StatCtr

Monday, April 14, 2014

Libro II - Capítulo XIII: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

CAPÍTULO XIII
Sin embargo, no me dejes; sin embargo, si quieres ser libre; 
Ámame no más por el amor que siento por ti. 

Algernon Charles Swinburne (de su poema - Erosión)

 Traducido y editado por: Patricia Pinto



Anastasia se voltea y me pregunta si he hablado con Elena hoy.
_ Sí, le contesto.
_ ¿Qué le dijiste? Ella pregunta con curiosidad. No es necesario decirle lo furioso que estaba con Elena; porque yo no quiero alimentar aún más su ira hacia ella.
_ Le dije que no querías verla, y le dije que entendía tus razones. También le dejé claro a ella que no me gustó que te contactara a espaldas mías, le digo con una cara impasible. Estoy nervioso en cómo podría reaccionar, porque sé que cuando el nombre de Elena aparece, Anastasia reacciona como hubiese pisado un cable de alta tensión. 

_ ¿Y ella qué te dijo? 

Don’t Mess With My Man - Nivea

_ Eludió la responsabilidad como solo ella sabe hacerlo. Es cierto que Elena trató de explicarme para restarle importancia al asunto, pero yo ya estaba con un día de mierda gracias a Anastasia, así que en realidad exploté con ella cuando quiso explicarse. Los ojos de Anastasia escudriñan mi cara. Mis labios solo hacen una mueca de desagrado, pero luego Ana tiene esa particularidad de hacerme sonreír la mayor parte del tiempo.

_ ¿Por qué crees que ha venido? Ella me pregunta pensando que tal vez Elena quiera esclarecer la conversación que tuve con ella. Me estoy preguntando eso también. 

_ No tengo ni idea,  le digo encogiéndome de hombros. 

Taylor vuelve a entrar en la sala de estar con Elena tras él, y anuncia “la señora Lincoln”. No creo que a Taylor le guste Elena, aunque siendo el profesional que es, siempre da mucha distancia. 

Elena está en su habitual atuendo: todo negro.  Pantalones vaqueros negros que son como una segunda piel en sus piernas, una camisa negra y su firma, el cabello rubio bien peinado.

Cuando Elena entra en la habitación, atraigo automáticamente a Anastasia hacia mis brazos de manera protectora; listo para protegerla de cualquiera que se atreva acercase a ella. 

_ Elena, la saludo todavía perplejo de que esté aquí. Ella debe haber asumido que lo que vio antes en la fiesta de mis padres con Ana fue espectáculo, porque cuando ve mis brazos envueltos alrededor de Anastasia, su boca se abre y casi su mandíbula pega en el piso. De hecho veo a Taylor alegremente conteniéndose con la idea de ayudar a levantar la mandíbula a medida que sale. Noto su diversión y francamente yo también. Elena se las arregla para parpadear con su cara de ahora-he-tomado-el-control y suaviza las muescas de su cara.

_ Lo siento Christian. No sabía que tenías compañía. Es lunes, dice ella, como si esto explicará su visita. Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado y Domingo: Anastasia es mi novia 24/7 durante todo el día. Así, que el lunes no haría ninguna diferencia mierda. ¡Anastasia no es mi sumisa! Y evidentemente Elena aun no ha entendido eso. Pero tengo el mayor placer de rectificar esto de una buena vez.  

_ Novia, le digo en voz alta sonriendo. Por supuesto Elena me devuelve la sonrisa sólo a mí. 

_ Por supuesto, Christian. Hola, Anastasia. No sabía que estabas aquí. Sé que no quieres hablar conmigo y yo acepto eso, le dice a Ana.

_ ¿Ah sí? Pregunta Anastasia en silencio, en un tono frío. Su respuesta y comportamiento me toman por sorpresa y creo que Elena se sorprende también porque da un paso hacia atrás como si Ana la hubiese empujado.

_ Sí, he captado el mensaje. No estoy aquí para verte. Como ya he dicho, Christian no acostumbra a tener compañía entre semana,  dice, y añade, tengo un problema y necesito hablarlo con Christian.

Esta es una buena noticia y en realidad una distracción bienvenida por su fricción entre Anastasia. 

_ ¿En serio? Ahora despertó mi curiosidad. ¿Quieres un trago? Le pregunto para tratar de limar un poco mis modales de esta mañana.  

_ Sí, por favor, ella responde con una voz de bienvenida. Ella debe haber pensado que iba a decirle que se fuera. Camino para agarrar algunas copas de vino, dejando a Anastasia y a Elena solas en la sala de estar por un minuto. Elena finalmente se acerca a la isla de la cocina, y se sienta en el taburete de la barra, donde por lo general lo hace. Cuando saco las copas y una botella de vino, Anastasia se escabulle en el taburete de la barra que está desocupado. Le doy una copa a cada una.

_ ¿Qué pasa? Le pregunto a Elena sin preámbulos. 


Elena está nerviosa, porque quiere privacidad y la presencia de Anastasia no es bienvenida para ella. Ella no tiene que decirlo con palabras. Conozco a Elena tan bien, que puedo leer el pensamiento en su cara, no importa lo mucho que intente ocultarlo. Es hora de cortar de raíz. Ella tiene que entender que Anastasia no es una sumisa; ella no es una persona ordinaria. Ella es mi novia. Entonces simplemente tomo la mano de Anastasia y miro hacia Elena. No hay nadie como Anastasia; nadie será su igual ante mis ojos. 

No One Like You - Scorpions 

_ Anastasia está conmigo ahora, le digo en un tono para que ella entienda bien. ¡Entiéndelo de una puta vez! Los ojos de Anastasia se ensanchan, agradecida. El rostro de Elena se transforma en un tono más suave. Ella fue la primera en decirme que estaba enamorado de Anastasia. Esa es la mirada que dice que está contenta y feliz por mí.  

Elena finalmente asiente con la cabeza, aceptando. Debido a que mis palabras, mi conducta y postura, le indican que hablará en presencia de Anastasia o ella puede irse. Quiero que Anastasia se dé cuenta que no tengo nada que esconder de ella. Elena se ve muy nerviosa. Ella empieza mirándose las manos y comienza girando el anillo de plata en su dedo medio una y otra vez tratando de buscar por donde empezar. No la he visto así muy menudo,  ¿Elena, sin saber qué decir? Ella está siempre en control, siempre fresca, tranquila y recogida. Después de agitarse en su asiento un poco más, ella se da cuenta de que el anillo de plata en su dedo medio no le proporcionará las palabras que está buscando; por fin levanta la cabeza, toma su control, evita las emociones y me mira directamente a los ojos.

_ Estoy siendo chantajeada, afirma rotundamente. ¿Sobre qué? Esta es la peor pesadilla que le puede pasar a una persona que esta en ese mundo como nosotros. El chantaje. Por eso me cuido muchísimo y prefiero estar siempre solo. Me pongo rígido inmediatamente. Lo único que está en contra de ella es lo que tuvo conmigo. Su estilo de vida no es ilegal... pero sin embargo, ella no quiere hacerlo público...

_ ¿Cómo? Pregunto con el horror que ata claramente mi voz.

Elena mete la mano en su bolso Louis Vuitton y saca una nota y me la entrega. Niego con la cabeza.

_ Ponla aquí y ábrela, le digo señalando la mesa. 

_ ¿No quieres tocarla? Ella pregunta confundida.

_ No. Huellas dactilares, le explico.

_ Pero, Christian, tú sabes que yo no puedo ir a la policía con esto, dice ella. Ella abre la nota y me inclino para leerla. Pero la cantidad que están pidiendo me sorprende. 
_ Sólo están pidiendo cinco mil dólares. ¿Tienes idea de quién podría ser? ¿Tal vez alguien de la comunidad? Pregunto.

_ Ni idea, responde ella en voz baja.

_ ¿Podría ser Linc? Pregunto pensando que su ex marido todavía guarde rencor por haber descubierto el romance ilícito que tenía conmigo.

_ ¿Qué? ¿Después de todo este tiempo? Yo no creo, dice ella de mal humor. 

_ ¿Lo sabe  Isaac? Le pregunto por su actual sumiso.

_ No se lo he dicho, responde ella. 

_ Creo que él debería saberlo, le respondo, porque si el estilo de vida de Elena va a quedar al descubierto, el de Isaac también. Él tiene el derecho de saber. Elena niega con la cabeza. Anastasia trata soltarse de mi mano. ¿Por qué? ¿Está loca? La sostengo más fuerte, dispuesto a no dejarla ir. Ella trata de nuevo. La agarro una vez más y me volteo para verla.

_ ¿Qué pasa? Le pregunto.

_ Estoy cansada, Christian. Creo que me iré a la cama, dice ella. Evalúo su expresión. ¿Está enojada? ¿Triste? Tiene la cara impasible, inexpresiva, pero sus ojos contienen sólo rastro de celos. 

_ Está bien. No tardaré mucho, le digo tranquilizándola, libero su mano. Anastasia se levanta para irse a la habitación y Elena sigue sus movimientos con ojos cautelosos, pero Anastasia no dice nada.

_ Buenas noches, Anastasia, dice Elena con una sonrisa amable.

_ Buenas noches, dice Anastasia con voz forzada, fría como si estuviera radiando tensión. Eso es lo que ella ha estado escondiendo detrás de la cara impasible. 

Cuando Anastasia sale de la habitación, me dirijo a Elena y le digo exactamente lo que está pasando a través de mi mente. 

_ Yo no creo que haya mucho que pueda hacer, Elena. Si se trata de una cuestión de dinero... Le digo y me detengo pensado que no es mucho dinero, apenas son cinco mil dólares. Pareciera que alguien está tratando de burlarse de ella. Puedo decirle a Welch que investigue, finalizo.

_ No hay necesidad, Christian. Sólo quería que lo supieras, dice ella. Por supuesto, ella tiene un nombre que proteger. Pero lo que dice a continuación cambia el tema.

_ Se te ve muy feliz…  dice haciendo una pausa,  como si quisiera “se ven muy felices” Eso lo resume todo.

_ Sí, lo soy, le respondo con sinceridad.

_ Te mereces ser feliz, dice ella. 

_ Ojalá eso fuera verdad, le contesto con tristeza. 

_ Christian… ¿Sabe ella lo negativo que eres contigo mismo? Ella me pregunta en forma de regaño. ¿En todos los aspectos? añade alzando las cejas significativamente. Pero más que una pregunta, es un reto. Ella sigue creyendo que Anastasia solo es mi pareja sexual.

_ Ella me conoce mejor que nadie, le digo para que entienda de una vez lo que significa Ana para mí.

_ ¡Ay! Eso duele, comenta. Estaba en lo cierto, solo estaba indicando que ella me conoce mejor que nadie.

_ Es la verdad Elena. Con ella no necesito jueguecitos. Y lo digo en serio, déjala en paz, la miro perforándola con la mirada. 

_ ¿Cuál es su problema? pregunta, como si la que está mal es Anastasia por no querer hablar con ella e intercambiar recetas de cocina, si es que Elena ha cocinado alguna vez.

_ Tú... Lo que fuimos... lo que hicimos. Ella no entiende eso.  

_ Entonces hazle comprender, Christian, insiste. 

­_ Elena, eso es del pasado. ¿Y por qué voy a querer contaminarla con nuestra jodida relación? Ella es buena, dulce e inocente y milagrosamente me quiere. No puedo dejar de necesitarla aunque ella esté en está misma casa. ¡Y estoy locamente enamorado de ella! 

Head Over Heels - Fears For Fears  

_ No es ningún milagro Christian, Elena me regaña. Confía un poco en ti mismo. Eres una auténtica joya. Ya te lo he dicho muchas veces. Y ella parece encantadora también. Fuerte. Alguien que te hará frente.

Le sonrío recordando como el día de hoy me volvió loco, plantándose cara a cara conmigo. ¿Arrodillándose ante mí? ¡Jamás! Ella tiene una personalidad que he de  tomar en cuenta.

_ Sí, ella es madura y responsable.

_ ¿Lo echas de menos? Elena me pregunta alzando las cejas.

_ ¿El Qué?

_ Tu sala de juegos, ella pregunta. ¿Por qué me pregunta acerca de eso, y por qué carajo se mete en lo que no le importa?

_ Eso realmente no es asunto tuyo, maldita sea Elena, le digo con la mirada penetrante. Ella está tratando de hacerse cargo de mi vida y no me gusta para nada. Ella se retracta de inmediato.

_ Lo siento, dice de la manera más sincera. Ella acaba de probar sus límites como un depredador. Tengo que cortarla de raíz.

_ Creo que será mejor que te vayas. Y a partir de ahora, por favor llama antes de venir otra vez.

_ Realmente lo siento Christian, dice finalmente. ¿Desde cuándo eres tan sensible? Dice en forma burlona. Esto ya ha ido demasiado lejos. No quiero hablar con Elena de Anastasia como si ella es una sumisa, o como si ella es una mujer reemplazable.   Mi sala de juegos no es más importante que Anastasia. ¡Ella es la cosa más importante en mi vida!

_ Elena, lo que tú y yo tenemos ahora es una relación comercial que claramente nos ha beneficiado inmensamente. Vamos a mantenerlo de esa manera. Lo que hubo entre los dos forma parte del pasado. Anastasia es mi futuro. No voy a ponerlo en peligro de ningún modo, así que ahórrate toda esa mierda.

_ Ya veo, dice ella con suavidad. Por estas dos palabras, me doy cuenta que después de tanto insistir, por fin entendió lo que tengo con Anastasia.

_ Mira siento que tengas problemas. Tal vez deberías enfrentarte directamente y plantarles cara, le digo tratando de suavizar la conversación. Pero la mente de Elena está en otra parte. 

_ Yo no quiero perderte Christian, dice en voz baja. ¿No quiere perderme?

_ Para eso, debería ser tuyo Elena, termino diciendo hirviendo de rabia.
_ No quería decir eso, se corrige así misma, pero conozco a Elena demasiado bien.

_ ¿Qué querías decir?

_ Mira Christian, yo no voy a discutir contigo. Tu amistad significa mucho para mí. Me voy a alejar de Anastasia, pero estaré aquí por si me necesitas, dice mirándome a los ojos fijamente. Siempre, añade con firmeza. 

_ Anastasia piensa que nos vimos el sábado pasado, le digo recordando que Elena le mintió.  Tú me llamaste y nada más ¿Por qué dijiste lo contrario? 

_ Yo sólo quería que ella supiera lo mal que estabas cuando te dejó. Yo no quiero que te haga daño, dice ella.

_ Ella lo sabe. Se lo he dicho. Deja de entrometerte. Francamente te estás comportando como una madraza bien pesada, le digo exasperado. 

_ Lo sé, y lo siento. Ya sabes que me preocupo por ti. Nunca pensé que terminarías enamorándote Christian y verlo es muy gratificante.  Por otra parte, no podía soportar la idea de ver que ella te hiciera daño otra vez, dice con preocupación en su voz.

_ Correré el riesgo, ¿estás segura de que no quieres que Welch investigue un poco?

_ Supongo que eso no perjudicaría a nadie, dice suspirando. 

_ Está bien. Voy a llamar a Welch en la mañana, le digo deseando que se vaya.

_ Gracias Christian. Y, lo siento. No quise entrometerme. Me iré ahora, y la próxima vez voy a llamar, añade.

_ Bien, le digo con firmeza.

Acompaño a Elena hasta el ascensor y me regreso a la habitación a toda prisa, preocupado por Anastasia. Cuando regreso a la habitación ella está sentada en la cama.

_ Se ha ido, le digo en voz baja y con cautela, tratando de evaluar lo que está pensando. ¿Estará molesta?

Ella me mira y lo que dice me sorprende. 

_ ¿Me contarás todo sobre ella? Sólo estoy tratando de comprender por qué crees que te ha ayudó, dice ella, y hace una pausa antes de que complete su pensamiento. Yo la detesto Christian. Creo que ella te causó un daño incalculable. Tú no tienes amigos ¿Fue ella quien los alejó de ti?  
Dos mujeres exasperantes en una noche es como mucho para aceptar. Me paso la mano por el pelo ¡Sólo quiero gemir! ¡Argh!

_ ¿Por qué coño quieres saber cosas de ella? Tuvimos una historia hace muchos años. Ella me daba unas palizas de mierda y yo me la follaba de formas que tú ni te imaginas. Fin de la historia. Estoy aguantando la rabia, ahora.

Anastasia palidece y traga. Se sorprende y parpadea.

_ ¿Por qué estás tan enojado conmigo?

_ ¡Porque toda esa mierda se acabó! Le grito enojado. ¿Cuándo lo va a entender? ¡Mierda!  Ella palidece y baja la vista hacia sus manos, fuertemente entrelazadas. No quiero ocultarle nada. Es sólo que no quiero que se centre en mi pasado que claramente ella odia.

Finalmente me calmo y me siento a su lado. 

_  ¿Qué quieres saber? Pregunto con cautela.

_ No tienes que contármelo, no quiero entrometerme, dice negando con la cabeza gacha y en voz baja.

No se trata de que se entrometa. Es que mi pasado y mi futuro están chocando entre sí y soy yo el que va a salir herido en esta colisión posiblemente perdiéndola.

_ No se trata de eso Anastasia. Realmente odio hablar de esta mierda, porque he vivido en una burbuja durante años. Yo no tengo que justificarme ante nadie. Y Elena ha estado allí como una confidente. Pero ahora mi pasado y mi futuro están chocando de una manera que nunca creí posible, le digo, emocionalmente agotado. Ella me mira con ojos cautelosos. 

_ Nunca pensé que iba a tener un futuro con alguien, Anastasia. Tú me das esperanzas y haces que me plantee todo tipo de posibilidades. Hay muchas cosas que todavía no soy capaz de decirle. Ella está mucho más allá que toda mi mierda pasada. Es mi más... para siempre. 

Colorblind - Counting Crows 

_ Yo estaba escuchando, dice avergonzada, mirando hacia sus manos. 

_ ¿Qué? ¿Nuestra conversación? Pregunto.

_ Sí, responde ella en voz baja.

_ ¿Y bien? ¿Qué piensas de lo que escuchaste?
_ Ella se preocupa por ti, Anastasia concluye.

_ Sí, creo que sí. Y yo por ella a mi manera, pero eso no se puede ni comparar siquiera a lo que siento por ti.  Si es a eso a lo que te refieres. Me gusta que sea celosa conmigo, pero lo que más quiero es que nunca compare los sentimientos que tengo hacia Elena con los que tengo hacia ella. No hay ni punto de comparación. 

_ Yo no estoy celosa. Tú no la quieres, dice en voz baja. ¿Es esto lo que la está molestando?

Suspiro, para no enojarme. ¡Es mi maldito pasado! ¡No puedo cambiarlo! Sucedió. Lo he vivido y ahora ya lo superé. ¡Estoy con ella ahora! ¿Eso no cuenta para nada?

_ Hace mucho tiempo creí que la quería, le digo con los dientes apretados, para desnudar de una vez mi alma maldita. Ella se sorprende con esta afirmación. 

_ Pero, cuando estábamos en Georgia... dice lentamente, con miedo de descubrir lo que yo podría decir, me dijiste que no la querías. 

_ Así es, le respondo. Pero mi respuesta la hace fruncir el ceño.

_ Entonces te amaba a ti Anastasia, le susurro. ¿Ella no sabe cuánto? He volado cinco mil kilómetros solo para verte, le declaro. No lo haría por Elena ni por ninguna otra persona. ¡Solo por ella! Y su ceño se profundiza sin entender.

_ Todo lo que siento por ti es muy diferente de cualquier sentimiento que he tenido hacia Elena, le explico. 

_ ¿Cuándo lo supiste? Pregunta y  me encojo de hombros.

_ Es irónico, pero Elena fue la que me lo dijo. Ella fue la que me animó a viajar a Georgia. Ella niega con la cabeza. Sus manos pasan por su rostro como si quisiera quitarse algún pensamiento desagradable de su mente. Finalmente sus dedos se agarran entre sí firmemente en su regazo. Traga saliva nerviosamente. 

_ ¿Así que la deseabas cuando eras más joven?

  _ Sí, le respondí y su cara se cae. 

_ Ella me enseñó mucho. Ella me enseñó a creer en mí mismo, le explico. Vivimos lo que vivimos y eso es lo que yo necesitaba cuando era un adolescente jodido y me revolcaba en mis propios problemas ahogándome, incapaz de encontrar la orilla y Elena simplemente me mostró el camino, su camino jodido, pero a eso me aferré. Creo que hay un viejo proverbio oriental que dice: Aquellos que caen al océano, cuélguense de una cascabel si quieren mantenerse a flote.  Esto lo explica todo.

_ Pero ella también te daba unas palizas terribles. Anastasia dice con desaprobación. 

De alguna manera la idea me hace feliz y yo sonrío con cariño haciendo memoria. Porque yo era un adolescente arrogante y tenía que superarme en ese momento.

_ Sí, lo hizo.

_ ¿Y te gustó eso? Me pregunta incrédula. 

_ En aquella época sí.

_ Tanto que querías hacérselo a otras.

Su apreciación es correcta. Quiero ser honesto con ella, pero mis ojos se amplían con cautela y lo digo en serio ahora.

_ Sí, le respondí en voz baja. 

_ ¿Ella te ayudó con eso? Dios esta mujer no para. ¿Realmente quiere saber eso? 

_ Sí, le contesto. 

_ ¿Ella fue tu sumisa? Me pregunta mientras su mirada se fija en la mía, no falta una sola expresión.

_ Sí, le respondí sin romper mi mirada.

La respiración se le escapa como si la hubiera golpeado. 

_ ¿Esperas que me caiga bien? Me pregunta con voz frágil y con amargura.

_ No, por supuesto que no. Aunque, eso me facilitaría muchísimo la vida.  Pero entiendo su reticencia.

Ella grita ante mi declaración.

_ ¡Reticencia! ¡Dios mío, Christian! ¿Y si fuera tu propio hijo, cómo te hace sentir eso?
¿Qué? ¡Nadie me obligó a estar con ella! Yo tomé la decisión. Parpadeo confuso.

_ Nadie me obligó a estar con ella. Lo elegí yo Anastasia, le digo con el ceño fruncido.  Incluso me gustó en el momento. 
Anastasia sacude la cabeza con tristeza.

_ ¿Quién es Linc?

_ Su ex marido, le contesto.

_ ¿Lincoln el maderero?

_ El mismo, le contesto sonriendo.

_ ¿Y quién es Isaac?

_ Isaac es su sumiso actual.

El rostro de Anastasia toma la forma de una persona que se horroriza. Ella está pensando que Elena tiene sus garras en otro adolescente.

_ Tiene veintitantos años Anastasia. Ya sabes es un adulto conciente, agrego rápidamente para que ella saque de su mente los pensamientos desagradables  sobre Elena.

_ Tu edad,  dice ella en voz baja. 

No vamos a ninguna parte con esto y ya estamos en un círculo vicioso. Es evidente que cuando se trata de Elena, Anastasia se convierte en una fiera y no logra entender. Tampoco es que quiero que entienda.

_ Mira, Anastasia... Como le dije antes a Elena, ella es parte de mi pasado. Tú eres mi futuro. No dejes que Elena se interponga entre nosotros por favor. Y la verdad ya estoy harto de este tema. Voy a trabajar. Me paro de la cama no sin antes decirle que por favor ya lo olvide. Esta visita de Elena ha caldeado los ánimos entre los dos.

Ella tercamente me mira desafiante. ¿Será que no va a dejar este tema? ¡Dios no lo quiera!

_ Ah, se me olvidaba decirte. Tu nuevo coche ha llegado un día antes. Está aparcado en el garaje. Taylor tiene la llave. Ella se alegra con la noticia.

_ ¿Puedo conducirlo  para trabajar mañana?

_ No, le respondo con firmeza. No hasta que el problema de Leila no se haya resuelto. 

_ ¿Por qué no?

_ Ya sabes por qué no. Y eso me recuerda. A partir de ahora si vas a salir de tu oficina, por cualquier motivo, házmelo saber. Sawyer estaba ahí vigilándote. Por lo visto no puedo fiarme de que cuides de ti misma, le digo con el ceño fruncido. Ella me devuelve la mirada sin pestañear, combatiente.  

_ Por lo visto yo tampoco puedo fiarme de ti, pudiste haberme dicho que Sawyer me observaba, murmura entre dientes.

_ ¿Quieres discutir por eso también? Le respondo. 

_ Yo no sabía que estábamos peleando, Christian. Sólo pensé que nos estábamos comunicando, murmura con irritación.

¡Cristo! ¡Dame fuerzas!  Ella sabe que tengo la mecha corta y se la pasa tirándome fósforos encendidos todo el tiempo. Cierro los ojos tratando de controlar mi temperamento. Diez... nueve... ocho... siete... seis... cinco... cuatro... tres... dos... uno... Respira Exhala. Cuando abro los ojos de nuevo, Anastasia me está mirando con ansiedad. 

The Way You Make Me Feel - Michael Jackson

_ Tengo trabajo, le digo en voz baja y salgo de la habitación. No puedo seguir con esto por ahora.

En lugar de tener sexo caliente y alucinante con mi novia, ella está tan terca como una mula y me veo obligado a leer el informe de Ipkins de los mercados emergentes. ¡Qué noche!

Entro en mi oficina de mala gana y me siento en mi silla. Abro el mensaje de Ros y empiezo a repasar el informe. Yo ya he leído el informe sobre China. Ahora, leeré el de Rusia.

El informe comienza con los principales sectores en Rusia:

Extracción de Petróleo y Gas
Servicios relacionados con la minería
Mineral metálico
Generación de energía eléctrica, transmisión y distribución
Fabricación de vehículos de motor
Máquinas, Equipos y Suministros
Banca y Crédito de Intermediación
Transporte
Pesticidas, fertilizantes y otros químicos para la agricultura Manufacturera

Entonces va el listado de las principales empresas en Rusia. 

Finalmente resume todo lo que se ha dicho: la economía rusa esta en el noveno lugar más grande en términos de PIB y está en el puesto setenta a nivel mundial y tiene la tercera nómina más grande en presupuesto militar.  Es una de las principales economías de mayor crecimiento del mundo. El país cuenta con una economía de mercado, con enormes recursos naturales, especialmente en petróleo y gases naturales. El país ha tenido su noveno año consecutivo de crecimiento con un  promedio de 7%...

Mi mente no está enfocada, pero debo hacerlo. Tengo que limpiar la mierda de esta noche sin volverme loco. ¿Qué mejor manera de hacerlo sino leyendo acerca de los mercados emergentes del mundo? Me sumerjo en la lectura de un país tras otro en las próximas dos horas. Cuando termino de leer los informes ya ha pasado la medianoche. Mi mente ya se ha sacado el problema de esta tarde y hecho de menos a Anastasia.  

De repente siento la necesidad de tenerla en mis brazos y besarla. Cierro la computadora portátil y hago camino hacia mi habitación. Anastasia no está aquí. ¡Oh, mierda! ¿Dónde pudo haber ido? La primera cosa que se me viene a la mente es que ella se ha ido y me abandonó. ¡Por supuesto que lo haría! Nunca me perdonaré la forma en que salí de la habitación, diciéndole que ya estaba aburrido por hablar con ella acerca de Elena. La verdad del asunto es que tengo miedo de hablar de mi pasado. Eso me asusta hasta la médula. Hay un montón de mierda que le quiero esconder a Anastasia. ¿Ella me querría si las descubriera? Enterarse del desagradable hijo de puta que soy… ¿Por qué iba a querer tener algo con conmigo? 

If You Go Away - Julio Iglesias 

La ropa que tenía puesta está sobre la cama. Miro a mi alrededor y reviso el armario. Nada parece fuera de lugar. ¡Oh, mierda! ¡Probablemente se molestó tanto que se puso unos vaqueros y una camiseta, y se fue! Mientras estoy en el armario tomo mi celular nervioso y pulso el marcado rápido #1. Oigo “Your Love is King”  que suena en mi dormitorio. Voy devuelta a la habitación y veo que está su bolso con todas sus pertenencias personales. Estupefacto, cuelgo mi teléfono. 

¿Dónde pudo haber ido? Si ella dejó el bolso y el teléfono aquí, no puede estar muy lejos. Bueno,  ella dejó su teléfono aquí conmigo cuando me dejó. Tal vez ella sólo quiere estar lejos de mí esta noche... Quizá sólo está enojada por todo el día de mierda y luego aparece Elena y encima la regaño por la inquisición que me hizo. Corro para ver si está en su antiguo dormitorio. No está y la habitación está ordenada como si nadie la ha tocado. La cama está hecha y acomodada. En la habitación no hay nada que indique que Ana ha pasado por aquí, ni siquiera su olor. Mi corazón late. Corro a la sala de juegos, pero la puerta no está abierta. El único otro lugar donde podría estar es la biblioteca y me dirijo a la biblioteca con nerviosismo. Si ella no está allí, tengo que llamar a Taylor y al equipo de seguridad. ¡Mi mente se está volviendo loca! De pronto me acuerdo que la puerta del balcón de mi dormitorio estaba abierta

Corro a la habitación para comprobar que la puerta del balcón esté todavía completamente abierta. ¡Vete a la mierda! ¿Será que Leila entró y se llevó a Anastasia? ¿Cómo no me di cuenta de eso? Paso mis manos por mi pelo angustiado. Pero la ropa todavía está aquí. ¿La habrá obligado Leila a cambiarse ropa? Eso no tiene sentido. Mi corazón no deja de latir. Me queda por ir a revisar la biblioteca.  Corro a toda velocidad y por supuesto no toma mucho tiempo.   Abro la puerta y cierro los ojos con alivio total. La vista ante mí me da la paz, junto con alegría. ¡Gracias a Dios! 

Anastasia está acurrucada en un sillón leyendo Rebecca de Daphne Du Maurier, uno de los muchos libros de primera edición que tengo. Ella lleva un camisón largo de satén rosa pálido con una bata a juego. Parece un ángel que se quedó dormido. Sexy, seductora y tan inocente, es simplemente preciosa. Todo lo que quiero hacer es tomarla entre en mis brazos. 

Con miedo de despertarla, camino sin hacer ruido hasta ella. Poco a poco le quito el libro de sus manos. Mis ojos van a la página que estaba leyendo y me siento en la silla más cercana. 

“Me alegro de que no pueda suceder dos veces la fiebre del primer amor. Porque es una fiebre y una carga también, es lo que los poetas pueden decir

¿Será esto cierto? ¿Tendré la fiebre del primer amor? ¿Es lo que me está volviendo loco de celos y de miedo? Mientras estoy sentado en la silla de enfrente y veo a Anastasia acurrucada, me doy cuenta de que ella se ve aún más joven, casi infantil, incluso ahora que está dormida. 

Paso la página  del libro lentamente. Otra línea me dice como me siento: “Supongo que tarde o temprano en la vida de toda persona llega un momento de prueba. Todos nosotros, tenemos nuestro demonio particular, que nos monta y nos atormenta y tenemos que dar batalla la final”   ¿Tendré mi batalla en breve? Todo lo que quiero hacer en este momento es llevar a mi mujer de nuevo a la cama y abrazarla hasta que este sentimiento de pérdida salga de mí. Me inclino hacia abajo y tratando de no despertarla, la cojo en mis brazos. Ella parpadea abriendo los ojos.

_ Hola…  murmuro mientras me mira a los ojos. Te quedaste dormida aquí y no te podía encontrar, le digo sin poder ocultar la ansiedad en mí. Mi cara acaricia su pelo, inhalando su aroma profundamente,  tratando de perderme en ella. Ella sonríe y levanta sus brazos alrededor de mi cuello y se aferra a mí, con la nariz en el cuello. Somos dos personas que se inhalan el uno al otro, intoxicados con las esencias de cada uno. Me dirijo a mi habitación y dejo a Anastasia en la cama después de cobijarla. Ella pone su cabeza en la almohada y lentamente cierra los ojos y se vuelve a dormir.  Me inclino y le doy un beso en la frente. Duerme nena, le susurro y froto su cabello.

Me siento en la cama, simplemente viendo a Anastasia, mi corazón se agita. Se ve tan pacífica, me río de mi mismo por lo preocupado que estaba con la idea de que se había ido y del alivio que sentí al encontrarla en la biblioteca. No sé qué haría sin ella. ¡Yo simplemente no podría existir! No puedo tenerla fuera de mi mente. ¡Sólo los pocos minutos que me llevaron a encontrarla fueron un tormento infernal! ¿Cómo iba a continuar con mi vida? Ella me conquistó todo el camino. Soy  suyo. 

She’s Got A Way - Billy Joel 

Estoy bien despierto por la preocupación y aun no tengo sueño. Cierro la puerta del balcón y me aseguro de que esté bien cerrada. Voy al armario, me quito la ropa y sólo me pongo mis pantalones de pijama. Vuelvo y miro a Anastasia. ¿Por qué peleamos? ¿Por qué me peleo con ella? ¡No me gusta pelear con ella! Rasga mi corazón cada vez que llegamos a eso. No me gusta herir sus sentimientos, pero luego nadie más aprieta mis botones como solo ella lo hace. De hecho, las peleas  que tenemos no sólo dañan mi corazón, sino que me duele cada parte de mi cuerpo, como si se manifestaran físicamente. Cuando ella se pone cara a cara conmigo yo sólo quiero que me atraiga hacia ella y envolverla con mis brazos. Porque lo que ella no sabe, es que cada vez que estoy con ella, tengo el corazón en la mano.

El temor de perderla siempre me atormenta y por eso me peleo con ella, contra su independencia, como si ella va a huir de mí a huir con alguien. ¿Y por qué no iba a hacerlo de todos modos? Soy tan indigno de ella. Tan indigno de ser amado por ella.

Salgo a la sala para tocar mi piano. El piano después de todo, es mi manera de expresar todas las emociones que no soy capaz de decir. Puedo comunicar mis verdades tras la sutileza del metal, la madera, el marfil y por supuesto vibran en el aire cuando pongo mis dedos sobre él. Habla por mí cuando soy incapaz de hacerlo. Expresa los gritos de mi alma cuando mis ojos no pueden derramar una sola lágrima. 

Bajo la tapa del piano para que no se despierte Anastasia y giro la pequeña burbuja de luz en el piano, me siento en el banquillo y dejo que mi alma clame todos sus lamentos, penas, preocupaciones y miedos. 

Beethoven – Moonlight Sonata    

No sé cuánto tiempo he estado tocando lamentándome una y otra vez, pero siento su ardiente mirada en mí. Mi pecho se eleva involuntariamente para nivelar mi respiración que galopa. Miro hacia arriba y bloqueo su mirada deseando que ella escuche mis miedos silenciosos. Da un paso hacia mí, luego otro y otro. Lentamente se me acerca y yo no aparto mis ojos de ella. Entonces se queda a mi lado y yo paro de tocar.

_ ¿Por qué te detuviste? Es una hermosa pieza, dice ella vestida con su suave camisón de satén rosa, toda seductora, femenina y atractiva. 

_ ¿Tienes idea de lo deseable que te vez en este momento? Le pregunto con una voz suave.

_ Ven a la cama, susurra. Levanto mi mano hacia ella y ella la toma y en ese segundo que nos tocamos y la corta distancia que hay entre nosotros es demasiada grande e insoportable. Tiro de ella hasta que cae en mi regazo. Envuelvo mis brazos alrededor de ella y paso mi nariz por su cuello acariciando detrás de la oreja. La sacudida y la electricidad aparecen como de costumbre. Es esta conexión la que nos hace hervir la sangre.  

_ ¿Por qué peleamos? Finalmente le susurro. Mis dientes pasan por el lóbulo de su oreja. 

Lacrimosa - Mozart 

_ Porque nos estamos conociendo y tu eres tozudo y cascarrabias y gruñón y difícil, murmura con voz jadeante mientras yo acaricio su cuello. Voltea la cabeza y arquea su cuello para permitir un mejor acceso a mis labios haciéndome sonreír, por su apreciación hacia mi persona.  

_ Soy todas esas cosas señorita Steele. Me asombra que me soporte, le digo mientras sigo acariciando y enviando escalofríos por su espina dorsal haciéndola gemir de deseo. ¿Será siempre así? Suspiro.

_ No tengo idea, murmura.

_ Yo tampoco, le digo y rápidamente tiro del cinturón de la bata que se abre para exponer el cuerpo de Ana en una muy delgada pieza de raso. ¡Oh Dios! Mi mano se mueve hacia arriba y hacia abajo por su cuerpo, acariciando,  tocando, sintiendo, recibiendo. Llego hasta su pecho y me doy cuenta que con el más suave tacto, el pezón se endurece, lo siento debajo de su suave bata. Mis dedos se arrastran hasta la cintura, y los dirijo hacia la cadera, a su sexo. 

_ Dios, Anastasia, es muy agradable tocarte bajo esta tela y se trasluce todo, y tiro suavemente de su vello púbico, incluso esto… le digo en un susurro, y ella jadea. Mi otra mano va hacia  la nuca atrapando su cabello. Cuando tiro la cabeza hacia atrás, la beso con fervor, con fuerza y mi lengua se abre camino hacia su boca, reclamando y acariciando sin descanso, tratando de llegar a un pozo sin fondo por la necesidad que tengo de ella. Ella gime en mi boca, y sus manos llegan hasta mi cara para acariciarme en respuesta a las mías en su cuerpo y boca. Paso mi mano por debajo de su camisón hasta llegar a su nalga redonda y luego recorro mi pulgar entre su muslo acariciando.

Quiero follarla encima de mi piano. La última vez que quería hacer eso, me distraje por el contrato, y luego vino la paliza y ella me dejó... No quiero que nada nos distraiga ahora. Voy a  tomarla en el piano, pero en primer lugar, debe tener su castigo. Voy a reclamarla de una vez por todas aquí. Me levanto rápidamente de mi asiento y la levanto a ella subiéndola al piano. Sus pies llegan a las teclas que crean un sonido discordante y me importa una mierda.  Anastasia me ha puesto literalmente en el infierno hoy y ella luchó conmigo esta la noche. No puedo pegarle ni azotarla, pero todavía puedo castigarla. El sexo... el sexo es una gran arma de elección para el castigo. Mi venganza hará que me ruegue, una tortura dulce y luego dejarla sin satisfacción…  

Mis manos van arriba y abajo por sus piernas para finalmente separarlas. Le agarro sus manos y le ordeno tumbarse encima del piano. Beso a Anastasia en el interior de la rodilla y poco a poco viajo por el interior de su muslo besando, mordiendo suavemente, la chupo y la rozo con mis dientes. Subo el camisón de satén lentamente mientras mi boca se desplaza hacia su muslo. Mis labios finalmente llegan a la coyuntura entre sus piernas, su sexo como una flor se abre reluciente con toda su excitación, invitándome.  Me olvido de todo y la beso en sus hermosos pliegues, soplo suavemente y mi lengua la acaricia comenzando a rodear su clítoris, tratando de cavar, saborearla lo más profundo.  Anastasia tiene un sabor dulce que me enloquece, un almizcle natural que me hace necesitarla, es un sabor único e irresistible, nunca sentí un coño tan suave y agradable y puedo dar fe de ello, ya que he probado infinidades de muchos. Empujo automáticamente sus piernas para abrirlas más y  su sexo está totalmente bajo mi boca como la recién llegada  primavera. Mi lengua se la folla en todos los sentidos, dando vueltas, lamiendo, chupando, en felación y ella sube sus caderas para sincronizar mis movimientos con los suyos.

_ ¡Oh Dios! ¡Christian por favor! Me ruega.

_ ¡Oh, no, bebé, todavía no!, le digo. Yo no quiero que se venga todavía. Ella no puede venirse. Ella me ha torturado el día de hoy y yo la castigaré con eso. 

_ Cada vez que discutas conmigo, voy a vengarme con tu cuerpo de alguna manera, le digo cuando mis besos pasan a lo largo de su vientre, haciéndola que me necesite, pero lejos de ser liberada. Tan cerca pero tan lejos. Mis manos se deslizan y se mueven expertas a lo largo de sus muslos, cuando estratégicamente me detengo y amaso para poner sus nervios en el fuego. Quiero que me ruegue que me la folle, que la libere de su miseria, y sin embargo, no vendrá la liberación hasta que yo se lo permita. Mi lengua se sumerge en su ombligo mientras mis dedos llegan a su sexo, haciéndola gritar.

_ ¡Ah! Mi lengua se mueve en círculos sincronizados con mis dedos que entran y salen deliciosamente de su sexo. Ella se retuerce debajo de mí.

_ ¡Christian! me grita desesperada por su orgasmo. Y tengo que reconocer que francamente sus gemidos me están llamando para reclamarla, quiero marcarla de adentro hacia afuera. Quiero someterla a mí. ¡Argh! ¡Ese lado de mí no desaparecerá! Quiero que me obedezca en algunos aspectos, pero me encanta cuando se resiste y lucha y me encanta cuando me pide, me encanta cuando me ruega para follarla. Ella es mi dueña y yo soy su dueño. Ella ha marcado mi alma. Ella es en todo lo que puedo pensar. Ella es todo lo que me consume. Y donde quiera que mire, la veo.


Se queja de nuevo y detengo mis atenciones sobre su sexo, levanto sus pies del teclado y la deslizo hacia atrás para acostarla completamente en el piano. Rápidamente me quito mi pijama y me pongo de rodilla entre sus piernas, ruedo un condón en mi polla, mientras veo a esta diosa que es mi dueña, incluso cuando intento follarla en sumisión, no puedo hacerlo, porque ella me descontrola desde adentro. ¡Soy un hombre enamorado! ¡Quien lo diría! Sólo verla, oírla, hace subir la pasión en mí, me excita y todo lo que quiero hacer es estar dentro de ella, muy cerca de ella y ser consumido nada más que por ella. Pierdo de vista todo lo demás. Me siento como un hombre hambriento de su afecto. ¡Necesito que ella me necesite!

_ Te deseo tanto… le digo y me hundo lentamente en lo más profundo. Y la poseo como el hombre hambriento que soy, buscando su parte de comida y quiero un plato bien grande. Pero también quiero mostrarle lo mucho que la amo y la deseo con mi manera de hacer el amor. Empiezo saboreando, sintiendo, sin que se convierta en una rápida posesión. Me he perdido de mucho por estar follando siempre de una forma rápida y automática. Ella eleva sus caderas para encontrarse conmigo y grita de nuevo mi nombre exigiendo más, pero se siente tan bien entrar y salir de su cavidad. Me volteo y la coloco sobre mí para que ella tome lo que quiere. Finalmente sus movimientos son nuestra perdición. Sus caderas empujan de manera frenética hasta que alcanzamos nuestros picos de placer y finalmente se estremece en un orgasmo. Yo empujo profundo una, dos, tres veces más y la sacudida que llega hace que los dedos de mis pies se curven y mi espalda se arquee. Finalmente me corro dentro de ella cuando sus músculos alrededor de mi polla se llevan hasta la última gota de mí.

Mientras bajamos de nuestra altura, estamos acostados encima del piano, ella descansado cuidadosamente sobre mi pecho. A medida que nuestra respiración se calma, sé que yo solo quiero que esté cerca de mí en todo momento. Suavemente y con amor le acaricio el pelo y luego de una entrega maravillosa ella me hace la pregunta más extraña en un tono somnoliento.

_ ¿Tomas té o café en la noche?

_ Qué pregunta más extraña, le digo relajado. 

_ Se me ocurrió llevarte té al estudio y entonces caí en cuenta de que no sé si te gusta, ella me explica. Y mi corazón se funde, porque sé que está pensando en mí.

_ Ya veo. Yo suelo beber agua o vino por la noche Ana. Pero tal vez debería probar el té, le digo a sabiendas de que a ella le gusta y tal vez me gustaría hacerle compañía. 

Me doy cuenta de que Anastasia está haciendo lo posible para llegar a conocerme, y yo estoy obstaculizado sus esfuerzos esta noche. El pensamiento me pone triste. Mi mano se mueve distraídamente sobre su espalda acariciándole. 

_ La verdad es que sabemos muy poco el uno del otro, me susurra lo cual refleja lo que he estado pensando.

_ Lo sé, contesto decaído. Ella se sienta y me mira fijamente.

_ ¿Qué te pasa? Pregunta. No quiero hablar de eso. Niego con la cabeza. Con todo el infierno que llevo acuestas y lo bastante jodido que soy, yo solo sé una verdad pura y simple:

_ Te quiero, Ana Steele, le digo con todo mi corazón. 

Can’t Help Falling In Love - Julio Iglesias   

*****



Unos dedos acariciando suavemente mi cabello me despiertan. Me encuentro envuelto alrededor de Anastasia como la bandera de la victoria, y tengo mi mano reclamando su pecho, mientras una pierna está sobre ella, envolviéndola y sujetándola. ¡Dios! Me siento atraído por ella despierta o dormida. 

Levanto mis ojos  y le sonrío aún medio dormido.

_ Buenos días hermosa, le digo con una amplia sonrisa.

_ Buenos días hermoso, sonríe de nuevo hacia mí. Me inclino y la beso, retirando las piernas y los brazos de ella, me apoyo en mi codo y miro hacia abajo a Anastasia que todavía está acostada.


_ ¿Has dormido bien? Le pregunto. 

“Si usted está tomando hacia el sur I-5, por favor tome nota de que justo al sur de Martin Luther King Jr Way - MP 157, hay una colisión bloqueando el carril de la derecha. Y la obra vial en el oeste I-90 continuará durante toda la semana y los dos carriles de la izquierda se mantendrán cerrados. Y en otras noticias... la alarma del radio dando las noticias continúa en segundo plano. 

_ Sí, a pesar de la interrupción de anoche, Anastasia simula estar molesta, haciéndome reír.

_ Hmm. Tú puedes interrumpirme así cuando quieras, le digo y la beso de nuevo. 

_ ¿Y Tú? ¿Has dormido bien? Me pregunta.

_ Contigo siempre duermo bien Anastasia, respondo y es la pura verdad.

_ ¿No más pesadillas, entonces?
_ No. No con ella. Ella es mi atrapasueños. 

Su expresión cambia a una de preocupación. 

_ ¿De qué van tus pesadillas? Pregunta. Recordando al chulo, mi cara se cae, y mi sonrisa se sustituye con el ceño fruncido.

_ Son recuerdos... de mi niñez, o eso dice el doctor Flynn. Algunos muy claros y otros menos, le digo mientras mi mente va a ese momento y trato de desaparecer la visión. Sin pensarlo, le acaricio la clavícula con un dedo. 

_ ¿Te despiertas llorando y gritando? Me pregunta medio en broma y medio en serio. 

La miro con curiosidad. 

_ No, Anastasia. Nunca he llorado que yo recuerde. No le diré lo devastado que estuve cuando ella se fue y no pude evitar llorar. Eso solo permanecerá en mi corazón y con Taylor y la Sra. Jones en virtud de las cláusulas de los acuerdos de confidencialidad.

_ ¿Tienes algún recuerdo feliz de tu infancia? Pienso en ello. Había uno sobre la puta morena.

_ Recuerdo a la puta adicta al crack preparando algo en el horno. Recuerdo el olor. Creo que era un pastel de cumpleaños. Para mí. Y luego recuerdo la llegada de Mía, cuando ya estaba con mis padres. A mi padre le preocupaba mi reacción, pero yo adoré a aquel bebé desde ese momento. La primera palabra que dije fue Mia. Recuerdo mi primera clase de piano. La señorita Kathie, la profesora, era extraordinaria. Y también criaba caballos. Sonrío al recordarla con cariño.

_ Me dijiste que tu madre te salvó la vida. ¿Cómo?  Creo que la respuesta es obvia. ¿Qué pasaría si Grace Trevelyan-Grey no me hubiera adoptado? Seguro estaría en la misma dirección que la puta. Un adicto a las drogas y proxeneta.

_ Ella me adoptó, le explico en los términos más simples. La primera vez que la vi, creía que era un ángel. Iba vestida de blanco y fue tan dulce y encantadora cuando me examinaba… Si ella me hubiera rechazado o si Carrick me hubiera rechazado… Todo esto me parece demasiado profundo para esta hora de la mañana, le digo mientras volteo a mirar el reloj.

_ Me prometí a mí misma que te conocería mejor, dice en voz baja.

_ ¿Ah sí… señorita Steele?  Yo creía que solo quería saber si prefería té o café. De todas formas se me ocurre una forma mejor de que me conozcas, le digo mientras empujo mi erección contra de ella.  
_ Creo que en ese sentido ya te conozco bastante, ella bromea.

_ No estoy de acuerdo, yo nunca te conoceré bastante en ese sentido. Esta claro que despertarse contigo tienes sus ventajas, le murmuro al oído. 

_ Señor Grey  estoy sorprendida. ¿Tienes que levantarte ya? Me pregunta en voz baja y deseosa. 

_ No esta mañana señorita Steele. Ahora mismo solo quiero estar en un sitio, le digo todo lujurioso.

_ ¡Christian! Ella pega un grito sorprendida por mi audacia ya que me monto sobre ella y agarro sus manos poniéndolas por encima de su cabeza.  

_ Ah… señorita Steele, lo que me gustaría hacerte…  mis manos recorren sus piernas para subir su camisón de seda que resbala suavemente por su piel. Es hora de la conquista.

******

Después de ducharnos y vestirnos, Anastasia y yo hacemos nuestro camino hacia la maravillosa cocina de la señora Jones.  A mí me ha cocinado tortilla con tocino y a Ana panqueques con tocino.

_ ¿Cuándo conoceré a tu entrenador Claude para ponerle a prueba? Me pregunta. Su pregunta me hace sonreír. Me cree cansado de ella y que no aguanto.

_ Depende de si quieres ir a Nueva York este fin de semana o no. A menos que quieras verle entre semana. Le preguntaré a Andrea que consulte su horario y te lo diga, aunque sé que Anastasia no es madrugadora.

_ ¿Andrea? Me pregunta bruscamente. ¿Está celosa señorita Steele?

_ Mi asistente personal, le explico. Su rostro se relaja.

_ Una de tus muchas rubias, dice ella en tono de broma.

_ No es mía. Trabaja para mí. Tú eres mía, reitero.

All I Want is You - U2

 _ Yo trabajo para ti, dice en tono mordaz. Oh, sí, nena, ¿seguro que si?

_ Eso también y no puedo evitar sonreírme de nuevo.

_ Quizás Claude pueda enseñarme kick Boxing, dice en un tono de advertencia.
_ ¿Ah, sí? ¿Para enfrentarte a mí con más garantías? Pregunto en tono divertido. Me encantan los retos. Pues adelante señorita Steele, digo felizmente.

_ Has vuelto a levantar la tapa del piano, me dice cuando lo señala.

_ Lo bajé anoche para no molestarte. Por lo visto no funcionó, pero me alegro, le digo recordando nuestro bautizo en el piano. Anastasia se sonroja completamente mirando ansiosa a la señora Jones que apenas está ocupándose de sus propias labores de cocina. Se da la vuelta y coloca la bolsa del almuerzo de Anastasia ante ella en el mostrador. 

_ Para tu almuerzo Ana, es de atún ¿bien?

_ ¡Sí, señora Jones gracias! Anastasia contesta tímidamente. La señora Jones una vez que completa sus tareas, sale de la cocina.

_ ¿Puedo hacerte una pregunta?

Oh oh... cada vez que surge una pregunta, hay algo desagradable que pasa por su mente.

_ Por supuesto, le digo aprensivo.

_ ¿Y no te vas a enojar?

_ ¿Es sobre Elena? Pregunto directamente.

_ No, dice. 

_ Entonces no me enfadaré.

_ Ahora tengo una pregunta adicional, dice haciendo una mueca.

_ ¿Ah, sí? Eso no es bueno.

_ Que sí es sobre ella me dice y yo volteo los ojos. ¿Por qué debemos echar a perder nuestra hermosa mañana con el pensamiento de Elena? 

_ ¿Qué? Digo chaqueando.

_ ¿Por qué te enfadas tanto cuando te pregunto por ella?

_ ¿Sinceramente? Pregunto incrédulo. Ella frunce el ceño. 

_ Pensé que siempre eras sincero conmigo Christian, afirma entrecerrando los ojos hacia mí.

_ Procuro serlo, le respondo con sinceridad. Ella me escruta con su aguda mirada. 

_ Esa es una respuesta muy evasiva, dice ella sin pestañear sus ojos.

_ Ana, soy siempre honesto contigo. No me interesan los jueguecitos. Bueno no este tipo de jueguecitos. Ella sólo se ríe. 

_ ¿Qué tipo de juegos quieres jugar? Ella pregunta rápidamente con un tono seductor. ¡Dios mío, es tan fácil de distraerla! Ella tiene una mente rápida. ¿Qué he creado aquí?

_ Señorita Steele, se distrae usted con mucha facilidad,  declaro.

_ Usted es una distracción en todos los sentidos señor Grey,  ella se ríe de nuevo. 

¡Bendita mujer! ¿Cómo me puede poner eufórico con una simple risita de niña? 

_ El sonido que más me gusta en el mundo es tu risa Anastasia. ¿Cuál era tu primera pregunta?   Ella frunce el ceño, tratando de recordar su pregunta. 

_ Ah sí. ¿Solo veías a tus sumisas los fines de semana?

_ Sí, eso es correcto, le contesto con nerviosismo. Ese no es un buen tema para tratar esta mañana, conociendo lo celosa que se pone y puede llegar a ser explosiva.  

_ Así que nada de sexo entre semana, afirma. 

Entiendo lo que está tratando de descifrar.

_ Ah, ahí querías ir a parar, le digo aliviado. ¿Por qué crees que hago ejercicio todos los días laborables? Anastasia se ve aliviada, feliz y satisfecha de sí misma. 

_ Parece muy satisfecha de sí misma  señorita Steele.

_ Lo estoy señor Grey,  responde ella con aire de suficiencia.

_ Tienes motivos. Sonrío. Ya sabe que es la primera persona con la que tengo sexo entre semana y yo estoy igual de contento porque sea así. Ahora cómete el desayuno, le ordeno. 

*****
Cuando llegamos a la camioneta para ir a trabajar, Taylor está en el asiento del conductor para llevar a Anastasia primero y luego vamos a ir a GEH. Sawyer está montando en el asiento del copiloto y se quedará con Ana en el trabajo. Le pregunto a Ana algo que me ha estado molestando, pero que se me había olvidado con los numerosos problemas de ayer.

_ ¿No dijiste que el hermano de tu compañera de cuarto llegaba hoy? Le pregunto como si nada, no quiero que piense que la acoso, bueno, sí la acoso, pero no quiero que se dé cuenta. Además yo sé que él también tiene los ojos sobre ella.

_ ¡Ah, Ethan! Me había olvidado, gracias por recordarme. Voy a tener que ir al apartamento. ¿Qué? Yo no se lo recordé para su beneficio. No puedo evitarlo así que pongo mi cara de preocupado.

_ ¿A qué hora? Me las arreglo para preguntar.

_ No sé exactamente a qué hora llegará.

_ No quiero que vayas sola a ningún sitio, le digo con firmeza, casi amenazador. ¡A ninguna parte!

_ Lo sé, dice ella volteando los ojos. ¿Y Sawyer estará espiando... um,  quiero decir vigilando hoy? Sawyer  debe haber escuchado porque sus oídos se ponen rojos como mi cuarto de juegos.

_ ¡Sí! Le digo con ojos  fríos. Haría bien en recordar eso. Es por su propio beneficio. 

_ Sería más fácil si fuera conduciendo el Saab, dice ella con terquedad.

_ Sawyer tendrá un coche y podrá llevarte al apartamento a la hora que sea.  

_ Bien, bien, murmura con petulancia. Supongo que Ethan se pondrá en contacto conmigo durante el día. Te informaré de los planes después de eso.

_ Está bien, entonces. Pero a ninguna parte sola, ¿entendido? Le digo agitando el dedo acusador.  

_ Sí, cariño, murmura dulcemente haciéndome sonreír. 

_ Y tal vez, deberías usar sólo tu Blackberry… te mandaré los correos ahí. Eso evitará que el informático de mi empresa pase una mañana demasiado entretenida ¿De acuerdo?

_ Sí, Christian, dice ella asintiendo, pero aún volteando los ojos. Sonrío ante su reacción, y me inclino hacia ella. 


_ Vaya señorita Steele, parece que se me está calentando la mano.

_ Ah, señor Grey, usted siempre tiene su mano caliente. ¿Qué vamos a hacer con ese problema? Ella comenta y me hace reír. Siento la vibración de mi Blackberry. Me lo saco y miro el identificador de llamadas. ¡Maldita sea! ¡Es Elena! ¿No me puede dar un descanso?

_ ¿Qué? Le digo con los dientes apretados cuando contesto el teléfono. 

_ Christian, siento mucho molestarte tan temprano. Pero como me dijiste que ibas a hablar con Welch, llamé para decirte que no había necesidad de hacerlo. Resulta que Isaac estaba creando una escena por su cuenta, dice aliviada y con hambre de su sumiso. 

Mi cara se relaja, divertida. 

_ Estás bromeando...

_ No lo estoy. Me estaba tratando de explicar que él era el que me estaba chantajeando por mi estilo de vida y que fue él quien escribió la nota para que actuáramos una escena y obviamente no era un chantaje real. Puedes entender mi alivio y mi rabia por supuesto…  Imagínate.

_ ¿Cuándo te dijo eso? le digo riendo.

_ Ayer por la noche, después de llegar a casa. 

_ Escucha, Christian. Yo estaba preocupada por esto y seguro que te alteré la noche. Así que te pido disculpas por mi intrusión entre tú y Anastasia. No fue mi intención.  

_ No, no te preocupes. Tú no tienes por qué disculparte. Estoy encantado de que haya una explicación lógica.  A pesar de que me parecía una ridícula cantidad de dinero...

_ Sí, eso fue lo que me hizo pensar, y yo tenía mis sospechas.

_ No tengo la menor duda de que tienes un plan creativo y diabólico para vengarte. Pobre Isaac.

_ Oh, sí, y ya estoy deseando que llegue mi venganza, dice con calma y sólo significa que ella sabe exactamente cómo va a conseguir sus cuotas. 

_ Bueno, gracias de nuevo y disculpa la molestia Christian. 

_ Bueno... Adiós, le digo y cuelgo. Pero cuando levanto la mirada, Anastasia me está mirando, impasible, al instante me hace desconfiar.

_ ¿Quién era? Pregunta.

_ ¿De verdad quieres saber? Pregunto aprensivo. Ella no responde simplemente sacude la cabeza, con los ojos nublados por la tristeza al instante. Su cara se cae voltea la cabeza hacia la ventana. ¡No! ¡no! ¡no! No voy a dejar que la llamada de Elena estropee nuestra mañana.

_ Oye, le digo, cogiendo su mano y llevándola a mi boca para besar cada nudillo y chupo su dedo meñique con fuerza. Entonces lo muerdo suavemente, sabiendo que enviará escalofríos por su espina dorsal y darle una sacudida para que me preste atención. Ella corta su respiración involuntariamente. Anastasia mira a Taylor y a Sawyer en el asiento delantero con nerviosismo y luego se da vuelta y me mira directamente.

_ No te preocupes Anastasia. Elena está en el pasado, le digo con el deseo de que ella me crea. Beso el centro de la palma de su mano, y su rostro se ilumina con una sonrisa. 

*****

Después que dejamos a Anastasia en el trabajo, Taylor me lleva a GEH. Andrea llega con la agenda y lista para las reuniones del día. Tan pronto como sale de mi oficina, le escribo un e-mail a Ana. No quiero que piense en la llamada de Elena de esta mañana.

_________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: Amanecer
Fecha: 14 de junio 2011 09:22
Para: Anastasia Steele

Me encanta despertar contigo por la mañana.
Christian Grey
Total y absolutamente enamorado CEO Grey Enterprises Holdings Inc.
_________________________________________

Después de dale enviar, tengo una sonrisa en mi cara. ¡Qué manera de comenzar mi mañana! Empiezo pasando por los e-mails de negocios y Andrea toca mi puerta para entrar con mi café. 

_ Su café, señor. ¿Hay algo más que necesite?

_ Eso es todo por ahora Andrea. Ella todavía se sorprende al ver la sonrisa idiota en mi cara, pero luego toma su comportamiento profesional y sale de mi oficina, sabiendo que es mejor que me deje en paz. 

Tomo un gran sorbo de mi café cuando estoy viendo mis mensajes y llega a mi buzón de correos la respuesta de Anastasia. Tomo otro sorbo  mientras lo abro.
_________________________________________
De: Anastasia Steele
Asunto: Anochecer
Fecha: 14 de junio 2011 09:34
Para: Christian Grey 

Querido total y absolutamente enamorado:

A mí también me encanta despertarme contigo. Aunque yo adoro estar contigo en la cama y en los ascensores, encima del piano y de la mesa de billar, en barcos, escritorios y duchas, en bañeras y atada a extrañas cruces de madera y en inmensas camas de cuatro postes con sábanas de satén rojo y en casitas de embarcaderos y dormitorios de infancia.
Tuya,
Loca e insaciable por el sexo xx
_________________________________________


Me ahogo con mi puto café y espurreo un poco sobre mi teclado. Y pronto una tienda de campaña se levanta en mis pantalones, ¡justo antes de mi reunión de las 10am! Le escribo rápidamente una respuesta.
_________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: hardware húmedo
Fecha: 14 de junio 2011 09:36
Para: Anastasia Steele

Querida loca e insaciable por el sexo:

Acabo de espurrear el café encima de mi teclado. No creo que haya hecho eso antes. Admiro a una mujer que se entusiasma tanto por la geografía.
¿He de suponer que me quiere mi cuerpo?
Christian Grey
Total y absolutamente escandalizado  CEO Grey Enterprises Holdings Inc.
_________________________________________
Me pongo a trabajar y mi mente ya está centrada en Anastasia acostada en varios lugares mientras que yo… ¡argh! ¿Cómo se supone que trabaje hoy? No se me ocurre… no puedo concentrarme… ¡Ajá! Voy a trabajar con los esquemas… Inhale… Exhale… fácil Grey. Mis manos pasan a través de mi cabello frustrado. Frustrado sexualmente y por supuesto no habrá alivio hasta esta noche. ¡Bien! Grey tienes reuniones, así que es mejor que tu mente se enfoque en los negocios y no en el culo delicioso de la señorita Steele. ¡Foco Grey foco!

Abro los diseños que el equipo de ingeniería me ha enviado para examinar de cerca. Un nuevo correo electrónico llega a medida que avanzo a través del diseño y paneles solares del teléfono celular.
_________________________________________
De: Anastasia Steele
Asunto: Riendo como una tonta… y húmeda también
Fecha: 14 de junio 2011 9:41am
Para: Christian Grey 

Querido total y absolutamente escandalizado:
Siempre.
Tengo trabajo que hacer ahora.
Por lo tanto, deja de molestarme

LS  e insaciable xxx
_________________________________________

Nena, ¡Me prendiste fuego! ¡No soy una estufa! que se apaga y prende a discreción. No me caliento y me apago tan fácilmente. 

Hot N Cold - Kathy Perry 

Después de terminar el análisis de los esquemas, escribo una respuesta.
_________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: ¿He de hacerlo?
Fecha: 14 de junio 2011 09:49
Para: Anastasia Steele

Querida Loca e insaciable:

Tus deseos son órdenes para mí como siempre.
Me encanta que estés riendo y húmeda como una tonta.
Nos vemos luego nena.
Christian Grey
Total y absolutamente enamorado, escandalizado y embrujado
CEO Enterprises Holdings Inc.
_________________________________________


A las 10:00am exactamente voy a la reunión con el equipo de ingenieros para discutir los esquemas preliminares antes de  finiquitar las mejoras en el diseño del teléfono celular de carga automática con energía solar. La reunión continúa hasta casi la hora del almuerzo y es agradablemente productiva. Mientras la reunión avanza y estamos examinando los diseños, mi Blackberry zumba. Tan pronto como veo el nombre de Anastasia en él, respondo de inmediato, ansioso de escuchar su voz.

_ Anastasia, le digo con gusto, como si su nombre es una letanía en mis labios. 

_ Christian, Jack me ha pedido comprar su almuerzo, dice sin preámbulos.

_  Cabrón, holgazán, me quejo.

_ Así que voy a comprarlo. Quizás sería más práctico que me dieras el teléfono de Sawyer; de esa manera no tengo que molestarte, dice ella.

_ No es ninguna molestia bebé. Me gusta tener el control. 

_ ¿Estás solo?

_ No, aquí hay seis personas que se preguntan con quien demonios estoy hablando, le explico con indiferencia.  

_ Oh, no... ¿En serio? Ella jadea. 

_ Sí, de verdad, le respondí, y me vuelvo hacia el equipo de ingeniería para explicarles "mi novia." Por la manera en que me miran algunos de ellos deben estar pensando que bateo para el otro equipo.

_ Sabes Christian, probablemente todos pensaban que eras gay, dice ella haciéndome reír.

_ Sí, probablemente, le digo, sabiendo que es lo que piensan por la forma en que me miran.

_ Uhm, sí, mejor te dejo, dice avergonzada.

_ Le informaré a Sawyer,  ¿Te ha llamado tu amigo?

_ Todavía no, pero por supuesto que será el primero en ser informado Sr. Grey, dice tímidamente.

_ Bueno. Nos vemos bebé.

_ Adiós Christian.

Tan pronto como cuelgo con Anastasia, yo marco el número de Sawyer.

_ Sí, señor Grey, responde el teléfono.

_ Sawyer, la señorita Steele va a salir, espera por ella afuera por favor.

_ Sí, señor, dice, y cuelgo para continuar con mi reunión. 

Después de la reunión, voy a un almuerzo de negocios. Taylor me lleva, y a eso de las 14:30 estoy de nuevo al GEH. 

Estoy en mi oficina  repasando varios informes de negocios, mi Blackberry me alerta de un correo electrónico entrante. Reviso el mensaje y es de Anastasia.
_________________________________________
De: Anastasia Steele
Asunto: visitantes procedentes de climas soleados
Fecha: 14 de junio 2011 14:54
Para: Christian Grey 

Queridísimo y total EEE

Ethan ha vuelto y viene a buscar las llaves del departamento.
Me gustaría mucho comprobar que está bien instalado.
¿Por qué no me recoges después del trabajo? ¿Podríamos ir al apartamento y después salir TODOS a cenar? ¿Invito yo?
Tuya,
Ana X
Aún Loca e insaciable.

Anastasia Steele
Asistente de Jack Hyde, Editor SIP
_________________________________________

Después de terminar la lectura de un breve informe, le mando un e-mail de respuesta a Anastasia. Me di cuenta de que ella no ha utilizado su Blackberry. ¡Dios, esta mujer es completamente terca! ¡Solo sigue las reglas Anastasia!
_________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: Cenar fuera
Fecha: 14 de junio 2011 15:04
Para: Anastasia Steele

Estoy de acuerdo con tu plan, a excepción de la parte en que tú que pagas.
Invito yo
Te recogeré a las seis en punto.
X
PS: ¡Por qué diablos no estás usando tu Blackberry!
Christian Grey
Total y absolutamente enfadado CEO Grey Enterprises Holdings Inc.
_________________________________________

Su respuesta llega rápidamente. Viene bien cuando estoy leyendo los informes financieros.
_________________________________________
De: Anastasia Steele
Asunto: Mandón
Fecha: 14 de junio 2011 15:10
Para: Christian Grey 

No seas tan rudo ni te enfades tanto.
Todo está en clave.
Nos vemos a las seis en punto
Ana X

Anastasia Steele
Asistente de Jack Hyde, puesta Editor, SIP
_________________________________________

¡Vete a la mierda! ¿Por qué no puedes escuchar? ¡Utilice la Blackberry!
_________________________________________
De: Christian Grey
Asunto: Una mujer exasperante
Fecha: 14 de junio 2011 15:17
Para: Anastasia Steele

¡Rudo y enfadado!
Ya te daré yo rudo y enfadado.
Y tengo muchas ganas.
X
Christian Grey
Total y absolutamente más enfadado, pero sonriendo por alguna razón desconocida CEO, Grey Enterprises Holdings Inc.
_________________________________________

Pulso enviar y vuelvo al negocio, pero ella responde en pocos minutos.
_________________________________________
De: Anastasia Steele
Asunto: Promesas, promesas.
Fecha: 14 de junio 2011 15:22
Para: Christian Grey 
Adelante señor Grey, yo también tengo muchas ganas.
Ana X

Anastasia Steele
Asistente de Jack Hyde, puesta Editor, SIP
_________________________________________

Si sigo contestando ella me va a quemar aquí y todavía no está utilizando su Blackberry. 

Golpeo el intercomunicador.

_ Sí señor Grey, responde Andrea. 

_ Envía a Taylor Andrea.

_ Por supuesto, señor, responde ella, y Taylor llega en un plazo de treinta segundos. 

_ Señor Grey, dice a la espera de mis órdenes.

_ Taylor, necesito que hagas un barrido en el apartamento de Anastasia. Luego vamos a recogerla en el trabajo a las seis para llevarla de nuevo al apartamento para dejar instalado al hermano de la señorita Kavanagh.

_ Sí, señor. ¿Algo más señor Grey?

_ Eso es todo Taylor. 

Tengo mucho trabajo que hacer antes de ir a buscar a Ana. No tengo ninguna intención de dejar a mi novia sola para encontrarse con el hermano de su compañera de cuarto.

Una hora más tarde, recibo un mensaje de texto de Taylor:

"El barrido se completó Sr. Grey. Todo está limpio. Voy mi camino a GEH"

Aliviado, vuelvo al trabajo. Trabajo hasta las 5:30 y en ese momento Taylor entra listo para llevarme a recoger a Anastasia. 

_ ¿Alguna evidencia de que Leila haya estado en el apartamento de Anastasia?

_ Ninguna evidencia señor. Nadie ha estado en el apartamento. También revisamos todo el complejo. Todo tranquilo y sin problemas.

_ ¡Bien! le respondo y nos vamos a buscar a Ana. Estamos fuera de SIP en torno a las 17:55pm cuando  llamo a Ana. 
_ Ha llegado el malhumorado, rudo y enfadado, le digo una vez que contesta el teléfono.  

_ Bien, aquí loca por el sexo e insaciable, deduzco que estás fuera del oficio. 

_ Efectivamente señorita Steele, tengo ganas de verla, le digo con mucho deseo por ella.

_ Lo mismo digo señor Grey, ahora salgo, me dice antes de colgar.

Tan pronto como me veo que Anastasia sale del edificio, salgo de la camioneta.  Su radiante sonrisa exalta mi corazón y no puedo esperar para tomarla en mis brazos. Cierro la distancia entre nosotros y la tomo en mis brazos, dándole un beso húmedo.  

_ Señorita Steele, está usted cautivante como esta mañana, le digo mientras que todavía estoy cerca de su boca. 

_ Usted también señor Grey responde ella.

_ Muy bien, vamos a buscar a tu amigo. La tomo de la mano y la ayudo a subir en el SUV. Conversamos todo el camino mientras vamos a su departamento. Disfruto contándole mi día. Le hablo de los avances ambientales del Departamento de Ciencias de la WSU en Vancouver. Esas son cosas importantes para mí. Recuerdo que tengo el horario de Claude que me entregó Andrea antes de salir de la oficina.

_ Antes de que me olvide, estas son las horas que tiene Claude libre en la semana, le explico. 

Cuando Taylor se detiene en una plaza de aparcamiento en el complejo de apartamentos de Anastasia, mi teléfono vibra en mi bolsillo. Miro el identificador de llamadas y es Ros. 

_ Grey,  contesto el teléfono. 

_ Christian es Ros, responde ella.

_ ¿Qué pasa Ros? Le pregunto. 

_ Es la liquidación que recibí. Los costos  reales por los despidos, es más alto que el número previsto.

_ ¿Cuánto más alto?  

Anastasia de mira y dice: Voy a ir a buscar a Ethan. Serán dos minutos, me dice ella levantando dos de sus dedos. Asiento con la cabeza hacia ella a medida que continúo hablando  del nuevo costo que voy pagar con Ros. Taylor se baja y le abre la puerta a Anastasia. 

_ Aproximadamente el 25% más alto, dice ella haciéndome temblar. 

_ ¡Joder Ros! Digo enojado. ¿Quién cocinó las cifras preliminares? Esperaba unos puntos hacia arriba o hacia abajo, pero el 25%?

_ El Departamento de Finanzas ha hecho el análisis de costos, dice ella.

_ Bueno, serán unos incompetentes si estamos perdiendo el 25% grito en el teléfono.

_ ¡No podemos culpar por completo a finanzas, Christian! Me regaña. Siempre hay costos ocultos. Si la empresa tiene empleados que han trabajado más de 10 años, entonces esos paquetes elevan la liquidación mucho más que otros. Y esta compañía tenía un buen número de empleados de mucho tiempo y algunos cerca de jubilarse. Así, que los paquetes de jubilación junto con los empleados de largos años  llegan al 25% de la previsión inicial.

Suspiro. Ella continúa explicando los detalles del costo oculto durante varios minutos y me doy cuenta de que Anastasia no ha vuelto todavía. Pero lo que me alerta es la reacción de Taylor.

_ ¡Señor Grey!  Grita, mientras salta fuera del coche a máxima velocidad hacia la puerta del edificio. Justo subiendo los escalones pausadamente está   Ethan Kavanagh. Dejo caer mi Blackberry en el coche cuando todo tipo de pensamientos terroríficos pasan por mi cabeza. Me bajo del coche y corro hacia la puerta. Cuando llego Taylor ya ha abordado a  Ethan Kavanagh, quitándole las llaves de la mano.

_ ¿Qué demonios? Ethan protesta.  

_ Taylor, suéltalo, le digo.  Ethan Kavanagh se sacudió, pero su mirada es firme. 

_ Ethan, ¿has estado en el apartamento? Le pregunto.

_ No, me encontré con un amigo y nos fuimos a tomar una copa. Sólo estoy regresando. ¿Qué pasa?

Miro a Taylor, preocupado y él está de la misma manera. Anastasia no ha vuelto y ella no tiene la llave de su apartamento. Alguien la dejó entrar y ese alguien no es Ethan Kavanagh. Sólo hay una persona que puede dejarla entrar, y esa es ¡Leila! ¡Vete a la mierda! Mi mundo se rompe con este pensamiento.
_ ¡Tú te quedas aquí y no subas! Le advierto con severidad, cuando Taylor y yo corremos al apartamento de Anastasia. Mi corazón se tambalea en mi boca. La puerta del departamento está abierta y mi corazón se cae al suelo con lo que veo.

Leila está apuntando con una pistola a Anastasia. ¡Muero mil veces con esta vista! ¡Todos mis temores hechos realidad! ¡No pude proteger a Ana!  Si Leila le ha hecho daño o supone hacérselo por algún resentimiento en mi contra, jamás me lo perdonaría. Estoy en agonía con lo que veo. 

Dreaming With a Broken Heart - John Mayer 

Me duele respirar. Me duele ver a Anastasia apuntada por el cañón de un arma. En este momento estoy hirviendo de rabia contra todos y la primera en la lista es Leila. Si algo le pasa a Anastasia… ¡no puedo existir sin ella! ¡Ella es mi sol! Leila se ve desaliñada y enloquecida. Sostiene el arma con más fuerza cuando me ve parado en el umbral de la puerta. Todo lo que veo es que tiene la intención de disparar. No puedo soportar esa idea ¡Oh Dios! Mi peor pesadilla hecha realidad. Echo un vistazo a Ana, escaneando su cuerpo con la mirada para comprobar si no tiene alguna lesión. La veo desde la cabeza a los pies y no veo ninguna lesión visible. Me siento un poco tranquilo, pero no dura mucho, Leila aún está apuntándola como vengándose por algo que debí haberle hecho.

Trago saliva. Si ella va a dispararle a alguien, no será a Anastasia. Perder a Ana no sería justo. Siento como si mi alma se está escapando. Mi amor y mi corazón se están desangrando ante esta escena. Siento que me adormezco de tanto dolor y tensión. Pero el amor que siento por Anastasia y la intención de salvarla de un problema que he traído a su casa, hacen que  tome el control de mi mismo y entro directo al apartamento. Mi mirada se fija en Leila. Yo soy su Dominante. A mí me responderá.  







4 comments:

fanny rebellon said...

No vale lo dejas a uno en la mejor parte,que fuerte es esta escena sobre todo para Ana, aguantarse todo esto.... no la envidio en ese caso, ana es fuerte y su amor inmenso,y mucha gente no entiende esto, pero bueno ahora viene lo peor Dios. Emine fabulosa como siempre, gracias y patricia mil gracias madre te quiero mucho un beso.

Anonymous said...

impresionante este capitulo,tantas sensaciones trasmitidas y justo en lo mejor lo dejas, las ganas que generas, las felicito, gracias por la traducción es perfecta, de todo lo que leido es realmente lo mejor, maravilloso.

aries said...

Muchas gracias por el capitulo.
Siempre he pensado que la historia del chantaje era la excusa de Elena para ir a ver la Christian, pero le sale mal.

Lo has dejado en lo mejor. Deseanso leer el siguiente.

Un saludo.

Anonymous said...

que experiencia para anastasia y para christian tambien......... increible, las felicito a todas!!!!!!!!!!!!!!!!!