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Saturday, February 1, 2014

Libro II - Capítulo II: CINCUENTA SOMBRAS DE GREY - CHRISTIAN Y ANASTASIA

CAPITULO II
TU ERES LA UNICA A QUIEN QUIERO

   Traducido y editado por: Patricia Pinto


En el momento en que tengo a Ana conmigo, siento como si el agujero que esta en mi alma comienza a cerrarse. Me permito sentir la conexión y disfrutar de este momento. Quiero que ella me perdone; voy a hacer que me perdone.


Please Forgive Me by Bryan Adams


Nunca he retrocedido ante un desafío porque sea difícil. Yo he logrado muchos imposibles. Esta es mi oportunidad de hacer las cosas correctas en esta relación. Tengo que estar disparando en todas las direcciones. La energía y la electricidad habitual da sacudidas a través de nuestra conexión, siempre ella tirando de mí como Ícaro al sol.  Me doy cuenta de que ella siente lo mismo, aunque sé que soy yo el que le ha hecho daño, física y emocionalmente.

Unos minutos más tarde Taylor se detiene junto a la acera cuando llegamos al edificio que alberga el helipuerto.

_ Vamos, le digo y bajo a Anastasia de mi regazo,  ya estamos aquí.

Ella me mira, cuestionando.

_ En el Helipuerto, está en la parte superior de este edificio, le digo mientras miro hacia arriba.

Taylor abre la puerta de la camioneta y Anastasia sale del coche. Camino alrededor del coche desde el otro lado y veo a Anastasia sonrojarse por algún intercambio de palabras con Taylor. Sé que Taylor estaba preocupado por ella. Miro a Taylor con curiosidad y él me devuelve la mirada impasible, sin revelar nada. Sí, él es protector con ella también.

_ ¿A las nueve? Le digo a Taylor.

_ Sí, señor. Asiento con la cabeza y me giro tomando a Anastasia de la mano para pasar a través de las puertas dobles del gran vestíbulo. Mis dedos se cierran alrededor de los de ella de una manera posesiva, no estoy dispuesto a dejarla ir. Estamos atraídos el uno al otro. Ella no puede obviar eso. Sé que ella siente lo mismo porque estamos robándonos las miradas y apretándonos los dedos. Llegamos a los ascensores y presiono el botón de llamada. Ella me mira a escondidas y yo le doy una sonrisa. 

Entramos cuando llega el ascensor y cuando las puertas se cierran, Anastasia me mira una vez más sonrojándose. Echo un vistazo hacia ella con los ojos vivos. Aquí estamos encerrados  en esta fuerza, esta electricidad que gira a nuestro alrededor. Estamos como imanes atraídos el uno por el otro.  

Anastasia jadea, Oh, tomando aire en está intensidad visceral. Es una atracción primitiva que siempre hemos tenido y que se ha intensificado a raíz de nuestra separación.  Puedo sentirlo.

_ Yo también lo siento, le digo, con los ojos nublados y con intensa pasión y deseo, completamente enamorado de ella. Nuestros cuerpos están en sintonía. Paso mi dedo pulgar acariciando sus nudillos y yo sé que ella me desea tanto como yo en este momento, su cuerpo se agita y comienza a morderse el labio, lo que aumenta más mi deseo.

_ Por favor, no te muerdas el labio, Anastasia, le susurro.

Ella mira hacia mí y libera su labio.  Es la misma mirada, la misma atracción que en el ascensor del Heathman.

_ Ya sabes el efecto que tiene en mí, murmuro. Sus labios se abren como si esto es una declaración que ha esperado. Algo brilla en sus ojos. ¿Esperanza? Y me doy cuenta de algo... ¡Es adicta a mí también!


Addicted - Saving Abel

Pero muy pronto el ascensor llega a su destino y se abren las puertas, rompiendo el hechizo entre nosotros. Estamos en la azotea. Hay mucho viento y aunque ella tiene una chaqueta, ella se estremece. Pongo mi brazo alrededor de ella, atrayéndola a mi lado para protegerla y nos apresuramos para llegar al Charlie Tango que se encuentra en el centro de la pista de aterrizaje con sus palas girando lentamente.

Stephan salta del Charlie Tango y agachándose corre hacia nosotros.

_ Listo para despegar señor. ¡Es todo suyo!

_ ¿Listos todos los chequeos?

_ Sí, señor.

_ ¿Lo vas a recoger alrededor las ocho y media?

_ Sí, señor.

_ Taylor te espera en la entrada.

_ Gracias, señor Grey. Que tenga un vuelo agradable hasta Portland. Señora, dice saludando a Anastasia. Sin soltar su mano, asiento, y agachamos la cabeza para llevarla a la puerta del helicóptero.

Una vez la instalo dentro, aprieto el arnés con firmeza y cierro bien su correa. Le doy una mirada de complicidad y mi sonrisa secreta a Anastasia. Ella simplemente se ve hermosa con el arnés.

_ Esto debería mantenerte en tu lugar, murmuro. Tengo que decir que te ves preciosa en este arnés. No toques nada. Paso mi dedo índice por su mejilla mientras ella se pone carmesí. Está bien atada y apenas capaz de moverse en su asiento.

Voy a mi puesto y hago el mismo procedimiento, luego hago todas las comprobaciones previas al vuelo y nos ponemos los auriculares para accionar el interruptor y acelerar los rotores que suenan de una manera ensordecedora.

Me doy vuelta y la miro

_ ¿Lista nena? le digo a través de los auriculares.

_ Sí es su respuesta.

El que ella esté aquí conmigo es inmensamente reconfortante. Esta noche, es la noche nena. Te tengo que hacer regresar. Y tengo todas mis cartas en fila para llevar a cabo mi plan. No voy a perder esta noche.


Poker Face - Lady Gaga

Luego de ponerme en contacto con la torre de control, despegamos.

_ Hemos perseguido al amanecer, Anastasia, ahora el atardecer, le digo a través de los auriculares. Ella se voltea y abre la boca con sorpresa. Le sonrío y ella sonríe tímidamente hacia mí.

_ Esta vez se ven más cosas aparte de la puesta de sol. La otra vez que voló a Seattle conmigo desde Portland, ya era de noche, pero la visión de la tarde en este momento es bastante espectacular. Estamos arriba entre los edificios más altos, subiendo más y más.

_ Escala está allá, señalo hacia mi edificio. Boeing allá y ahora verás la Aguja Espacial.

_ Nunca he ido, dice ella.

_ Te llevaré. Podemos comer allí.

_ Christian lo hemos dejado, dice ella. Es una puñalada para mi corazón pero esta noche voy a rectificar.

_ Lo sé. Pero todavía puedo llevarte allí y alimentarte.

Ella niega con la cabeza. 
_ Esto desde aquí arriba es precioso, gracias.

_ Impresionante, ¿no? le respondo. Me siento tímido con su presencia.

_ Es impresionante que puedas hacer esto, dice sorprendiéndome.

_ ¿Un halago de su parte señorita Steele? Es que soy un hombre con diversos talentos, le digo.

_ Soy plenamente consciente de ello señor Grey, ella responde, apretando todo el sur de mi cuerpo.

Me doy vuelta sonriéndole y una mirada de relax se arrastra lentamente por su cara.

_ ¿Qué tal el nuevo trabajo? Le pregunto.

_ Bien, gracias, interesante.

_ ¿Cómo es tu jefe?

_ Ah, está bien, dice ella, pero la manera que lo dice toca las campanas de alarma en mi cabeza. Ella se ve incómoda.

_ ¿Qué pasa? Le pregunto.

_ Aparte de lo obvio, nada.

_ ¿Qué es lo obvio? Pregunto con interés.

_ Ay Christian, realmente eres obtuso a veces, dice ella.

_ ¿Obtuso yo? Tengo la impresión de que no me gusta ese tono señorita Steele.

_ Bien, pues entonces olvídalo, ella contesta haciéndome sonreír. 

_ He echado de menos esa lengua viperina, le digo.

Todo lo que oigo es un jadeo en respuesta, pero ella se mantiene tranquila y mira por la ventana para seguir viendo la puesta de sol en el horizonte como una gran bola naranja de fuego ardiente. ¿En qué piensas Anastasia? Por favor, dame una indicación...

Los colores del atardecer en el cielo de Seattle son imponentes de colores ópalo, rosa y aguamarina perfectamente entrelazados. Nos acercamos a la noche clara de Portland, un cielo nítido con luces que brillan dándonos la bienvenida. Me acerco a mi destino y bajo al helipuerto. Estamos en lo alto del mismo edificio de ladrillo, donde por primera vez Anastasia subió a mi helicóptero hace menos de tres semanas. Cómo ha cambiado todo en tan corto período de tiempo. Ella ha se convertido en una parte esencial de mi existencia; una línea de vida, sin la cual no puedo vivir. 


I Can't Live Without You - Mariah Carey

Debe ser poco tiempo para algunos, pero es toda una vida para mí. Finalmente aterrizo al Charlie Tango y de un tirón apago los interruptores y los rotores se detienen hasta dejar de sonar y podemos escuchar nuestras propias respiraciones a través de los auriculares.

Me desabrocho mi arnés y me inclino para desabrochar el de ella.

_ ¿Ha tenido un buen viaje señorita Steele? Le pregunto, con una voz suave, mientras mis ojos se iluminan con los ojos de mi mujer delante de mí. Sí, es mía y le haría bien recordar eso.

_ Sí, gracias señor Grey, ella responde con cortesía.

_ Bueno, vayamos a ver las fotos del chico, le digo mientras sostengo mi mano hacia ella para salir del Charlie Tango.

El viejo Joe está sentado esperándonos. Se acerca y nos recibe con una amplia sonrisa.

_ Joe, le sonrío. Libero la mano de Anastasia para saludarlo. 

_ Vigílalo para Stephan. Llegará entre ocho y nueve.

_ Lo haré, señor Grey. Señora, dice asintiendo con la cabeza hacia Anastasia. El coche espera abajo. Ah, y el ascensor está estropeado, tendrán que bajar por las escaleras, nos dice.

_ Gracias, Joe, le respondo.

Tomo la mano de mi mujer y nos dirigimos hacia las escaleras de emergencia.

_ Con esos tacones tienes suerte de que sólo haya tres pisos, murmuro. Yo no quiero que se caiga y se lastime.

_ ¿No te gustan las botas? Pregunta.

_ Me gustan mucho, Anastasia, dije mientras mi mirada se oscurece. Me gusta mi mujer en tacones altos. Es el atractivo final. Ella me enciende de la nada, pero esos tacones altos… ummm… mantén la calma Grey, me recuerdo a mí mismo. Tengo una misión esta noche y no me puedo desviar.
_ Ven. Iremos despacio. Yo no quiero que te caigas y te rompas el cuello.

Cunado salimos del edificio, el conductor nos espera con la puerta abierta para dejarnos entrar. Nos sentamos en silencio mientras vamos hacia la galería. Estoy nervioso. Le he dicho que la he echado de menos y no dijo nada. ¿Ha encontrado a alguien? ¿Ese jefe de ella? ¿Ha estado en contacto con José desde que me dejó? ¿Es por eso que estamos aquí? ¿Decidió que sería mejor para ella no estar conmigo porque estoy demasiado jodido? ¿Va a mostrarme que José es un partido mejor para ella que yo? ¡Me estoy muriendo aquí! Mantén la calma… no pierdas la cabeza... no pierdas la cabeza... Me repito como un mantra. ¿Por qué no me ha dado ninguna indicación de que ella me echa de menos, o algún tipo de sentimiento que muestre su apego por mí? ¿Dejó de quererme por lo que pasó? Yo no he dejado de quererla, al contrario, la quiero mucho más. No puedo ni siquiera mirarla cuando estoy muy nervioso.

_ José es sólo un amigo, ella finalmente murmura.

Me doy vuelta y la miro, ya que responde a mi pregunta no formulada. Mis ojos están oscuros, pero sin revelar nada. ¿Yo soy sólo un amigo, o más para Ana? Quiero preguntarle, pero tal vez no quiero esa respuesta hasta que ella me escuche lo que tengo que decir. Sus ojos se deleitan en mi boca. ¡Cómo me gustaría usarla para reclamarla!  Me muevo en mi asiento y frunzo el ceño mirando  sus ojos grandes azules que están incluso más grandes después de perder peso.

_ Esos hermosos ojos se ven demasiado grandes en tu cara, Anastasia. Por favor, dime que vas a comer, le pido.

_ Sí Christian, voy a comer, ella responde automáticamente.

_ Lo digo en serio, le digo.

_ ¿Ahora? Dice con desdén. ¡Oh, por favor Ana, no empieces con esto ahora! No estoy aquí para pelear, estoy aquí para que vuelvas conmigo.

_ Yo no quiero pelear contigo, Anastasia. Te quiero de vuelta, y te quiero que sana, le digo con voz baja suplicante.

Ella se sorprende y sus labios se abren en una exhalación suave. 

_ Pero nada ha cambiado, ella responde.

_ Vamos a hablar de eso cuando regresemos, ya estamos aquí.

El auto se detiene frente a la galería y me bajo rápidamente para abrir su puerta y dejarla salir.  
_ ¿Por qué haces eso? Me pregunta en voz alta.

_ ¿Hacer qué?  ¿Qué he hecho yo ahora?

_ Decir algo como eso y luego detenerte.

_ Anastasia, estamos aquí, dónde quieres estar. Vamos a hacer esto y luego hablaremos. Yo particularmente no quiero una escena en la calle.

Ella mira a su alrededor y se da cuenta  que hay demasiado público y finalmente aprieta los labios.

_ Está bien, murmura malhumorada. Tomo su mano y la llevo hacia el edificio.

El edificio es un antiguo almacén con paredes de ladrillo y suelos de madera oscura, el techo es blanco para darle altura y las tuberías están pintadas de blanco también. Es espacioso y moderno y un montón de personas están en la galería, bebiendo vino y admirando las fotografías.

_ Buenas noches y bienvenidos a la apertura de José Rodríguez, dice una mujer joven vestida de negro, con el pelo castaño muy corto y un lápiz labial rojo brillante. Ella mira a Anastasia y luego su mirada se detiene en mí, entonces ella finalmente vuelve a ver a Anastasia y luego parpadea y se ruboriza. ¿Qué pasa?

_ Oh, eres tú, Ana. Vamos a querer tu opinión sobre todo esto también, dice entregándole un folleto y nos dirige a una mesa llena de bebidas y aperitivos.

¿Conoce a Anastasia?

_ ¿La conoces? Le pregunto.

Anastasia mueve la cabeza en sentido negativo; ella también está desconcertada.

Me encojo de hombros, distraído en mi preocupación por mi problema actual, que es ganar a mi mujer de nuevo. 

_ ¿Qué te gustaría beber? Le pregunto.

_ Una copa de vino, gracias.

Mi frente se arruga, porque sé que ella no ha comido nada y una copa de vino malo que por lo general es lo se encuentra en este tipo de eventos, no es lo que debería beber. Pero yo quiero escoger mis batallas y este no es el tema con el que quiero pelear ahora.

Me dirijo hacia la barra donde ya hay una línea ya formada. Una persona de da cuenta de quien soy y toca mi hombro para presentarse. Es un hombre de unos treinta años, con el pelo oscuro, ojos verdes y con un poco de emoción vertiginosa, como un científico medio loco. Odio esta pequeña charla y mucho menos hoy.

_ Disculpe señor pero ¿Es usted Christian Grey? dice el hombre de ojos verdes que está a dos personas delante de mí, caminando hacia delante comienza a empujar a los dos que están delante de él como si fueran objetos inanimados.

_Perdón... se tropieza con la mujer delante de mí y perdón… dice otra vez al chico detrás de él dando sus disculpas, pero eso no impide que él está chocando alrededor de otros torpemente tratando de reunirse conmigo.

_ Sí, lo soy, le digo un poco irritado con mi mente preocupada. Yo no estoy de humor para intercambiar cortesías, ni conocer gente porque estoy caminando en un campo minado en estos momentos tratando de volver a la mujer que amo.

_ ¡Soy un gran admirador suyo, señor! Dice con un entusiasmo que le brota. Mi nombre es George... George Dumas, dice mientras me extiende su mano sudorosa y la estrecho de mala gana.

_ Mucho gusto señor Dumas, digo rotundamente.

_ Al igual que usted, estoy trabajando con energía sustentable señor, continúa hablando mientra le veo con una gran sonrisa en su rostro. Aquí, le voy a dar mi tarjeta. Llámeme si necesita alguna ayuda, dice. ¿Qué tipo de ayuda necesitaría de un extraño?

Miro al hombre con una mirada impasible

_ Gracias, pero hay canales adecuados para aplicar para una posición en mi empresa, este es mi tiempo libre, le digo.

_ Oh, no, no estoy buscando un trabajo. Estoy buscando una asociación dice, y yo reduzco mis ojos hacia él.

_ ¿Asociación señor…? Pregunto incrédulo.

_ Oh, es Dumas, mi nombre es Dumas.

_ Bueno, Dumas, no estoy interesado. Este es un momento privado en el que estoy con mi novia y no hago negocios aquí. Mejor utilice los canales adecuados, le digo con mi paciencia agotándose.

_ Pero señor, usted podría estar interesado en lo que tengo que ofrecerle, dice persistentemente.

_ Posiblemente, pero le insisto utilice los canales regulares, en este momento no puedo atender esos pedidos, le digo con firmeza mientras levanto mi mirada para ver en donde está Ana. Y justo cuando nuestros ojos se encuentran, nos estamos quemando internamente, sintiendo este hechizo que nos envuelve, ella no puede hacer caso omiso a esta atracción porque es demasiado fuerte. La visión de ella engancha mi aliento, me recuerda por qué estoy aquí. Mi misión es conseguir que regrese esta noche. La veo hablando con José y él la abraza ¡mierda! ¡Quiero matarlo! Y la besa. En las mejillas, pero no obstante, la besa.  


I'm Jealous - Shania Twain

Apenas puedo contenerme y la línea maldita no se mueve. ¡El vino no puede ser tan bueno! ¿Qué pasa con la gente y la bebida gratis? Y el señor cara de culo sigue aquí.

_ Señor Grey,  valdrá la pena su tiempo.

Me dirijo a él con impaciencia y le doy mi mirada gélida que dice ¡no-voy-a-ser-jodido-ahora!

_ ¿Qué parte no entendió, cuando le dije que estoy en un sitio privado y en mi tiempo de ocio?  ¿Le gustaría ser molestado en las mismas circunstancias?

_ No, de hecho, por lo general apago mi teléfono celular... dice, pero lo interrumpí.

_ ¡Bien! Si alguna vez me encuentra en otro lugar de nuevo y estoy con mi novia, le agradezco que nunca más vuelva a molestarme. O voy a hacer que te arrepientas… le digo con una voz tranquila pero amenazante.

El hombre detrás de mí entra en la conversación y dice: ¡Ponte de nuevo en la línea y deja de cortarla! Al final el hombre se retira de nuevo a su lugar. Doy la bienvenida a este pequeño comentario de otro desconocido que se limita a asentir como disculpándose en nombre del cara de culo, como el agua fresca en un día caliente.  Finalmente es mi turno en la línea.

_ ¿Qué tipo de vino blanco tiene? Le pregunto con impaciencia al camarero.

_ Chardonnay y Sauvignon Blanc señor, dice el camarero y me muestra las dos botellas sin nombre. Hago una mueca.

_ Dos vasos de Sauvignon Blanc, entonces.

Cuando por fin vuelvo con Ana, ella está mirando una fotografía del lago de Vancouver en las que unas nubes rosadas se reflejan a través del agua. Es una imagen pacífica que refleja la perfección y la belleza natural. Cuando me acerco a ella, ella toma una respiración profunda y traga como si estuviera tratando de encontrar su centro. Yo le entrego una de las copas de vino blanco.

_ ¿Está a la altura? Me pregunta con voz normal.

¿Está hablando de los retratos?

_ El vino, ella responde con cara burlona.

_ No. No suele estarlo en este tipo de eventos. ¿El chico tiene bastante talento verdad? pregunto admirando la foto lago.

_ ¿Por qué crees que le pedí que te hiciera una foto? Dice orgullosa de su amigo. De pronto un fotógrafo se nos acerca.

_ ¿Christian Grey? pregunta el fotógrafo del Portland Printz. ¿Puedo tomar una foto, señor?

_ Claro, le digo y como me ha pedido permiso educadamente se lo permito.  Tengo que mantener la calma, aunque los tornados se están formando dentro de mí. Anastasia da un paso atrás, pero le agarro la mano y tiro de ella a mi lado. Ella es mi novia. Esto no ha terminado. ¡Nunca se terminará si yo puedo evitarlo! El fotógrafo nos mira sorprendido.

_ Gracias señor Grey, dice luego de tomar algunas fotos. ¿Señorita? pregunta.

_ Steele, responde ella.

¡Quiero que todo el maldito mundo sepa que ella es mía! ¡Ella me pertenece y yo también!

_ Gracias, señorita Steele, dice el fotógrafo.

_ Busqué fotos tuyas en Internet con alguna chica y no hay ninguna. Es por eso que Kate pensó que eras gay, dice Anastasia y mi boca hace una contracción en una sonrisa.

_ Eso explica tu pregunta inapropiada. No, yo no salgo con chicas, Anastasia, sólo contigo. Pero eso ya lo sabes, le digo con  toda sinceridad.

_ ¿Así que nunca sales por ahí con tus… dice mirando a su alrededor con nerviosismo tratando de asegurarse de que nadie pueda escuchar nuestra conversación, sumisas?

_ A veces. Pero eso no son citas. De compras, ya sabes, digo encogiéndome de hombros, mirando a otro lado porque no quiero hablar de eso y convertirlo en una discusión. Sus labios ligeramente se abren cuando  comprende que ella es la excepción de la regla.
_ Sólo contigo Anastasia, le susurro.


You’re Still the One by Shania Twain


Ella se sonroja y mira hacia abajo a sus dedos. Deseo que ella entienda lo profundamente que está arraigada en mi alma. Me gustaría poder expresarme adecuadamente, sin esta mierda que cargo encima. Nunca he hecho corazones y flores. 

_ Este amigo tuyo parece más un fotógrafo de paisajes que de retratos, le digo y extiendo mi mano para tomar la de ella. Cierro los ojos brevemente disfrutando de nuestra conexión.

Nos paseamos por la galería, viendo algunas de las imágenes y una pareja asiente con la cabeza hacia Anastasia, con una amplia sonrisa como si se conocieran de la iglesia y Anastasia es la chica del coro. Yo no creo que sea por mí, porque la están mirando a ella ¿De qué se trata?

Luego, otro hombre joven la mira descaradamente con su mandíbula en caída libre, ¡comiéndose con los ojos a mi mujer!

A medida que nos dirigimos hacia la esquina, la razón por la cual todo el mundo la está mirando se hace evidente. Hay SIETE enormes retratos de Anastasia que cuelgan en una pared del fondo. ¡Son inmensas!

Poco a poco la sangre llega a su rostro, el mío se reduce, y estoy listo para estallar. Hay fotos gigantes de Anastasia, riendo, seria, de mala cara, frunciendo el ceño, divertida, serena y haciendo pucheros. Pero de alguna manera siento que son tan íntimas como si fueran imágenes de ella desnuda. Todas de cerca y en blanco y negro. Miro cada imagen, paralizado. En este mismo momento, me doy cuenta de que yo nunca la he visto tan íntimamente, tranquila, sin preocupaciones que nublen sus hermosos ojos. Y el hecho de que fue el fotógrafo que capturó esas imágenes, en momentos simples y felices, me duele profundamente. Estoy tratando de ser fuerte, estoy celoso y envidioso de ese hijo de puta, porque ahora lo veo con un verdadero rival. Estoy cautivado por las imágenes... Simplemente cautivado por la simplicidad de las mismas, su inocencia exudando y la serenidad que tiene en su expresión. ¡Ella es impresionante!

_ Parece que no soy el único, murmuro, dándole a entender que el fotógrafo también está enamorado de ella. Mi boca se asienta en una línea dura. No me importa competir en los negocios, pero competir por mi novia, no puedo permitirlo.  Por estas fotos es que todo el mundo la reconoció y los clientes deben estar enamorados de sus imágenes. Yo no quiero que a alguien se le ocurra comprar alguna y llevarla a la intimidad de su hogar.

_ Disculpa, le digo a Anastasia, clavando la mirada en ella. Camino de vuelta hacia la señorita de pelo muy corto y sin preámbulos le hablo.

_ Quiero comprar todas las fotografías de la señorita Steele. Digo con firmeza.

_ ¡Muy bien! Dice alegremente. ¿Cuál?

_ ¡Todas! Le escupo inmediatamente. Ella me mira incrédula.

_ ¿En serio? Ella pregunta con ojos brillantes. Quiero decir, claro... por supuesto. El costo de cada foto es...  dice ella y la corto inmediatamente.

_ No me importa cuánto cuestan. Voy a comprar todos los siete retratos de Anastasia, le digo y saco mi tarjeta de crédito y se la doy.

_ ¡Por supuesto, señor! Dice alegremente. Después de que ella pasa mi tarjeta de crédito y me entrega la hoja para firmar, aprovecho para decirle:

_ Quiero que le diga al señor Rodríguez, que se asegure de no hacer ninguna copia de estas fotos.

_ Oh, pero, es dueño de los negativos. Usted sólo va a comprar las copias señor Grey, dice ella.

_ Pues bien, digo con impaciencia, entonces también voy a comprar los negativos y necesito una declaración por escrito de que él no hará más copias de estas fotografías y en caso de que tenga otros negativos de otras fotos no puede usarlas sin un consentimiento escrito por ella ¿entendido? Le digo con voz amenazadora.

_ ¡Sí, señor, a la perfección! Dice toda nerviosa. Problema resuelto. Finalmente me dirijo hacia Anastasia y me encuentro con un hombre de melena rubia comiéndose con los ojos a mi novia, hablando con ella. ¿No puedo moverme sin que algún hijo de puta se acerque a mi mujer? Rápidamente me dirijo de nuevo a ella y la tomo con mi mano posesivamente. Miro por encima de su cabeza, impasible al cabrón para declararle mi territorio.

_ Eres un tipo con suerte, dice el cabrón sonriéndome. Miro hacia él con frialdad.

_ ¡Pues sí!  Y me llevo a mi mujer a otro lado. Pongo ahora mi brazo posesivamente en su hombro para que cada macho en el lugar ni se le ocurra acercase a ella. ¡Mierda estos celos me están matando!

_ ¿Acabas de comprar una de estas?

_ ¿Una de estas? Resoplo, sin apartar los ojos de ella.

_ ¿Has comprado más de una? Me pregunta incrédula.
Pongo los ojos en blanco hacia ella.

_ Las he comprado todas Anastasia. No quiero que algún desconocido te coma con los ojos en la intimidad de su hogar, le digo, pero esa es la menor de mis preocupaciones. Esas imágenes son muy íntimas de una manera privada.

_ ¿Preferirías hacerlo tú? Dice burlona.

Me sorprendo por su audacia, pero me divierte que esté juguetona.

_ Francamente sí, le respondo.

_ Pervertido… ella suelta y se muerde el labio inferior, haciendo que mi boca caiga abierta. Me acaricio la barbilla pensativo, lo que me gustaría hacerle cuando habla así y mordiéndose el labio.

_ No puedo discutir esa evaluación Anastasia, digo sacudiendo mi cabeza y mi estado de ánimo se aclara. Los ojos de Anastasia me miran juguetones, ella se lame el labio inferior.

_ Me gustaría discutir más con usted señor Grey, pero he firmado un acuerdo de confidencialidad.

Suspiro, mirándola, mis ojos se oscurecen. Si ella supiera lo que me hace sentir cada vez que suelta su lengua viperina.

_ Lo que me gustaría hacerle a esa lengua tan viperina, murmuro. Puedo utilizarla en muchos sentidos, nena.

Ella corta su respiración y comprende a lo que me refiero.  

_ Eres muy grosero, dice sonando sorprendida.

Sonrío hacia ella divertido. Pero entonces recuerdo las fotografías y me gustaría ser la persona que la haga sentir a gusto como en las fotos.

_ Te ves muy relajada en estas fotografías Anastasia. Yo no te veo así a menudo, le digo casi con nostalgia, porque yo soy el culpable.

Ella instintivamente mira hacia abajo a sus dedos. Yo no quiero que ella se sienta avergonzada de mí. Inclino su cabeza hacia atrás y ella inhala fuertemente por nuestro contacto de piel a piel.

_ Yo quiero que te relajes conmigo, le susurro. Es mi promesa. Me aseguraré de que ella esté relajada y feliz conmigo.

_ Si quieres eso, tienes que dejar de intimidarme, replica.

_ Tú tienes que aprender a expresarte y decirme como te sientes. Le replico de inmediato. Yo siempre trato de ser sincero con ella, pero se cierra mucho conmigo a veces. Anastasia me mira y toma una respiración profunda para darme su repuesta.

_ Christian, tú me querías sumisa.  He ahí el problema. En tu definición de sumisa… me lo dijiste una vez en un correo electrónico, me parece que los sinónimos eran… obediente, complaciente, humilde, pasiva, resignada, dócil, contenida. Se suponía que no podía mirarte. Ni hablarte a menos que me dieras permiso ¿qué esperabas? Me dice entre dientes.

Parpadeo ante su evaluación clara del problema. Por supuesto que me di cuenta desde el principio que esta relación la quería contractual. Y esa es la única forma de relación que siempre conocí. A mí nunca me interesó otra cosa. Pero casi desde el primer momento en que conocí a Anastasia, yo sabía que ella era diferente, pero yo no sabía que me iba enamorar perdidamente. Tuve sumisas con las que rompí porque querían más, o ellas rompían conmigo porque consiguieron más con otro. Yo nunca tuve segundos pensamientos con ninguna porque no tuve sentimientos hacia ellas. Pero esta mujer delante de mí, esta chica inocente, sacó la alfombra bajo mis pies y me obliga a enfrentarme cara a cara conmigo mismo. Es refrescante y exasperante, sexy y tímida. Ella es atrevida, y por desgracia, tiene razón. Mi ceño se profundiza a medida que ella continúa hablando.

_ Es muy confuso estar contigo. No te gusta que te desafíe, pero después te gusta mi lengua viperina. Exiges obediencia menos cuando no la quieres, para así poder castigarme. Cuando estoy contigo nunca sé a que atenerme, sencillamente.

Mis ojos se estrechan. Ella está desnudando su alma. Se está comunicando y eso es lo que quiero. Pero yo no quiero esta excusa para aceptar una ruptura y colocar una lápida en nuestra relación.

_ Buen punto, como de costumbre, señorita Steele, le digo con voz gélida. Venga, vamos a comer.

Ella  dejó caer sus cartas, ahora es mi turno.

_ Sólo hemos estado aquí durante media hora, ella protesta.

_ Ya viste las fotos  y has hablado con el chico, replico.  

_ Su nombre es José, me regaña.

_ ¡Muy bien! Has hablado con José, el hombre que la última vez que lo vi, estaba tratando de meter su lengua en tu boca cuando estabas borracha, le gruño.

_ ¡Él nunca me pegó! Me escupe y eso hiere mis sentimientos. La furia emana de mis poros. ¡Eso es todo! Nos vamos ahora mismo ¿no se da cuenta que tenemos que hablar?  Incluso si tengo que ponerla en mi hombro y darle una palmada en su delicioso trasero, frente a todo el mundo.

_ Eso fue un golpe bajo, Anastasia, le susurro amenazante.

Ella se pone nerviosa y estoy doblemente exasperado porque paso las dos manos por mi pelo, la ira está erizada en mí, casi no puedo contenerme. Es así con Anastasia... Nunca sé lo que va a decir o hacer, y ella puede hacerme enojar como nadie puede y quiero tanto castigarla y la amo al mismo tiempo. Tengo todas estas emociones extrañas que nunca he experimentado antes, me siento posesivo con ella, y en este momento sólo quiero besarla, follarla, amarla y azotarla, todo al mismo tiempo y ahora sé que no puedo hacerlo.

Por supuesto, ella sólo me mira como nadie más puede.

_ Te voy a llevar a comer. Parece que te estás desapareciendo justo frente a mí. Busca al chico y despídete.

_ Por favor, ¿podemos permanecer más tiempo? Me pregunta.

_ No… ve… ahora… a despedirte.  He pasado mucho tiempo en mi límite tolerable y tenemos que hablar. Traerla aquí simplemente fue una excusa. Ella tiene que oír lo que le voy a proponer.

Ella me mira, su ira está haciendo que se ponga carmesí por toda su cara. Entrecierra sus ojos y si fuera posible, estaría echando vapor por las orejas.  Finalmente arrastra su mirada lejos de mí buscando al chico. Lo localiza y se aleja para despedirse. 

Hay algunas mujeres alrededor del fotógrafo. Estoy parado con una impaciencia que sale a través de mí y no me gusta esperar. Voy a poner todas las cartas sobre la mesa esta noche. Y juro por Dios que la tendré devuelta conmigo. Me siento como si estuviera saltando en lava caliente, porque mi pie está tocando el piso con impaciencia.  Ana está a cierta distancia, pero mi mirada no la abandona y ni siquiera pestañeo.

Mierda pero de pronto…

¡El puto fotógrafo barre a mi mujer en un gran abrazo de oso y la gira! La sangre se eleva a mi cabeza, mis ojos se oscurecen y la ira apenas puedo contenerla. ¡Esto ya se salió de control! Luego, mí mujer envuelve sus brazos alrededor del cuello del aspirante a violador. ¡Estoy jodidamente loco! Si tengo que arrastrar a Anastasia por el pelo como el hombre de las cavernas, lo haré. ¡Mi mirada se oscurece y los celos me están matando! ¿Qué está tratando de hacerme? Anastasia Steele, serás mi muerte. ¿Tienes idea de cuánto amor tengo para nosotros? ¿Conoces lo que haría en un santiamén para mantenerte en mi vida? ¿Tienes alguna idea de la clase de infierno que he estado viviendo la última semana?  Y aquí estás  demostrando tu afecto a un hombre que no te quiere ni la mitad que yo, solo para ponerme celoso. Y lo peor, es que sabes que ese hombre tiene sentimientos por ti.  ¡Estoy tan enojado contigo en este momento, que sólo quiero que reclamar mi lugar en tu vida!

Poco a poco me dirijo hacia ellos. Ella todavía está envuelta en sus brazos hablando quien sabe qué mierda con él. ¡Mierda si no saca sus malditos brazos de ella la voy a jalar fuera de ti!  A medida que me estoy acercando, ese hijo de puta la abraza con más fuerza y yo acelero el paso para llegar hasta Anastasia, estoy hirviendo de rabia, mirándola fijamente para llegar a su codo y sacarla de ahí.

Por fin el hijo de puta la libera.

_ No seas una extraña, Ana. Oh, señor Grey, buenas noches, dice como si se acabara de dar cuenta de mi presencia. Sí, bien deberías recordar que Christian Grey va a retomar su estatus como el novio de Anastasia. ¡Mantén tus  malditas manos fuera de mi mujer!

Apenas puedo contenerme y tengo que hacerle ver a este  hijo de puta que Anastasia es mía, que formamos una pareja.

_ Lo siento, no podemos quedarnos más tiempo, porque tenemos que regresar a Seattle. ¿Anastasia? Digo sutilmente haciendo hincapié en “nosotros” y tomando su mano mientras hablo.

_ Adiós, José. Felicidades de nuevo, dice ella dándole un rápido beso en la mejilla para terminar de erupcionar el volcán que hay en mí.   Eso es todo lo que puedo aceptar. Le tomo la mano con presión y la arrastro fuera del local. Todas las hormonas están arrasando por mi cuerpo y mi cerebro. La ira, los celos y la frustración los tengo ahora a niveles explosivos y un sudor frío recorre todo mi cuerpo. ¡Necesito que ella entienda que es mía!

Cuando llegamos a las afueras del edificio, miro rápidamente hacia ambos lados de la calle y luego giro mi cabeza hacia la izquierda y de repente veo un callejón lateral, y yo la llevo hasta allí y la empujo contra la pared con todos los sentimientos que se han disparado fuera de mí. No puedo entender que la mujer de la que estoy enamorado estuviera en los brazos de otra persona besándola y ni siquiera yo la he besado todavía.  Agarro su cara entre mis manos, obligando a Anastasia a mirar mis ojos feroces. 


Principles of Lust - Enigma


A ella se le corta la respiración cuando se da cuenta de la intensidad de mi deseo y mi boca va directamente sobre la de ella. La estoy besando con violencia, sin control, hasta chocamos los dientes. Entonces mi lengua entra en su boca con fuerza.

El deseo de ambos explota como el monte Vesubio y, para mi alivio, ella también me besa, con la misma pasión que yo, sus manos anudando mi cabello, tirando de el con fuerza, tratando de fusionar nuestros cuerpos, como si con nuestra separación se ha creado un hambre sin precedentes y necesitamos alimentarnos mutuamente. Su respuesta hace que salga un fuerte gemido de mi garganta y rápidamente mi mano se mueve por su cuerpo y mis dedos se clavan en su carne suave.

Mi ansiedad, mi deseo, mi anhelo por ella y el miedo a perderla, están reflejados en este beso y me doy cuenta que ambos nos sentimos de la misma manera. Yo la beso largo y duro hasta quedarme absolutamente sin aire en mis pulmones. Mis ojos arden de deseo por ella y la pasión en mi cuerpo está al rojo vivo. ¡Soy un hombre en llamas!  


Ring of Fire sung by Joaquin Phoenix 

Los dos estamos sin aliento y yo quiero recordarle que me pertenece. 

_ Tú. Eres. Mía. Le gruño enfatizando cada palabra, vertiendo todos mis sentimientos por ella. ¿Qué debo hacer para hacerle entender que no hay nada más valioso para mí que tenerla en mi vida, en mis brazos y en mi corazón? 

Me alejo de su cuerpo y pongo mis manos en mis rodillas tratando de recuperar el aliento que dejé en el beso. Me siento como si hubiera corrido una maratón, y lo hice… cada día después de que ella me dejó. Tratando de darle espacio... Tratando de darle tiempo para pensar... Tratando de darle la oportunidad de ordenar sus sentimientos. Pero soy un hombre enamorado... ¡No puedo vivir sin ella! Incluso si ella está abrazando a un tipo de una manera amistosa, me hierve la sangre de solo recordarlo. ¡Estoy completamente irracional y celoso!

_ Por el amor de Dios, Ana… le digo con súplica en mi voz.

Ella se reclina contra la pared, jadeando y tratando de controlar la reacción de su propio cuerpo, tratando de encontrar su centro.

_ Lo siento, susurra con voz entrecortada.

Entones estaba en lo cierto, quería darme celos.

_ Más te vale, le digo con mi voz quebrada por los sentimientos abrumadores que estoy sintiendo. Yo sé lo que estabas haciendo. ¿Quieres algo con el fotógrafo Anastasia? Obviamente, él siente algo por ti. Estoy rezando porque diga que no, por favor di que no… En el momento en que vi las fotografías de Anastasia en la galería con todas esas expresiones, los celos se apoderaron de mí, porque la vio de una manera tan íntima y yo no la he visto así. Evidentemente el fotógrafo está enamorado de ella. Yo simplemente no puedo soportar verla con alguien ni siquiera de forma imaginaria.

Ella reacciona con mi ferviente pregunta y sacude la cabeza en sentido negativo.

_ No, me dice para mi gran alivio. Es sólo un amigo.

Suelto el aire que tenía contenido.

_ He pasado toda mi vida adulta tratando de evitar cualquier emoción extrema, digo mirándola a los ojos y con mi voz quebrada. Sin embargo, tú… haces aflorar sentimientos en mí que son completamente ajenos. Es muy... digo con el ceño fruncido, tratando de aferrarme a la palabra correcta.  Inquietante. Pero es más que eso. Ella aun no sabe que mi corazón, mi alma y mi destino están en sus manos, para hacer lo que quiera conmigo, ¡Nunca, nunca me había sentido tan vulnerable antes! No en muchos años. He tenido muchas mujeres en mi vida, pero nunca he sido cruel con ninguna de ellas. Yo no habría jugado con sus sentimientos. Sin embargo, en poco tiempo Anastasia puede hacer lo que se le dé la gana conmigo. Esa es la profundidad de mi amor por ella.  Esa es la medida de su poder sobre mí y me da un miedo infinito. Mi vida y mi destino están en sus delicadas manos.

_ Me gusta el control Ana, y a tu alrededor simplemente se evapora,  le digo agitando mi mano vagamente y luego la paso a través de mi pelo tratando de tomar una respiración profunda. La tomo de la mano.

_ Ven, tenemos que hablar y tenemos que comer.

Y estoy dispuesto soltar todas mis cartas, yo no me voy de esta batalla sin ganar a mi mujer de nuevo.






5 comments:

aries said...

Muchas gracias por el nuevo capitulo.

fanny rebellon said...

Waw que cap tan espectacular me encanta cada momento pero sobre todo esos sentimientos tan fuertes de cristian, como en su interior reconoce su gran amor por ana, gracias Emine genial como siempre y patricia amiga gracias mil, tu trabajo lo máximo te quiero mucho madre un beso (no nos hagas esperar plis muahhh).

fanny rebellon said...

Waw que cap tan espectacular me encanta cada momento pero sobre todo esos sentimientos tan fuertes de cristian, como en su interior reconoce su gran amor por ana, gracias Emine genial como siempre y patricia amiga gracias mil, tu trabajo lo máximo te quiero mucho madre un beso (no nos hagas esperar plis muahhh).

La abuela said...

que lindo gracias a las dos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

fanny rebellon said...

Marta Raquel Cabdespi Emine y Patricia...gracias por el esmero que le ponen a este trabajo...
28 de noviembre a la(s) 11:17 · Me gusta · 1

Daniela Avellaneda Hermoso capitulo...
28 de noviembre a la(s) 11:37 · Me gusta

MarjoreAle MendOri Diooooooooos que intenso! muy buen capitulo, ya vemos que Ana no es la unica que sufre, pobre Grey!
28 de noviembre a la(s) 11:55 · Me gusta

Cindy Zamudio Muchas gracias definitivamente estoy más enamorada de el señor Grey
28 de noviembre a la(s) 12:19 · Me gusta

Andrea Valenzuela Ulloa
28 de noviembre a la(s) 12:22 · Me gusta

Andrea Valenzuela Ulloa me hicieron suspirar en doble...dios mio que buena descripsion de lo que el sentia cuan do ella llego a la exposicion de jose maravilloso
28 de noviembre a la(s) 12:23 · Me gusta

Patricia Aurora Uauuuuu, .
28 de noviembre a la(s) 12:42 · Me gusta

Leidy Diana Bedoya Ohhh q increible la intensidad de Christian la manera de amar a Ana es algo abrumador pero muy a lo Christian... Gracia a Emine y s Patricia..
28 de noviembre a la(s) 12:44 · Me gusta · 1

Lourdes Ojeda Que maravilloso... el posesivo controlador y enamorado dispuesto a recuperar a su amada!!!
28 de noviembre a la(s) 14:08 · Me gusta · 1

Paola Baez Ya lo leere
28 de noviembre a la(s) 14:22 · Me gusta

Noelia Palma Fuentes Gracias enime muy buena
28 de noviembre a la(s) 15:48 · Me gusta

Nancy Fica Soto por dios emine y patricia cada linea de cada capitulo ea genial llegan al alma saber lo q siente christian es maravilloso
28 de noviembre a la(s) 16:21 · Me gusta · 1

Jeannifer Pino Arce Que buenisimo capitulo !
28 de noviembre a la(s) 16:29 · Me gusta

Niyireth Urrea Gutierrez Huy gracias chicas esta bello
28 de noviembre a la(s) 16:44 · Me gusta

Teresa Dahlin Guau, me encantaa!!!
28 de noviembre a la(s) 17:49 · Me gusta

Clotilde Eugenia Arellano Mtz Me encantó el capítulo! Sentir el nerviosismo de Christian, por primera vez temeroso e inseguro sin saber si Ana lo amaba también. Gracias!
28 de noviembre a la(s) 18:04 · Me gusta

Francisca Rodriguez Fernandez Muy bonito
28 de noviembre a la(s) 18:18 · Me gusta

Paola Xochitl Perez Najera Muy buen capitulo..!!!
28 de noviembre a la(s) 18:42 · Me gusta

Liliana Rodriguez Gracias chicas gran capitulo.
28 de noviembre a la(s) 19:15 · Me gusta

Claudia Henao Buenas noches por favor podrían explicarme como hago para leer los capítulos anteriores??
28 de noviembre a la(s) 21:36 · Me gusta

Giselle Sanchez Rodriguez Emine y Patri simplemente perfecto quiero mas.
28 de noviembre a la(s) 21:41 · Me gusta

Vita Garcia Rangel Que gran capitulo
Ayer a las 12:38 · Me gusta

Clotilde Eugenia Arellano Mtz Precioso capítulo! Más! Más!
8 h · Me gusta

Dori Crespo Gracias me encanta no me canso de leer a Grey
6 h · Me gusta

Ximena Arechua Muy bien chicas, una vez mas me he enamorado de Cristhian gracias a ustedes