obligaciones, ciertas situaciones que se forjan ya sean buenas o malas. Pero eso es lo que es. No puedo cambiar eso.

_ Anastasia, Elena y yo... es complicado. Compartimos una historia. Pero solo es eso, historia. Como ya te he dicho muchas veces es una buena amiga. Nada más. Por favor olvídate de ella, le ruego besando su cabello.

Cuando por fin volvemos a la pista de baile, mi padre llama a Ana.

_ Anastasia, me preguntaba si me hacías el honor  de concederme el próximo baile, le pide y extiende su mano. Anastasia acepta.

Cuando "Come Fly With Me", comienza a sonar, mi padre y Anastasia empiezan a bailar. 

Come Fly With Me sung - Michael Buble

Espero sentado y veo como mi padre baila con Ana alrededor de la pista. Ella se ve realmente hermosa con todo y máscara. Y miro como charla con mi padre entre risas y hace que mi corazón se contraiga. A él realmente le gusta mi chica y eso me agrada mucho, por fin puedo hacer algo que le agrade. Cuando la canción finaliza, mi padre la libera y se inclina ante ella con una reverencia.

_ Ya está bien de bailar con ancianos, le digo con burla y mi padre se ríe.

_ No tan anciano hijo, todo el mundo sabe que he tenido mis momentos, dice guiñando un ojo.

_ Creo que le gustas a mi padre, le digo a Ana con orgullo, cuando mi mirada lo sigue hasta perderse en la multitud.

_ ¿Cómo no voy a gustarle? Me contesta pestañeando a través de su máscara.

_ Bien dicho señorita Steele y la estrecho entre mis brazos para estar a ras con mi cuerpo.

La banda comienza a tocar "It Had to Be You." en un tono lento.

It Had to be You - Frank Sinatra

_ Baila conmigo, le susurro en un tono seductor. El baile es casi como el sexo. Son nuestros cuerpos enredados en un movimiento sincronizado con ritmo y por su puesto mi parte favorita, que llevo el control de cada movimiento.

_ Con mucho gusto señor Grey, ella responde sonriendo. Y una vez más, yo bailo con ella a través de la pista de baile.

Cuando ya es medianoche, tomo la mano de Anastasia y paseamos hacia la costa para ver los fuegos artificiales hacia la casa de botes. El MC invita a los invitados a  quitarse sus máscaras, para que puedan ver el espectáculo de fuegos artificiales mejor. Taylor y Sawyer están preparados para marcharnos, pero deben esperar. Ya tienen la oportunidad de ver el rostro de cada invitado. Ellos están escaneando todo el lugar buscando cualquier señal que indique problemas. Siento un escalofrío por el cuerpo de Anastasia.

_ ¿Estás bien, cariño? ¿Tienes frío?

_ Estoy bien, murmura rápidamente. Su mirada se pasea por su alrededor y se da cuenta de que Reynolds y Ryan están detrás de nosotros. Está preocupada de la seguridad que tenemos alrededor. Son hombres muy competentes. Ella solo debe divertirse y no preocuparse de nada. La muevo delante de mí fuera de la vista directa del personal de seguridad. Los técnicos de la pirotecnia están vestidos de negro y casi listos para comenzar el show. Comienza a tocar una música clásica para acompañar a los fuegos artificiales y vemos como dos cohetes se disparan hacia el cielo y explotan sobre la bahía chispeantes como en forma de árbol de colores naranja y blanco. Anastasia está impresionada. Después vienen más cohetes con un impresionante despliegue de colores y formas. Estallan estrellas, flores, magníficos colores brillantes que se reflejan en la oscuridad de la bahía. Los cohetes disparan y la onda expansiva va al mismo tiempo de la melodía lo que hace que el show sea más espectacular. Oigo a Anastasia tomar un aliento con asombro.

Con Te Partiro by A. Bocelli & Sarah Brightman @ Bellagio Fountains in Las Vegas

El espectáculo de fuegos artificiales asombra tanto a Anastasia que ella tiene un rostro de pura sonrisa mirando hacia mí con alegría pura. Una vez que se acerca el final, una andanada de seis cohetes son disparados por encima de las oscuras aguas del algo y estallan simultáneamente en una pantalla de luz gloriosa.

_ Damas y caballeros, dice el MC en voz alta cuando los aplausos desaparecen. Sólo un apunte más para añadir a esta velada extraordinaria. Su generosidad a alcanzado la cifra total de ¡un millón ochocientos cincuenta y tres mil dólares! Vítores y aplausos estallan de nuevo entre la multitud, y un mensaje con las palabras Gracias de parte de Afrontarlo Juntos, aparecen sobre el agua en letras brillantes.

_ Oh, Christian... esto es maravilloso, Anastasia me sonríe ampliamente y no puedo dejar de inclinarme para besarla.

_ Es hora de irnos, le murmuro con una amplia sonrisa en la cara con el deseo de demostrarle que quiero jugar con ella antes de que termine la noche.  Ella se ve cansada, así que será mejor que nos vayamos rápido si tengo alguna esperanza de disfrutar de ella antes de dormir. Miro hacia Taylor que sobresale cerca de nosotros cuando la gente nos rodea mientras se están dispersando. Hay temor en sus ojos, quiere que nos quedemos hasta que la multitud se vaya. Taylor y yo hemos desarrollado esta habilidad para comunicarnos sólo con la mirada. El es un veterano de  guerra y ya ha pasado por bastante mierda desagradable; redadas nocturnas, bombardeos, y no ve los fuegos artificiales de la misma manera como lo hacemos nosotros. Es preocupante para él. Todos llevamos un cierto bagaje y esto es parte de la suya.

_ Quedémonos aquí un momento, Taylor quiere que esperemos hasta que la gente se vaya. Anastasia se ve sorprendida.

_ Creo que los fuegos artificiales probablemente lo han envejecido cien años, agrego.

_ ¿Es que no les gusta los fuegos artificiales? Miro hacia ella negando con la cabeza, pero no le explico,  no soy yo quien tiene que divulgar los secretos personales de Taylor. Muchos soldados que han estado en la guerra cargan con su mierda personal la mayor parte de sus vidas.

_ Así que, Aspen ¿eh? le digo tratando de distraerla del tema que nos ocupa.

_ Oh... recuerda. No he pagado la puja, dice ella jadeando.

_ Puedes enviar un cheque. Tengo la dirección.

_ Estabas realmente enfadado, señala correctamente.

_ Sí, lo estaba, le respondo con sinceridad.

Ella sonríe ampliamente en respuesta. 

_ Te culpo a ti y a tus juguetes.

_ Te sentías bastante abrumada por la situación señorita Steele. Y el resultado ha sido de lo más satisfactorio si no recuerdo mal. Por cierto ¿dónde están? Le responso lascivamente.

_ ¿Las bolas de plata? En mi cartera.

_ Me gustaría recuperarlas, le digo sonriendo. Son un artilugio demasiado potente para dejarlas en manos inocentes.  

_ ¿Tienes miedo que pueda sentirme abrumada con otra persona quizás? Pregunta. ¡Ni se te ocurra tomarme el pelo con esa mierda Anastasia! Nadie jamás pondrá las manos en lo que es mío. Un destello peligroso nubla mis ojos.  

_ Espero que eso nunca suceda, le digo con hielo en mi voz. Pero no, Ana. Solo quiero tu placer.

Pueden llamarme un enfermo controlador, pero cuando se trata del placer de mi mujer, soy yo el encargado, ni siquiera ella misma.

_ ¿No confías en mí?

_ Se sobreentiende. Y bien ¿vas a devolvérmelas? Le digo tendiendo mi mano.

_ Voy a pensármelo, responde.

Estrecho mis ojos hacia ella, pero no actúo en consecuencia.

La música comienza de nuevo otra vez cuando el DJ empieza a tocar un poco de música de rock con un buen ritmo para la generación más joven.

Pump It - Black Eyed Peas

_ ¿Quieres bailar? Le pregunto.

_ Estoy muy cansada, Christian. Me gustaría irme si no te importa, dice con los ojos caídos.

Echo un vistazo a Taylor que asiente con la cabeza y nos dirigimos hacia la casa. Tomo la mano de Anastasia junto con la mía. Mi hermana Mia viene corriendo. 

_ ¿No se van a ir, verdad? Ahora empieza la auténtica música. ¡Vamos Ana! Le dice agarrándola y dándole un tirón hacia la pista de baile. 

_ Mia, la cortó con autoridad. Anastasia está cansada. Nos vamos a casa. Además, mañana tenemos un día importante.  Anastasia me mira sorprendida, cuestionando. Mi hermana hace pucheros de  decepción, pero ella conoce  mi tono.
_ Tienen que venir la semana que viene. Ana tal vez podríamos ir juntas de compras ¿te parece?

_ Claro Mia, dice Ana sonriendo dulcemente. Mi hermana besa a Anastasia rápidamente y me abraza como si no hubiera mañana. Las manos de Mía se posan sobre mi solapa del esmoquin, yo la miro con mucho cariño. Su toque no me molesta, porque ella fue la primera persona que me hizo feliz en esta casa. La abracé cuando era un bebé y cuando puso sus manos de bebé sobre mí para buscar consuelo, estábamos conectados, su toque nunca me molestó, nunca. Ella es la única persona con la que me siento así.

_ Me gusta verte tan feliz, me dice con una voz dulce y me da un beso en la mejilla. Adiós, que se diviertan, termina por decir. Y corre a reunirse con sus amigas, entre ellas Lily que ahora anda mirándonos con frialdad.

_ Vamos a darle las buenas noches a mis padres antes de irnos y conduzco a Anastasia entre un grupo de personas hacia la casa.

_ Por favor, vuelve cuando quieras Anastasia, ha sido un placer tenerte aquí, le dice mi madre. Ambos le dan un abrazo y un beso en la mejilla. Anastasia se ve abrumada y sorprendida por la reacción. Finalmente nos dirigimos hacia fuera esperando por nuestro coche. Anastasia me mira cuando estamos esperando. Yo no recuerdo haber sido tan feliz en mucho tiempo. De hecho, si quisiera contar mis momentos más felices, todos  incluyen a Anastasia.

_ ¿Vas bien abrigada? Le pregunto.

_ Sí, gracias, ella responde apretando su chal.

_ He disfrutado mucho de la velada Anastasia. Gracias. No fue por el evento de caridad, porque generalmente asisto y me marcho rápidamente. Fue porque ella estaba aquí y eso fue lo que hizo memorable la noche.  

_ Yo también, de unas partes más que de otras, dice sonriendo. De esto es lo que estoy hablando. Nunca sé cómo va a responder y cuando lo hace siempre despierta un gran interés en mí, eso hace que la desee siempre. Si no tuviera un control excepcional sobre mi cuerpo, estaría caminando por ahí con una erección a cada momento con ella. Sonrío asintiendo y me doy cuenta que ella muerde su labio inferior. Es una maña que tiene que me encanta, pero me da una erección de inmediato.

_ No te muerdas el labio, le advertí sombríamente. Ella sabe lo que eso me hace.

_ ¿Qué querías decir conque mañana es un día importante?  Me pregunta.

_ La Dra. Greene viene a solucionar lo tuyo. Además, tengo una sorpresa para ti.
_ ¡La Dra. Greene!   Se detiene, ansiosa. ¿Está preocupada?

_ Sí.

_ ¿Por qué? Pregunta.

_ Porque odio los condones, le digo en voz baja. Estoy pendiente de su reacción. Su cuerpo es mío tanto como lo es de ella. Debo tener injerencia para solucionar un problema. Por supuesto mi cuerpo le pertenece a ella tanto como ella a mí. Lo dice el Cantar de Cantares, que ahora se está convirtiendo en mi línea favorita: Yo soy de mi amado y mi amado es mío.

Hold me, touch Me - David Guetta

_ Es mi cuerpo, murmura.

_ Es mío también, le susurro. Ella me mira y se acerca hacia mí, como para fusionarse. ¡Ella es mía! ¡Somos el uno para el otro! Luego alarga la mano y yo me estremezco un poco, pero me las arreglo para quedarme quieto. Con Anastasia, yo no sé lo que va a hacer. Pero tengo que recordarme a mí mismo que mi cuerpo es de ella. Ella agarra la esquina de mi corbata de lazo y tira de ella, sus manos se extienden poco a poco hasta el botón superior y lo desabrocha con cuidado.

_ Así estás muy sensual, susurra. ¡Bendita mujer! Ella sabe cómo calentarme y hacerse cargo de mí.

Sonrío hacia ella, apenas pudiendo contenerme. No sé si puedo llegar a casa sin tenerla.

_ Tengo que llevarte a casa. Vamos, le digo.

A medida que nuestro auto se detiene, Sawyer se acerca y me entrega un sobre.

_ Señor, uno de los empleados me entregó este sobre a mí. Está dirigido a la señorita Steele. Pero el tipo que me la dio no sabe quién se lo dio a él.  Yo frunzo el ceño y lo miro. Tiene el nombre de Anastasia escrito en él. Taylor abre la puerta y deja que Anastasia entre.  ¿Otro admirador en la fiesta? Me subo al coche y le entrego el sobre sin abrir. Anastasia me mira confundida.

_ Va dirigido a ti. Uno de los empleados se lo dio a Sawyer. Sin duda de parte de otro corazón cautivo, le digo con disgusto. No me gusta en absoluto. No me gusta que la gente ande mirando lo que es mío. Anastasia se queda mirando la nota sin abrir. Rasga el sobre y lee la nota. Su rostro se ruboriza y la ira sube a su cara. Se vuelve hacia mí enojada.  

_ ¿Le dijiste? Me pregunta incrédula.

_ ¿Decirle qué? Devuelvo la pregunta.

_ Que yo la llamo señora Robinson, me dice.

_ ¿Es de Elena? Pregunto conmocionado. Esto es ridículo, gruño exasperado. ¿Qué demonios está tratando de hacer? Estoy enojado, irritado, y listo para romperle el cuello de alguien. Yo me encargo de ella mañana. O el lunes, murmuro mis palabras que destilan veneno. Anastasia no dice nada más y guarda la nota en su bolso y luego saca las bolas de plata y me las entrega.

_ Hasta la próxima, murmura. A pesar de lo que acaba de pasar, su aquiescencia a que me haré cargo del problema con Elena, me da su oferta de paz entregándome las bolas de plata, me sonrío y aprieto su mano.

A medida que el SUV acelera a través de la ciudad, Anastasia está mirando por la ventana, quien sabe qué estará pensando. Muy pronto su cabeza cae hacia la ventana con sueño. La recuesto de mí, no estoy dispuesto a dejar que su cabeza choque contra la ventana a todo lo largo de Seattle. Ella se ve tan tranquila. Froto su cabello hasta que llegamos a Escala. Una vez que Taylor se detiene en el aparcamiento subterráneo y se acerca a los ascensores, despierto a Anastasia. Ella se ve muy cansada.

_ ¿Tengo que llevarte en brazos? Pregunto amablemente. Ella niega con la cabeza. Sawyer salta del coche para dejarme salir y yo camino para ayudar a Anastasia. Mientras los tres hacemos nuestro camino hacia el ascensor, Taylor se aleja para aparcar en uno de nuestros puestos.

Cuando las puertas del ascensor se abren entramos directo y Anastasia se inclina hacia mí cansada, apoya la cabeza en mi hombro. Sawyer está de pie delante de nosotros y se mueve incómodamente. Se nota que es nuevo. Si fuera Taylor, él perfectamente asumiría una actitud totalmente impasible.

_ ¿Ha sido un largo día, eh? Le pregunto. Ella asiente con la cabeza sin decir una palabra.

_ No estás muy habladora, le digo y ella responde con otro movimiento de cabeza de nuevo y me hace sonreír.

_ Ven. Te voy a llevar a la cama,  y tomo su mano mientras salimos del ascensor, pero Sawyer levanta una mano en señal de detenernos. Y habla por el micrófono que tiene conectado a su manga.

_ Entendido T, dice, y se vuelve hacia nosotros, pero se dirige a mí. Señor Grey, han rajado los neumáticos y han embadurnado de pintura el Audi de la señorita Steele, dice con calma. ¡Vete a la mierda! ¡Leila! Se disipa la sospecha de que podría dispararle a Anastasia y que ella esté siendo su objetivo. Ahora esto es personal. La sangre drena mi cara.

_ A Taylor le preocupa que quien lo haya hecho haya entrado al apartamento y aun esté ahí, Taylor quiere asegurarse, dice Sawyer.

_ Entiendo, yo hablo en un susurro apenas audible. ¿Y que piensa hacer?

_ Está subiendo en el ascensor de servicio con Ryan y Reynolds. Van a hacer un barrido y cuando nos den el visto bueno, entramos. Yo esperaré con ustedes señor.

_ Gracias, Sawyer, le digo mientras paso mi brazo alrededor de Anastasia en modo protector.

_ El día de hoy no termina de mejorar, suspiro con amargura, cuando acaricio el cabello de Anastasia. Todas mis malditas ex trayendo la mierda para destruir mi relación. ¡A la mierda con esto! ¿Por qué me tengo que quedar aquí como si me estuviera escondiéndome de Leila?  No tengo nada que temer de ninguna de las mujeres con las que estuve en ningún momento. A medida que la ira va creciendo en mí, tomo la determinación de ir a buscar a Leila si es que todavía está en mi apartamento.

_ Escucha, no puedo quedarme aquí y esperar. Sawyer, cuida de la señorita Steele. No dejes que entre hasta que esté todo controlado. Estoy seguro de que Taylor está exagerando. Ella no puede haber entrado en el apartamento, le digo y camino.

_ No, Christian, tienes que quedarte conmigo, Anastasia suplica.

_ Haz lo que te dicen, Anastasia. Espera aquí, le ordeno.

Ella se mueve haciendo amague de acompañarme. ¡Joder pero será que no puede obedecer una sola orden mía!

_ ¡No! Le digo firmemente parándola en seco. ¿Sawyer? Me vuelvo hacia él dándole mi mirada, es-mejor-que-no-permitas-que-entre-si-no-quieres-mantener-el-trabajo Yo entro en el apartamento y cierro la puerta detrás de mí.

Danger Zone - Top Gun

Las luces están suaves en el apartamento. Las subo para encenderlas por completo. Entro al gran salón y mi mirada barre todo los alrededores y no veo a nadie. Taylor, Ryan y Reynolds caminan en zancadas con sus armas desenfundadas, de espaldas unos a otros. La mirada de Taylor me escanea de arriba a bajo para determinar si tengo alguna lesión. ¡Caray! Es precavido y sobre protector a veces. Cuando me ve enojado, pero por lo demás bien, hace un gesto con la mano para dispersar a dos y  buscar por varias partes de la vivienda.

_ Señor  Grey, dice en voz reprimenda. Tiene que venir conmigo, señor, me lo dice sabiendo que no me va a convencer para quedarme sentado.

_ Vamos a ver en mi dormitorio y en la sala de juegos, Taylor. Le digo en un tono serio. Taylor sigue estando alerta, con los ojos escrutando en cada rincón, como si alguien invisible va a saltar por cualquier lado con un arma. Él habla por la radio desde su manga en voz baja, dando órdenes.

_ Taylor, no es necesario que tengas el arma desenfundada aquí. Es solo una mujer perturbada, le digo mirando su arma Walther P99mm lista para ser disparada.


_ Señor, recuerde que tiene un permiso de armas y tengo que asumir que ya ha comprado una. El hecho de que ella haya pintado el vehículo de la señorita Steele tan abierta y brutalmente, muestra que está inestable, y sin miedo para ir más allá. Mi trabajo es protegerlo a usted y a la señorita Steele,  dice señalando en dirección al vestíbulo. ¡Por favor, déjame hacer mi trabajo!   Asiento con la cabeza, sabiendo que tiene razón.


En primer lugar, entramos en mi habitación. Taylor comprueba cada grieta en la entrada, detrás de las cortinas, se asegura que la puerta de la terraza está cerrada con llave, entra al baño, incluso ve en todo el techo como si ella estaría colgada en un algún rincón, como una araña o un murciélago. A continuación nos dirigimos a la sala de juegos. Tengo la puerta cerrada en todo momento, pero con Leila, quien ha demostrado ser astuta, no me sorprendería que se haya quedado con una llave durante todos estos años. Normalmente no cambio la cerradura de la sala de juegos. Taylor entra y barre cada esquina. Me detengo para mirar en algún otro lugar del cuarto y Taylor me hace señas con su mano  sin voltear la cabeza.

_ Señor Grey, por favor, quédese cerca de mí. Tengo que ser capaz de protegerlo y cuanto más cerca esté, más fácil será el trabajo, dice con paciencia.


_ ¡Taylor! ¡No hay nadie aquí! ¡La habitación está vacía!  Le digo.

_ Señor Grey, deje que eso lo determine yo.  No vamos a saber si ella está o no esta en la habitación hasta barrer cada rincón y detrás de cada accesorio. Le diré cuando todo esté claro, pero, usted debe permanecer cerca de mí aquí, o permanecer con la señorita Steele en el vestíbulo. No puedo prestar atención a lo que tengo que hacer si me preocupo por su seguridad. Usted me nombró como su  de seguridad. Por favor, confíe en mi juicio... dice, y etiqueta un exasperado “señor” al final.

Él escucha su nombre por el auricular y da una respuesta enojosa apenas contenida.

_ ¿Qué?

Sus ojos me ven con aprensión y luego vuelve a la manga.

_ ¡Sawyer! ladra y mi adrenalina sube a sabiendas que Anastasia está con él. Cuando mis ojos perforan los de Taylor, casi me vuelvo a ir por Anastasia. Taylor levanta un dedo para indicarme un minuto. La señorita Steele no puede dejar el vestíbulo hasta que esté todo rastreado. La señorita Steele está insistiendo en salir en busca de usted señor, me dice clavándome los ojos. La exasperación se levanta en mí. 

_ Ella permanece en el hall de entrada con Sawyer hasta que tú y tu equipo digan que todo está limpio. ¡Usted lo oyó, Sawyer! ¡Es una orden! dice Taylor en la radio que tiene en la manga.  Asiento con la cabeza aprobando. Sé que Taylor puede apretar más nuestra seguridad, posiblemente con toda la mierda que tuvo que tratar como miembro de Black Ops, el resto de los demás no tienen esta misma experiencia, pero también en este momento me doy cuenta de su verdadera preocupación  y la seriedad de su trabajo por la seguridad de Anastasia y mía. Sabiendo esto, no permitirá que Ana entre a la habitación hasta que esté todo claro confiando en su juicio.

Una vez que registramos todos los rincones de la sala de juegos juntos, Taylor finalmente dice, "todo claro". Pasamos a comprobar la biblioteca y la otra habitación en el mismo piso. No más de quince minutos más tarde, Ryan y Reynolds llegan hasta nosotros en la gran sala, y un general “todo limpio” declarado por Taylor. Doy un suspiro de alivio, pero la tensión no deja los ojos de Taylor, sigue vigilante como si estuviera en  territorio enemigo. Sé que Taylor no va a dormir esta noche. Dejo al equipo de seguridad para que sigan con su trabajo y me voy hacia el vestíbulo a buscar a Ana.


Extiendo la mano al pomo de la puerta y la vuelvo a abrir. Sawyer gira como un trompo, y saca un arma de su hombro y me apunta a la cara. Anastasia jadea con miedo, con el rostro caído y completamente asustada por la reacción de Sawyer.




1 comment:

fanny rebellon said...

que envidia de baile waw, uno se imagina el lujo, la decoración las bebidas, la variedad de comidas y pasapalos debe ser increíble una fiesta de esas, donde se respira dinero y confort,dicen que el
dinero no da la felicidad pero como ayuda dios,me encanta como se porta cristian con ana es demasiado especial y ese desespero por sacarla es gracioso,y Elena una hipócrita, que no reconoce que esta enamorada de grey ese es todo su rollo y por eso mas adelante mete la pata (gracias a dios por eso) gracias Emine espectacular como siempre y patricia viendo cada cap, que subes eres fantástica amiga definitivamente, no solo la traducción sino la ortografía, la narrativa todo es genial, te felicito madre un beso y gracias por tu valioso tiempo
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